lunes, septiembre 03, 2012

Analisis de:"a tu viejo gobierno, de difuntos y flores


En el analisis de Ojala,Eva preguntaba por esa estrofa, en este analisis de Suyin Morales Alemañy sobre Ojala,en su libro Silvio Poeta,Premio de Ensayo Noel Nicola,Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, analiza la estrofa

La canción Ojala, por ejemplo, de la que se ha dicho que revela a Silvio en uno de sus más grades despechos, es expresión de un sentimiento amoroso sublime y duradero que se nota tras el modo en que perturba la realidad del hablante y el reclamo, fervoroso y utópico, con que desea revertir su suerte, porque en esa sucesión de negaciones que es todo el texto (Ojala no te toquen, ojala no puedas, ojala deje de ser, ojala no te bese, ojalá se te acabe, ojalá no dé, ojalá no retengan, ojalá borre), ser de otra manera.La expresión gramátical de este sinsentido es el modo subjuntivo en que el hablante conjuga cada uno de los verbos: toquen, puedas, deje, bese, acabe, dé, retengan, borre, pase, lleve, con lo cual las acciones se declaran únicamente presente. Silvio ha contado que esta canción la escribió en un momento quizás de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado y en verdad su fuerza expresiva deja entrever la pasión incurable. Pensemos en los versos de Vinicius de Moraes, el amor es eterno mientras dura(se trata del último verso del Soneto de la fidelidad, traducido al Español de maneras distintass, por lo que transcribo su última estrofa en portugués: Eu possa(me)dizer do amor (que tive)://Que nao seja imortal, posto que é chama/mos que seja infinita enquanto dure)y podremos entender por qué esta canción, por encima de la traición que enfrenta o la frustación a la que responde, según confesiones del autor; o a pesar de interpretaciones contrarias, es, para mí, declarar afectiva.

Porque Ojala ha sido, y es, entendido de muy diversas maneras, no siempre ligadas al tópico del amor. En lugar de un tema sentimental, hay quien alrededor del mundo la ha sentido como una canción de tinte político,escrita contra Pinochet, Somoza y hasta contra Franco o Kruschev; y en Cuba, se popularizó como un contraataque a determinados representantes del oficialismo cultural y pólitico. Pero, me pregunto, ¿que otro sentimiento, que no sea el del amor, podría concebir esa imagen que el poeta entrega en los primeros siete versos de su canción?.

Ojalá que las hojas no le toquen el cuerpo cuando caigan
para que no las puedas convertir en cristal.
Ojalá que la lluvia deje de ser milagro que baje por tu cuerpo.
Ojalá que la luna puede salir sin ti.
Ojalá que la tierra no te bese los pasos.
Ojalá se te acabe la mirada constante,
la palabra precisa, la sonrisa perfecta.

Su percepción del mundo exterior y el propio está viciada por la presencia de esta persona; la hojas que caen, la lluvia, la luna, la tierra, la aurora, las paredes, esa voz, el deseo, todo devuelve a ella, y en su visión, trastornada y obsesiva-para no verte tanto, para no verte siempre/, en todos los segundos,en todas las visiones- el sujeto lírico le otorga los poderes y las perfecciones de un ser casi divino, que posee el don de alterar el orden natural de las cosas-convierte las hojas de cristal, la lluvia en milagro, la tierra la reverencia-, amén de la absolución certeza con que el hablante enumera ciertas vírtudes: Ojalá se te acabe la mirada constante/la palabra precisa, la sonrisa perfecta, que podemos pensar que así lo sean porque al evocar la imagen de la amada no menciona sus ojos, sino su mirada, no habla de su boca, sino de su sonrisa; no piensa que su voz, sino en su palabra, manifestaciones del espíritu a las que además sublima con la adjetivización.

Y como son todos estos elementos externos-la naturaleza y los muros que le rodean, los sonidos y los sentimientos(como el deseo, que no nombra como propio aún siéndolo)-, los responsables de mantener vivo el recuerdo de ese amor, pues apela también el sujeto lírico no a su propia persona, sino a otras realidades igualmente ajenas, para olvidar: algo, una luz cegadora, un disparo de nieve, la muerte. Únicamente lo encontramos responsables de la acción en un verso, aquel en hace referencia al oficio de cantor: ojalá que no pueda tocarte ni en canciones, pero en esta caso el tema, en su totalidad, se rebela, negándole implícitamente su pedido. ¿Que puede ser mas significativo de esta paradoja que el hecho de que la muerte aparezca como otra solución? la muerte, que queda disminuida con la frase por lo menos, insertada en la oración que es ese verso increíble, ojalá por lo menos que ne lleve la muerte, se convierte en signo de su desesperación. No se trata de un gesto noble, sino de una salida extrema al dolor del amor no correspondido, la única que puede hacer posible el olvido.

El sujeto lírico de Tu beso ha tenido ya antes la certeza. En esta canción, escrita en 1967, se habla del recuerdo de un beso, un recuerdo que atormenta, que ata, que no deja respirar, intenso, del cual el sujeto lírico sabe que sólo puede librarlo la muerte: Tu beso/será enterrado junto a mis huesos,/quiero matarlo de mis recuerdos/porque me extingues de recordar.

Ojalá que la aurora no dé gritos que caigan en mi espalda
Ojalá que tu nombre se le olvide a esa voz.
Ojalá las paredes no retengan tu ruido de camino cansado.
Ojalá que el deseo se vaya tras de ti,
a tu viejo gobierno de difuntos y flores.

