lunes, noviembre 30, 2009

Analisis de venga la esperanza


Maine silviofila
La canción forma parte de una trilogía que Silvio preparó para Chile: “La resurrección”, “Santiago de Chile” y “Venga la esperanza”.

Transcribo algo que señala Joseba Sanz: “Ésta última canción, que había estrenado en su gira peninsular del 89, tenía ahora (91) mucho más sentido, dada la crítica situación que atravesaba Cuba. Tocada solo con su guitarra, con el ocasional acompañamiento de Diákara, que se incorpora luego a su término para darle un final sinfónico, recuerda al Silvio intimista de sus primeros años y se convertía en una especie de “Canción urgente para Cuba”, un país que no perdía la esperanza a pesar del reciente fracaso electoral sandinista, del derrumbe del Este, a pesar de que Estados Unidos parecía imponer su ley en todo el planeta invadiendo Panamá o enviando sus marines a salvar el petróleo para el primer mundo”.

Tal vez eso responda esas interrogantes; al ser una canción que forma una trilogía para la actuación en Chile, es probable que el sujeto de la primera estrofa, sea Chile, aunque no queda claro si compuso la letra pensando en ese país o si la empleó para él porque venía al caso. De cualquier manera, es una canción que viene a reafirmar la esperanza en general, en un momento en que la Unión Soviética caía y se sentía que ya no quedaban bastiones lo suficientemente poderosos para enfrentarse al capitalismo. Esa voz que “Dice que se empina y que no alcanza”, “dice que ha perdido la buena esperanza”, es la voz de Chile, de Latinoamérica y probablemente de todos los pueblos en donde existe resistencia al imperialismo.

La segunda estrofa señala esa decepción por la que preguntabas, que creo que se explica a sí misma a través de esta estrofa maravillosa:

Cuando niño yo saqué la cuenta
de mi edad por el año dos mil
(El dos mil sonaba como puerta abierta
a maravillas que silbaba el porvenir).


El año dos mil es era un referente para todo lo que se proyectaba desde mediados de siglo. Así, las esperanzas estaban puestas en el cambio, y el cambio de siglo era un tiempo lejano, al que se le adjudicaban todas las victorias por las cuales se luchaba. Simbólicamente, el cambio de siglo era una bisagra, entre lo que era y lo que podía ser. Por emplear una hipérbole (exageración) el yo lírico expresa que el año dos mil - al cual atribuía la materialización de sus sueños de justicia social- era para él y para su vida un referente mayor que el propio año de su nacimiento. Sin embargo….

Pero ahora que se acerca saco en cuenta
que de nuevo tengo que esperar
que las maravillas vendrán algo lentas
porque el mundo tiene aún muy corta edad.


El fin de siglo trae la sien cebada de podredumbre. Pero la decepción no es desesperanza, es la constatación de que “las maravillas vendrán algo lentas”,
“Se demora el pájaro cantor
Se demora el verdadero amor…
Pero no olvidaré que hay aurora”.

Porque “El mundo tiene aún muy poca edad”, verso que entronca con el mensaje de Detalle de mujer con sombrero, donde es la propia tierra la que dice: “Qué joven soy, qué me dará la vida”. Siempre invitando a creer en el porvenir, porque la desesperanza es la forma más cómoda de dejar de luchar. “Sin esperanza ¿Dónde va el amor?”
De esta manera se invita a dejar la quietud- la escarcha- para hacer alusión al movimiento por medio del aire “vuele el colibrí”, del mar “Hínchese la vela”, del suelo “ruja el motor”…..Como quien dice “Vamos a andar”.

Creo que el resto de la letra es bastante explícita, y que tiende puentes hacía prácticamente toda la obra del maestro. Avivar la esperanza es lo primero, sin eso, no hay lucha; (no sé si alguien nota que estoy un poco repetitiva) y si es así mejor, porque repetirlo es, al menos, urgente en estos tiempos. Una vez más: te convido a creerme cuando digo futuro

1 comentario:

Anónimo dijo...
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