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domingo, junio 08, 2025

Recordando a Santiago Feliú; su guitarra y su voz aún siguen sonando

 El cantante y músico de La Habana hubiera cumplido hoy 63 años

Estos días he estado escuchando algunas canciones de Santiago Feliú, placentero ejercicio que practico de vez en cuando, y me he acordado que ya hace once años que conocimos de la triste noticia de su fallecimiento. Nos llegó, ésta, el 12 de febrero de 2014. Lo recuerdo hoy, 29 de marzo, justo cuando el cantante rojo y zurdo cumple 63 años.

Santiago Feliú fue uno de los “novísimos” miembros más relevantes del movimiento conocido como la Nueva Trova Cubana, grabando su primer disco, “Vida” en 1986. Tenía 51 años cuando un infarto acabó con su presencia física dejando, para nuestro disfrute, una importante obra discográfica que alberga a un amplio puñado de hermosas canciones.

Dentro del dolor que supone perder a un tipo como Santiago, siempre reconforta el haber tenido la dicha de escucharlo en directo, en un pequeño espacio y rodeado de buenos y buenas amigas.

Fue el 12 de agosto de 2011. Justo la víspera de que se cumpliera el 54º aniversario del asesinato de los hermanos Sergio y Luís Saíz Montes de Oca* a manos de la dictadura de Fulgencio Batista. La Asociación Hermanos Saíz —AHS— de la provincia cubana de Holguín celebraba los 23 años transcurridos desde su fundación en éste territorio.

De carácter nacional, la AHS agrupa a la joven vanguardia artística e intelectual de Cuba. Invitado por los compañeros y compañeras de ésta asociación (músicos, poetas, narradores, pintores… de hasta 35 años), acudí a la fiesta. Con un concierto tan íntimo como memorable, Santiago Feliú fue el encargado de poner el punto musical a la velada.

El cantante también se sintió cómodo en el lugar; lo expresó cantando y agradeciendo poder compartir sus canciones con el público presente, ya que hacía varios años que no actuaba en la ciudad de Calixto García.

Las fotografías que expongo con esta nota fueron obtenidas durante aquel acontecimiento. Sirvan hoy como modesto homenaje a Santiago Feliú, para recordar a un virtuoso de la guitarra y la palabra.


* Para los lectores no cubanos decir que la Asociación Hermanos Saíz —AHS— adoptó su nombre como homenaje a Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, dos jóvenes intelectuales asesinados en agosto de 1957 por la dictadura de Fulgencio Batista, en San Juan y Martínez, provincia de Pinar del Río. Dada su corta edad (17 y 18 años)  Sergio y Luis dejaron tras su muerte una obra literaria escasa, pero de indudable calidad.







(Baraguá / @maceobaraguá)

La Isla de Fidel, de Santiago Feliú:

Santiago Feliú, rojo y zurdo (La pupila asombrada): 



viernes, febrero 23, 2024

Santiago Feliú: a 10 años de una partida demasiado temprana

 

febrero 12, 2024




Foto: Alejandro Alfonso Regueiro | Flickr


Texto: Redacción Cuba Noticias 360


Con solo 51 años partió Santiago Feliú en la madrugada de aquel 12 de febrero de 2014. Un intenso dolor en el pecho provocó su traslado al hospital, pero ya no había nada que hacer. “Se lo llevó un infarto”, dijo en ese momento Silvio Rodríguez.


Junto a ‘Santi’, el infarto se llevó también una parte importante de la trova cubana, uno de sus cultores más intensos e inolvidables. La muerte privó también a Cuba de una presentación muy esperada por todos en la por entonces recién inaugurada Fábrica de Arte Cubano.


Desde niño, y con la guía de su hermano Vicente, uno de los pioneros de la Nueva Trova, Santiago comenzó a dar sus primeros acordes en la guitarra, usándola a la derecha para acomodar su zurda.


Los sonidos de Feliú dieron un giro a la trova, apostó por unos acordes más detallados y su guitarra fue, más que una acompañante, una compañera. Muchos conocían a ‘Santi’ como ‘El Eléctrico’ y es que era justamente una tormenta creativa, una especie de ‘hippie’ en el comunismo, como él mismo decía.



