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domingo, enero 15, 2023

León Gieco y un regreso con aporte cordobés: el Cuarteto Numen y el Coro de Niños del La Salle


 
León Gieco tiene nuevo disco tras 11 años sin editar material (Rubén Andón).

El músico santafesino volvió a editar un disco tras 11 años. Dos proyectos cordobeses se sumaron a la grabación y cuentan su experiencia.

Juan Manuel Pairone

domingo, 25 de diciembre de 202222:29 hs

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El último 16 de diciembre, León Gieco concretó uno de los lanzamientos más especiales de su longeva carrera. Tras 11 años sin editar material original, el cantautor santafesino amplió su ya profunda huella histórica en la música argentina con la salida de El hombrecito del mar, álbum grabado en pandemia y junto a una larga lista de invitados y amigos.

Con la mayoría de sus composiciones como registro vivo del encierro, pero con la luminosidad propia de la obra del músico nacido en Cañada Rosquín hace poco más de 71 años, el flamante disco de Gieco incluye participaciones ilustres de la talla de Silvio Rodriguez, Lila Downs, Emma Shaplin, Roger Waters, Agarrate Catalina o Gustavo Santaolalla. Es ese mismo crisol de invitados el que anuncia lo que luego se escucha: un trabajo diverso como las búsquedas del cantautor, que puede ser el más rockero, animarse a un tango y volver a sus raíces folk de la mano de su guitarra y su armónica sin problema alguno.

En medio de ese vasto territorio musical, la guitarrista Lula Bertoldi, del grupo cordobés Eruca Sativa, es la figura regional de mayor exposición que se hace presente en El hombrecito del mar (más precisamente en el clásico de Silvio Rodríguez Sueño con serpientes). La artista, que viene de celebrar los 15 años de la banda mediterránea, tiene una larga conexión con Gieco y en 2021 ya había participado, junto a sus compañeros Brenda Martin y Gabriel Pedernera, del homenaje por sus 70 años en el Centro Cultural Kirchner.

No obstante, eso no es todo. Otros dos proyectos locales tienen una participación mucho más “tapada”, aunque igual de significativa a la hora de hablar del nuevo trabajo del santafesino.

Portada del nuevo disco de León Gieco, "El hombrecito del mar".

UNA SENSIBILIDAD ESPECIAL: ENCUENTRO FORTUITO CON UN CORO DE NIÑOS

“Es una persona con una sensibilidad especial”, dice Virginia Arellano, exdirectora del Coro de Niños del colegio La Salle, cuyas voces forman parte de Dios naturaleza, track número 6 del disco. Consultada por VOS, la docente admitió no estar al tanto de la inclusión del coro en la segunda versión cantada por el ensamble vocal infantil para esa composición de Gieco. Sí, segunda porque el tema ya había sido grabado en 2019, en una versión que quedó trunca.

El vínculo entre el coro y el artista no es nuevo y debe rastrearse hasta 2007. En ese momento, el hijo de Arellano fue a un recital de Gieco y le acercó una grabación con una versión vocal de Cinco siglos igual a cargo de los chicos del La Salle. Al día siguiente, el músico santafesino llamó a la casa de Virginia por sorpresa y a partir de ahí quedaron a un teléfono de distancia. Cinco años más tarde, el coro lasallano grabó un disco y convocó a León para que sume su voz a una versión de El ángel de la bicicleta junto a Nenes Bian.

Ese encuentro musical, que todavía puede verse en YouTube, quedó latente y siguió germinando. El cantautor y el ensamble siguieron “muy en contacto” y en 2015 el santafesino volvió a comunicarse con Arellano para una devolución de gentilezas. En ese momento, y de la mano del técnico Javier Núñez, el coro grabó voces en el oratorio del colegio para una versión inicial de Dios naturaleza que sería incluida en el documental Somos la tierra. “Fue un jolgorio en ese momento”, recuerda la docente sobre unas sesiones en las que el silencio era difícil de lograr.

