Luis Abascal/El Plural
"la cultura es el mejoramiento del ser humano" Email oficial de Silvio: ojala@cubarte.cult.cu Email de este Blog:tropandaluz@yahoo.es
sábado, febrero 07, 2026
"Fusil contra fusil", el himno que Silvio Rodríguez dedicó al Che Guevara Una elegía escrita desde la metáfora sobre tras la muerte del revolucionario argentino
lunes, octubre 13, 2025
la imagen del Guerrillero Heroico como bandera de esperanza y rebeldía.
El impacto del Che en la conciencia el pueblo cubano ha sido extraordinaria. Su autoridad moral y prestigio como combatiente se hicieron evidentes incluso antes del triunfo de enero de 1959. Su capacidad de liderazgo, compromiso revolucionario, entrega desinteresada y su papel en la orientación política requerida para la construcción de una nueva sociedad, se hicieron manifiestos desde los primeros años.
“Fue una estrella quien te puso aquí y te hizo de este pueblo” canta Gerardo Alfonso. Acogimos como cubano al guerrillero argentino que entró a Cuba por el monte y se hizo querer en el fragor del combate. Él se sintió parte del pueblo y así lo confirmó en su carta de despedida a Fidel. Quienes éramos niños cuando lo asesinaron en octubre de 1967, recibimos la noticia con asombro y tomamos profunda conciencia de su significado y de la estatura de este revolucionario ya internacional que nos marcaba una pauta, un ejemplo y un ideal.
Gerardo Alfonso también dice “de gratitud nacieron muchos hombres
que igual que tú, no querían que te fueras y son otros desde entonces”. Generaciones de cubanos nos formamos con su ideario y generaciones de revolucionarios en el mundo, activistas, luchadores por la libertad y la justicia, y muchos de los que sueñan en la posibilidad de un mundo mejor han identificado la imagen del Guerrillero Heroico como bandera de esperanza y rebeldía.
¡Hasta la victoria siempre!
jueves, julio 27, 2023
sábado, octubre 09, 2021
sábado, septiembre 18, 2021
sábado, enero 30, 2021
El Che y Neruda
Silvio Rodríguez en La Canción del Elegido habla de un poeta que ha tumbado estrellas en mil noches de lluvias coloridas.
Recuerdo mi primer poster de ese poeta presidiendo orgulloso mi estudio de trabajo y esa leyenda que formó ya una filosofía de la vida: "Seamos realistas, exijamos lo imposible..."
A Pablo Neruda lo leí por primera vez en mis iniciales amores de adolescencia y El Che Guevara transfería su personalidad hacia mi rebeldía personal y política. Junto con Los Beatles eran mi trilogía divina...Crecimos juntos...
De alguna manera vivimos juntos las jornadas de 1968, aunque Ernesto Guevara había cavado su tumba histórica en Bolivia y yo hacia mi guerrilla intelectual con mis estudios secundarios, los Veinte Poemas de Amor y una Canción Desesperada y el Manifiesto del Partido Comunista...
Me hubiera gustado tener una mesa redonda personal sobre poesía con Pablo y Ernesto, en alguna playa mexicana, en plena noche, entre mate y mate, entre vino y vino, entre tequila y tequila...
Imagino a Guevara llegando con su puro, sus botas, su uniforme de campaña y pistola a la cintura con el Canto General de Pablo Neruda entre sus manos...Y Neruda con ojos luminosos y el ego halagado...
El Canto General nerudiano acostumbraba leerlo Guevara por las noches a sus guerrilleros allá en Sierra Maestra. Me estremezco al igual que Neruda recordar que los versos nerudianos acompañaron al Che Guevara en su muerte, en las montañas de Bolivia y guardó hasta el último momento, sólo dos libros en su mochila, un texto de aritmética y El Canto General.
El Che Guevara fue un hombre de acción y meditativo que en sus batallas heroicas destinó siempre junto a sus armas, un sitio para la poesía...ajena y propia...
