martes, abril 06, 2010

analisis de la ausencia y de ti


Silviofilos

Kono En mis conversaciones con Reijavo, bastante anteriores a integrarme a este foro, me propuse darle interpretación a esta canción que es mi favorita (me fue muy difícil determinar cuál era mi canción preferida). Tanto lo es, que mi último deseo en esta vida debe cumplirlo mi amigo Reijavo; como es bastante menor que yo, supongo (y espero) que partiré antes de este mundo; él será el encargado de que sólo Silvio se escuche en mi funeral y De la ausencia y de ti, especialmente, cuando comience a descender hacia el centro de la tierra. Suena un poco trágico, pero así de importante es para mí. Ahora que publico mi último deseo, mayor compromiso tienes mi amigo. Finalmente, habiéndome enterado algo de la historia de Velia, que motivó la canción, para mí tiene existencia independiente, y así es como la pensé:

De la ausencia y de ti

Ahora sólo me queda buscarme de amante
la respiración.
No mirar a los mapas, seguir en mí mismo,
no andar ciertas calles,
olvidar que fue mío una vez cierto libro.
O hacer la canción.
Y decirte que todo está igual:
la ciudad, los amigos y el mar,
esperando por ti,
esperando por ti.

Silvio dice que lo único que le queda por hacer es amar su propia respiración, su vida; no seguir reglas hechas, seguir consigo mismo, no recorrer lugares conocidos, olvidar las influencias que ha adquirido de libros o hacer LA canción (¿o tal vez la frase es “hacerla canción”, en cuyo caso se referiría a “hacer canción” su propia respiración?. Además le dice a la mujer ( a Velia) que todo está igual esperando su regreso.

Sigo yendo a Teté semana por semana
¿te acuerdas de allá?
Hoy habló de fusiles despidiendo muertos.
Yo sé que ella me ama,
es por eso tal vez que te siento en su sala,
aunque ahora no estás.
Y se siente en la conversación,
o será que tengo la impresión,
de la ausencia y de ti,
de la ausencia y de ti.

Teté Vergara era una amiga de Silvio, bastante mayor, en cuya casa se juntaban varias personas a conversar, cantar, etc. Debatían sobre la actualidad cubana y mundial (plena guerra de Vietnam) y Silvio decía que ella era su “mamá negra”, así de cercana. Silvio dice que en la reunión se habló de guerra y de muertos en guerra, pero que ella lo ama; él por su parte la siente (a Velia) en esa reunión aunque no esté, pero con la conversación viene la confusión entre sentirla presente o en realidad percibir la idea de ausencia y de ella misma. Me llama la atención el recurso poético de separar el concepto o idea “ausencia” de la mujer; en lugar de decir que siente “su” ausencia, dice que siente a la ausencia separada; me da la impresión de mayor fuerza en la idea de carencia.

No quisiera un fracaso en el sabio delito
que es recordar.
Ni en el inevitable defecto que es
la nostalgia de cosas pequeñas y tontas
como en el tumulto pisarte los pies.
Y reír y reír y reír,
madrugadas sin ir a dormir,
sí, es distinto sin ti.
Muy distinto sin ti.

En esta estrofa mezcla sus recursos favoritos, paradoja e hipérbaton. Por si no recuerdas, la paradoja consiste en utilizar contradicciones seguidas para dar más fuerza a lo que se quiere decir; el hipérbaton es la alteración del orden lógico de una oración para que resulte un poco confuso lo que se quiere decir. Cuando dice que no quiere un fracaso en el sabio delito que es recordar, está diciendo que no quiere fracasar, o sea, quiere conseguirlo, quiere recordar, y el recuerdo lo cataloga como algo delictual o malo, pero sabio (paradoja); es decir, él quiere poder recordar. Además quiere lograr también sentir nostalgia o melancolía de pequeñas cosas o situaciones que vivió con ella, como el haberle pisado los pies estando ambos en una multitud o el haber pasado muchas madrugadas sin dormir, sólo riendo con ella. Todo es distinto en su ausencia.


