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lunes, mayo 25, 2026

"Basta ya de bloqueo a Cuba y su Revolución": firma Silvio Rodríguez declaración de "Canto de Todos"

 REDH-Cuba.- El destacado cantautor cubano Silvio Rodríguez suma su apoyo a la declaración emitida por Centro de la Canción Iberoamericana y del Caribe Canto de Todos en solidaridad y apoyo a Cuba y su Revolución. El texto reúne las firmas de destacadas figuras de la cultura y el pensamiento latinoamericano, entre ellas Víctor Heredia y Teresa Parodi quienes  expresan una posición común en la denuncia del bloqueo que asfixia al pueblo cubano.


Basta ya de bloqueo a Cuba y su Revolución. Declaración Canto de Todos

REDH-Cuba

  “Canto  que  ha sido valiente

Siempre será canción nueva”.

Víctor Jara

El Centro de la Canción Iberoamericana y del Caribe Canto de Todos, creado por el trovador cubano Vicente Feliú declara:

Basta ya de bloqueo a Cuba y su Revolución, en esto tiempos de cólera mundial Canto de Todos pone al servicio de la digna rabia, de la rebeldía y la esperanza sus canciones y su compromiso por un mundo mejor y más humano.

Cuba no está sola, las amenazas del imperio no pasarán ante un pueblo revolucionario y digno.

Viva Cuba, Viva el Pueblo Cubano y su Revolución…

Patria o Muerte , Venceremos.

Silvio Rodríguez, Cuba

Victor Heredia, Argentina

Gabino Palomares, México

Iván Soca Pascual, Cuba

Teresa Parodi, Argentina

Aurora Hernández, Cuba

Gabo Sequeira, Argentina

Leonel Ruiz, Venezuela

Ricardo Flecha, Paraguay

Paula Ferré, Argentina

Francisco Villa, Chile

Marilia Guimaraes, Brasil

Cristian Silva, Paraguay

Miryam Quiñones, Perú

Christian Ugarteche, Bolivia

Mario Ramírez, Bolivia

Techi Cusmanich, Paraguay

Alejandro Jusim, Argentina

Jaz Arenas, Colombia

Elena Gil, Venezuela

Pablo Fernández, Argentina

Pablo Rodríguez, Argentina

Sebastián Echarry, Argentina

Cecilia Concha Laborde, Chile

Cuba

sábado, marzo 14, 2026

Murcia, 16 de marzo: Homenaje musical a Silvio Rodríguez recaudará fondos para enviar placas solares a Cuba

 


Cubainformación

La Cafetería Librería Ítaca de Murcia acogerá el próximo lunes 16 de marzo de 2026, a las 20:00 horas, un homenaje musical al cantautor cubano Silvio Rodríguez, en una velada solidaria destinada a recaudar fondos para el envío de placas solares a Cuba.


El evento contará con la participación de varios artistas y creadores que interpretarán canciones y realizarán actuaciones en tributo al emblemático trovador cubano. Entre las personas participantes figuran Francisco José Tomás, Pepe Cutillas, Dani Serrano, David Moya, Pepa Robles, Jesús Cutillas, Miguel Martínez, Perico Cánovas, Josué Hueso y José Campuzano, entre otros.


La entrada tendrá un coste de 10 euros,y toda la recaudación se destinará a la compra y envío de placas solares para Cuba, una iniciativa solidaria que busca apoyar a comunidades de la Isla ante las dificultades energéticas.


Además, las personas que deseen colaborar sin asistir podrán hacerlo mediante la fila cero, con aportaciones a través de la cuenta de SODEPAZ,organización vinculada a proyectos de cooperación y solidaridad con el pueblo cubano.

viernes, febrero 20, 2026

Juan Grabois se reúne con Silvio Rodríguez en Cuba y expresa su solidaridad contra el asedio de Trump


El diputado nacional de Argentina Humana, Juan Grabois,con el cantautor cubano Silvio Rodríguez. Foto: Cortesía
En medio de la crisis humanitaria que enfrenta Cuba por el bloqueo energético total dispuesto por el gobierno de Estados Unidos, el político argentino viajó a La habana para recuperar experiencias y manifestar su apoyo al pueblo cubano

El diputado nacional Juan Grabois, miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores de la cámara baja, viajó al país caribeño, a la ciudad de La Habana, con el objetivo de llevar su compromiso y solidaridad y la de su espacio político, Argentina Humana, frente al asedio que atraviesa actualmente el pueblo cubano. 

