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lunes, abril 14, 2025

"Izquierda” Posmoderne Latinoamericana: Servidores de pasado en copa nueva.

 

Por Marcel Claude

Economista

Nacido en Santiago de Chile


Cuando la periodista Leticia Martínez defiende la carnavalización que supuso festejar los más de 800 millones de dólares de ingresos y el aumento de un 16% de las ventas de Habanos S.A. en el Capitolio de La Habana, «no sabía mi amor no sabía» que no solo estaba relegitimando las fiestas pantagruélicas de la Cuba de Batista, lugar de divertimentopara los yanquis multimillonarios y mafiosos, sino que también nos ilustra algo sobre el espíritu de las nuevas generaciones de “izquierda” (posmoderna) que se han tomando la posición en nuestros países del Sur de América.


Sin miramientos sostiene que «Y si hoy estamos como estamos … es porque un día nos creímos eso de “la necedad de asumir al enemigo, la necedad de vivir sin tener precio”»poniendo en entredicho de manera muy vanidosa y soberbia el sentido de lucha que siempre ha caracterizado a la izquierda, afirmando el error, lo necio y lo absurdo de asumir al enemigo (léase de enfrentar y combatir a los adalides del capitalismo que son nuestros enemigos), y peor aún, confirmando lo necio y absurdo de vivir sin tener precio, léase: si quieres tocar lo cierto (parafraseando a Silvio Rodríguez) ya no tienes que amar el tiempo de los silencios ni la hora que nunca brilla, más bien tienes que fijar un precio, tienes que convertirte en mercancía, tienes que venderte. Ahí es donde los dichos de Leticia se te atragantan y se te clavan como una dolorosa daga quevuelven muy tristes los tiempos venideros.


A estas generaciones nuevas de la “izquierda”rosa posmoderne ya no les acomoda luchar, más bien desdeñan ese tipo de acciones políticas, quieren negociar, transar, llegar acuerdos con el enemigo, sin tener en cuenta lo que alguna vez dijera un antiguo político chileno que compitiera por las presidenciales con Salvador Allende en 1970, Radomiro Tomic: «cuando se gana con la derecha, es la derecha quien gana».

domingo, marzo 30, 2025

"Izquierda” Posmoderne Latinoamericana: Íntegramente Funcional al Capitalismo

 

Por Marcel Claude

Economista

Nacido en Santiago de Chile

La periodista Leticia Martínez 

al defender el evento del 26 de febrero 2025 en el Capitolio de La Habana,nos sitúa preocupantemente es el espíritu que se levanta desde el corazón de estas nuevas generaciones de la “izquierda”latinoamericana y que forma parte de la llamada Nueva Izquierda (posmoderna) en contraposición a la Vieja Izquierda (racionalista y moderna). En Chile ya lo hemos experimentado con el Frente Amplio y el actual presidente Gabriel Boric, que no ha dejado compromiso de campaña sin cumplir y ha emigrado desde cuestionar duramente al mundo de los grandes empresarios multimillonarios a considerarles como un aporte al desarrollo nacional y al empleo, tal como lo hizo su ministra del trabajo del Partido Comunista, Jeannette Jara, en relación a la muerte de Horst Paulmann, uno de los más ricos del mundo y de reconocido pasado en las filas del nacional-socialismo alemán.


Esta “nueva izquierda latinoamericana”, léase izquierda posmoderna, en definitiva abusa del discurso de la deconstrucción posmoderna, que finalmente no ha sido más que una desautorización y silenciamiento del proyecto histórico de liberación que han levantado los oprimidos desde tiempos inmemoriales, soslayando la cuestión de la hegemonía del proyecto capitalista que hoy se ha fortalecido a falta de una izquierda contestataria y revolucionaria. Raya para la suma: «servidores de pasado en copa nueva, eternizadores de dioses del ocaso» y cuando esta “nueva izquierda latinoamericana” borre los vestigios de la revolución en Cuba, seguirán ahí los pobres del mundo que ese 26 de febrero 2025 no tenían ni luz ni pan, pero, esta vez el mismísimo discurso posmoderno de Leticia ya no será utilizado para “defender la revolución” sino más bien el “progreso”, el “desarrollo”, y toda esa larga lista de fetiches ideológicos que ha instalado el capitalismo para someter la conciencia de los pobres.