Este último verso citado, resulta tremendamente polisémico; ha sido, por ejemplo, razón de ser los que defienden la finalidad política, acusadora de este texto, interpretanto literalmente como una referencia al golpe de estado en Chile, ocurrida en 1973, lo que hace referencia imposible aunque, sin dudas, permitida-recordemos que Ojala fue escrita en 1969. Sin embargo, para mí es el verso que mejor define esta canción como una canción de amor. La interpretación de a qué tipo de deseo se está refiriendo aqui el sujeto lírico, depende, claro, de la idea que nos hagamos de qué realidad está nombrando viejo gobierno de difuntos y flores, ¿como podemos entendar la yuxtaposición de difuntos y flores,como conceptos complementarios u opuestos? Y ya que, se trata de un "lugar" hacia donde se va: Ojalá que el deseo se vaya a tras de ti/a tu viejo gobierno de difuntos y flores, ¿forma este parte de la destinataria del poema, en qué sentido le pertenece? ¿Se trata de algo palpable, material o puramente subjetivo?.

Podria aportarnos alguna claridad, el hecho de que la palabra flor y otras semánticamente a ella relacionadas como jardín o rosa, aparezcan en canciones den las que el cuerpo femenino tiene protagonismo desde el punto de vista sexual; citemos por ejemplo, Flores nocturnas (1991),Bolero y Habaneras (1986), Ando como hormiguitas (1989), Desnuda y con sombrilla (1993), el depredador (1985).

Se abren las flores nocturnas de quinta avenida
para esos pobres señores que van al hotel.
(Flores nocturnas)

Sólo mudó de cuidador la rosa,
no se trocó la flor por el dinero.
(Bolero y Habaneras)

Tú te vuelves pidiendo el cielo,
apuntando a la luz con flores.
Y como lazarillos son los sabores
en tu jardín de anhelos.
(Ando como Hormiguita).

Yo a punto del delirio
extraigo un solo cirio
que poso ante tu flor.
(Desnuda y con sombrilla)

La viva rosa de la carne se abrazó a su destino
y corrieron los jugos del amor como perfecto vino,
vino de amantes,
fertíl sabia para doblar la sed,
mientras más abundate
(El depredador)

En estos casos la alusión al cuerpo o al sexo femenino se resuelve metafóricamente con el uso de estos términos, utilizados además en otros textos-Días y flores (1975), Imaginate(1978),Las ruinas(1969),Palabras(1970),De la ausencia y de ti(1969),Los compromisos(1969),En el claro de la luna (1974), Mi casa ha sido tomada por las flores(2003)-,relacionado con el gesto gentil,delicado, con el lado bondadoso de la vida, el lado justamente femenino. Al escuchar este verso, pienso entonces, en una alusión al amor carnal, al placer quizás no compartido en virtud de una falsa moralidad. Es que hay algo, que se siente atávico y rector en la frase viejo gobierno, la que sin dudas nos parece despectiva (no en balde se piensa en interpretaciones como las que antes comentábamos), que me lleva a esta idea como riesgo interpretativo.

De todas formas, quizas Silvio entiende, como Jorge Luis Borges, que despejar incógnitas significa anular el poema, por lo que ha brindado una lectura abarcadora de su canción, y ha dicho que Ojala denunca la traición y nos defien ante esta ultima. Lo cierto es que, sin ánimo de limitar la imaginación infinita de quienes lo escuchan, Silvio le debe Ojala:("...La compuse a una mujer que fue, podríamos decir, mi primer amor.
Fue un amor que tuve cuando estuve en el ejercito, haciendo mi servicio militar. La conocí cuando tenía 18 años, fue mi primer amor importante en el sentido de que fue el primer amor que me enseñó cosas. Era una muchacha mucho más evolucionada que yo, mucho más inteligente, más culta. Me enseño, por ejemplo, a Cesar Vallejo. Después nos tuvimos que separar...se fue a su pueblo, Camaguey...y yo me quedé sólo aquí en La Habana, totalmente desolado. Pasaron los años, y el recuerdo de aquel amor tan bonito, tan productivo, tan útil (Ojo, no confundir con utilitario) enriquecedor, de aporte a uno...pues, estaba obsesionado yo con esa idea. Y porque fue un amor frustado, tronchado por las circunstancias, por la vida, no fue cosa que se agotara, pues se me quedó un poco como un fantasma y por eso compuse esta canción en un momento quizas de delirio, de arrebato, de sentimiento un poco desmesurado; ojalá esto, ojalá lo otro."
wwww.patriagrande.net/cuba/silvio.rodriguez/discografia.htm.) y otros titulos como Josah, la que pinta (1969), Emilia, a cierta mujer llamada así, Emilia, que fue su primer amor, un amor de juventud, termiando, según cuenta el cantautor, por las circunstancias y no porque se agotara, y cuyo recuerdo le inspiró temas como estos, nostálgicos, aferrados a la memoria de tiempos pasados.





La colmenita se multiplica en Venezuela y Argentina

La Compañía Infantil La Colmenita, se compartió por primera vez, para actuar en dos países hermanos a la misma vez, Argentina y la República Bolivariana de Venezuela, donde los pequeños actores conquistaron a públicos diversos y lograron un impacto estético y emocional extraordinario. En Argentina se presentaron las producciones La Cenicienta según los Beatles e Y sin embargo se mueve, con música de Silvio Rodríguez, siempre a teatro lleno.