Las ideas son balas hoy día y no puedo
usar flores por ti

Dice que en ese momento todo lo que se le viene a la mente son balas (la guerra de Vietnam creo yo) y por eso es incapaz de decirle cosas bellas (“usar flores” por ella)

Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte decir
lo que aquí no he podido decirte,
hablar como un árbol
con mi sombra hacia ti.
Como un libro salvado del mar,
como un muerto que aprende a besar,
para ti, para ti,
para ti, para ti.
(1969)

Pero sí le gustaría ser tan viejo y tan sabio, y tener todas las palabras e ideas que no ha podido decirle con esta canción; es más, le gustaría ser como un árbol que la llene y la sobrepase con su sombra, que no quede nada de ella sin ser cubierto por esa sombra (la sombra es todo lo que él quiere comunicarle). Pero además le gustaría ser para ella como un libro que alguien rescata del mar; ¿para qué rescataría alguien del mar un libro?, pues para leerlo ávidamente y saber todo lo que el libro quiere comunicar; él esperaría ser ese libro rescatado para que ella lo lea desesperadamente y se entere de todo lo que quiere decir. Finalmente, le gustaría ser como un muerto, un ser sin existencia que ama tanto que es capaz de salir de esa “no existencia”, de la nada absoluta, sólo para aprender a besar para ella. Me sobrecoge la genialidad de esta metáfora utilizando, como recurrentemente lo hace, a la muerte para lograrla. Esta es quizás la parte con más fuerza de la canción y existe algún símil con otros versos e ideas de Silvio, como en la canción “Te amaré”, cuando dice: “Te amaré, te amaré si estoy muerto”, aún más, “te amaré el día siguiente además” (la seguirá amando incluso el día después de morir), y también en “Te amaré hasta el fin de los tiempos, te amaré y después, te amaré”. La muerte propia o el fin del mundo o el universo no serán el punto final de su amor, éste trascenderá todo.
_________________

Maine

Gracias por compartir con nosotros tu interpretación y también las emociones que despierta en vos esta canción. Sin duda es sobrecogedora. Ojalá se cantara en los entierros, casualmente pensaba eso hoy, día en que nos dejó Darnauchans, un trovador de acá que todos queríamos mucho, y en su entierro esta tarde seguramente entonemos alguna de sus canciones. Es curioso, cuando uno piensa en el momento de su muerte, en seguida se aparecen las cosas que uno quisiera llevarse consigo, y la música suele ser de las cosas más privilegiadas en ese sentido. Yo no sé cómo quiero que me despidan a mí; pero qué bueno eso de despedir a los amigos cantando.
Pero bueno, dejando esta cuestión funeraria, vuelvo a agradecerte por tu análisis tan atinado de una canción tan poética.

escaramujo Kono, bienvenido a estos pagos. A mi esta canción también me ha resultado especial siempre, de hecho se la he dedicado una vez a alguien que realmente la merecía. Esos versos del libro salvado del mar y el muerto que aprende a besar me conmueven.

Entiendo como tú casi toda la canción pero creo que habría que añadir matices en la primera estrofa. Ésta nos describe las consecuencias devastadoras que tiene la ausencia de Velia para Silvio: ya no le queda de amar más que la respiración ansiosa y no puede ni mirar los mapas, ni pasear por las calles (porque los unos y las otras le traen el doloroso recuerdo de su ausencia). Por si fuera poco , le prestó una vez un libro y, como ella no está, ya se puede ir olvidando de él(¿se puede ser más irónico y a la vez más tierno?. Una anécdota como esta nos hace el amor