Meses después, ya en 2016, desde la producción de Gieco solicitaron una nueva interpretación por parte de los chicos del La Salle, esta vez para una versión en la que también iba a estar incluida Ligia Piro. Eso obligó a regrabar el tema en otra tonalidad, aunque el proyecto quedó congelado sin mayores novedades durante un largo tiempo. En 2018, Arellano se jubiló y dos años después, inesperadamente, recibió la noticia de que esa grabación iba a ser parte de un nuevo disco de Gieco.

“Ya le avisé a las familias del coro de los chicos que estuvieron en ese momento, fue una hermosa sorpresa a la vuelta de los años”, considera la exdirectora al referirse a la edición de Dios naturaleza en El hombrecito del mar. Pese a todo lo que sucedió en el medio, Arellano valora especialmente la cercanía lograda con Gieco y su generosidad a la hora de entrar en contacto con los niños y sus familias. “Ojalá podamos conseguir algunas palabritas de León para los chicos, que ya no son tan chicos (risas). Es un ídolo para todos”, comenta con ilusión.

León Gieco, en las fotos promocionales por su nuevo lanzamiento. (Rubén Andón).

PARTE DE UNA LISTA DE INVITADOS DE LUJO

En el caso del Cuarteto Numen, el contacto llegó –según Eugenia Menta, una de sus integrantes- a través del productor Popi Spatocco, quien recomendó al cuarteto de cuerdas al ser consultado por la productora de Gieco.

“Fue un proceso muy emocionante. En diciembre de 2020 hicimos una primera llamada y ahí León nos contó cómo había surgido la letra de la canción”, dice la cellista sobre Por hoy, que incluye un arreglo de Luis Gurevich interpretado por Menta y sus compañeros: Hernán Testa (violín), Carolina Lorenzo (violín) y Gustavo Raspo (viola).

“No fue un trabajo más como sesionistas. Él nos adentró mucho en cómo nació la canción. Cuando grabamos, ellos se conectaron virtualmente, pusimos la computadora en el medio del estudio y nos dieron indicaciones muy precisas de lo que querían”, aporta la instrumentista, quien destaca el contexto pandémico como un distintivo de este proceso creativo.

https://open.spotify.com/album/74LmgcRuLCHqeCuzIvpNCT



“El calibre de artistas involucrados es muy alto. Compartir con ellos es un orgullo gigante. Este año tuvimos reconocimientos a nuestra trayectoria, a la apuesta de sostener un proyecto tanto tiempo, y es un orgullo enorme estar en este disco, casi que no lo podemos creer”, apunta Menta, que destaca también lo que significa esta colaboración desde lo simbólico.

“León siempre se ha parado en un territorio político, a denunciar o a plantear desde su verdad, cosas con las que adherimos todos. Poder estar en un disco en el que se sigue diciendo desde ese lugar es alucinante”, reflexiona la música.

“Es una persona superhumilde, superaccesible. Él nos agradeció y nos hizo sentir que el honor era suyo. Un grande, realmente. Fue muy emocionante”, resume sobre este encuentro cercano con una leyenda viva como León Gieco.


viernes, noviembre 26, 2021

jueves, agosto 25, 2016

Pablo Milanés organiza gira por la paz de Colombia junto a Piero y León Gieco


Publicado: 9 de Julio 2016  48 Cuba
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La Habana, 9 jul.- El próximo 9 de septiembre tendrá lugar en la capital de Colombia un concierto por la paz de ese país, organizado por los argentinos Piero y León Gieco y el cubano Pablo Milanés, punto de partida de un grupo presentaciones que recorrerá aquellos lugares más impactados por la confrontación bélica de más de medio siglo.

San Vicente del Caguán.
“Queremos dejar un símbolo de paz en cada uno de los lugares escogidos, unaseñal que nos recuerde que estamos en los albores de una nueva historia, por lo que el público sembrará árboles, intercambiará semillas nativas“, dijo Piero

Entre los lugares que pretenden visitar se encuentran San Vicente del Caguán, sede de un fallido proceso pacificador durante el Gobierno de Andrés Pastrana, así como Marquetalia. Los artistas actuarán también para víctimas de la violencia en poblados donde ocurrieron masacres en el contexto de la contienda y promoverán charlas sobre el nuevo horizonte vislumbrado para la nación.