Nacido en La Habana, un 29 de marzo de 1962, Feliú fue discípulo de Silvio Rodríguez, quien lo consideraba “un hermanito”. Además, absorbió esa influencia de otros grandes del movimiento trovadoresco como Noel Nicola, fuentes de las que bebió para crear ese estilo irrepetible que ha quedado plasmado en sus 11 fonogramas.


Integrado a los trovadores de su generación, le llegó el amor a los 18 años con Bárbara, musa de su conocida “Para Bárbara”, ganadora del Premio de la Prensa en el Concurso Adolfo Guzmán.


Ya a mediados de los 80’ se encuentra con otros artistas junto a los que integraría ese momento intermedio entre la Nueva y la Novísima Trova. Resultarán así, y a pesar de las diferencias artísticas, parte de una misma historia nombres como Carlos Varela, Kelvis Ochoa, Gerardo Alfonso o Frank Delgado.


Un disco para ‘Santi’ desde Argentina


Feliú fue un amante de la Argentina, país que visitaba asiduamente y en el que vivió varios años durante la década del 90’. Durante ese tiempo forjó relaciones personales y artísticas con reconocidos músicos de esa nación como Juan Carlos Baglietto, Fito Páez y León Gieco, entre otros.


Desde esa tierra, se ha conocido de la preparación de un disco homenaje a ‘Santi’. “A caballo de esa memoria compartida, José Bonavita -primero fan, luego productor y finalmente amigo- prepara un álbum homenaje de pulso local para celebrar el cumpleaños 62 del artista, que cumpliría el próximo 29 de marzo”, expuso el diario argentino El Ciudadano y la Región.


Al parecer todavía faltan detalles para confirmar la participación de varias celebridades, pero según el impulsor del fonograma tributo se tratará “de un disco con muchos artistas y basado en el particular sonido de la guitarra de Feliú”.


El repertorio incluirá piezas esenciales del cancionero de Santiago como “Para Bárbara”, “Vida”, “Sin Julieta” y “Bolero”, entre otras. Además, según el citado medio, tendrá colaboraciones con artistas como Paula Ferré en “Búscame (sobrevolando un sueño)”, ‘Kuky’ Picone en “Era”, el Dúo La Trova en “Ansias del alba” y el guitarrista de Esquel Agustín Cristiani en “Amigo dibujo”.


Entre las novedades, afirman sobre la inclusión de temas inéditos de Santiago como “Gemma” y “Otra vez las náuseas”, “adosándole un plus a la saga de homenajes realizados en Cuba y plasmados en los volúmenes ‘Los amores del diablo’ y ‘Vida a vida’”, agrega la nota del medio argentino.


Parece que fuera ayer cuando Santiago dijera adiós desde La Habana sorprendiendo a muchos. Ya van 10 años sin su presencia. Demasiado tiempo sin esa mezcla de trova, rock, jazz y demás ritmos. Dos lustros sin ese equilibrio perfecto entre música y poesía que solo ‘Santi’ fue capaz de lograr y que, pasen los años que pasen, seremos capaces de olvidar.


NoticiasCulturaRecomendaciones

Su guitarra que no temblaba a la hora de decir amor o esperanza


 

miércoles, marzo 29, 2023

Feliz cumpleaños querido Santiago Feliú -

 Oficial Un dibujo de Zurrón del Aprendiz - Silvio Rodríguez 




viernes, febrero 24, 2023

Año 2014.Un 12 de febrero.


la endemoniada parca hizo que volviera a nacer un tipo extraordinario: Santiago Feliú. 