Mientras, en Venezuela se representó Abracadabra y Las Aventuras del Capitán Plin en tres espacios, y ofrecieron además, un concierto especial en Ciudad Caribia para los colaboradores cubanos en esa nación suramericana. La actuación de La Colmenita y la multiplicación de esa experiencia cubana en otras tierras, es asumida con satisfacción y humildad por los directivos y niños que conforman el proyecto, formados en una ética humanista y solidaria.

Homenaje tropero

Una mujer con sombrero


Ileana Alonso fue una de esas personas que todos debieran conocer al menos una vez en la vida. Ella murió el año pasado, después de luchar mucho tiempo contra un cáncer que al final le ganó la pelea.
La tropa era uno de sus sitios preferidos, su presencia es imprescindible cuando se trata de compartir trova, poesía, sueños y amistad. Por eso, para que Ileana esté con nosotros en la forma en que le hubiera gustado estar, hemos dedicado el Encuentro a su memoria.

Todas las actividades tendrán la impronta de Ilo, y especialmente dos de ellas celebran algunas de las facetas de su vida: la artista (pintora, grabadora, artesana, diseñadora) y la anfitriona.

“Expo retrospectiva”

Visita a la exposición instalada en la sede de la revista La Jiribilla, compuesta por obras que ella regaló a sus amigos y familiares. Al cierre, trovada con amigos de Ileana.

“Caldosa y dominó”

Ilo fue una excelente cocinera (sus caldosas eran antológicas) y una empedernida jugadora de dominó. Estos dos componentes tan cubanos no faltaban en las reuniones alrededor de ella.

Para recordarla, hemos organizado un campeonato de dominó, que aderezaremos con una caldosa. Y guitarreo, por supuesto.

Están abiertas las inscripciones. (El dominó que se juega en La Habana es hasta el 9)

Canto por la Justicia Social


Gabriela Selser
Uno de los fundadores del movimiento iniciado en 1972 habla sobre su impacto en Cuba y en otras latitudes, así como su vigencia. Managua •

Resultó más fácil de lo esperado. Unas cuantas preguntas, una dirección electrónica y en un par de días la respuesta de Silvio Rodríguez a vuelta de email. Sin poses ni frases recicladas, el famoso trovador cubano habló de sus canciones, de la Nueva Trova Cubana y de los nuevos géneros en su país “multimusical”. También comenta, sin recriminaciones, la salida de la isla de su ex compañero de canto Pablo Milanés, el movimiento que marcó un antes y un después en la canción revolucionaria latinoamericana y que este año cumple cuatro décadas de existencia.

¿Qué impacto tuvo la fundación de la Nueva Trova en tu país y en América Latina? El movimiento de la Nueva Trova se creó en la ciudad de Manzanillo, en diciembre de 1972, por acuerdo de un segundo encuentro de jóvenes trovadores. Lo cierto es que nuestra generación hacía cinco años que hacía canciones y se relacionaba. Pero institucionalizarnos nos permitió hacer festivales y encuentros en diferentes lugares del país, hacer giras, intercambiar canciones, ideas, vincularnos a otras formas de hacer música.

El hecho de ser un movimiento, una organización, quizá no nos hizo mejores artistas (eso era algo que le correspondía a cada cual como esfuerzo individual), pero nos dio un nombre y sobre todo para el exterior de Cuba, nos convirtió en una referencia del proceso revolucionario.

Para miles de jóvenes que en los años 70 y 80 soñaban con ser guerrilleros y hacer revoluciones, ustedes –Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Vicente Feliú y los ya fallecidos Noel Nicola y Sara González– eran vistos como los “embajadores culturales” de Cuba, los referentes de una era donde la utopía se mostraba al alcance de la mano. Las andanzas que evocas ocurrieron hace más de un cuarto de siglo. Y sin duda eran otros los que nos veían como “embajadores culturales”. Nosotros nos veíamos como dos trovadores que se juntaban para hacer presentaciones.

Constantemente yo hacía lo mismo con Noel Nicola, o con Vicente Feliú. ¿Cómo interpretas la salida de Pablo Milanés de Cuba? Siempre he considerado que todos tenemos derecho a vivir donde queramos. Tengo gente querida en muchas partes, empezando por la Florida. Yo viví todo un año en París y no creo que eso me haya convertido en algo feo. ¿Qué ha pasado con los cubanos de a pie en estos 40 años, y qué ha pasado también con el “Silvio de a pie”? Pues han pasado muchas cosas, dependiendo de las características de cada cubano, de lo que haya logrado superarse, y también de la suerte que haya tenido. Yo no hice el acta de nacimiento de la organización que se fundó en 1972. Sólo fui uno de los muchos trovadores que estuvimos allí y vimos en aquello la posibilidad de hacerle justicia a mucho talento que había desperdigado por la isla. Respecto a mí, en estos 40 años he cambiado, sobre todo de aspecto.

En ideas puede que también haya madurado un poco, pero básicamente continúo convencido de lo mismo que entonces: la necesidad de justicia social que sembró en mí la Revolución de 1959.