La gira es liderada por Piero, quien protagonizó ya otras iniciativas similares en el país suramericano, y en esta ocasión busca sumar simpatizantes a la campaña por el Sí con vistas a la futura refrendación en las urnas de los acuerdos entre el Gobierno y las insurgentes FARC-EP.
Marquetalia.

Desde 2012 representantes gubernamentales y de las FARC-EP dialogan en Cuba con la finalidad de hallar una solución política a la confrontación entre ambas partes. El pasado 23 de junio, el Gobierno de Colombia y las FARC firmaron en La Habana el acuerdo para preparar el fin del conflicto en Colombia, que incluye el cese al fuego bilateral y definitivo, la dejación de armas, garantías de seguridad y el mecanismo de refrendación de los acuerdos de paz.

(Con información de Prensa Latina)

viernes, septiembre 27, 2013

"Podria renunciar feliz a todo"

Enviado por Alejandra el Sáb. Miradas al sur Por Sebastián Feijoo mailto:%20sfeijoo@miradasalsur.com


Durante el 2012 Gieco planea tocar en más de 30 universidades de la Argentina. Asegura que ese ámbito lo inspira.Otras notas“Vivimos una nueva era y me siento identificado con este Gobierno”A partir de ahora, mientras estemos vivos, siempre es un gran momento. Definitivamente lo siento así. Llegué a una edad en la que se muere mucha gente. Uno pensaba que no. Que la ciencia nos da cada vez más posibilidades, que todos tenemos garantizados muchos años más de vida. Pero se me fueron un par de amigos de la nada. Al toque, sin dar tiempo ni a entender.

Entonces uno queda muy desilusionado. Son golpes fuertes que te dejan pensando”, confiesa casi a la pasada León Gieco, visiblemente conmovido, como pintando una acuarela de su presente emocional. Reconocimiento a mundo alasAmado Boudou y Daniel Filmus entregaron la Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento, a los artistas del proyecto Mundo Alas y a su director, León Gieco, por su destacada labor en el área de la integración social y su valioso aporte a la comunidad. “Mundo Alas no es sólo un video: es película, libro, disco, 18 capítulos en el Canal Encuentro, lo mejor que tenemos en la televisión nacional”, expresó Gieco.

 Pedro Aznar: “La austeridad puede ser buena consejera”Pedro Aznar podría ser una figura del jazz internacional o una estrella de pop local y disfrutar de cuentas bancarias con múltiples ceros. Sus discos y giras junto a músicos tan disímiles como Pat Metheny o Charly García confirman su idoneidad para esos roles y también cómo el mercado le abrió sus puertas para desarrollarse en esos ámbitos. Pero no quiso. Aznar abandonó todo consejo de marketing y se lanzó en una carrera muy personal, alejada de las grandes luces, que sólo reconoce como guía su sensibilidad.

 “Ser músico es una vocación que va más allá de cualquier circunstancia” Inquieta, obsesiva, aguda. María Eva sigue siendo un secreto para muchos incautos y es normal que así lo sea. Vivió un año en Nueva York, siete en España, hace cinco volvió a radicarse –¿definitivamente?– en la Argentina, pero nunca abandonó su bajo perfil. Hoy su energía está puesta en hacer circular Más ahora que después, su tercer disco y la foto exacta de un presente que la encuentra cada vez más segura y comprometida con sus propias canciones. “En la voz aflora la profundidad del alma”Todos y cada uno somos cada uno y sus circunstancias. Cada uno y su sangre.

Resulta imposible pasar por alto que Luciana Jury es hija del guionista y director de cine Jorge Zuhair Jury y sobrina de Leonardo Favio. Acaso sea injusto. Pero lo más determinante de la Jury es que ella, sus circunstancias y su sangre permiten asomarse a una voz que conmueve a pura hondura. Canciones brotadas de mi raíz (2011), su primer disco, sorprendió a propios y ajenos por un tono que articula formación técnica, instinto, belleza y una madurez llamativa. “Somos una banda de kamikazes”Los hombres de negro más inquietos del rock argentino comenzaron 2011 en Mar del Plata en un show ante más de 20 mil personas. Luego pasaron por Santa Teresita y Pinamar y ahora se presentan en el balneario Las Grutas, en Río Negro.
“Este es el final del año para nosotros. En febrero recién nos tomamos un descanso”, dice Martín Macabre González, tecladista del cuarteto de Villa Luro que desde 1994 viene renovando el rock local, con varios discos y dvd premiados. Con 60 años recién cumplidos y nuevo álbum, El desembarco, el cantautor nacido en Cañada Rosquín repasó su carrera, habló del presente político de la Argentina y reveló su rol como intermediario entre Cámpora y Perón. Llega a horario, saluda cordialmente y se toma un par de minutos para recomponerse del implacable calor que derrite la existencia ciudadana.

