sábado, junio 04, 2022

Preludio de Giron

 silvio dijo...

Al amanecer de un día como hoy, hace 61 años, fueron bombardeados tres aeropuertos cubanos por aviones procedentes del norte: el de Santiago de Cuba, el del antiguo campamento de Columbia, en La Habana, y la base aérea de mi pueblo, San Antonio de los Baños. Mi primo hermano Pupy (Lázaro Blanco), que era técnico de aviación en la Base, defendió nuestro territorio desde una antiaérea. Un año después marchó a China, en el primer grupo de cubanos que fue a estudiar para pilotos de Mig-15.


En La Habana, en mi escuela secundaria, fuimos acuartelados los estudiantes que pertenecíamos a la milicia estudiantil. Mi escuela quedaba (todavía está) en la esquina de 17 y J. A su entrada, inmediatamente detrás de la cerca, apilamos muchos sacos de arena e hicimos un parapeto donde los milicianitos, con un fusil alemán Mauser enorme, pretendíamos defender nuestro plantel frente al enemigo que apareciese.


Al día siguiente (el 16), fui a donar sangre a un centro que estaba en la avenida 23, no recuerdo si entre 2 y Paseo, o entre 2 y 4. Saliendo de la donación vi pasar caminando a Fidel, al Che, a Raúl, a Dorticós, a toda la plana mayor de la Revolución rumbo a 23 y 12, donde Fidel despediría a los mártires del preludio de la batalla de Playa Girón y llamaría socialista al proceso revolucionario.


Unos 10 años después compuse esta canción para un acto del 4 de abril, que dirigía Frank Fernández, quien además le hizo la orquestación. Nunca olvido que esta canción empezaba un tríptico que continuaba con “La Batalla”, de Eduardo Ramos, y cerraba con la vibrante “La Victoria”, de Sara González.


GIRÓN: PRELUDIO


El aire toma forma de tornado

y en él van amarrados

la muerte y el amor.

Una columna oscura se levanta

y los niños se arrancan

los juegos de un tirón.


Abuela, tus tijeras son rurales

y cortan otros males,

pero este viento no.

Guárdate tu oración, amigo viejo,

invoca a Peralejos,

que nos viene mejor.


Nadie se va a morir, menos ahora

que esta mujer sagrada inclina el ceño.

Nadie se va a morir: la vida toda

es un breve segundo de su sueño.


Nadie se va a morir: la vida toda

es nuestro talismán, es nuestro manto.

Nadie se va a morir, menos ahora.

El canto de la patria es nuestro canto.


Delante de la columna, al frente,

donde ha viajado siempre,

la mira del fusil.

Que hable la fértil puntería,

que esa garganta envía

mi forma de vivir.


Con muerte todas las cosas ciertas

grabaron una puerta

en el centro de abril.

Con patria se ha dibujado el nombre

del alma de los hombres

que no van a morir.


Nadie se va a morir, menos ahora

que esta mujer sagrada inclina el ceño.

Nadie se va a morir: la vida toda

es un breve segundo de su sueño.


Nadie se va a morir, la vida toda

es nuestro talismán, es nuestro manto.

Nadie se va a morir, menos ahora.

El canto de la patria es nuestro canto.

15 de abril de 2022, 9:46 


Preludio de Giròn




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