Del trovador popular Sindo Garay -sin duda una de tus raíces musicales como lo has dicho en muchas ocasiones- a la música que la juventud cubana escucha hoy en la isla, ¿qué camino ha recorrido la canción, incluida la tuya? En estos momentos hay mucho hip-hop en Cuba, y salsa, y reggaetón, y música de cámara, sinfónica y coral. Somos un país multimusical. Y por supuesto la trova también conserva su vigencia. No te puedo decir que sea la música más divulgada, pero sí que hay programas, incluso de televisión, que difunden sobre todo a los más jóvenes.

También siguen existiendo peñas. El Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, que dirige Víctor Casaus, abrió espacios importantes para los trovadores y lleva más de diez años grabando sus conciertos. Buenas notas Autor de más de 540 canciones, Silvio Rodríguez grabó Días y flores, su primer disco solista, en 1975.

Sus temas han sido traducidos al inglés, francés, italiano, catalán, portugués, sueco, chino, japonés y alemán. Autocrítica: “A veces hallo frases, o notas, o acordes, expresiones que me hubiera gustado que me salieran más logradas, pero hasta el día de hoy no me arrepiento de ninguna canción que haya escrito”.

"El cine era mi destino"

.Escrito por Helen H. Hormilla
ENTREVISTA CON RUDY MORA
Lapatún cree en lo imposible, no importa si nadie ha visto lo que él cuenta, si a su alrededor todos dudan de su palabra, él sabe que incluso en la más disparatada de las figuraciones puede albergarse un poquitico de verdad.

La historia de este niño, protagonista de la película Y, sin embargo…, ópera prima del realizador cubano Rudy Mora, resulta alegoría de la constancia humana en pos de defender los sueños.

Como él, el director tuvo la tenacidad de esperar el momento justo para pasar de la pequeña pantalla a la creación del séptimo arte, en una producción que contó con la participación de la Compañía de Teatro Infantil La Colmenita.
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El más reciente estreno del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) cuenta con varios ingredientes atractivos para el gran público, sin llegar a ser una propuesta que siga los códigos del cine comercial. Las excelentes interpretaciones de los niños en roles protagónicos, la banda sonora elaborada sobre obras del cantautor cubano Silvio Rodríguez, un interesante trabajo con la visualidad tanto desde la fotografía, como la dirección de arte, el vestuario y maquillaje, y la participación de reconocidas figuras de la actuación en Cuba en roles secundarios, se unen a un argumento pleno de connotaciones acerca de la capacidad humana para luchar contra intolerancias e incomprensiones.

Reconocido por la realización de series televisivas exitosas y polémicas como Diana, Doble juego y La otra cara, además de varios videoclips, Rudy Mora presenta una poética discursiva inusual en el panorama de la televisión nacional. El afán de experimentación con la imagen no resulta el sello distintivo de su primera película, mas sí se advierte la solidez y dominio del lenguaje cinematográfico, un espacio en el cual este creador seguirá incursionando, pues ya prepara el rodaje de su próxima película.



El filme está basado en la puesta homónima, llevada a escena por Carlos Alberto (Tin) Cremata con La Colmenita sobre el original del dramaturgo ruso Alexander Jmélik, pero permeada por la mirada de Rudy, quien ubica la historia desde códigos y herramientas de distintos géneros audiovisuales. A solo unos días del estreno nacional de Y, sin embargo…, el director compartió con La Jiribilla varias de sus consideraciones y experiencias en su debut para la gran pantalla.

La idea de hacer la película surgió luego de ver la obra Y, sin embargo…, de La Colmenita. Teniendo en cuenta que partía de un texto previo, ¿cómo fue el proceso al concebir el guion?
Fue un compromiso trabajar sobre algo que estaba ya hecho y que había funcionado en un medio distinto al cine. Además, quienes pensaron en mí para llevar la obra de La Colmenita a una película, fueron Abel Prieto y Silvio Rodríguez, personas que respeto mucho. Sin embargo, tuve mucha libertad para pensar en una historia sin condicionamiento. Nadie me pidió que fuera igual a lo que hizo Cremata.
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La obra de teatro fue el punto de partida desde el cual comencé a sumar todo lo que se pudiera, en una versión que me condujera hacia otro medio donde se recreara, ampliara y connotara determinados argumentos que en la obra de teatro están tratadas de una manera simple. Tanto de Cremata, que es el que adaptó el texto ruso, como de todas las personas que tuvieron que ver con el proyecto, tuve la mayor libertad, y eso me hizo hacer la película que quise. Nadie me impuso criterios, pero traté de respetar la esencia de la obra o el mensaje fundamental, aunque se suman otros mensajes colaterales a partir de los nuevos personajes del guion.
En un primer momento, la película duraba casi dos horas…
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Eso es un proceso casi natural. Haces un guion, filmas, y cuando tienes un primer corte se valoran muchos elementos: tiempo, ritmo, qué se logró, qué queda suelto. A partir de esa primera versión, algunas personas en las que creo mucho como Rebeca Chávez, Senel Paz, Alejandro Gil me dieron criterios sobre lo que vieron, analicé y me di cuenta de que sobraban cosas.

Algo que me hizo pensar, fue la idea de que la película se siga moviendo en un terreno de muchos públicos, entre ellos los niños. Me parecía que muy larga podría no ayudar a la densidad temática, tenía que ser corta y ligera. Eso fue uno de los factores que nos hizo pensar en la posibilidad de ajustar tiempos y buscar síntesis a nivel de contenido y de imagen.

