Mostrando entradas con la etiqueta Homenaje a Silvio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homenaje a Silvio. Mostrar todas las entradas

jueves, septiembre 17, 2026

Pródigo del amor.


Es consciente de la dimensión social de cada Canción.

El poeta trovador Silvio Rodríguez, y su inseparable guitarra, estimulan la urgencia del sentimiento que debe cultivarse en el mundo saturado de violencias y muerte

Fotos. / Yasset Llerena

Sahily Tabares

Al verlo en el escenario, incluso sin escucharlo, alerta hacer memoria. Sin que nos lleguen los audios del sonido, vuelven con él textos y músicas, y los tarareamos bajito. Estimulan sensaciones de larga data arraigadas en el poeta trovador. La confesó hace años en La canción de la trova (1966): “Pues siempre que se cante con el corazón /habrá un sentido atento para la emoción de ver / que la guitarra es la guitarra sin envejecer”  

Silvio Rodríguez cultiva la herencia de la trova cubana. Fiel a ese legado lo asume en Cuba y el mundo. Es un acto de fe. Lo protagonizan el artista y el amor, sentimiento inmanente de su obra. Ambos impresionan desde fecha temprana, acunan la inspiración motriz y los propósitos revelados: “Me interesa acercarme a los demás. Acercar los demás a mí. Esta necesidad crea nexos inevitables con generaciones. En su quehacer fluye el tiempo vinculado al amor. Es un arraigo de antaño. Quizás poco es recordada la hermosa pieza María (1967), en la que amansa los gozos inocentes de la adolescencia y la juventud: “El tiempo pasará y no te importará seguir diciendo amor/frente al primer dolor/ pero los años van a desgarrarte a ti, como le pasó a él, como me pasa a mí”.

La madurez nutre la cultura enraizada. Son tantos sus hallazgos y búsquedas transformados en músicas de notable artisticidad. El arte deviene una dimensión social de largos caminos. Paulatinamente, redescubre las artes visuales y las incorpora a cada proceso creativo. Por ejemplo, poco evocada, o no tanto como lo merece, es su Óleo de mujer con sombrero (1970). Cálido y sensual entrega: “Una mujer se ha perdido conocer el delirio y el polvo, se ha perdido esta bella locura, su breve cintura debajo de mí. Se ha perdido mi forma de amar, se ha perdido mi huella en su mar”.

La palabra, para él, continúa siendo un arma poderosa, rica en ideas y pensamientos.


Otra visión del encuentro fortuito ofrece en Supón (1980). El mismo la llamó “la canción del torpe”:

“Supón que en un trabajo productivo/ te encuentro en tu pañuelo singular/ y luego de ese instante decisivo/ supón que no te dejo de mirar”.

Los relatos construidos por Silvio “miran” en distintas direcciones. Ese afán no es producto del azar, sino de la constancia y del estudio estimulados por un lector voraz. Ve lo que escapa a las “miradas” comunes: en esa precepción aflora el detalle de lo cotidiano.  Lo expresa de manera natural, incorpora la idea precisa plena de amor y la comparte ante grandes multitudes.


Ahora, las imágenes captadas por Yasset, durante un concierto en La Habana, muestran al poeta trovador mientras lee atento sus textos. Sin dudas, lo siente: la palabra es un arma de largo alcance. Nada sustituye verse cara a cara con sus públicos pendientes de temas conocidos. Inolvidable siempre vuelve al abrazo del encuentro Por quien merece amor (1981).  Quién deja de suspirar mientras escucha: “Te molesta mi amor/ mi amor de juventud/ y mi amor es un arte en virtud. Te molesta mi amor/ mi amor sin antifaz, y mi amor es un arte de paz”.