Lo inquietante de los postulados de esta nueva izquierdaposmoderna es que permiten vislumbrar un escenario en el que no serán los fascistas ni los enemigos de la revolución cubana, sino más bien los profetas del vicio –parafraseando a Sabina- que forman parte de esta “nueva izquierda latinoamericana” rosa y posmoderne-íntegramente funcional al capitalismo- los que arrastrarána Silvio por sobre rocas cuando la Revolución se venga abajo y son ellos quienes machacarán sus manos y su boca. El pueblo Mapuche lo sabe. Y eso, como diría Albert Camus, es lo que da miedo.

jueves, mayo 10, 2007

miércoles, mayo 09, 2007

Letra:la maza





Si no creyera en la locura

de la garganta del sinsonte

si no creyera que en el monte

se esconde el trino y la pavura




si no creyera en la balanza

en la razón del equilibrio

si no creyera en el delirio

si no creyera en la esperanza

si no creyera en lo que agencio

si no creyera en mi camino

si no creyera en mi sonido

si no creyera en mi silencio




qué cosa fuera

qué cosa fuera la maza sin cantera

un amasijo hecho de cuerdas y tendones

un revoltijo de carne con madera

un instrumento sin mejores resplandores

que lucecitas montadas para escena




qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera

qué cosa fuera la maza sin cantera




un testaferro del traidor de los aplausos

un servidor de pasado en copa nueva

un eternizador de dioses del ocaso

júbilo hervido con trapo y lentejuela




qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera

qué cosa fuera la maza sin cantera




si no creyera en lo más duro

si no creyera en el deseo

si no creyera en lo que creo

si no creyera en algo puro




si no creyera en cada herida

si no creyera en la que ronde

si no creyera en lo que esconde

hacerse hermano de la vida




si no creyera en quien me escucha

si no creyera en lo que duele

si no creyera en lo que quede

si no creyera en lo que lucha




qué cosa fuera qué cosa

qué cosa fuera fuera la maza sin cantera




un amasijo hecho de cuerdas y tendones

un revoltijo de carne con madera

un instrumento sin mejores resplandores

que lucecitas montadas para escena




qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera

qué cosa fuera la maza sin cantera




un testaferro del traidor de los aplausos

un servidor de pasado en copa nueva

un eternizador de dioses del ocaso

júbilo hervido con trapo y lentejuela




qué cosa fuera, corazón, qué cosa fuera

qué cosa fuera la maza sin cantera
(1979)

Interpretación de la Maza

Silviofilos

Interpretación de Maine:
Primero dediquemos este intento a Julián, por confiar en mi criterio y ponerme en este aprieto. Lo difícil no es analizar la canción, lo difícil es hacerlo sin escribir un tratado entero sobre lo que es el creer, lo que es la esperanza desde la óptica marxista. Siendo breves, el alma de esta canción es un mensaje muy claro: dejar de creer es entregarse a la chatura; artística, ideológica, no importa, entregarse a la superficialidad. Toda la canción se organiza en base a la anáfora( que es la repetición en el comienzo del verso) de “si no creyera…”, que es el hilo conductor de la canción. Las estrofas se suspenden en ese condicional “si..” para volcar todo su contenido en el estribillo y completar el sentido.

¿Y qué es ese “creer”?. Los postmarxistas han hablado de la importancia de conservar la esperanza. Pero no es la palabrita cursi de cuadrito, sino la esperanza como resistencia. Una de las armas más fuertes del capitalismo ha sido educar a las nuevas generaciones bajo la creencia de que nada puede cambiar, que las cosas son así y que el ser humano está perdido y no puede regenerarse.

Si el capitalismo logra que el pueblo se desencante, si logra el descreimiento, entonces lo mantiene inmóvil, sin luchar. El postmarxismo entendió que si no se cree en el ser humano, si no existe esperanza y fe en lo que se puede lograr, entonces se sucumbe a la opresión y no se intenta el cambio. Como sea, hay que resucitar la esperanza, algo de esto mencionaba en el análisis de “Como esperando abril”. ¿Y qué iba a hacer Silvio sino ir por el mundo repartiendo esperanza? Ningún revolucionario puede ser un descreído, es más, el creer en su estrella es lo que lo define como sujeto, por eso si no cree, se siente que no es nada, que es la maza sin cantera, la herramienta sin la materia, el objeto sin su razón de ser.