Desde sus incursiones televisivas se auguraba la llegada al cine. Mas, ¿pensó que su ópera prima sería con una película como esta?
Hay algo que siempre he dicho con respecto a la televisión cubana: a pesar de sus dificultades, permite hacer una televisión de autor que en otros lugares del mundo no se puede. Me he apropiado mucho de esta posibilidad y he hecho una propuesta muy personal, intentando probar nuevos caminos, buscando nuevas formas. Pero mi visión ha estado siempre en el cine, un medio que me ha interesado por su lenguaje, por la posibilidad de la permanencia en el tiempo y la laboriosidad que implica. Te diría, sin quererlo, que desde hace muchos años me he estado ejercitando para ese momento.
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El cine lo he visto como un destino, aunque pretendo seguir manteniéndome en la televisión. Me interesa la impronta que tiene el medio televisivo, la capacidad de comunicarse con muchas personas inmediatamente, solo que intento cultivar un tipo de televisión distinta a la que por lo general se realiza. Quizá sea desde ahí donde se ha generado más polémica por mis últimos proyectos, porque se han ubicado en horarios donde las personas están acostumbradas a otro tipo de productos. Ese tipo de televisión que implica búsqueda, una propuesta formal movilizadora, es lo que quiero seguir haciendo, aunque los medios cambien.

Lo que nunca pensé fue que mi ópera prima sería una película para niños. Tengo varios proyectos a la vez, he manejado la posibilidad de realizarlos y, sin embargo, el que se abre camino es este. No asumí el proyecto como una película infantil, sino como una película. De hecho, lo que quiero es que sea una historia que llegue a todas las edades. Ahora, que los niños sean los protagonistas, ha sido puro azar. Que la próxima película que voy a hacer sea con niños también es coincidencia. De hecho, Leontina es un proyecto anterior, mas por determinadas situaciones no se hizo en tiempo.

Se trata de una historia que gira alrededor de cuatro niños que llegan a un lugar y hacen determinadas acciones por cambiarlo. Ese proyecto se iba a hacer en Venezuela el año pasado, pero al final no se concretó y lo voy a realizar en Cuba, como coproducción entre varias entidades. Es importante en este sentido, porque estoy probando un nuevo camino de producción riesgoso porque gira sobre mí; pero me parece que con las nuevas tecnologías y el cambio que está llevando a cabo el país, las fórmulas productivas tienen que relajarse. Este instrumento de producción que voy a usar es similar a lo que hace Ernesto Daranas en su actual película. Uso medios de las instituciones, pero centrándolos sobre mí para organizar un diseño de producción que me permita fluir determinados elementos e interactuar con las opciones económicas emergentes que tiene el país. Olo Tamayo, Lapatún, pasa a esta otra película, pero ahora mismo estoy haciendo un casting buscando los otros niños, entre ellos un haitiano que traeré de allá porque este personaje habla creole.
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Ese estilo que lo ha marcado como autor de televisión tiene que ver con un tipo de experimentación en el montaje, la fotografía, el tratamiento de los conflictos. En Y, sin embargo… esta búsqueda se traslada a otros elementos formales. El deseo de experimentar, de buscar nuevos modos expresivos ¿cómo se asumió en esta obra?
Al final soy yo mismo y esa es mi manera de hacer las cosas, pero trato de no transitar por los mismos caminos. Creo que cada proyecto es un pedazo de uno y tiene que ver con la trascendencia, con el paso por la vida. Hoy no soy el mismo que hace dos años, cuando hice Diana, y en la próxima película no seré el mismo de ahora. Lo que sí me interesa es comunicar, movilizar, experimentar, solo que los modos irán saliendo según la madurez, el oficio, la manera en que uno concibe la vida en cada instante. Tampoco existe una forma única de trabajar. Se puede caminar hacia un mismo lugar por senderos diferentes.
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Una de las tantas particularidades de esta película es que es para un público amplio, con una codificación donde los niños tienen un valor. Por eso, me interesaba no cargar la visualidad sino hacer un discurso más o menos tradicional, tranquilo, estéticamente lo más bello posible, buscando una conexión rápida de ese público menor para que penetraran dentro de la historia, con muchos ingredientes per se. Si además del complejo mensaje hacía un discurso visual complicado, hubiera sido una carga mayor, y preferí mantener la idea de la búsqueda formal desde otros resortes.

Pero sí asume un riesgo serio en el contexto cubano: el de los efectos especiales, teniendo en cuenta que más de 90 planos fueron trabajados para cambiar el fondo y los ambientes.

Lo más interesante de este trabajo es arriesgarse. Si no te arriesgas y te diviertes no sirve de nada. En Cuba nunca se había hecho una película que tuviera tanta carga digital por los recursos limitados que tenemos. Era un reto porque aquí no existe la tecnología ideal. Fue un proceso largo, trabajoso, y poco a poco llegamos a un resultado con cierta dignidad que, obviamente, pudo ser mejor. Tuvimos que ir descubriendo cómo hacerlo en el camino, porque existe mucha desinformación sobre cómo trabajar de esta manera, no hay bibliografía ni tutoriales, solo los deseos de buscar fórmulas propias. Concebí un grupo de planos para trabajarlos según el guion técnico, pero en la medida en que se fueron haciendo, me di cuenta de que el contexto de la película iba para otro lugar y se producía un desmacheo, con lo cual llegué a la cifra de 94 planos trabajados de manera digital.
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En cuanto a los otros elementos, una de las funciones del director es tratar de conducir a la gente a que entienda su proyecto. En este caso era difícil porque la historia no tiene una época o lugar y a veces mientras más te imaginas menos dices. Hay zonas donde creo que podían haberse logrado mejores cosas, hay otras que no, pero al final más o menos creo que todo el mundo se acercó a lo que yo me imaginaba.
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Teniendo en cuenta que los niños actores vienen del teatro ¿cómo fue el trabajo para trasladarlos hacia el cine?
Trabajar con niños es divertido pero difícil, porque a ellos no los puedes condicionar, no tienen técnica, son intuitivos y debes tratar por todos los medios de incentivarle la energía que llevan dentro. En el caso de estos niños tienen todo eso, pero además una pequeña formación teatral que en este caso no funcionaba. Había que bajarle los tonos, enseñarlos a mirar a cámara, en fin, todo lo que tiene que ver con actuar para el cine. Eso lo hice en bastante poco tiempo, pero afortunadamente son muy inteligentes y enseguida captaron todo.