El viaje que realizó el diputado surge luego de que Donald Trump firmó hace algunas semanas un decreto (Orden Ejecutiva 14380) que dispone un bloqueo energético absoluto sobre Cuba.

A través de sus redes sociales, el dirigente publicó un video en donde muestra su encuentro con el cantautor Silvio Rodríguez con el mensaje: “Con Silvio en La Habana, en defensa de la paz y la soberanía de todos los pueblos latinoamericanos. Le pregunté qué canción refleja mejor la época... y se puso a recitar:” con un video en donde se ve a Silvio lee en voz alta la canción “Me Acosa el Carapálida”. 

Me Acosa el Carapálida”. 

El dirigente expresó la importancia de que América Latina se mantenga como un territorio de paz y que se respete la soberanía de todos los países. La visita mantiene una continuidad con las Misiones de Solidaridad entre los pueblos que impulsó su organización en Bolivia (2019), Colombia (2021), Ecuador (2022), Perú (2023).

El dirigente expresó la importancia de que América Latina se mantenga como un territorio de paz y que se respete la soberanía de todos los países.

El diputado sostuvo que su visita no tenía carácter ideológico “no voy a condenar ni a aplaudir a ningún gobierno, voy a mirar, escuchar, tender puentes útiles y defender principios que nos enseñó el Papa Francisco. Voy a poner mi granito de arena para intentar romper el aislamiento que es un crimen contra el derecho humanitario, afectando a la población. Un verdadero “castigo colectivo” de los que habla la Convención de Ginebra”. 

“Fui invitado a Cuba en otras ocasiones, pero esta vez me siento en la responsabilidad de aceptar aquella invitación por lo mismo que hice en otras crisis de la región: llevar solidaridad concreta, defender la paz y sostener una política latinoamericanista que no se arrodille ante el matonismo internacional que propone Donald Trump”, insistió.

También resaltó su interés particular en recuperar experiencias concretas sobre el aprendizaje de los niños, niñas y adolescentes que puedan servir para aplicar ante la crisis educativa que enfrenta nuestro país.  En ese sentido, visitará experiencias de salud para aprender sobre su sistema,el cual es reconocido mundialmente por su excelencia y alcance.

Este lunes, Grabois publicó en Diario Red un artículo sobre la situación apremiante de Cuba. “No hay ningún argumento, ningún objetivo ideológico, político o económico que pueda justificar someter a un pueblo a la hambruna. Así como sucedió en palestina, está sucediendo en Cuba. Los latinoamericanos, empezando por nuestros gobernantes, tenemos que evitarlo. Combatir el bloqueo es una obligación moral de todas las personas de buena voluntad”..

“Cuba no ha realizado acción alguna que ponga en peligro la integridad territorial, la seguridad nacional o la estabilidad institucional de los Estados Unidos. La asimetría de fuerzas entre ambos Estados es gigantesca”, escribio.

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jueves, septiembre 25, 2025

El concierto de Silvio no fue una extravagancia, fue Cuba


Por: Eugenio Martínez

.Concierto de Silvio Rodríguez en la escalinata de la Universidad de La Habana. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Resistir, crear y divertirse en Cuba no es una insolencia ni una extravagancia. Los enemigos de Cuba tratan de presentar como insensible e insolente que en Cuba se promuevan y realicen iniciativas para el desarrollo y el esparcimiento.

Se alega que son extravagancias inconcebibles en las condiciones de Cuba, que los cubanos acudan a actividades sociales, se diviertan y creen riqueza.

Participar u organizar eventos culturales, deportivos, académicos, científicos y recreativos, promover hallazgos científicos y su aplicación innovadora, introducir nuevas tecnologías, crear valor o emprendimientos de cualquier índole, son tildados de actos inmorales.

La narrativa que ataca a Cuba pretende establecer una contradicción entre los esfuerzos de las instituciones y actores privados por convocar y realizar eventos con participación popular y las severas dificultades para la vida cotidiana de los cubanos.