Nunca me pasó de llorar y sentir la ausencia de una persona como si hubiese sido un familiar cercano. Eso me pasó con Santy. Me fui solo al mar y no entendía por qué sentía tanta rabia y angustia. Y lloré mucho. Quizás porque soy un poco/mucho sus canciones. Y es que yo lo quise/ quiero. Teníamos una relación pero ni por asomo era su amigo. Yo era/soy uno de esos sinnúmero de fans que me arropo en sus canciones y su personalidad y tuve la extraordinaria oportunidad de coincidir en tiempo, espacio, descargas, conversaciones, conciertos, rones y madrugadas con él. Hay que vivir y aferrarse al Santy con la intensidad de sus canciones y su credo, aunque este mundo de mierda no sea el mismo desde que se nos fue.


La canción y yo

(Santiago Feliú)

Vieja luz, me enamora versos en mi voz.

Nueva quietud, amanéceme

desde mí hasta donde quiera que no está

la claridad, la mismísima verdad.

Un nuevo cantar, 

un ser del azar, 

una libertad,

una canción milagrosa 

que en mi voz se queja.

Una demente paz, 

una obsesionada cruz,

un eclipse de ira,

una canción que no nace 

y otra que se me muere.

Nueva luz, desamora versos del adiós.

Vieja quietud, anochéceme

sin final, imaginándolo,

pura canción, que me encuentra, que me olvida.

Ningún dolor supo terminar 

la fatalidad, la sincera subida.

Ningún dolor se quedó sin amor:

lejos de doler, me devolvió el corazón.

Ningún dolor supo terminar 

la fatalidad de los sueños perdidos.

Ningún dolor se quedó sin morir: 

me volvió en canciones la razón de vivir.


Año 2004. Me instalaba definitivamente en La Habana y decidía que me dedicaría por completo al fotoperiodismo. Entonces desandaba la capital cubana con una cámara soviética Zenit y un rollo de 36 fotogramas que debía durarme un par de meses hasta poder ahorrar para comprarme otro. Y un día, Dani Rulli, desde Argentina, me mandó una película Ilford de 800 ASA. Esa noche me fui al teatro Carlos Marx, a un concierto de Santiago Feliú con la Orquesta Sinfónica Nacional, bajo la batuta del maestro Enrique Pérez Mesa y, al piano, Roberto Carcassés, en la guitarra Elmer Ferrer, al bajo Néstor del Prado y en el drums Ruy López Nussa (bandazaaaaaaaa). Las fotos, muy malas técnicamente, son el documento tierno de ese importante fecha para mí pues fue la primera vez que fotografié a Santiago. 


Búscame (sobrevolando un sueño)

(Santiago Feliú)

Búscame donde sientas que está ardiendo,

donde se eternizan los recuerdos,

donde no me encuentres, donde estuve*,

donde se olvidaron de quererte.


Si todo el amor del mundo está tiritando,**

cada segundo cuesta un siglo de espera, ***

dime si lo que sientes no es lo profundo,

en cada momento del alma de esta escalera.****


Búscame donde la ilusión tuvo hijos,

sobrevolando un sueño que acuna el tiempo,

en la más melancólica melodía,

incinerando infiernos para tu vida.


* Náuseas de fin de siglo, 1994: donde no me encuentres porque ya estuve.

** Náuseas de fin de siglo, 1994: Todo el amor del mundo está tiritando. Ansias del alba, 1997: Y todo el amor del mundo está tiritando.

*** Ansias del alba, 1997: Y cada segundo cuesta un siglo de espera. A guitarra limpia, 1998: Si cada segundo cuesta un siglo de espera.

**** Náuseas de fin de siglo, 1994: en cada momento del alma de esa escalera.


Año 2023. El Santy tenía/tiene esa capacidad de hacer suya canciones escritas por otros. Si a él le gustaba, la rasgaba en su guitarra pues sencillamente era otra cosa el tema. Es más el que las escuchabas corría el riesgo de que la versión de Santy pasará a ser la preferida por encima de la original. Me pasó de escucharle cantar canciones conocidas de Sindo, Serrat o Silvio y hoy me quedo con la interpretación del loco lindo. Una de esos temas es "En este barrio", de José Luis Mezo Bigarrena (El Vasco), que Santiago no solo versionó sino que le incorporó un par de versos. Si la leemos completa es un tema muy Santiago. Acá se las dejo:


En este barrio


Hablaban siempre de dinero

y planeaban asaltar un banco,

mas al llegar otro febrero*

soñaban con fugarse en un barco.