Salud Guevara, San Ernesto de la Higuera, hasta las montañas de Bolivia...Salud Neruda, hasta la Isla Negra. Reciban un saludo de un seguro seguidor poético desde El Ombligo de la Luna... Salud entre poetas...
lunes, febrero 05, 2018
Veinte años del regreso del Che Guevara a Santa Clara
Por: Narciso Fernández Ramírez
Publicado en: La columna del Che
17 octubre 2017 | 3 |
![]() |
| Ceremonia de inhumación en la plaza del Che en la Plaza de Santa Clara. Foto: Archivo/Vanguardia. |
Pocas veces Santa Clara se vio tan callada. Pocas veces Villa Clara estuvo tan solemne. Pocas veces Cuba entera estuvo tan atada a un hecho, que sin dejar de ser luctuoso, mantuvo a millones de sus hijos a la expectativa de los acontecimientos. Pocas veces se había llorado tanto y desbordado tan intensos sentimientos.
Se trataba de un hecho irrepetible. Era el retorno del Che y sus compañeros de lucha guerrillera en Bolivia. La profecía del poeta se había cumplido. Nadie pudo impedir que lo encontráramos.
Habían pasado 30 años desde su muerte heroica. Aquí estaba de nuevo entre su pueblo, el Guerrillero Heroico: el hombre que siempre dijo lo que pensó e hizo todo lo que dijo. El argentino-cubano nombrado por Fidel, primer Comandante de la Sierra Maestra. Entre nosotros, nuevamente estaba el artífice de la Invasión a Las Villas.
Había regresado más vivo que nunca el Héroe de la Batalla de Santa Clara, el infatigable Ministro de Industrias, el agencioso Presidente del Banco Nacional de Cuba, el insuperable Embajador de la Revolución Cubana en sus primeros años.
A las 7.00 de la mañana del 14 de octubre de 1997 partió el cortejo fúnebre desde la Plaza de la Revolución José Martí. De La Habana, y hasta Santa Clara, fueron miles y miles los hijos de este pueblo que a cada lado de la Carretera Central esperaron emocionados el paso del cortejo militar que contenía los restos inmortales del guerrillero.
Exactamente doce horas después, al filo de las 7.00 de la noche, por la calle Marta Abreu, entraba el Che al Parque Vidal de Santa Clara. Nunca hubo tan respetuoso silencio. Era como si el tiempo se hubiese paralizado. Una emoción contenida evidenciaba el sentimiento de dolor que embargaba a los presentes. La urna de cedro con los restos del Che, y las de sus compañeros de lucha, ocuparon un lugar de privilegio en la Sala Caturla, de la Biblioteca Provincial Martí.
Durante dos días consecutivos, una fila interminable de santaclareños, cada uno con una flor en la mano, pasó a rendirle postrer tributo al hijo adoptivo que hizo de esta ciudad la suya. Nunca el flujo de personas dejó de manar. Era el mar de pueblo agradecido ante su héroe.
Junto a sus restos inmortales, y los de sus compañeros, hubo una guardia de honor permanente. «El Che nuevamente entra victorioso a Santa Clara», fueron las palabras que para sí, dijo Miguel Díaz-Canel Bermúdez, entonces primer secretario del Partido en Villa Clara, al hacer la primera de las guardias de homenaje al Comandante Guevara.
![]() |
| Los restos del Che en Santa Clara, año 1997. Foto: Archivo/Vanguardia. |
El 17 de octubre, tras una última guardia de honor, encabezada por su segundo de la Invasión, el Comandante de la Revolución, Ramiro Valdés Menéndez, a quien le fuera confiada la misión de hallar los restos de los guerrilleros caídos y hacerlos retornar a su Patria, el Che partió hacia la Plaza de la Revolución que lleva su nombre.
Allí le esperaba el Comandante en Jefe Fidel Castro, a quien seguramente el guerrillero le dedicara su último pensamiento, como le había prometido en su carta de despedida.