Este breve periplo al hacer memoria valida la estética del artista esperado en el mundo. ¿Por qué sigue convocando a la juventud? El bien humanista del amor emana de un discurrir atento a la sociedad. Lo interioriza y, a punto de cumplir 80 años en noviembre, transmite valores sin retóricas ni didácticas. En cualquier escenario da fe de su legítimo trovar. Lo ha reconocido sin ambages: “La canción no debe dejar de ser audaz, profunda, sincera. Como todo arte debe proporcionar disfrute, goce, enriquecimiento. También diversión en el enorme cauce de las riquezas del espíritu. No hay nada más divertido que aprender”

Por eso da riendas sueltas a la curiosidad perenne y canta el amor sostenido en sueños, conflictos, desesperanzas y aspiraciones. En ese dar y recibir continúa siendo Silvio Rodríguez, el poeta trovador, pródigo en el amor.

lunes, septiembre 14, 2026

Fotolibro "Silvio Rodríguez, diario de un trovador": fotógrafo Daniel Mordzinski presenta el retrato más íntimo del cantautor cubano



En dispositivo movil mantener pulsado el enlace anterior hasta que aparezca el menú con la opción de descargar



El autor estuvo acompañado, en su presentación en Bilbao, por la escritora Edurne Portela y el escritor José Ovejero, en la Librería Cámara, el pasado jueves 10 de septiembre.

El fotolibro 'Silvio Rodríguez, diario de un trovador', del fotógrafo argentino Daniel Mordzinski, llegó a Bilbao. La presentación tuvo lugar el pasado jueves 10 de septiembre en la Librería Cámara, con la participación del propio autor, la escritora Edurne Portela y el escritor José Ovejero. La obra, una edición de autor exclusiva para el Estado español, reúne alrededor de 140 instantáneas que recorren los últimos quince años de la vida y la obra del máximo exponente de la nueva trova cubana. 

Sus giras internacionales, sus recitales en Cuba, sus encuentros con otros creadores y su vida en familia conformaron un recorrido visual y emocional que, por primera vez, se asomó al lado más íntimo del trovador.

Uno de los grandes valores añadidos del libro es que incluye textos escritos por el propio Silvio Rodríguez, algunos procedentes de su diario personal. "Mis fotos dialogan con lo que él redactó especialmente para el libro. En unos casos son pequeños párrafos que me mandó sobre las imágenes que yo le había enviado, siempre en un diálogo muy íntimo y poético, pero en otros son textos que proceden de su diario personal, algo que yo no sabía ni que existía", destacó Mordzinski. El fotógrafo recordó que este es "el primer libro que hace Silvio de fotografías" y subrayó que nunca antes un fotógrafo había podido entrar en su hogar. "Cuando decidimos abordar el proyecto viajé a La Habana. Acudí directamente a su estudio de grabación y al poco rato le propuse a él y a su mujer Niurka ir a su casa. Los dos se miraron con sorpresa y me dijeron que nunca un fotógrafo había entrado en su hogar. Son bastante celosos de su intimidad, pero en este caso hicieron una excepción y pude retratar a Silvio en su entorno más familiar", relató.

El volumen incluye también imágenes del trovador junto al río que lo vio nacer en San Antonio de los Baños, el pueblo donde escribió 'Yo soy de donde hay un río', así como instantáneas junto a otros artistas como Sabina, Serrat o Aute. Mordzinski, conocido como "el fotógrafo de los escritores" por haber retratado a figuras como Borges, Cortázar, Vargas Llosa, Benedetti, García Márquez, Cela u Octavio Paz, mantiene una relación de amistad con Silvio Rodríguez que se remonta a quince años atrás, cuando lo retrató por primera vez en Santo Domingo. La presentación en la Librería Cámara de Bilbao se sumó a las ya realizadas en Zaragoza y Madrid, y se enmarcó en la gira de conciertos que el trovador cubano está ofreciendo por el Estado español. Este fin de semana actua, precisamente, en Bilbao, donde se realizará una manifestación solidaria con Cuba y de denuncia del bloqueo que sufre este país por parte de EE. UU. La obra está disponible exclusivamente en librerías seleccionadas y durante los conciertos de la gira. “Ojalá… Kuba Blokeorik Gabe”: manifestación en Bilbao denunciará el asedio de EE. UU. contra Cuba antes del concierto de Silvio Rodríguez, sábado 12 de septiembre

"un momentico cubano"


 


jueves, septiembre 10, 2026

Este hombre es un ser de otra galaxia... un "salvaje, un animal"

 Alexis Bandrich

No voy a esperar otro momento para recordar la única vez que tuve la oportunidad de intercambiar personalmente con él.