Año tras año se iban yendo así,

creyendo que la vida era un velero.

Año tras año quedaban aquí,**

crucificados en un sumidero.


Uno se hizo maricón,

el otro se hizo marino mercante;***

aquél cree en la revolución

mientras su hermano es un traficante.

De calle en calle los muchachos van

buscando hembras para el aguante.****

Lunes tras lunes se repite igual:

a esta vida ya no hay quien la aguante.*****


Dicen que quieren rock and roll

y algunos hasta se fuman un porro;

hay quien sueña con Washington,

y hay quien anda con la cara de perro.

En este barrio también está el que

se caga en todo y hasta en Nueva York,

no adora el dólar y claro lo ve

que ese norte no es la solución.


Hablaban siempre de dinero

y planeaban asaltar un banco;

pero al llegar otro febrero

soñaban con fugarse en un barco.******


Quien se quedó critica al que se fue

y todo el mundo sabe lo que pasa.

No sé si yo me quedo o si me iré,

ya me cansé de mi barrio y mi casa.


Y aunque yo sé que de Cuba nunca me iré,

ya me cansé de mi barrio y mi casa.*******


*Diferencias con la versión original de Mezo Bigarrena, editada en su disco Viaje de ida, 1990:


* y al llegar otro febrero.

** Sueño tras sueño quedaban allí.

*** otro se hizo marino mercante.

**** buscando hembras para el levante.

***** a esta vida no hay quien la aguante.

****** Cambia esta estrofa por: Miguel preñó a una rockera, Andrés se casa mañana en la iglesia. Julio está en Formentera, dicen que vive de una inglesa.

******* Estrofa añadida por Santiago Feliú.


Mas fotos

domingo, abril 03, 2022

 


Santy Feliú, ocho años ya de extrañarte

Soy un poco/mucho sus canciones. Lo quise. Lo quiero a Santiago.

porKaloian Santos

febrero 12, 20228

enPor el camino

Un 12 de febrero de hace 8 años la endemoniada parca hizo que volviera a nacer, cuando paró súbitamente de latir su corazón, un tipo extraordinario: Santiago Feliú. 



Nunca me pasó de llorar y sentir la ausencia de una persona como si hubiese sido un familiar cercano. Y eso me sucedió con Santy. 

Ese 12 de febrero de 2014 sonó el teléfono de mi casa bien temprano y un amigo me dio la fatal noticia. Me incorporé de mi posición horizontal. Sentado en la cama me sentí como atolondrado. Sin desayunar salí a caminar sin rumbo y terminé solo, en la costa de 1ra. y 70, en La Habana. 

Frente al mar no entendía por qué sentía tanta rabia y angustia. Y lloré mucho. Definitivamente me abatía la tristeza por la muerte de Santiago Feliú.

Quizás fue así porque soy un poco/mucho sus canciones. Lo quise. Lo quiero a Santiago.



Foto: Kaloian.



Foto: Kaloian.

Teníamos una relación pero ni por asomo era su amigo o de su círculo íntimo. Yo era/soy uno de esos incontables fans que se arropó en sus canciones y en su personalidad. 

Entre las cosas que me hechizan de Santiago estaban su capacidad de adueñarse y ponerle sello propio a canciones que no eran de su autoría. 

Si a él le gustaba el tema, lo “rasgaba” en su guitarra y sencillamente era otra cosa. 



Foto: Kaloian.

Es más, el que las escuchaba corría el riesgo de que la versión de Santiago pasara a ser la preferida por encima de la original. Desde la más melódica y cursi canción hasta la más sublime y profunda. 

He escuchado en su voz temas de los más populares de José Feliciano, Roberto Carlos, José José, Fito Páez, Sindo Garay, Joan Manuel Serrat o Silvio Rodríguez… y luego, al oír las grabaciones originales, he sentido el fantasma de Santiago merodeando.