El aire acondicionado de la oficina de su productora proporciona un alivio al que nadie parece dispuesto a renunciar. Acto seguido reconoce con una leve sonrisa que en la agenda de las últimas semanas las entrevistas se multiplicaron y se lanza sin tapujos ni sobresaltos a una charla franca, sin más norte que las naturales asociaciones que propone el diálogo mismo. León Gieco casi no habla de su flamante disco El desembarco. En tiempos donde muchos músicos parecen bastante más preocupados por vender y venderse que en componer, esa actitud llana y despreocupada resuena casi como un gesto libertario. Entonces las estrictas agendas periodísticas ceden en favor de darle espacio al pensamiento de un músico que acaba de cumplir 60 años y es una pieza clave en la cultura popular argentina de los últimos 40 años.

Las preguntas no parecen necesarias. Apenas unas pocas para desarrollar un tema puntual, abrir el juego a otros, completar algún dato o buscar nuevas perspectivas. Entonces, en ese caldo burbujeante de música, historias, reflexiones y vida que propone Gieco, aparecerán ingredientes para todos los gustos. Por supuesto que habrá un lugar para El desembarco –ver recuadro–, pero el gran corpus del encuentro derivará en el público que lo sigue, la juventud, la política nacional, una curiosa anécdota con Héctor J. Cámpora, su opinión sobre Juan Domingo Perón, la pelea de los estudiante chilenos y mucho más.

“Con la gente de mi edad prácticamente no puedo hablar más. Apenas con unos pocos, como por ejemplo Osvaldo Bayer. Pero la mayoría de ellos están en cualquiera. Algunos me encuentran y me dicen que me iban a ver y escuchaban de jóvenes, pero ahora no. Es raro. No porque no me sigan a mí. Sino porque en muchos casos parecen totalmente alejados o desinteresados de la cultura y también de lo político. Al mismo tiempo, yo no soy un artista realmente masivo en Buenos Aires. En Buenos Aires toco en algún evento especial, en el EcuNHi o para la presentación de un disco, que en este caso será el año que viene.

 Pero suelo hacerlo en teatros como El Coliseo o similares. Hay personas como Ricardo Arjona que hacen cuarenta Luna Park. Yo quizás reúno esa misma cantidad de público, pero en el interior y durante medio año”, puntualiza Gieco casi como entrando en calor. –Recién decía que siente que la gente de su edad se aleja de la cultura. ¿Por qué pasa eso? –No sé la explicación, no estoy en la materia. Pero suelen abandonar la música completamente. Yo escucho todo el tiempo para informarme y porque es mi pasión. Muchos se apasionan en su juventud, agarran una profesión y/o trabajo y dejan todo atrás. Suelen hacerme comentarios por el estilo. Quizás no esté mal. A mí no me importa que compren discos o vayan a shows. Me resulta raro que la edad funcione como causante de desinterés por la cultura.

Por eso creo que la juventud y particularmente los universitarios son uno de los mejores públicos que puede haber. –¿Por qué? –La juventud universitaria es única. Viven el momento más alto del ser humano. Tienen la posibilidad económica de estudiar y asumen esa responsabilidad con compromiso y una mirada política. Son personas abiertas que ponen mucha energía en diferentes ámbitos de la vida.