Kono Gracias por la bienvenida Escaramujo; sin haberme olvidado nunca que fue una mujer específica la que motivó la canción, me he dado la dulce licencia de pensarla en asbtracto, sin esa referencia indudable a Velia. Y así lo he hecho porque, como muchas otras, la siento como propia y he acomodado recuerdos y vivencias personales actuales (y más aún, eternamente presentes en mí) a la letra. De todos modos, no te imaginas lo placentero de leer lo que a otros silvistas les provoca esta canción. Ojalá se puedan ir descubriendo otras cosas ocultas para mí en ella.
(Lo de irte a bañar, me parece una sana costumbre...

beto juarez Lamentablemente (para mí), carezco de tiempo suficiente para poder extenderme como yo quisiera respecto a esta canción (puedes respirar aliviado, Reijavo).

Pero pasa que aún me estremece recordar el primer show en Santiago. Y como ese recuerdo me hala el vestido y quiere que vaya con él, y abrieron el tema...
De la Ausencia y de Ti fue, de modo casi unánime, el momento más emotivo de aquella noche.
Silvio que vuelve a salir a escena luego de un breve intermezzo a cargo de Trovarroco.

Silvio que pasea por el escenario, que toma su lugar frente al atril y que tras empuñar la guitarra, sin decir nada, juega con nuestras expectativas como un “gato maula con el mísero ratón”.

Silvio que repite las dos notas iniciales una y otra vez. Como si no se acordara de la música o de la letra.

Como si vacilara de la capacidad de su garganta.
Como si desconfiara de la acústica del recinto, molesto por las luces que le dan de lleno en los bigotes.
Silvio que repite las dos notas iniciales.
Va y viene entre esas notas solas.
El silencio erizado que se instala en el Arena Santiago acrecienta la impresión de que esa modesta multitud que rodea el escenario se apresta a recibir el secreto del universo.
Silvio que repite las dos notas iniciales.
Caras que se miran entre sí, preguntando sin palabras: ¿qué canción es ésa?
Caras que se miran entre sí, respondiendo sin palabras: no tengo la más puta idea.
Silvio, agachado, mira sus dedos golpeando las cuerdas.


Silvio que repite las dos notas iniciales.
Hasta que al fin se oye: “Ahora sólo me queda…”.

No hay mucho que “explicar” en esta canción. Y, además, quién soy yo para explicarle nada a nadie, tanto más cuando, como en este caso, se trata de palabras ajenas. Pero, claro, todas las palabras son ajenas. Y ninguna lo es. De ahí que el lenguaje trame mundos paralelos a la sombra del sentido, de la prosa del mundo y su cohorte de objetos.

Tengo siempre presente la enseñanza de un gurú cannabinoso que solía insistir en señalar que al pensar una canción había que partir del principio que ésta decía cosas en función de una idea musical, que era un texto creado con el expreso propósito de ser cantado. De ahí que muchas letras de canciones luzcan muy menores en el papel (perdón, soy anticuado, ¿debí decir en la pantalla?).

En Santiago, por ejemplo, como en todas las versiones de los últimos años, De la Ausencia y De Ti nos es dada en condiciones de extremo despojo: con total prescindencia de soportes superfluos. Y es a tal punto despojada esta última versión que incluso la guitarra, arpegiada, tiende a anularse durante buenos segmentos de la interpretación.

Hay las palabras, el sabio delito de recordar.
Le basta y sobra con eso a Silvio para suscitar una respuesta impresionante.
(¿Qué culpa puedo tener yo si segundos antes de la conclusión de la canción salté como si me pincharan el trasero con un alfiler y fui el único idiota parado y aplaudiendo?).

Como mi tiempo es escaso en estos días, dejaré pasar algunas ideas que se me vienen ahora en torno a las variaciones que ha sufrido la canción al cabo de los años (la primera versión conocida, la exquisita version que hace en el show de Verónica Castro, por nombrar sólo dos hitos).
Ç
Estoy seguro que algún silviofilo con mejor oído tomará esa posta “al tiro”.
Lo que me gustaba señalar era el recurso retórico al que apela Silvio en De la Ausencia….