Fue en el 2011 (si mal no recuerdo) durante una visita que hizo a República Dominicana. Yo era el Embajador de Cuba en esa entrañable y hermana nación.

Antes de comenzar el concierto se había dispuesto una pequeña mesa, junto al escenario, en la que Silvio autografiaba su Cancionero.

No nos habían presentado y yo hice mi colita, libro en mano, para saludarlo, me dedicara y firmara el libro.

Llegado mi turno, Silvio me miró como preguntándome a quien se lo dedicaba, quien era, y yo le dije: "Soy el Embajador de Cuba, Maestro, hasta que Usted llegó a este país". Él se sonrió, se levantó y me dio un abrazo"... y no puso nada de eso en la dedicatoria.

Comenzado el concierto se presentaron algunos problemas con el audio y de pronto, sin saber como a sus más de 70 años, saltó desde el público sobre el estrado nada menos que Leo Brower, deteniendo el concierto y exigiendo el arreglo técnico pertinente, en respeto al cantautor y al público que lo estaba escuchando, cosa que se hizo inmediatamente.

Silvio continuó el concierto y cuando acabó la canción, entre aplausos se sentían los gritos de Leo: SALVAJE, ANIMAL!!! y si Leo lo dijo, ponle el cuño.

Gracias infinitas Silvio, por tanto que seria interminable y difícil describirlo en toda su magnitud.

martes, septiembre 08, 2026

Apagón' en la presentación del libro sobre Silvio Rodríguez en Zaragoza


El cantautor cubano, que ofrece un concierto este sábado en el Príncipe Felipe, asistió al acto del fotógrafo argentino Daniel Mordzinski

Silvio Rodríguez: "A veces las canciones son desahogo y tienen la virtud de acompañar"

Ocio y Cultura

Noticia

04 sep 2026 - 14:53

Heraldo.es

Añádenos en Google


Daniel Mordzinksi, Silvio Rodríguez e Irene Vallejo, en la presentación de 'Diario de un trovador'.Toni Galan

Llenazo total este jueves en la librería Cálamo de Zaragoza para la presentación de Silvio Rodríguez. Diario de un trovador, la nueva edición del libro que el fotógrafo argentino Daniel Mordzinksi ha dedicado al cantautor cubano. La obra es un recorrido fotográfico, narrativo y emocional por la última década de vida del artista cubano. 

La presentación, en la que participó la escritora aragonesa Irene Vallejo, y a la que asistió el propio cantautor, que ofrecerá este sábado un concierto en el pabellón Príncipe Felipe,estuvo llena de anécdotas. La principal es que a poco del comienzo del acto se fue la luz y no regresó durante unos minutos, lo que dio pie a numerosos comentarios sobre la realidad que se vive desde hace tiempo en la isla caribeña. "Así nos sentimos más en casa, es más íntimo", llegó a bromear el fotógrafo, ante la mirada del cantautor, que asistía al acto sentado en la primera fila junto a su familia, y que en varios momentos interactuó con los presentadores, Irene Vallejo y Daniel Mordzinski. Rodríguez elogió el trabajo y la personalidad artística del argentino: "Tienes una imaginación excepcional –dijo–. Y una mirada que está acostumbrada a descubrir. Esa es una de tus mayores virtudes".


Al término de la presentación el músico cubano y el fotógrafo argentino estuvieron firmando ejemplares del libro y de sus discos, incluso Rodríguez acabó estampando su rúbrica en una guitarra que le presentó un admiradora. 

Silvio Rodríguez está actualmente inmerso en una gira de 10 conciertos por España, que arrancó el 1 de septiembre en Barcelona y culminará en Madrid el 4 de octubre. 