En la Plaza abarrotada, expectante, estaba el pueblo de Santa Clara.
Silvio Rodríguez interpretó como nunca antes y, quizás, como nunca después La Era. En la voz del locutor Pastor Felipe se escuchó por primera vez el poema El Memorial, de Enrique Núñez Rodríguez, convertido a partir de entonces en solemne juramento de traerle al Che «surcos de fuegos y cañas cortadas».
«Con emoción profunda vivimos uno de esos instantes que no suelen repetirse. No venimos a despedir al Che y sus heroicos compañeros. Venimos a recibirlos», fueron las primeras palabras de Fidel en su excepcional pieza oratoria.
Calificó al Che de “gigante moral” y a él, y a sus hombres, como un refuerzo, como un destacamento de combatientes invencibles, que llegaban a luchar junto a nosotros y a escribir nuevas páginas de historia y de gloria.
Fueron apenas unos diez minutos de discurso, pero suficientes para aquilatar en toda su magnitud al hombre que venía a seguir librando y ganando batallas a favor de los humildes.
Desde entonces, la llama eterna brota invencible en el Memorial. Otros guerrilleros se le fueron sumando. Nuevas tradiciones patrióticas surgieron a lo largo de estos 20 años. A ninguno de los miembros del Destacamento de Refuerzo les ha faltado una flor. Cada colectivo que busca renovar sus esfuerzos y proponerse nuevas metas acude ante el Che para prometérselas.
Ahora, a cincuenta de su desaparición física y a 20 exactamente de la llegada de sus restos a Santa Clara, el compromiso contraído por este pueblo es inmenso. Un deber que se acrecienta cada día y nos hace a los villaclareños ser más revolucionarios, más fidelistas, más cubanos.
Fidel, en aquella memorable mañana, concluyó afirmando: « ¡Bienvenidos, compañeros heroicos del destacamento de refuerzo! ¡Las trincheras de ideas y de justicia que ustedes defenderán junto a nuestro pueblo, el enemigo no podrá conquistarlas jamás! ¡Y juntos seguiremos luchando por un mundo mejor! ¡Hasta la victoria siempre!
![]() |
| Fila para rendirle honor al Che en Santa Clara, 1997. Foto: Archivo/Vanguardia. |
martes, diciembre 12, 2017
Vibró la Patria por el Che
Publicado el 7 Octubre, 2017 • 22:34 por Lourdes Rey
trabajadores.cu
| José Ramón Machado Ventura, Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, presente en la velada homenaje al Ernesto Guevara. Fotos: Ricardo Monterrey Pérez |
Con la presencia de José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Partido Comunista de Cuba y Miguel Díaz-Canel Bermúdez, primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, se efectuó la gala cultural homenaje al Comandante Ernesto Guevara en el aniversario 50 de su caída en tierras bolivianas.
Estuvieron presentes además Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, así como Julio Ramiro Lima Corzo, primer secretario del Partido en la provincia y Alberto López, presidente del Gobierno en el territorio, combatientes que acompañaron al Che en diferentes epopeyas y familiares de los caídos.
El espectáculo cultural ocurrió en el Teatro La Caridad, coliseo de la ciudad de Santa Clara en el centro del país, donado a la urbe por Doña Marta Abreu de Estévez y considerado joya arquitectónica de la nación. Contó con la participación de artistas y estudiantes de las escuelas de arte de Villa Clara, dirigido por el maestro Ernesto Alejo.
Fue una presentación de lujo. Emotivo resultó sentir a América entre danzas y canciones, en especial a Argentina, tierra natal del Guerrillero Heroico, al escucharse un tango de Astor Piazzolla que transportó a escena la contradicción del hombre que ve en la lucha la posibilidad de la paz.