Como indican los perspicaces amigos en los posteos precedentes (y precursores), esta canción es una suerte de elegía u oda, un lamento, una despedida.
Desde que el mundo es mundo los hombres han cantado adioses (además de a dioses, claro está). Quién puede olvidar la oración fúnebre ante el cadáver de Aquiles (Homero), o el discurso de Marco Antonio ante el cadáver de César (Shakespeare).
Hay una tradición enorme.
Y en eso viene el Budita y ensaya un adiós, a su modo y a su aire.
Y en esa selva de referencias clásicas inescapables, va y halla un sendero escasamente transitado.

El va a dar cuenta del dolor que causa una ausencia, él va a cantar la alegría pasada que esa presencia que ya no está más le supo dar. Esa presencia irremplazable. Esa ausencia, esa casi materialización de la nada que paradójicamente lo llena todo (“Tanto que yo te busqué y tanto que no te hallaba”). Pero en vez de cantarle a esa mujer en toda su humanidad (como lo hizo, lo hace y lo hará casi todo el mundo), aquí Silvio va y la rescata en la huella que ella dejó en todos esos objetos que en el tiempo ahora añorado fueron comunes.
Esos objetos que otrora fueron testigos, marco, escenario, de la historia de ellos, ahora son acusados, ahora son emplazados por Silvio a traerla de vuelta (¿le recuerda todo esto a alguien La invención de Morel, de Bioy Casares?).

Escuchar De la Ausencia y de ti como un proceso a la conspiración (sorda) de los objetos.

Digamos que esa mujer, desde su ausencia, es metonimizada en las impresiones que ella grabó en la geografía sentimental del trovador.
Noten que Silvio apela al mismo recurso, pero bajo otras premisas, en Donde Pongo Lo Hallado (y también lo usa en una de mis
cinco-canciones-más-queridas-de-toda-la-vida, pero ésta no es de temática amorosa, y me la guardo para comentarla en otra ocasión).

Entonces, una vez más, para variar, una mujer se ha perdido recuperarla, Silvio interroga las ruinas físicas de esa relación. Y ya sabemos que “el mundo entra por la puerta…”.
Así, la buscará en amigos comunes (“Sigo yendo a Teté”. “Y se siente en la conversación”), en inútiles guías para la zozobra (“no mirar a los mapas”), en los gustos que ya no se comparten y que sin ella han sido despojados de todo placer (“olvidar que fue mío una vez cierto libro”), etcétera, etcetera.

Se diría que es un inventario de náufrago: ya que la nave se fue a pique, veamos qué quedó, si queda algo, y qué se puede hacer con todo ello.
La repuesta es de cajón: “… hacer la canción, y decirte que todo está igual”.
Y sin embargo: (Todo) “es distinto sin ti”.

Pero resulta que el título de la canción no es De Tu Ausencia, sino De la Ausencia y de Ti. Es una preciosa pirueta verbal esta que se manda Silvio.
La frase contiene música en sí misma. ¿Y qué importa si, en tanto lenguaje, la frase sea una rareza jamás usada?
Y toda la canción se encarga de definir la diferencia, en afirmar esa “elección” (si es que hubo tal cosa, que no creo). Es que hay, como es evidente, dos sujetos de la canción: Ella y las ruinas que dejó su paso; ella y el vacío fúnebre de un mundo sin su presencia.
Por tanto, la tensión que intenta resolver la canción es justamente la postulación de un puente que hiciera posible que ambos entes se confundan, que se reconstituyan en la unidad perdida que se añora: que ella vuelva a presidir la armonía del mundo.
Pero no ocurre, y de ahí saldrá la canción, pálido sucedáneo, una ruina más.
Y, entre nos, me sospecho que, con cada interpretación, Silvio añade una nueva ruina a su destartalado museo.

En otro orden de cosas, el estrago que Silvio conmemora en esta obra es de tono muy distinto al de Tu Fantasma, canción a la que podríamos llamar con justeza De tu Ausencia.