¿Siempre pensó en utilizar los mismos actores de la obra en La Colmenita?
Al final dos de los que hacían la obra en La Colmenita no estuvieron en la película. Una niña entró a la Escuela Nacional de Arte (ENA) en el momento del rodaje y eso le impidió participar, además de que estaba creciendo y se iba de la edad del personaje. La que más trabajo me dio fue Liliana, una niña que tiene mucho talento, pero es muy útil en La Colmenita porque toca las tumbadoras. O sea, mientras se preparaba para la película seguía actuando en teatro. Fue difícil tratar de que entendieran en un breve lapso lo que necesita la película, llevar la actuación hasta la mínima expresión física, el tono de voz, etcétera.


Era una pretensión que hubiera actores de una gran experiencia en los roles secundarios, buscando que tuvieran rápido la idea, me aportaran y me dieran la posibilidad de trabajar fuerte con los niños. Por eso, tuve la suerte de contar con esa gente que hicieron pequeños personajes en la película y me ayudaron con los niños.

La música jugó un rol fundamental en el filme. ¿Cómo se realizó el diseño de la banda sonora?
Ese fue uno de los cambios fundamentales en el tránsito de la obra teatral a la película. En la obra teatral se usa la música de Silvio Rodríguez tal y como él la concibió, de forma que apoya determinadas zonas dramáticas de la obra. Eso me parecía bien para el teatro pero no para el cine. Pensé entonces una manera de justificar la presencia de la música de Silvio, que sí me parecía buena idea, y por eso enmarqué la historia en una escuela de música. Por otra parte, me interesaba que sonara tocada por los propios niños, y cantada por los actores. Me parecía bueno encontrar temas no muy difundidos y que sonara lírico, como es Silvio: una especie de nostalgia dada en notas musicales.

En el caso de la música incidental revisé toda la discografía de Silvio para encontrar pasajes musicales que sirvieran como punto de partida para hacer variaciones en la música incidental. Fue el caso de “Río río”, “Días y flores”, que se usan como alusión o pretexto para alcanzar una composición musical, trabajo a cargo de Juan Carlos Rivero.

La banda sonora dentro de la película era muy importante, es como el soporte fundamental porque la música también dice cosas en el argumento, que complementan un estado determinado.

También tiene el añadido de actores que cantan por primera vez, como Eslinda Núñez.

Una de las cosas que más me gustan es convencer a la gente. No sé si seré bueno, pero la convencí para que cantara, a Fernando Echevarría que dijera ese pequeño parlamento, a Silvio que actuara.

En el contexto del cine cubano contemporáneo, ¿cómo se inserta esta película?
En los últimos años se ha abierto el espectro de tendencias y formas de ver y hacer el cine, sobre todo por los que estamos llegando. En lo personal, estoy un poco sobresaturado de la realidad cubana vista desde la propia realidad. Es como un camino transitado ya, que me interesa seguir, pero desde problemáticas humanas.
Quizá lo que puede ser raro de Y, sin embargo… en términos de la continuidad de las últimas obras cubanas que son mucho más terrenales, locales y reflejan mucho la realidad de ahora mismo, es que no tiene marcos referenciales. Esta película es tan cubana como cualquiera, pero no está ubicada en un contexto también para abrir la posibilidad de que pueda ser entendida por otros lugares del mundo, sobre todo porque el superobjetivo se relaciona con cualquier ciudadano del mundo. Es muy ambigua, buscando que el mensaje prevalezca sobre los contextos.

¿Cómo se conecta la fábula de la película con nuestra realidad?
Los cubanos somos unos soñadores. Hay muchas generaciones de cubanos soñando. Algunos los han visto hechos realidad, otros han fallecido antes de disfrutarlos. Por tanto, quisiera que la película fuera un canto para Cuba, una alusión e impulso para seguir soñando, para que sigamos confiando y creyendo en algo. Soy yo mismo, alguien que siempre sueña, porque creo en cosas a veces irrealizables, que los deseos de lograr algo son los que te conducen a ellas.

Me interesa que la conexión con la realidad se produzca en la intención de los seres humanos porque, aunque existan contratiempos, uno tiene que seguir. Por eso, termina con la frase: no al mal de la inconstancia. Eso lo aplico a todas las facetas de la vida.

Conciertos en Chile y Argentina

El cantautor cubano Silvio Rodríguez viajará a Chile en diciembre próximo para asistir a los festejos por el centenario del Partido Comunista (PC), confirmaron dirigentes de esa colectividad. El miembro de la comisión política y encargado nacional de Cultura del PC, Claudio de Negri, informó que el reconocido trovador latinoamericano respondió favorablemente a la invitación cursada por el Partido.