El Conjunto Danzario Nuestra América trajo los matices del Sur y con ellos la expresión de lucha de todo un continente que vio en el Che su esperanza y recordó desde sus ritmos que en aquella gesta estaban presentes combatientes de varias naciones.
La música resultó un llamado al combate en los cincuenta años en que Guevara ha pasado a la inmortalidad. Así resultaron emotivas las interpretaciones de Con la adarga al brazo de Frank Delgado por Juan Manuel Campos y Wendy Bárbara Domínguez, Amar amando, por el Trío Palabras, Si el poeta eres tú, de Pablo Milanés y Por los andes del orbe, interpretado magistralmente por Biónica Martínez.
El humanismo guevariano renació en la comprometida coreografía de Danza del Alma.
Y para el final muchos de aquellos jóvenes presentes aquí tomaban de nuevo a Santa Clara en la voz de Lázaro García y Gustavo Felipe Remedios y lo hacía esta vez con una entrada triunfal para seguir ganando nuevas conquistas con la canción La batalla de Santa Clara.
En cada poema, en cada frase estaba el Che y su ejemplo y desde santa Clara vibró la Patria por sus ideas, su nobleza, su heroísmo y la historia que nos legó.
| General de División Ramón Pardo Guerra comparte con sus compañeros de armas luego de la velada. |
Tiempo sinfónico de Camagüey con el Che (+Fotos)
Adelante.cu
Por Yanetsy León González/Adelante 08 Octubre 2017
Tiempo sinfónico de Camagüey con el Che
Fotos de Otilio Rivero Delgado
CAMAGÜEY.- Che Guevara es el pentagrama vivo que la Orquesta Sinfónica de Camagüey acaba de tocar en el Teatro de la Enseñanza Artística de esta ciudad, como concierto único de gesta, amor y derroteros humanos.
La agrupación compartió casi una hora de interpretaciones a la medida inquieta del Guerrillero Heroico, Guerrillero ubicuo de las causas justas, de ahí el mosaico de temas e invitados.
Del Himno Nacional de Cuba al acompañamiento con Canción trovadoresca, de Frank Fernández, para la declamación por Javier del Toro del poema Che Comandante de Nicolás Guillén, camagüeyano, uno de los más abrazados aquí y en América Latina.
Fue como llegar a La Higuera para arrancarle la fatalidad de cuando lo asesinaron el 9 de octubre de 1967, aunque en Bolivia no pudieron matarlo para siempre, porque había nacido para ser el más universal Ernesto de Sudamérica, y el más cubano de los argentinos.
Batuta en mano, la joven Yarineidis Llinse Kessell dirigió con maestría la ruta del Hasta siempre Comandante, de Carlos Puebla; a la obertura Candide, de Leonard Bernstei; al Siempre conmigo, del saxofonista César López, interpretado por el virtuoso Henry Hernández.
Luego prosiguió Mira y tonada, de Pedro Novo; y sobrevino el tema de amor de La gran rebelión, de Frank Fernández; hasta Hoy mi Habana, de José A. Quesada; para casi ir despidiendo con Comienzo y final de una verde mañana, de Pablo Milanés, cantada por Antonio Batista.
Para el cierre, lo sorprendente con Manteca, de Chano Pozo, que unió en el escenario a la Sinfónica con el popular Rumbatá, sueño realizado para Llinse Kessell que acentuó las significaciones del concierto titulado La patria se levanta.
Ante el público, la Dirección Provincial del Centro de la Música y los Espectáculo elogió con flores a Llinse Kessell y reconoció a Wilmer Ferrán, el guía fundador de la agrupación rumbera.
La Orquesta fue anfitriona gentil para la flautista Dalila Valero, los saxofonistas Henry Hernández y Aníbal Hernández, el trovador Antonio Batista, el tresero José Manuel Rodríguez y Rumbatá.
Y el público agradeció de corazón la hora hermosa que sus artistas compartieron con esmero por la memoria bullente del Che, como energía para que Camagüey siga tocando con tenacidad el concierto cotidiano de la vida.