Creo que el presente de esta juventud es muy valioso para toda la Argentina. Yo quiero llevarles mi música y ya tengo algunas ideas. –¿Cuáles? –El año que viene voy a iniciar una recorrida por las treinta y pico de universidades que hay en nuestro país. No quiero venderles nada. No lo pienso como una estrategia para un futuro disco. Me encanta ver esas caras cuando estoy tocando o presentando la película Mundo Alas. Son pibes de 20, 21, 22, 23 o 24 años llenos de ganas de buscar y encontrar.

Quiero interactuar con ellos: contarle mis perspectivas, debatir, aportar. –No hace mucho apoyó públicamente la lucha de los estudiantes chilenos... –Fui a Chile a tocar, enseguida me puse en contacto con los universitarios y los apoyé en toda oportunidad que tuve. Es muy importante que todos entiendan que la educación es una inversión y no un gasto. Suele ser muy reconocido en esos ambientes. Hace poco la Universidad de Paraná me entregó un Honoris Causa. Antes lo habían hecho las de Rosario y la de Luján.

Pero recién ahora me di cuenta que tengo la intención personal de hacer algunos trabajos para los universitarios y puse manos a la obra para empezar a armar la gira. –Más allá de esa empatía, es valioso abrir otros circuitos para la música porque los habituales están cada vez más condicionados. –Claro. Es que existe una demanda por la cultura que muchas veces pasamos por alto o no vemos.

 Por ejemplo, Canal Encuentro es una maravilla y mucha gente lo ve. Vivimos un proceso político muy diferente a los ’90. Este gobierno no tiene nada que ver con el menemismo y estimula otros valores. No tenemos que olvidar. Hace casi diez años vivimos el corralito y la crisis más profunda de nuestra historia, en la que hasta dudamos si iba a seguir existiendo la Argentina. Hay que recordar lo malo que vivimos para que no se repita.

Por eso no entiendo a esa gente que dice “no me gusta Cristina”, pero le preguntás por qué y no sabe. No tiene que ver con ideas. Es como una reacción epidérmica. –¿Como vivió el resultado de las elecciones presidenciales? –Con mucho entusiasmo. Cristina ganó por el 54 por ciento y fue algo histórico.

Pero el segundo, con el 16 por ciento, fue Hermes Binner. Ni Macri, ni Duhalde. Entonces, si pienso que a Cristina la votó el 54 por ciento, a Binner el 16 y el tercero fue Ricardo Alfonsín, que más allá que armó una alianza poco feliz no deja de ser un radical democrático, me parece que estamos ante un país mucho más lindo o por lo menos más afín a los sueños de uno. No pasemos por alto que Duhalde de alguna manera ponderó a Jorge Rafael Videla y las urnas lo castigaron.

Y a Lilita Carrió le pasó algo similar después de haber operado una transformación muy rara. –Usted apoya firmemente el proyecto para la Ley de la Música. –Totalmente. Es una necesidad y tenemos que insistir para que se logre su aprobación. Hay muchos músicos y gente del medio que le está poniendo mucha garra para que salga. Por cuestiones de tiempos yo no estoy tan interiorizado, pero apoyo su espíritu cien por cien.

Hay que fomentar la producción nacional y no dejar que se la avasalle. El que en su momento supo tomar cartas en el asunto fue Perón, que impulsó una ley para que en las radios se respete un porcentaje mínimo para la música hecha en la Argentina. –¿Que opinión tiene de Perón? –Yo vivía en un pueblo (Cañada Rosquín, Santa Fe) donde estaba prohibido hablar de peronismo y mencionar la palabra “judío”.

Me crié en ese ambiente. A medida que fui creciendo armé mi propia opinión. Perón era todo. Desde un obrero hasta un facho. Alguna vez el mismo Perón dijo algo muy cierto: “Está el partido conservador, el radical y los de izquierda”. Y cuando le preguntaron por el peronismo, explicó: “¿El peronismo? Ah, peronistas somos todos”. Pero al mismo tiempo Perón hizo cosas terribles, como cuando echó a los militantes de la Plaza de Mayo.

Cuando estaba en España decía “si yo fuera joven estaría en la Argentina tirando bombas como los pibes”. Esos pibes fueron claves para que pudiera volver, lo votaron y cuando le cuestionaron qué hacía el hijo de puta de José López Rega a su lado los rajó de la plaza y los traicionó. De ahí salió la parte de “Sólo le pido a Dios” que dice “que el engaño no me sea indiferente, si un traidor puede más que unos cuantos, que esos cuantos no lo olviden fácilmente”.