Te puede interesar

Silvio Rodríguez: "A veces las canciones son desahogo y tienen la virtud de acompañar"

Daniel Mordzinski -el llamado 'fotógrafo de los escritores'- retrata en el libro a Silvio Rodríguez en los paisajes esenciales que han marcado su obra: sus giras internacionales, sus recitales en Cuba, sus encuentros con otros creadores y su vida en familia. 

La sorpresa que Irene Vallejo ha dado a Silvio Rodríguez en Zaragoza con una 'herencia paterna'


El cantautor cubano ha asistido este jueves en la librería Cálamo a la presentación del libro que le ha dedicado Daniel Mordzinski

Ocio y Cultura

Noticia

04 sep 2026 - 12:09

Heraldo.es


Silvio Rodríguez y su familia, en la presentación de la obra en la librería Cálamo.Toni Galan

La presentación del libro 'Silvio Rodríguez. Diario de un trovador' este jueves en la libreria Calamo de Zaragoza ha ofrecido numerosas anécdotas. La librería de la plaza de San Francisco se ha visto insuficiente para acoger al numeroso público que ha querido asistir al acto, que ha estado lleno de emotividad. Tanta, que incluso ha sorprendido al librero. "Silvio acudió a la presentación un poco de incógnito, aunque en la entrevista de HERALDO ya lo anunciaba -relata Paco Goyanes-. El cantautor se ha ido de aquí con la mochilla llena de amor y cariño porque no en vano su música ha sido la banda sonora de acompañamiento para varias generaciones de zaragozanos. Varios de los asistentes han confesado al final que este había sido uno de los mejores días de su vida. La presentación ha sido muy entrañable y él se ha emocionado mucho". 

El libro es un recorrido fotográfico, narrativo y emocional por una década reciente de uno de los cantautores más importantes de la lengua española. En sus páginas, Daniel Mordzinski, el llamado 'fotógrafo de los escritores', retrata a Silvio Rodríguez en los paisajes esenciales que han marcado su obra:

 sus giras internacionales, sus recitales en Cuba, sus encuentros con otros creadores y su vida en familia. 


Esta nueva edición, vendida exclusivamente en España, es el complemento cultural que acompaña a Silvio Rodríguez durante su gira de 10 conciertos por España, que arranca el 1 de septiembre en Barcelona, culmina en Madrid, el 4 de octubre, y tiene una etapa destacada este sábado en el pabellón Príncipe Felipe de Zaragoza.

La presentación ha ofrecido numerosas anécdotas, la principal un 'apagón' que se ha producido al poco de iniciarse el acto, y que ha servido para recordar los que se sufren habitualmente en la isla caribeña. O el regalo que ha recibido el músico de manos de Esteban Villarrocha, de Teatro Arbolé, un ejemplar del cómic 'El joven Martí. Son de Cuba en España'.Pero quizá la más jugosa, y que ha emocionado al cantautor, la ha protagonizado la escritora aragonesa Irene Vallejo, que presentaba el acto junto al fotógrafo autor del libro.

Terminado el acto, Irene Vallejo ha sacado a la luz un ejemplar de 'Te doy una canción', el primer disco publicado por el músico en España, y que heredó de su padre. Al enseñárselo a Silvio Rodríguez, que ha asistido al acto sentado en primera fila junto a su familia, este ha revelado la historia de la grabación y de su publicación en España. El disco en realidad se titulaba 'Días y flores', pero en España se llamó 'Te doy una canción' porque el tema que le daba el título fue censurado. Según Rodríguez, fueron dos las canciones rechazadas, porque en una se empleaba la palabra 'coño' y en otra 'vil soldado'.