Mas fotos en el articulo
sábado, junio 14, 2008
Municipalidad argentina rinde honores a Che Guevara
La velada devino en animada charla con Alberto Granado y Carlos Calica Ferrer, quienes hicieron gala de buena memoria y sentido del humor para narrar pasajes de la infancia, adolescencia y juventud del Che y detalles de aquellos dos cruciales recorridos. sábado, mayo 31, 2008
En Homenaje a Ernesto
Silvio Rodríguez-2008
TONADA DEL ALBEDRÍO
Dijo Guevara el hermoso,
Y dijo el Che legendario,
Dijo Guevara el humano
―Debe dar tristeza y frío
viernes, mayo 30, 2008
Homenaje al Che en Rosario(argentina
Cientos de personas despidieron hoy con una cálida fiesta en el Puerto de Buenos
Aires la enorme estatua de bronce de Ernesto Guevara, 'el Che', que navega ya por el río Paraná rumbo a Rosario, tierra natal del revolucionario, donde el día 14 se celebrará el 80 aniversario de su nacimiento.La estatua de bronce del che se despide de buenos
La calurosa despedida de los porteños estuvo acompañada de música, banderas, de proclamas guevaristas como 'Hasta la victoria siempre' y de 'vivas' al legendario guerrillero argentino-cubano.Por el escenario instalado en el puerto de la capital argentina pasaron diplomáticos, como el embajador de Cuba en Buenos Aires, Aramís Fuentes Hernández, amigos, como Carlos 'Calica' Ferrer, y músicos, como el trovador cubano Vicente Feliú y los cantantes argentinos Paula Ferré y Jorge Marziali, además del Coro Nacional de Jóvenes.Carlos 'Calica' Ferrer, amigo de la infancia y compañero del Che en su segundo viaje latinoamericano, en 1953, señalaba, emocionado, que Guevara fue 'una persona ejemplar'.
Calica aseguró a Efe que 'aunque era muy modesto', el Che se hubiera sentido 'muy honrado' con el acto de hoy. 'Pero lo hubiésemos tenido que empujar y traerlo medio apretado', bromeó.'Hace más de 40 años yo iniciaba el último viaje del Che desde aquí cerca, desde (la estación ferroviaria de) Retiro, de forma que para mí éste es un momento inolvidable como lo fue aquel', declaró.
Feliú confesó estar emocionado por el hecho 'enormemente enorgullecedor' de poder estar en el acto y cantarle a la estatua.La escultura, de cuatro metros de altura y fundida en bronce, es obra del artista plástico Andrés Zerneri, quien ha reproducido la figura del revolucionario gracias a la aportación voluntaria de más de 14.000 personas que donaron 75.000 llaves, que han acabado convirtiéndose en una obra fruto del homenaje colectivo.A bordo de un barco arenero y escoltados por otras embarcaciones, el escultor y su obra remontarán durante los próximos cuatro días el río Paraná hasta desembarcar en Rosario, la ciudad natal de Guevara, en la que el próximo 14 de junio se festejarán los 80 años de su nacimiento y la estatua será instalada en una plaza pública.Zerneri dijo a Efe estar 'muy contento' con todo lo que ha provocado su proyecto, algo que 'deseaba' pero a la vez no deja de sorprenderle.
Mientras la comitiva se preparaba para arrancar definitivamente, el grupo de danza contemporánea 'Nuevos Rumbos' escenificaba una coreografía alusiva a la vida del Che sobre un tema del cantautor cubano Silvio Rodríguez que culminaba con los bailarines frente a la estatua ya embarcada.Una vez finalizada la fiesta, los asistentes se agruparon a las orillas del dique y, con la 'Internacional', aplausos y proclamas revolucionarias, despidieron al Che, que nunca fue profeta en su tierra pero cuya estatua hoy levanta pasiones.
jueves, junio 28, 2007
Homenaje al Che