Una de esas piezas muy “a lo Santy”, que incluso todos creíamos que era suyo pero no lo era es “En este barrio”, del español José Luis Mezo Bigarrena (El Vasco). Feliú no solo hizo su propia versión sino que hasta le incorporó un par de versos al final.

 

 Si leemos la letra completa, es un tema muy al estilo Santiago:

y planeaban asaltar un banco,

mas al llegar otro febrero*

soñaban con fugarse en un barco.

Año tras año se iban yendo así,

creyendo que la vida era un velero.

Año tras año quedaban aquí,**

crucificados en un sumidero.

el otro se hizo marino mercante;***

aquél cree en la revolución

mientras su hermano es un traficante.

De calle en calle los muchachos van

buscando hembras para el aguante.****

Lunes tras lunes se repite igual:

a esta vida ya no hay quien la aguante.*****

Dicen que quieren rock and roll

y algunos hasta se fuman un porro;

hay quien sueña con Washington,

y hay quien anda con la cara de perro.

En este barrio también está el que

se caga en todo y hasta en Nueva York,

no adora el dólar y claro lo ve

que ese norte no es la solución.

Hablaban siempre de dinero

y planeaban asaltar un banco;

pero al llegar otro febrero

soñaban con fugarse en un barco.******

Quien se quedó critica al que se fue

y todo el mundo sabe lo que pasa.

No sé si yo me quedo o si me iré,

ya me cansé de mi barrio y mi casa.

Y aunque yo sé que de Cuba nunca me iré,

ya me cansé de mi barrio y mi casa. 1



Santiago Feliú ilustrado por Rapi Diego.

Tuve la extraordinaria suerte y oportunidad de coincidir en tiempo, espacio, descargas, conversaciones, conciertos, rones y madrugadas con Santiago Feliú. 

En 2010 lo perseguí para entrevistarlo a propósito de la salida de su disco Ay, la vida

“Anota mi correo y mándame las preguntas que tú sabes que hablando me trabo un poquitico”, me dijo sonriendo una noche que me lo crucé a la salida de un teatro. 

El cuestionario desde hace mucho merodeaba en mi cabeza y mis ganas. Así que se lo mandé esa misma madrugada. 

Pasaron las semanas y no tenía acuse de recibo alguno. Nos veíamos por ahí y el trovador me decía : “No se me olvida lo tuyo/ lo nuestro”. 

Un día amanecieron sus respuestas en mi casilla de correo :

 > El 03/03/10, Santiago Feliu <[email protected]> escribió:

> > …hermano revísame la ortografía, etc…..te mando las letras en otro correo …abrazon.


El diario Juventud Rebelde,  donde yo trabajaba por entonces de periodista y el querido José Luis Estrada Betancourt, el editor del apartado de cultura del periódico, me concedieron una página completa para aquella anhelada entrevista. Yo estaba eufórico.

Entre las respuestas hay un par que ahora reproduzco porque describen un poco la filosofía de Santiago Feliú:

K: ¿Cómo has tenido que amañártelas para que tus producciones discográficas y tu carrera sean coherentes con lo que tú quieres y no con lo que requiere el mercado o los medios de difusión?

S. F: Sin hacer concesiones. Nunca pasaré de moda porque nunca estuve de moda. Aspiro a ser como el vino, mientras más viejo mejor. El mercado me da igual, solo quiero que me escuche quien me necesite.

K: La vida es motivo reiterado de tus canciones…

S. F: Debe ser por la muerte.



Foto: Kaloian.

Después de esa entrevista nos vimos en Argentina varias veces. Asistí a todos sus conciertos desde el 2010. Siempre muy amable y familiar. Lo fotografié y me deleité viéndolo tocar de muy cerca. Tanto me emocionaba que por ratos apagaba mi cámara para prestar toda la atención que podía prestar a lo que estaba escuchando y viendo. 



Foto: Kaloian.



Foto: Kaloian.



Foto: Kaloian.