Te puede interesar

Silvio Rodríguez: "A veces las canciones son desahogo y tienen la virtud de acompañar"

Cristina Llanos cuenta el infierno que vivió tras el éxito de Dover: "Solo quería morirme"

Crítica de la película 'Dulce sabor a muerte': niños y mal gusto

Esos temas fueron sustituidos por los que finalmente aparecieron, 'Madre' y 'Te doy una canción'. Al acabar la dictadura, las nuevas ediciones del disco incluyeron los temas censurados. El cantautor ha recordado este jueves que ese disco, como otros de cantautores de la época, se publicaron en un momento en el que en América había varias dictaduras militares, por lo que había notables diferencias en su contenido y portadas según los países. 

🇨🇺 Silvio Rodríguez: Cuando la música y la razón vencen al boicot…


 

Silvio Rodríguez y los cuatro gatos trumpista.


 

Hoy cumplí un sueño:abrazar y charlar con Silvio Rodríguez



 

miércoles, septiembre 02, 2026

El Silvio Rodríguez más íntimo, por Daniel Mordzinski:

sus giras, sus recitales en Cuba y su vida en familia

El fotolibro 'Silvio Rodríguez, diario de un trovador' recoge imágenes y textos del cantautor cubano, abarcando giras, recitales y vida familiar

La obra, una edición de autor para España, estará disponible desde el 3 de septiembre en librerías de Zaragoza y Madrid, y en la próxima gira del artista, que empieza hoy en el Gran Teatre del Liceu

Silvio retratado junto a su mujer Niurka González, flautista y clarinetista de la banda. Buenos Aires, 2018. / Cortesía de Daniel Mordzinski.

Daniel Mordzinski

01 SEPT 2026 14:32

Actualizada 01 SEPT 2026 15:50

El fotolibro 'Silvio Rodríguez, diario de un trovador' 

es un recorrido fotográfico, narrativo y emocional por la década reciente de uno de los cantautores más importantes de la lengua española. Reúne los paisajes esenciales que han marcado su obra: sus giras internacionales, sus recitales en Cuba, sus encuentros con otros creadores y su vida en familia. Desde San Antonio de los Baños, el pueblo que lo vio nacer, hasta los grandes escenarios del mundo, mis fotografías entran en diálogo con los textos de Silvio —algunos tomados de su diario personal— creando un fértil diálogo artístico.

Esta edición de autor exclusivamente para España estará disponible a partir del 3 de septiembre en la librería Cálamo de Zaragoza, en la librería Alberti de Madrid y durante los conciertos de la gira, que empieza esta noche en el Gran Teatre del Liceu. 'Silvio Rodríguez, diario de un trovador' es un libro imprescindible para todos los amantes de la música, la fotografía y la palabra. Un talismán para quienes saben que la poesía, el amor y las utopías son armas cargadas de futuro.

Silvio y sus músicos Gijón, 2016. / Cortesía de Daniel Mordzinski.

­SILVIO RODRÍGUEZ: EL HOMBRE QUE AMABA SU RÍO

La música encuentra siempre un resquicio para entrar en tu vida y volverse compañera indispensable de todo lo que sueñas, amas y sufres. Un recuerdo antiguo y dulce me transporta al París de los años setenta y a las melodías de aquel tiempo. Yo tenía 18 años, había dejado atrás a la dictadura militar argentina para llegar a París, la patria de los que no teníamos una, carecía de visa y mi francés era tan pequeño como mi presupuesto para subsistir.

Fue en Francia que me sentí latinoamericano por primera vez, allí descubrí la gran literatura de América Latina y conocí a jóvenes de mi continente. Eric Genao fue el primer amigo latinoamericano que tuve en París. Nos conocimos en el restaurante universitario Mabillon, donde por menos de 4 francos se comía un menú completo y balanceado, Eric me hizo descubrir la literatura dominicana y me transmitió la idea de que literatura y música eran las dos alas de un mismo pájaro.

Silvio retratado junto al río que lo vio nacer en San Antonio de los Baños. Cuba, en 2025. / Cortesía de Daniel Mordzinski.