De Negri adelantó que la fecha del viaje se aproxima al 8 de diciembre, día que serán abiertas las puertas del Estadio Nacional para la gran fiesta del Centenario de la agrupación, fundada el 4 de junio de 1912 por el obrero tipógrafo Luis Emilio Recabarren. "La presencia de Silvio en Santiago contribuirá a darle un carácter internacional al encuentro político y artístico, de todo un año de celebraciones que se ha desarrollado en todo el país y que se extenderá hasta junio de 2013", destacó el dirigente comunista.








Agregó asimismo que junto al autor de emblemáticos temas como Ojalá, Unicornio y Angel para un final, numerosos artistas nacionales han expresado su deseo de participar en la conmemoración. Silvio viajó por primera vez a Chile en 1972, durante el gobierno de la Unidad Popular de Salvador Allende (1970-1973), quien murió en acto heroico en el bombardeado Palacio de La Moneda el 11 de septiembre de 1973.

Tras el golpe de Estado, la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) censuró sus discos. El fundador de la Nueva Trova regresó a Chile en 1990, tras la caída del pinochetismo. Desde entonces ha visitado el país suramericano en varias oportunidades. Sus canciones son prácticamente himnos en amplios sectores de todas las generaciones.

Silvio Rodríguez vuelve en noviembre a la Argentina El cantautor cubano, excepcional exponente de la canción iberoamericana, regresará a la Argentina a un año de su anterior visita para ofrecer tres conciertos en Buenos Aires y Santa Fe.
En el marco de una gira sudamericana que también pasará por Santiago de Chile, el autor de “Hoy mi deber”, “Y Mariana”, “Esta primavera” y “Sea señora”, entre más, se presentará los días 23 y 24 de noviembre en el porteño estadio Luna Park y el 26 en el estadio cubierto de Unión de Santa Fe.

En estos conciertos, el trovador continuará mostrando la comunión sonora que lo une al terceto de cuerdas Trovarroco y a la flautista y clarinetista Niurka González y al percusionista Oliver Valdés. Tras haber pasado en 2011 por Córdoba, Rosario y esta Capital, la nueva visita de uno de los impulsores del movimiento Nueva Trova promete un repaso por una obra cargada de belleza, lirismo y testimonio. Las localidades para el par de recitales en Buenos Aires, se ponen a la venta desde hoy en las boleterías del Luna Park y a través de un portal de Internet. .

Desde hoy se ponen a la venta las entradas en las boleterías del Luna Park y a través de un portal de Internet

Playa Giron, primera derrota de Estados Unidos en Latinoamerica

El embajador de Cuba Pedro Pablo Prada, explica al público sobre la exposición fotográfica “Nuestra Primera Victoria” de los fotoperiodista: Tirso Sáenz, Sergio Canales, Joaquín Viñas y Miguel Viñas. Los textos son de Fidel Castro, Nicolás Guillén, Silvio Rodríguez y Sara González. Foto Diario Co Latino / Ricardo Chicas Segura.

Zoraya Urbina
Redacción Diario Co Latino

Pedro Pablo Prada, Embajador de Cuba en El Salvador, dijo que el triunfo de la Revolución Cubana en Playa Girón, en la Bahía de Cochinos, en la Costa sur de Cuba, en abril de 1961, fue la primera derrota de Estados Unidos en América Latina.

El diplomático ofreció estas declaraciones en una ponencia sobre el 51 aniversario del citado hecho, que fue conmemorado con la Inauguración de la exposición fotográfica Girón: Victoria del Pueblo en el Centro Cultural “Nuestra América”.

“En 72 horas cambió la historia de América Latina. Después de esta derrota, todos los pueblos de América fueron un poco más libres”, dijo Prada.
Aviones con insignias cubanas atacaron, el 15 de abril de 1961, puntos estratégicos de la isla. El Gobierno de Estados Unidos, que presidía Dwight Eisenhower, y la oligarquía cubana, explicó Prada, querían hacer creer que había una sublevación contra el Gobierno de Fidel Castro.

“Fue la reacción de la oligarquía y del imperialismo en contra de los cambios del 59”, dijo. Cuba fue atacada por un grupo de exiliados cubanos, apoyados por la Agencia Central de Inteligencia (CIA). El Embajador Prada aseguró que todos estaban vinculados con la dictadura de Fulgencio Batista. “Esto reflejó la calaña del Gobierno de Estados Unidos y sus secuaces”, añadió.

No obstante, los acontecimientos en Playa Girón cimentaron las bases del consenso para la construcción de la unidad nacional cubana. Destacó que sólo unidos pudieron vencer al imperio de los Estados Unidos. “Hablar de Girón es hablar de la fundación del partido”, subrayó.

En la exposición que convocó la presencia de Prada hay fotografías relativas al momento histórico del triunfo de la revolución cubana sobre Estados Unidos en Playa Girón, las imágenes de fotoperiodistas como Tirso Saénz y de Sergio Canales recogen parte de la esencia de la lucha férrea del pueblo contra la intervención estadounidense; así también, hay poemas de Silvio Rodríguez y de Sara González.

Cumbre de las Américas, triunfo de los pueblos
Asimismo, Prada se refirió a la posición de varios mandatarios del continente en la reciente “Cumbre de las Américas” que se celebró en Cartagena de Indias, Colombia, que exigieron la participación de Cuba en el próximo evento.