Hasta tengo la dicha de haberlo acompañado en 2012 a un concierto de Silvio Rodríguez en el Luna Park, ese mítico escenario por el que en 1985 entró el autor de “Iceberg”, siendo muy joven, en este país y de la mano, justamente, del autor de “Ojalá” en aquella célebre gira con AfroCuba



Foto: Kaloian.

En su última visita al país suramericano, en 2013, Santiago me soltó en un camerino, antes de subir al escenario: “Avísame cuando estés por La Habana, quiero que me hagas unas fotos descargando en El Malecón, a la tardecita. ¿Puede ser?”

Y yo me puse muy nervioso y hasta creo que tartamudeé más que él de la emoción cuando le respondí: “por supuesto”.

Un par de meses después, me fui en un viaje de dos meses a recorrer de mochilero Latinoamérica. El final de ese periplo terminó aterrizando en La Habana, en febrero de 2014 y con la noticia de que dos conciertos, uno de Silvio y otro de Santiago, se sucederían para inaugurar la Fábrica de Arte Cubano (FAC). 

En la madrugada del 12 de febrero, a los 51 años, en el momento más feliz de su vida, frente a un piano, se desplomaba Santiago y muchos nos quedamos un poco huérfanos. 

Ocho años después, se le sigue extrañando mucho. 

En todo este tiempo lo pienso constantemente. Me tatué con su letra, en mi antebrazo derecho, su verso “Ay, la vida”. Y lo hice un poco porque creo que hay que vivir y aferrarse al Santy con la intensidad de sus canciones y su credo, sin hacer concesiones, aunque este mundo no sea el mismo desde que se nos fue.

La canción y yo

Vieja luz, me enamora versos en mi voz.

Nueva quietud, amanéceme

desde mí hasta donde quiera que no está

la claridad, la mismísima verdad.

Un nuevo cantar, 

que en mi voz se queja.

Una demente paz, 

una canción que no nace 

y otra que se me muere.

Nueva luz, desamora versos del adiós.

Vieja quietud, anochéceme

pura canción, que me encuentra, que me olvida.

Ningún dolor supo terminar 

la fatalidad, la sincera subida.

Ningún dolor se quedó sin amor:

lejos de doler, me devolvió el corazón.

Ningún dolor supo terminar 

la fatalidad de los sueños perdidos.

Ningún dolor se quedó sin morir: 

me volvió en canciones la razón de vivir.

Buenos Aires, 2012.

Notas: 

1 Diferencias con la versión original de Mezo Bigarrena, editada en su disco Viaje de ida, 1990:

* y al llegar otro febrero.

** Sueño tras sueño quedaban allí.

*** otro se hizo marino mercante.

**** buscando hembras para el levante.

***** a esta vida no hay quien la aguante.

****** Cambia esta estrofa por: Miguel preñó a una rockera, Andrés se casa mañana en la iglesia. Julio está en Formentera, dicen que vive de una inglesa.

******* Estrofa añadida por Santiago.

(Letra y detalles de los cambios tomados del sitio

domingo, abril 07, 2019

Para Barbara

El homenaje de Haydee Milanes a Santiago Feliu


domingo, abril 13, 2014

"Santiago era como un niño grande"

Frank Delgado: Nos hemos quedado huérfanos de Santiago Feliú. Sus seguidores y conocidos aún no creen su repentino fallecimiento ésta semana, se resisten a creerlo o a interiorizarlo. Entre los grandes amigos de Santy, como le decían sus allegados, destaca el trovador Frank Delgado. “Lo conocí tan bien que no sé cómo empezar, no entiendo cómo la gente puede sedimentar tan rápido y escribir sobre Santiago, yo aun estoy muy aturdido y no quiero empezar con el lugar común que todos usan sobre como lo conocío. Declaró el trovador que llegó hasta su casa para rememorar la figura del zurdo maravilloso.