El 28 de febrero de 1978, en mi pequeña bohardilla del sexto piso (sin ascensor ni baño) de la Av. De la Motte-Picquet, Eric me regaló un casete con las canciones de su músico favorito.En la tarjeta J, llevaba escrito con letra pequeña y prolija, los nombres de los temas: 'Ojalá', 'La era está pariendo un corazón', 'Óleo de mujer con sombrero''. El álbum era 'Al final de este viaje'. El músico, Silvio Rodríguez. Yo escuchaba al gran trovador cubano soñando convertirme en director de cine, escritor o fotógrafo. Uno de mis vecinos de piso, Won, monje budista, educado y estudioso, me escuchaba cantar a Silvio, y con dos golpecitos tímidos en la pared, me decía: " Daniel, baje la voz, por favor". Yo me disculpaba y, al rato, me dejaba llevar por la música y volvía a cantar.

Silvio jugando con sus mascotas en su casa La Habana, 2018. / Cortesía de Daniel Mordzinski.

Un día, saliendo de mi cuarto me crucé con Won. Mi vecino me miró fijo, como si llevara tiempo preparando sus palabras, levantó teatralmente su mano izquierda, haciendo el típico gesto de la Victoria y, en un español con marcado acento cantó:

“soy feliz

soy un hombre feliz”

En esos esos tiempos de carencias y de sueños, los temas de Silvio fueron bálsamo y me aportaron un ancla de afecto, poesía y amor.

Ni en mis más osados sueños de juventud imaginé que, con casi medio siglo de fotografía en mis pupilas, tendría la fortuna de hacer un libro, mano a mano, corazón a corazón, junto a Silvio Rodríguez. El trovador no cesa de canturrearme ahí dentro, muy profundo:

soy feliz

soy un hombre feliz

Silvio retratado frente al Palacio de la Moneda Santiago de Chile, 2018. / Cortesía de Daniel Mordzinski.




Silvio Rodríguez y la revolución


El cantautor cubano inicia una gira por España mientras su isla se enfrenta a una crisis sin precedentes por culpa del acoso estadounidense. Ha dicho que quiere defenderla fusil en mano, igual que ha hecho siempre en sus canciones.

El cantautor cubano Silvio Rodríguez actúa en La Habana durante el inicio de una gira por América Latina, el 19 de septiembre de 2025. NORLYS PÉREZ / REUTERS

Toni Martínez

29 agosto 2026 Una lectura de 7 minutos

En marzo, el cantautor Silvio Rodríguez anunció a través de su página web que estaba dispuesto a defender Cuba de una posible invasión estadounidense tomando las armas. «Exijo mi AKM si se lanzan. Y conste que lo digo muy en serio», escribió en su blog personal. El Avtomat Kalashnikova Modernizirovanny (AKM) en cuestión es un fusil de asalto soviético, una versión moderna del icónico Kalashnikov o AK-47. Días después el músico recibía del gobierno cubano un fusil como respuesta y reconocimiento a sus palabras.

El cantautor cubano estará de gira por diversas ciudades españolas entre el 1 de septiembre y el 4 de octubre. Mientras actúe seguramente estará atento a los constantes rumores de un ataque por parte del gobierno de Trump a su país.

La vida y la obra del cantor nacido en San Antonio de los Baños ha estado siempre ligada a la revolución cubana, a la que ha defendido y sobre la que ha teorizado en muchas de sus canciones, especialmente las de la primera época. Aunque toda su discografía viene marcada por reflexiones y vivencias acerca de la Cuba que surgió de la revuelta encabezada por unos barbudos en enero de 1959, algunos de sus temas son un claro homenaje a la revolución.

Ya en su primer álbum de estudio con el que adquirió fama internacional, Días y flores (1975) aparecía la canción «El mayor». Este tema es un homenaje al prócer cubano Ignacio Agramonte que luchó en las primeras revoluciones por la independencia de Cuba y que falleció en 1873. Sus últimos versos vinculan a su imagen con la revolución castrista:

Va cabalgando

El Mayor con su herida,

y mientras más mortal el tajo,

es más de vida.

Va cabalgando

sobre una palma escrita,

y a la distancia de cien años

resucita.