Se ataca a los que vienen a Cuba a ofrecer su arte, compartir sus conocimientos, divertir a los cubanos y cooperar con su esfuerzo. Sin pudor, boicotean eventos nacionales, mediante amenazas, persecución física y virtual, linchamiento mediático, cancelación de contratos y de patrocinio y hasta amenazas de muerte a protagonistas y familiares.

Los que así atacan desde el exterior, se presentan así mismos, como la reserva moral de la Nación. Se adjudican el derecho exclusivo a divertirse, acumular riqueza y ostentarla. Pretenden privar a quienes viven en Cuba de este derecho. Tratan de tachar de inhumanos e irresponsables a quienes en Cuba proyecten su felicidad o persigan alcanzarla.

Para estos inquisidores, no hay una contradicción que los auto titulados líderes morales, disfruten y exhiban su prosperidad, mientras repudian a quienes lo hacen en Cuba.

Curiosamente hay algunos nacionales que reciben la aprobación de los enemigos de Cuba, aunque se diviertan, acudan a fiestas, bailes, exhiban ropas de lujo, joyas, autos, negocios, se paseen por restaurantes, países, hoteles y adquieran propiedades. Estos son exonerados del escrutinio y acusaciones porque muestran un perfil crítico hacia el gobierno cubano. Así tan simple: la contrarrevolución se cree con derechos de tolerar y determinar quién puede disfrutar de esparcimiento.

Conceptualizan un patrón de conducta que tipifica que, al romper el vínculo con las instituciones oficiales cubanas, se adquiere automáticamente la libertad de disfrutar de placeres y diversiones, consideradas herejías para los que viven en Cuba.

La apelación aparentemente ética, tiene menos que ver con la supuesta compasión por la vida de los cubanos y sí muchos puntos de contacto con la fantasía macabra de que se paralice el país. No conciben que Cuba se sostenga a pesar de la agresión permanente. Procuran la caída del gobierno. Procuran el caos.

Persiguen condenarnos a un falso luto que se subordine a una presunta obligación moral de detener el país hasta que un día se cumpla su irrealizable sueño de que la contrarrevolución tome el poder. Ese día - insinúan - sí se podrían desbordar las pasiones y disfrutar de los placeres cotidianos. Ese día la industria del entrenamiento nacional gozaría del perdón de la contrarrevolución.

Ese día se olvidarán de los enfermos y de los que no tienen todo lo que necesitan. Se tolerará entonces, la fiesta permanente, el desborde y se desatará un hipotético paraíso, donde los que carecen de lo necesario serán olvidados al instante y reinará la industria del entretenimiento vulgar que hoy enarbolan desde Miami como el modelo cultural.


Concierto de Silvio Rodríguez en la escalinata de la Universidad de La Habana. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

Mediante el acoso, la tergiversación y los ataques personales pretenden dañar la reputación de quienes no capitulan y se levantan cada día con determinación para avanzar y solucionar los obstáculos que se presentan. El típico proceder estadounidense de “asesinato de personajes” (character assassination) es parte intrínseca de las herramientas contra Cuba.

Quieren imponer un gobierno de entreguistas y/o sabios de café, que se presentan como expertos de todo y con soluciones para todo. Esos sabios rara vez han dirigido o administrado algo, pero proyectan con aparente seguridad que sus ideas son irrefutables y contienen la solución definitiva a todos los problemas cubanos.

No se complacen con los agudos pesares de la vida cotidiana. Quieren más pesares. Como los tiburones que cuando ven sangre, quieren más.

Quieren matar la esperanza. Quieren la renuncia y desmotivación de los que desean y persiguen construir, hallar soluciones, avanzar y divertirse en Cuba.

Cuesta mucho para las instituciones cubanas y para los individuos mantener el calendario de eventos nacionales e internacionales en Cuba y fuera de ella, de contribuir al esparcimiento y a la generación de espacios que enriquecen el espíritu. Pero consta que las instituciones no claudican frente a los severos problemas económicos.