Por más de una hora conversamos con el autor desobre la pérdida y su inolvidable amistad con Santi. “Es una noticia inesperada que me resistí a creer. Viendo ahora las fotos publicadas en Internet en las que se aprecia con su imagen muy juvenil es aún más terrorífica esta muerte. Santiago era una especie de encarnación del eterno joven, pues físicamente lo parecía y en su vida fue siempre un transgresor y los transgresores tienen siempre ese halo de ser gente siempre muy joven. Yo no lo podía entender cuando me llamaron, estuve en el hospital Emergencias al que llegó sin vida.”
¿Qué podrías decir acerca de los rumores sobre su repentina muerte?
Se ha especulado mucho sobre la vida de Santiago, que si era un sibarita, un epicúreo y que fue víctima de los placeres de la vida, pero desde que había debutado como hipertenso se cuidaba mucho más. Hacía un año y un mes se había vuelto a casar, lo recuerdo porque un día antes hicimos un concierto juntos en el Teatro Raquel Revuelta, decidimos hacer ese homenaje a los cuarenta años de la trova cantando canciones de la trova tradicional y no quiso ensayar mucho porque estaba en los preparativos de su quinta boda con la que estaba muy entusiasmado.
La última vez que lo vi fue en noviembre cuando vi a Gema, su viuda, que ya estaba embarazada y lo veía muy contento. Estaba muy feliz también porque su hijo Adriano que vivía en Barcelona decidió regresar a Cuba a vivir con él. Económicamente fue un tipo al que nunca le fue bien, era muy botarate, tuvo grandes oportunidades y contactos pero su relación con el dinero fue pésima, vivía muy al día lo que lo estresaba mucho. Quizá estaba muy estresado por no contar con el respaldo económico para afrontar los gastos de sus hijos. No sé como a la gente puede hablar en momentos como estos.
En la vigilia que hicimos en el Instituto Cubano de la Música quise hacer un par de anécdotas pero no quise robarme el show. A él no le hubiera gustado que otro fuera el centro, no me lo hubieran perdonado ni él ni su ego por lo que solo leí la bella crónica que escribió Fito Paéz. internet en el hospital y lo puse en mi Facebook.
Allí lo vio Fito y de inmediato llamó a Ivette de Relaciones Internacionales del Ministerio de Cultura, que se encontraba también en el hospital y le confirmó la noticia. La noticia se corrió como pólvora a la media hora me habían llamado muchas personas de varias partes del mundo. Santiago no era un ángel. Era un tipo difícil. En su obra estaba, como decía Fito, metido en una especie de urna. A través de su misma poética en los últimos tiempos estaba como metido en una ostra.

Había mucho de ostracismo y poco de sociabilización en sus últimas canciones, a pesar de haber sido una de los primeros críticos con canciones como temas duros para el momento. Cumplió siempre esa máxima de los trovadores de hacer canciones para sí mismo, escribía los temas sobre sus experiencias personales. Últimamente no fue un trovador prolífico, hacía muchas músicas pero se le ocurrían pocas letras como me está pasando a mí, porque es difícil encontrar temas novedosos y de interés.

Decía que había dejado de ser un trovador para convertirse en un cantautor, contaba que había aprendido un poco de piano cuando joven y desde que le regalaron un teclado se pasaba largas horas tocándolo y hasta quería acompañarme con aquel instrumento cuando cantábamos juntos, a lo que siempre me negué. Muchas de sus canciones del disco Ay la vida fueron concebidas luego de la llegada del piano.

 Santiago tuvo últimamente un tiempo de silencio en el que casi no se presentaba porque se dedicó más a su proyecto de vida personal. A él no le gustaba cantar en bares privados o estatales donde le pagaban, no resistía que le hicieran más caso a la bebida en el centro nocturno que a él. Siempre le decía que tenía que aprender a trabajar en la noche cubana. Hizo sus mejores intentos en el Teatro Nacional con un ciclo que se llamaba ;donde con una gran banda y hermosos arreglos interpretaron temas de los sesenta y los setenta hispanoamericanos. De alguna forma la noche lo superó a él. Tampoco le gustaba el Sauce, lo llevé en varias ocasiones, incluso la semana pasada estuvo programado allá.