Previo a la reunión, el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, dijo que no participaría en ninguna cumbre, si el Gobierno cubano no asistía, de igual modo, pidió que Estados Unidos finalizara el bloqueo impuesto a la isla desde hace más de 50 años.

Prada realzó que durante la cumbre, los presidentes que sí asistieron rechazaron las medidas contra la nación.
El mandatario salvadoreño, Mauricio Funes, fue uno de los que pidió la integración de Cuba en los procesos y reuniones de Latinoamérica.
Agregó que, incluso el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, un político conservador, calificó de anacrónico el bloqueo y pidió su pronta finalización, lo que a juicio del diplomático es señal de la unidad del continente americano.

Prada agradeció a todos los mandatarios que han rechazado el bloqueo que mantiene a Cuba en la pobreza. Y con la consigna “¡¡Viva Cuba libre!!” finalizó su exposición.

Silvio y nuestra america


Silvio y nuestra america
Bohemia años 80.
Ilset Sulit- Tony Martin.

Al fin Silvio podría disfrutar de vacaciones este año y las iba a pasar en Varadero.
Se encontraba allí con unos buenos amigos matanceros, fundadores del Movimiento de la Nueva Trova, el grupo Nuestra America.

Hablaban del canto, la paz, la guerra, se dejaba acariciar por las olas, se vaciaba una botella, o dos, o ninguna de buen ron, y en el padre legitimo del unicornio azul y de una preadoslecente bellísima, prendía una idea.

-Llaguno (primer apellido del director del grupo). ¿por que ustedes no hacen un recital conmigo?.

Las olas robaban mucha arena aquel día de la playa, pero no lo emprendía con la feliz proposición.

Aquellos adolescentes que en la secundaria respondía al llamado de la Nueva Trova, ahora con sus titulos universitarios y desde hace apenas unos meses, profesionales de la canción se daban a la grata tarea de preparar su recital. Y nada más y nada menos que presentados por Silvio Rodriguez.

Los matanceros merecían sus privilegios. Tan diafanos y claros de voces como en su disciplinada y constante actitud diaria, al paso de los años, sembraban y ayudaban al fortalecimiento de los grupos vocales-Matanzas descuella en esta vertiente artística- y al desarrollo de la nueva canción, Llaguno es el presidente del movimiento de la Nueva Trova en su provincia desde hace un buen tiempo, prueba de su organizado esfuerzo.y, sobre todo, la calidad artistica alcanzada.

Sus versiones de la musica latinoamericana mantiene una linea arreglistica que responde a la mejor tradición coral, sin perder la gracia popular de la raiz orginal, no hieren al folclore para rendir culto a exquisiteces vocales, respeto guardado tambien en sus numerosas interpretaciones de la Nueva Trova. En sus creaciones, el instrumento humano, la voz, es el eje principal de la atención de la oyente. Los instrumentos levantados por el hombre son los acompañantes, mas no hay descuido en su sonido y saben rescatarlos en los paisajes precisos.

Para la gran invitación, Nuestra America fue asesorada, por supuesto, por Silvio y por quien siempre encuentra tiempo para dar una valiosa mano a los nuevos valores, el maestro Frank Fernandez. El conocido pianista fue el ángel custodio del larga duración de estos jovenes, lanzando el mercado en los días de la celebración del decimo aniversario de la Nueva Tropa.

Así, una noche, la idea de Silvio se vio engarzada de luz y color. El Teatro Nacional los acogia en su sala avellaneda. Y este teatro va alcanzado tradición de saber preparar los espectaculos.

Con la dirección artistico de Douglas Ponce, el diseño de luces de Fernando J. Alonso y el sonido a cargo de David Acosta, nuevamente se demostro que el más sotisficado equipo técnico es pura chatarra si el hombre no le inculca su calor.

El sonido logro precisiones óptimas para la apreciación auditiva de voces e instrumentos,las luces para los jovenes de Nuestra America fueron un respaldo excelente. Cada número contó con su equivalencia visual sobria, sin exageraciones.Lograron conjugar canto y luz para el amplio recreo estatico.

Salio Silvio primero con la ovación que siempre lo saluda. Largos preludios de guitarra en cada interpretación. Por su fertilidad, él convierte rapidamente su hoy en creativo en ayer cercano pues va albergando nuevas y nuevas trasposiciones.

Asi, disfrutamos "tanto y tanto cada parte", merecimos amor, indigamos paradero de unicornios, estuvimos junto a Nicaragua, soltamos palomas y se nos clavo una poema, de estos nacidos cuando uno mira la sonrisa de los hijos, se le nublan los ojos y ve al sol un día que demora al amanecer porque cánceres negros tronchan capullos: "yo soñe con aviones que nublaban el dia/ justo cuando la gente más contaba y reia/ yo soñe un agujero bajo tierra y oscuro/ y espero que mi sueño no sea mi futuro/...Si captura al culpable de tanto desastre, lo va a lamentar."

Despues, Silvio traía a sus invitados. Con una bellisima paloma volando al sol, viajamos por Nuestra America, sin excluir el archipielago cubano. Las cualidades del grupo y los elementos escénicos que contribuyeron a los largos aplausos, ya fueron comentados. Solo agradecer esta noche a la luminosa ideas de Silvio y pedir el proximo retorno de los matanceros.