Yo en algún momento estuve entre Cámpora y Perón. –¿Cómo fue eso? –Trabajaba en Entel, en Maipú y Corrientes. Hacía poco que estaba en Buenos Aires y fue mi único trabajo por fuera de la música. En esa oficina estaban todas las maquinas de télex del país, que eran unas veinte Olivetti. Yo operaba una. En ese entonces, Cámpora era el mediador para la vuelta de Perón. Entonces muy seguido venía Cámpora, con Miguel Bonasso, para comunicarse en vivo con Perón. Solían elegirme a mí porque tipeaba rápido.

 Esas visitas figuran en el libro de Bonasso sobre Cámpora y hace poco le conté que el que tipeaba los télex era yo. En realidad, no me enteraba de casi nada porque los mensajes estaban en clave, pero después se ponían a charlar y era todo más divertido. Me acuerdo que cubría el turno noche y muchas veces no había laburo. Entonces me escribía con operadores de otros países. Fue como que tuve Internet antes que nadie.

–Cumplió 60 años y los números redondos suelen invitar a los balances. ¿Lo hizo? –Para mí es lo mismo cumplir 60 años que 58 o 64. Pero puedo decir con toda sinceridad que si yo tuviese la mala suerte de engancharme una enfermedad incurable, me moriría agradeciendo por todo lo que me pasó. Mis expectativas cuando era joven eran muy cortas. Quería venir a conocer Buenos Aires, grabar dos discos y no mucho más.

Charly García pensaba más o menos igual. Mick Jagger en la película de Martin Scorsese decía que calculaba que los Rolling Stones no ibas a durar más de tres discos. En contraposición, conocí e hice shows en casi todos los países del mundo. Toqué con Bono, Serrat, Silvio Rodríguez, Gilberto Gil, los hijos de Violeta Parra… Fui amigo y compartí muchas cosas con Mercedes Sosa y Charly. La lista podría ser interminable. Me pasaron cosas maravillosas a tal nivel que si yo tuviera que mañana renunciar a todo, lo haría feliz. Ante todo soy muy agradecido.

Un disco grabado en Los Ángeles y repleto de estrelllas El desembarco es el primer disco de Gieco con canciones nuevas después de seis años. Reúne doce canciones y supera la hora de duración. La lista de invitados es notable. Charly García, Nito Mestre, Raúl Porchetto, María Rosa Yorio (Porsuigieco), Rubén Rada, Hugo Fattoruso, Gustavo Santaolalla, Luis Alberto Spinetta, Roxana Amed, Jacques Morelenbaum y la Orquesta Sinfónica de Praga son sólo algunos de ellos.

El disco fue grabado en los estudios Ocean Way (Los Ángeles, Estados Unidos) y la banda que acompañó a Gieco constituye un seleccionado de sesionistas de primer nivel: Jim Keltner en batería (Crosby, Stills, Nash & Young; Simon & Garfunkel), Jimmy Johnson en bajo (James Taylor; Allan Holdsworth), Dean Parks en guitarra (Steely Dan; Stevie Wonder) y Mark Goldenberg también en guitarra (Chris Isaak; Willie Nelson; Peter Frampton).
–Grabaste en Los Ángeles. ¿Pero dónde compusiste los temas?

–Los fui ideando y terminando durante las giras con Mundo Alas y las que hice con D-Mente. Casi sin darme cuenta llegué a las catorce o quince canciones y me di cuenta que ya era el momento de grabar un nuevo disco. Decidí viajar a Estados Unidos porque lo vengo haciendo desde hace muchos años y me da muy buenos resultados. Puedo convocar a músicos de gran nivel, encuentro condiciones ideales para grabar y por un tiempo paso totalmente desapercibido en la calle.