La distancia de Tu Fantasma a De la Ausencia y de Ti es, aproximadamente, la que va de “una acuarela falsa de Dalí” a plantarte en El Prado madrileño frente a La metamorfosis de Narciso.
(En la junta, charlando con Lady Piscola y Farael, decíamos que Tu Fantasma se para o tambalea a mínimos milímetros de ser un bodrio cursilón al mejor/peor estilo Ricardo Montaner, pero que, inexplicablemente, se salva de caer allí. No nos explicamos cómo es que lo logra, claro, y será por eso que al final, por las dudas, no la cantamos, o que me dormí, no sé bien).

Una personal: hace un tiempo “dedicaba” yo esta canción a una mujer más o menos hipotética (como todas). Pero a diferencia del amigo silviófilo que también la dedicó a alguien, con ella yo no he tenido, ni tuve, nada.
La “dedicaba” en sentido inverso a lo que la canción propone: no despidiendo una presencia, sino invitándola a materializarse: no después de una historia sentimentalosa, sino antes.

Me explico: es como que en este caso la ausencia de ella, de esta hipótesis de conflicto amoroso, era una ausencia pre-existente a la historieta amorosa, una ausencia que tomaba morada en la total apertura a lo infinito: una ruina, una herida siempre ya abierta, desde antes de todo antes, en el implacable e insensato porvenir.
Silvio es infalible (dicen).


Maine Es una amiga mexicana de Silvio, que pasó un tiempo en la Habana con él. Tal vez por ese lado se explique la mención a "no mirar a los mapas", dentro de las cosas que se obliga a dejar de hacer para no acrecentar la nostalgia.

TOCANDOASILVIO que increible este conocimiento en conjunto que han hecho......desifrando el verdadero significado de las frases que nos hacen soñar y que para cada uno tienen un sentido distinto, dependiendo la instancia de nuestras vidas en que se manificieste y como estamos preparados para recibirla..
la palabra de silvio, simpre ha sido cual maná..

yo hace años tengo el libro "que levante la mano la guitarra", me ha ayudado ha recibir mejor el mansaje, y es que antes no los tenia a todos ustedes :)

los abraso a todos desde constitucion, chile

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola!
Realmente estamos encantadas de que te pasaras por nuestro blog y... SÍ nos sentimos profundamente afectadas de que haya vuelto a las andadas y se haya vuelto a dejar el dichoso bigotito !!! Pero, por favor es que no se mira al espejo???
Bueno, pero las URKAS lo queremos igual.
Un saludo.

Durtalique dijo...

Maestro Silvio! Bravo!

Anónimo dijo...

Me he topado con este blog por causalidad, estoy de acuerdo en afirmar que Silvio es muy bueno, pero me cabrea el hecho de que comulgue con el régimen castrista, aún así me siguen encantando sus cancione...

Anónimo dijo...

Eres un maldito Crack, gracias por la interpretación.

Anónimo dijo...

De la ausencia y de ti.

Puede acaso ser una canción mas simple, mas profunda o mas cruda? lo dudo, ahora mismo escribo una carta para el gran amor de mi vida, podría ,decir mi propia Velia, le he encontrado después de 16 años, pero no hacia falta verle para saber que el era; que a pesar de haber apresurado al corazón por miedo a la soledad cada día de estos 16 años el mundo se detuvo esperándolo aunque nada fuera lo mismo sin el.
caso raro y tan magnifico el mío escribirle una carta como antaño, allende la adolescencia e igual que ayer escribirle una canción:¨de la ausencia y de ti¨, la canción de mi vida, que lo ha sido por ti, sin ti.

miguel dijo...

hhttp://pedro63.blogspot.cl/2010/11/entrevista-velia-ramirez.html
acà esta la entrevista a velia ramirez inspiradora de la cancion de la ausencia y de ti