Una vinculación entre dos revoluciones que ya encontramos en su «Décimas a mi abuelo», donde pronuncia los versos: «Me fui sabiendo que en Tampami abuelo habló con Martí».

En ese mismo disco, se encuentra el tema «Pequeña serenata diurna», en el que se vislumbra un primer reconocimiento a la revolución cubana desde posiciones poco dogmáticas:

Vivo en un país libre

cual solamente puede ser libre

en esta tierra, en este instante

y soy feliz porque soy gigante.

El disco remata con la icónica «Playa Girón», en la que el cantautor se pregunta cómo abordar desde la vertiente artística un acontecimiento histórico como fue la invasión de Bahía de Cochinos o Playa Girón por el ejército yankee en 1961.

Si alguien roba comida

y después da la vida, ¿qué hacer?

¿Hasta donde debemos practicar las verdades?

¿Hasta donde sabemos?

Que escriban, pues, la historia, su historia,

los hombres del «Playa Girón».

En el siguiente disco, Al final de este viaje (1978), el tema «El elegido» es una alabanza al revolucionario cubano Abel Santamaría,capturado y asesinado en el intento de asalto al cuartel Moncada que planificó junto a Fidel Castro.

La última vez lo vi irse

entre humo y metralla

contento y desnudo

iba matando canallas

con su cañón de futuro.

En el disco Rabo de nube (1979) aparece la canción «Testamento» en la que Silvio ensalza, una vez más, la revolución cubana:

Le debo una canción a lo imposible,

a la mujer, a la estrella, al sueño que nos lanza:

le debo una canción indescriptible

como una vela inflamada en vientos de esperanza.

Un ensalzamiento que, pese a sus deseos, no pudo rematar en el tema «Hoy mi deber era» del disco Unicornio (1982);

Hoy mi deber era

cantarle a la patria

alzar la bandera

sumarme a la plaza.

Mención aparte merecen las trovas que dedica a la figura de Ernesto Che Guevara. Desde la recordada «La era está pariendo un corazón» a«Fusil contra fusil» o «América, te hablo de Ernesto». Aunque entre todas ellas destaca «Hombre»

Supiste cabalgar contra quien odia

desde su torre de oro y exterminio

pero en mi parecer

te dio más gloria el alma que tallaste a tu dominio.

A lo largo de su discografía hay canciones en las que, de uno u otro modo, Silvio Rodríguez aborda los éxitos de la revolución cubana y en las que acaba llamando de alguna manera a la nostalgia de lo que pudo ser. Podríamos hablar de «La guitarra del joven soldado»y ese Silvio que participó en las brigadas internacionales mandadas por Cuba a la guerra de Angola; o del tema «Pioneros», en el que alaba a los jóvenes revolucionarios o del trovador que quiere «cantar encapuchado» para ser uno más. Todas las canciones, de alguna manera hablan de la revolución y de esa Cuba que vive intensamente.

Sin embargo, también hay momentos para la reflexión sobre la situación social y política de la isla, como podemos deducir del tema ««El problema«, de 1994.

El problema no es de la moda mundial

ni de que haya tan mala memoria

El problema no queda en la gloria

ni en que falten tesón y sudor

El problema señor

sigue siendo sembrar amor.

E incide después:

El problema no es

repetir el ayer

como fórmula para salvarse.

Dos años antes el cantor publicó un disco en el que aparecía una canción, «El necio», con unos versos que estos días toman más relevancia que nunca:

Me vienen a convidar a arrepentirme,

me vienen a convidar a que no pierda,

mi vienen a convidar a indefinirme,

me vienen a convidar a tanta mierda.

Para rematar con un homenaje a Víctor Jara:

Dicen que me arrastrarán por sobre rocas

cuando la Revolución se venga abajo

que machacarán mis manos y mi boca

que me arrancarán los ojos y el badajo.

Será que la necedad parió conmigo

la necedad de lo que hoy resulta necio

la necedad de asumir al enemigo

la necedad de vivir sin tener precio.