–¿El título El desembarco es un homenaje a las Madres de Plaza de Mayo? –Sí. En realidad la canción “El desembarco” no habla estrictamente de ellas. Pero cuando las Madres llegaron a lo que era la Esma y hoy es el EcuNHi hablaban de un desembarco. Era el desembarco de la vida sobre la muerte. En la canción canto “hay quienes desembarcan ardiendo con un grito, sin barcos y sin armas por la vida” y esa frase me lleva ineludiblemente a Hebe.

 –”8 de octubre” cuanta con música de Spinetta y su propia voz. –Es una canción sobre la tragedia de los chicos del Colegio Ecos. Spinetta hizo la música y yo la letra. Me mandó a Los Ángeles unas pistas de guitarra, bajo y electrónica, y cuando las abrimos había una voz grabada, casi perdida. Nos emocionó mucho, le pregunté si podía incluirla en el disco y me dio el OK. Creo que quedó muy linda.

–¿Cómo lograste contar con Jaques Morelenbaum en “Mi estrella” y “Las cruces de Belén”?

 –No fue fácil. Tuvimos que superar la barrera de los tiempos y las geografías. Fue un honor poder trabajar con él y la Orquesta Sinfónica de Praga. Lo pudimos hacer gracias a la tecnología. Cada uno desde un lugar diferente del planeta, usando un sistema especial para grabar en vivo por Internet y Pro Tools. Después Morelenbaum chequeó los resultados y quedó muy conforme. Más allá de esto, el disco lo grabamos en cinta porque quería recuperar un sonido más orgánico y creo que lo logramos.

–Para “Bicentenario” reuniste a Porsuigieco. –Sí, fui muy lindo volver a trabajar con Charly García, Nito Mestre, Raúl Porchetto y María Rosa Yorio. La música la hizo Raúl (Porchetto), la pasaron muchas veces en la época del bicentenario y ahí se me ocurrió grabarla con Porsuigieco. Queríamos que la producción la hiciera Gustavo Santaolalla, pero por una cuestión de tiempos no se pudo. Grabé las voces acá, la de Charly vino desde México y me las llevé a Los Ángeles. De otra forma hubiera sido imposible. –”A los mineros de Bolivia” toma un poema del Che Guevara.

¿Ese tema iba a ser parte de la película de Tristán Bauer? –Si. Tristán me propuso que armara una canción especialmente para su película Che, Un hombre Nuevo y la idea me encantó. Empecé a trabajar con el poema, pero no podía dar con una buena melodía. Entonces convoqué a Luis Gurevich para que me ayudase y la música quedó muy linda. Cuando se la mandé a Tristán ya era tarde. Me llamó por teléfono y me dijo: “Hijo de puta, estoy llorando por la canción.

¿Por qué mierda no me la mandaste antes? La película ya cerró”. Después le pregunté por quién me había remplazado y me dijo que por Alfredo Zitarrosa. Así que no me puedo quejar. Los caminos alternativos de Mundo Alas Me puse a averiguar y en casi todos los cines del país donde habían exhibido la película Mundo Alas no duró más de dos o tres semanas y con poca asistencia de público. Entonces hablé con gente amiga de Mendoza y les dije: “Yo sé que tienen un teatrito en la universidad que tiene capacidad para setecientas personas.

 ¿Por qué no hacemos un evento? ¿Voy, presento la película, canto unas canciones, explico de qué se trata y hacemos un debate?.

La idea se llevó a la práctica, juntamos 1.400 personas en dos shows y lo recaudado fue para un colegio de Mendoza al que asisten chicos con discapacidades y se llama León Gieco. Mejor imposible”, explica el músico sobre los avatares del film que dirigió junto a Sebastián Schindel y Fernando Molnar, que desarrolla la historia de un proyecto musical integrado por artistas con discapacidades.

–Las películas no comerciales suelen encontrar muchos cuellos de botella para exhibirse y parece que vos le encontraste una vuelta. –Totalmente. Repito esa modalidad cada vez que puedo. Porque en el cine no la había ido a ver casi nadie. Pero esas proyecciones especiales se llenan y la gente suele terminar aplaudiendo de pie la película.

 Yo les pregunté en Mendoza por qué no habían ido a verla al cine y no sabían qué decir. Uno gritó: “Porque somos unos pelotudos” y nos reímos todos. Pero mucha gente reniega sistemáticamente del cine nacional. Entonces hay que buscar caminos alternativos.