Si me meto a analizar verso por verso no salgo más, el análisis literario intrínseco lo dejo para otra ocasión así extraemos el mensaje en bruto. Creo que una de las estrofas más explícitas en cuanto a la esperanza revolucionaria es la segunda. La balanza y el equilibrio me parece que dejan de ser símbolo de justicia para ser, en esta canción, símbolos de la igualdad social que persigue, ¿y cómo no creer en la igualdad, en equilibrio, en el reparto equitativo? Creer en el delirio es el motor de todo cambio, el delirio en el sentido de la utopía (no en el sentido negativo que le daba Marx) sino en el sentido del sueño que mueve al ser humano a ir hacia delante, “hablar de cosas imposibles” nos lleva a perseguirlas. Y cierra con “si no creyera en la esperanza” que considero el verso más significativo de la canción.

Las otras dos estrofas que la rodean se focalizan en la expresión, otro de los puntos de apoyo de la canción. El canto del pájaro y su propio canto, que entroncan con el estribillo en cuanto a la temática del arte comprometido con un ideal. Si no creyera, qué cosa fuera. Sin la materia de mis convicciones mi arte sería sólo forma, sin contenido. El martillo para extraer la piedra de la cantera, sin ella. Una mezcla de guitarra y ser humano (cuerdas- tendones / carne-madera) pero informe y sin sentido. Su instrumento solo brillaría de forma artificial (lucecitas montadas para escena) una parafernalia sin mensaje. El testaferro, lo aparente, lo que está en representación de otra cosa sin serlo, al servicio de los aplausos.

Su arte sin ideas, sin creencias, es como algo que aparenta ser nuevo pero es lo mismo de siempre (un servidor de pasado en copa nueva, o como dice Benedetti: “en otra cápsula, la misma pócima”) Sería un mero adorno estético, trapo y lentejuela, sin profundidad. Todo eso “fuera” su mensaje “si no creyera”. El arte que no es comprometido con una creencia, no es más que papelitos de colores. Las estrofas que siguen son más aguerridas y ya se van metiendo en el terreno de la lucha.

Me interesa particularmente el creer en “algo puro” porque se relaciona con la resistencia a creer en que todo está corrupto, que se ha degenerado. No es en otra dirección lo que dijo Fito Paez: “Quién dijo que todo está perdido, yo vengo a ofrecer mi corazón”. Porque creer que todo está perdido es rendirse, desconfiar, corromperse. Hay que creer en el compromiso “hacerse hermano de la vida”, creer que vale la pena el dolor “lo que duele” y las heridas por lo que va a venir, creer en l@s compañer@s que están por lo mismo: “en quien me escucha”, creer en el futuro como algo capaz de ser cambiado por el ser humano. No quiero hacer algo kilométrico porque después da pereza leerlo, así que voy cerrando el tema. Espero sus opiniones, espero no aburrir y espero que la esperanza siempre juegue con las nubes a ser un jardín a la espera de abril.

Aportación de inconstante
Muy interesante la interpretacipon desde la óptica marxista (la mejor posible, je), la idea de la esperanza y del compromiso, aunque, sin querer ser impertinente, me gustaría agregar algún esbozo de idea. Alguna vez escuché que la interpretación que brindaba Silvio a la metáfora de la maza era (si la memoria no me falla) la del trovador y el público (el pueblo, en este caso al tratarse de música popular), es decir, el primero es la maza, y el segundo, la cantera. La maza es utilizada para sacar lo aprovechable de la cantera, en este caso, el trovador se brinda para reflejar al pueblo y extraer una síntesis del mismo desde la canción.

Es decir, "¿Qué cosa fuera...?" el trovador sin el pueblo, ¿qué sentido tiene la canción si no es brindada al pueblo? Precisamente, un "artista" aislado de las condiciones del contexto social, un "amasijo hecho de cuerdas y tendones", etc. Esto está brillantemente explicado por Maine, y no tendría sentido que yo agregase nada.

El artista sin su público no es nada, existe por y para el mismo. (no confundir compromiso con demagogia, la segunda suele estar asociada al lucro). Claro que eso no lo es todo, también está el compromiso ideológico, la esperanza, el delirio, la estética (la garganta del sinsonte). Insisto, esto Maine lo explicó en forma impecable. En fin, hasta aquí llega mi intento de racionalizar a Silvio, generalmente trato de evitar hacerlo en demasía, sino pierde un tantillo de encanto.


Perdón por la intromisión en el análisis y saludos para todos, especialmente para la genia de Maine (desde mi humilde lugar de "nuevo", apoyo su nombramiento para la moderación). Edit: Ya que estamos, me tomo el atrvimiento de pedirle a Maine un análisis de "Oh melancolía"