El Silvio Rodríguez de 2026 firmaría todos y cada uno de estos últimos versos, más de 30 años después. Son pura actualidad.

Fechas de la gira de Silvio Rodríguez por España:

1 de septiembre Barcelona

5 de septiembre Zaragoza

16 de septiembre Valencia

19 de septiembre A Coruña

25 y 26 de septiembre Sevilla

1 de octubre Murcia

4 de octubre Madrid


  

domingo, agosto 30, 2026

 

Ochenta años de Silvio

ANÁLISIS

Tenía once años cuando rompí de un martillazo la alcancía que me había hecho para la comunión mi vecino Juan, uno de los más afamados alfareros de Úbeda, de la familia de los Tito. Seis mil pesetas. Con mi fortuna metida en una bolsa de Cobreros, mis padres me llevaron a la ferretería más grande del pueblo, que, por alguna razón, vendía también guitarras. Me llegó para la más mala, que es a la que más cariño le tengo hoy.

A decir verdad, nunca sentí la llamada de la música, tal como sí me había ocurrido con la pintura. Pero mis amigas se habían apuntado al coro religioso del colegio y, como yo ya había cambiado la voz, sor Dedo –monja que tocaba la guitarra con un solo dedo porque había perdido el resto de la mano derecha– me permitió acompañarlas con la guitarra. El entusiasmo por estar junto a ellas y la disciplina férrea de la hermana hicieron que, en poco tiempo, superara a mi propia maestra. Desarrollé oído absoluto. Cada tarde debía adaptar el tono de las canciones a las voces atipladas e irregulares de mis amigas, y la necesidad hizo de mí un maestro. Aparte de acabar dirigiendo el coro y de tragarme ochocientas misas, por las tardes comencé a cantar en solitario. Me entretenía en el cerro más alto de Úbeda sacando de oído cualquier canción. La previsibilidad armónica de la mayoría de las canciones hizo que pronto perdiera el interés, hasta que mi hermana, con quien me llevo casi una década, me trajo un libro fotocopiado que contenía las canciones de un tal Silvio Rodríguez.

Me puse el único disco de Silvio que tenía mi hermana –que resultó ser el mejor de su carrera, Al final de este viaje – y quedé deslumbrado por sus letras. Sin saberlo, estaba frente a los himnos de mi vida: Canción del elegido , con su verso universal “lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta
la vida”; La era está pariendoun corazón , con un crescendo inolvidable, o las ineludibles Óleo de una mujer con sombrero y Ojalá , que junto a La maza y a Te doy una canción , figuran entre sus obras más emblemáticas. Al día siguiente pedí prestados varios casetes al padre de mi amigo Julio. Con el hijo jugaba a la play y con sus padres charlaba de libros y de música. Un niño viejo. Creo que nunca rebobiné tantas veces una cinta como la de Mujeres . Giraba el lápiz ilusionado por volver a escuchar Ya no te espero , mi favorita.

Lo que más me fascinó de Silvio, más que su poesía, fueron sus complejas armonías. Ensamblar aquellos acordes no iba a ser sencillo. Descubrí que alejarme de los primeros trastes y aventurarme mástil arriba era una tortura; una tortura maravillosa. Así, aprendí con La familia, la propiedad privada y el amor a pasar de los tonos menores a los mayores como si te sacudiera un mar enfurecido, y a hacer dobles voces con Caballo místico , Las ruinas y Lo de más . Silvio me facilitó el don de la música. Le debo tanto como al llanto: el don de poder transformar lo terrible en algo bello.
Silvio Rodríguez en el 2024
Silvio Rodríguez en el 2024Europa Press News / Getty

Dice el trovador en Hoy no quiero estar lejos de la casa y el árbol : “Hoy te quiero cantar más allá de donde ha de llegar la canción”. Lo lograste. Y somos legión los que aprendimos a escuchar el mundo contigo.

Te escucharemos el martes en el Liceu.


Logo
Te recomendamos