 Tengo ganas de proponerle a Liliana Mazure que habría que buscar una fórmula desde el Incaa para publicitar las películas con sus mismos protagonistas. Es decir, que el director viaje a un cine de una provincia, un actor a otro provincia y así. A mí me funcionó. Quizá para las pequeñas producciones sea una buena idea. Hace poco expresé esta propuesta en el diario Uno de Mendoza y titularon que yo le exigía a Liliana Mazure que hiciera esto.

¿Cómo le voy a exigir nada a la titular del Incaa? Es sólo una propuesta, pero en esa nota pusieron cosas que no dije para generar una pelea que no existe. Desgraciadamente algunos medios ponen por delante sus intereses a la verdad. “Vivimos una nueva era y me siento identificado con este Gobierno”A partir de ahora, mientras estemos vivos, siempre es un gran momento. Definitivamente lo siento así. Llegué a una edad en la que se muere mucha gente.

Uno pensaba que no. Que la ciencia nos da cada vez más posibilidades, que todos tenemos garantizados muchos años más de vida. Pero se me fueron un par de amigos de la nada. Al toque, sin dar tiempo ni a entender. Entonces uno queda muy desilusionado. Son golpes fuertes que te dejan pensando”, confiesa casi a la pasada León Gieco, visiblemente conmovido, como pintando una acuarela de su presente emocional.

Reconocimiento a mundo alasAmado Boudou y Daniel Filmus entregaron la Mención de Honor Senador Domingo Faustino Sarmiento, a los artistas del proyecto Mundo Alas y a su director, León Gieco, por su destacada labor en el área de la integración social y su valioso aporte a la comunidad. “Mundo Alas no es sólo un video: es película, libro, disco, 18 capítulos en el Canal Encuentro, lo mejor que tenemos en la televisión nacional”, expresó Gieco.

Pedro Aznar: “La austeridad puede ser buena consejera”Pedro Aznar podría ser una figura del jazz internacional o una estrella de pop local y disfrutar de cuentas bancarias con múltiples ceros. Sus discos y giras junto a músicos tan disímiles como Pat Metheny o Charly García confirman su idoneidad para esos roles y también cómo el mercado le abrió sus puertas para desarrollarse en esos ámbitos.

Pero no quiso. Aznar abandonó todo consejo de marketing y se lanzó en una carrera muy personal, alejada de las grandes luces, que sólo reconoce como guía su sensibilidad. “Ser músico es una vocación que va más allá de cualquier circunstancia” Inquieta, obsesiva, aguda.

María Eva sigue siendo un secreto para muchos incautos y es normal que así lo sea. Vivió un año en Nueva York, siete en España, hace cinco volvió a radicarse –¿definitivamente?– en la Argentina, pero nunca abandonó su bajo perfil. Hoy su energía está puesta en hacer circular Más ahora que después, su tercer disco y la foto exacta de un presente que la encuentra cada vez más segura y comprometida con sus propias canciones.

“En la voz aflora la profundidad del alma”Todos y cada uno somos cada uno y sus circunstancias. Cada uno y su sangre. Resulta imposible pasar por alto que Luciana Jury es hija del guionista y director de cine Jorge Zuhair Jury y sobrina de Leonardo Favio. Acaso sea injusto. Pero lo más determinante de la Jury es que ella, sus circunstancias y su sangre permiten asomarse a una voz que conmueve a pura hondura. Canciones brotadas de mi raíz (2011), su primer disco, sorprendió a propios y ajenos por un tono que articula formación técnica, instinto, belleza y una madurez llamativa.

“Somos una banda de kamikazes”Los hombres de negro más inquietos del rock argentino comenzaron 2011 en Mar del Plata en un show ante más de 20 mil personas. Luego pasaron por Santa Teresita y Pinamar y ahora se presentan en el balneario Las Grutas, en Río Negro. “Este es el final del año para nosotros. En febrero recién nos tomamos un descanso”, dice Martín Macabre González, tecladista del cuarteto de Villa Luro que desde 1994 viene renovando el rock local, con varios discos y dvd premiados.