 Como mismo él decía “su canción era una canción de arte que no hacía ningún tipo de concesiones,” había que seguirla con todas las de la ley. Su canción favorita eradecía que era en la que mejor logradas estaban la música y la letra. Ambas muy rebuscadas, en el 2004 hicimos juntos una gira en México en la que le decía a todos que él era Santiago Feliú el autor de era una canción un poco densa, aunque él se encargó que fuera bien conocida, en ocasiones la cantaba hasta dos veces. Gerardo Alfonso, Carlos Varela, Santiago y tú fueron compañeros de generación.

¿Cómo era el Santiago de esos primeros años?

 Fue el primero de nuestra generación en tener un amplio poder de convocatoria. Nuestra generación no fue precisamente una banda sonora de la Revolución, tuvo más bien una conciencia crítica quizá por eso no nos apoyaban ni Casa de las Américas ni el Ministerio de Cultura, éramos profesionales por derecho de autor porque no pertenecíamos a ninguna empresa.

 Fuimos profesionales tiempo después porque Silvio y Pablo nos ayudaron mucho. Empezamos con muy pocos seguidores, llenábamos los teatros con nuestros amigos. Santiago fue el primero de nosotros de grabar un disco con el que estuvimos muy involucrados porque íbamos casi a diario a los estudios de San Miguel para ver cómo funcionaba aquello. Luego hizo conciertos multitudinarios en Chile, Argentina. Cantó con Fito Páez, León Gieco, quienes para nosotros eran dioses.

Y que Santiago pudiera llegar a ellos nos parecía el primer vínculo internacional que tenía nuestra generación. Era muy fuerte en el escenario, tocaba magistralmente con su zurda. Su canción tenía una frecuencia media que no tienen las de los que tocamos con la derecha. Era muy rápido. Siempre estaba muy distanciado de la realidad, me tocaba a mi siempre darle una psicoterapia para bajarlo a tierra, entre tanta melodía y poesía se perdía. Siempre fue rojo, nunca engañó a nadie sobre su filiación política, con todo el riesgo que esto conllevaba, en tiempos como estos en que la gente no se quiere comprometer. El si quemó las naves, algo que siempre admiré de él

 ¿Por qué dices que no era precisamente un ángel?

 Le prometí que nunca más haríamos un concierto juntos después de aquel de diciembre de 2012. Hizo todo lo contrario a lo que habíamos ensayado, se portó muy mal, se levantaba cuando yo cantaba, etc, fue muy estresante, fue un malcriado. Lo tenía claro, que no iba a cantar más con él, lo tuve claro hasta el día de ayer. Me decía hasta viejo cascarrabias en público. Con su ego desmedido le gustaba apabullar a la gente y ese día lo hizo conmigo. Cantó las canciones que no programamos cantar un tanto para aplastarme. Tenía un gran ego, como mismo él decía, un ego desubicado.

No era un ángel, hubo muchas personas que en su tiempo estuvieron peleadas con élpor su manera de ser. Su desenfado a veces sonaba insensible. Metió sus patas muchas veces, lo que lo alejó de muchas personas. Yo siempre lo quise mucho, nunca pude guardarle rencor a pesar de sus cosas, aunque después de aquel concierto te confieso que lo quería ahorcar. anécdotas y leyendas sobre la personalidad de Santiago… Santiago no escuchaba a nadie, era muy para sí mismo, en una fiesta había que oír solo su música.

 En una ocasión presentó a Carlos Varela como el tercer mejor trovador de Cuba. Entonces le pregunto si se había puesto de segundo, me dijo que el segundo era Silvio, él era el primero. Hace unos años en el ISA nos iban a entregar un reconocimiento. No pudimos asistir por encontrarnos fuera del país

. El fue en nuestra representación a recibir el título honorífico de manos de Fidel Castro. Y Fidel le pregunta al verlo cuál de los dos Feliú era él, a lo que son su desenfado característico responde. Yo, el talentoso. Sobre su ego hay toda una mística, quizá leyendas urbanas. Es verdad que era un gran ególatra, pero le salía orgánico y yo sabía cómo molestarlo hablando bien de otros, a veces hasta lo inventaba, era como un niño grande.