El espectáculo de miles de cubanos bailando en una plaza pública o instalación en Cuba y un estadio de beisbol repleto para ver jugar a su equipo local, no contribuye al relato de país colapsado e inseguro que se quiere imponer. El espectáculo de miles de jóvenes, ancianos, niños y decenas de extranjeros que llegaron a Cuba para escuchar a Silvio porque no alcanzaron entradas en los conciertos que va a ofrecer en América Latina, tarareando de memoria la poesía en música de Silvio, no encaja con el patrón que nos quieren imponer.

Tratan de sedimentar la narrativa de que es desvergonzado que las instituciones y los individuos mantengan su afán de buscar niveles superiores de satisfacciones personales y colectivas. Los actos de resistencia y construcción son considerados extravagancias innecesarias.

Quieren contraponer el placer de millones de cubanos de disfrutar las playas más bellas del mundo, la música inigualable de un país que creó tantos ritmos musicales y que tanto reconocimiento internacional posee, a un complejo de culpa porque alegan, no es el momento de la fiesta.

El placer del disfrute y acceso a playas, deportes, ciencias, música y las artes, a la formación profesional en general, se convirtió en un derecho masivo gracias a la Revolución. El talento que existía se potenció y multiplicó por la masividad que impuso la Revolución. Así de simple. Se impuso la libertad de que si quieres ser músico, pintor, actor, científico, cantante, periodista o ingeniero lo puedes perseguir en las decenas de escuelas que se abrieron gratuitamente. Si quieres practicar deportes y soñar con ser campeón, ahí estuvieron a la mano miles de técnicos y entrenadores para que lo consiguieras. Si quieres ser cirujano, ahí está la escuela y un profesorado de lujo para compartir sin competencias comerciales ni celos, lo mejor de la especialidad.


Concierto de Silvio Rodríguez en la escalinata de la Universidad de La Habana. Foto: Enrique González (Enro)/ Cubadebate.

La paradoja del discurso es que quienes aparentan compasión por personas en situaciones difíciles y critican la expresiones e iniciativas de desarrollo en Cuba, son los que demandan que se prive el acceso a los caminos para mejorar la situación de esas personas en situaciones de vida más difícil.

La verdadera contradicción o paradoja es que esos que piden que no nos divirtamos y no nos desarrollemos, demandan también un bloqueo más cruel a Cuba, si más cruel fuera realmente posible. Reclaman más sofisticadas medidas de coerción económica con persecuciones, multas, prohibiciones de crédito, de inversiones, de cooperación, de simples intercambios deportivos o turismo a Cuba y hasta una agresión militar.

Es hipócrita comprobar que la alegría de un cubano en Cuba es recibida por la gavilla contrarrevolucionaria como una excepción que no debe conocerse, multiplicarse, repetirse o celebrarse.

El joven que vence su grado escolar y goza orgullosamente; el actor que gana el cariño de millones de cubanos; el científico que después de años comprobó su hipótesis; los trabajadores que echaron a andar su fábrica, levantaron lo caído o hallaron una solución tecnológica para recuperar la producción, enfrentan el rechazo y el choteo de los que nos quieren ver aniquilados y vencidos por los efectos de la guerra económica a la que nos someten.

Si se celebra un concierto que miles de cubanos disfrutan como el del 19 de setiembre en la Escalinata de la Universidad de La Habana, el relato de los enemigos lo clasifica como prerrogativa de pocos, aunque la realidad cuestione esa mentira. Tratan de convertir en culpables a los que por su propia voluntad acuden a divertirse.

Si decenas de miles de cubanos van a la playa, se presenta como que son unos privilegiados.

Observo deportistas de cualquier rincón de la geografía nacional, enfrentando con su esfuerzo competencias exigentes y levantando con sus victorias la bandera de la estrella solitaria. Observo representantes del arte de más experiencia junto a otros de menos, con el virtuosismo que adquieren en las escuelas de música y arte cubanas, presentándose contra viento y marea y con el aplauso y reconocimiento de su pueblo.

Observo el esfuerzo de las instituciones públicas por cumplir metas superiores junto al surgimiento cada día de nuevos emprendimientos privados en Cuba en calles y avenidas que están siendo tomadas por esas iniciativas y no son bloqueadas por las autoridades.

Resistir, crear y divertirse en Cuba no es una insolencia ni una extravagancia: es el futuro.

Contigo Silvio, la mato y aparece un mayor, pero seguimos sin claudicar.