"la cultura es el mejoramiento del ser humano" Email oficial de Silvio: ojala@cubarte.cult.cu Email de este Blog:tropandaluz@yahoo.es
sábado, septiembre 14, 2024
Ávidas exploraciones de Silvio Rodríguez

Canta y dice lo que piensa con su corazón autocrítico. Silvio Rodríguez Domínguez (San Antonio de los Baños, 1946) descubre poderes intangibles en apartados recónditos del alma. Lo reconocen generaciones, es uno de los más importantes compositores e intérpretes de la Nueva Trova Cubana. Nunca complaciente, nutre poéticas y sonoridades al adentrarse en las complejas rutas de las músicas contemporáneas. Así de ancho, jamás ajeno, concibe el mundo propio, los comportamientos, sin atestiguar seco y cortante: esta es la única verdad. Siendo él mismo verdadero descubre ideas, pensamientos, afanes.
¿”Algo” nuevo aporta Silvio en el álbum Quería saber, ubicado en las principales plataformas digitales y en el imprescindible sistema de la Radio Cubana? Al conectarnos sabidurías, conocimientos e interrogantes afines al ser humano, fortalece nexos antiguos de larga data, tal vez poco percibidos o no en justas dimensiones. Desde la visión estética esos vínculos implican relaciones entre símbolos y referentes, que no son directas o inmediatas, aparecen en las construcciones de sentido elaboradas por quienes oyen, disfrutan o se aprenden piezas hermosas, “raras”, provocadoras. Recordemos, Unicornio, Érase que se era, El pintor de las mujeres soles, Sueño con serpientes… En fin, así es, suele ser. Inolvidable resplandece cierta confesión, añeja, publicada, deviene abrazo: “La escuela de un cantor puede comenzar en las tonadas con que nos duermen las abuelas y con las melodías que escuchamos salir de la cocina mientras nuestra infancia corretea”. Alerta al otro, a la otra, al vecino, y su lenguaje sencillo lleva en sí, implícito, el discurso antropológico y presenta la cultura como una articulación de historias, intrincados tejidos narrativos de interacciones sociales.

La sensibilidad y la facultad de sentir alimentan las ávidas exploraciones de Silvio. Satisface rememorar sus giras por los barrios. Despejaron caminos, senderos, laberintos. Incluso activó ¿cómo pensar en términos de cultura artística? Sí, también abrió esa vía y otras; el pensamiento crítico-reflexivo, ecuánime, asumido desde el quehacer responsable ofrece nuevas fuerzas a la dignidad personal, solidaria, sin ningún tipo de dobleces.
Lo bien dicho nunca es viejo. Motivan el pensar reflexiones suyas expresadas hace algún tiempo en exclusiva con BOHEMIA. Al comentarle sobre el mercado, la estandarización de los gustos impuestos por los monopolios y la incidencia de ambos en el progreso de la música, expresó: “Todo lo que es vendible acaba transformándose en industria. Predomina una mentalidad de obtener ganancias en todo hasta en la cura de las enfermedades. La música también es comercializable, ha inflado un mundo fabuloso basado en la ilusión, aunque dentro de eso también hay expresiones de verdadera calidad. Hoy muchos artistas que son conscientes en el mundo, toman partido por las causas justas, gente con dignidad. Esto nos salva”.
Para él, “la principal fortaleza de la cultura cubana es su propia existencia, su origen, su autenticidad y su eclecticismo. La principal debilidad es que los medios que la difunden no pueden sustraerse de imitar a la cultura hegemónica. Todos los programas superestelares que surgen son calcos de los shows de moda en el mundo. Hay una especie de complejo de aldeano que ni los más fervientes adoctrinamientos han logrado reducir, ¿por qué será?”.

Presto a desafíos de conquistas perennes se mantiene insomne y atento a la memoria. “José Zacarias Tallet dijo que hay poesía hasta en la catalina de una bicicleta, creo que la poesía puede estar en todas partes”. La aguzada filosofía del creador jamás duerme.
“Vivimos en un mundo cada vez más disparatado donde los más poderosos en vez de impartir orden basado en la justicia, roban, matan, bloquean, dan muy malos ejemplos. Y la gente parece aprender más rápido de lo malo que de lo bueno. Sobre esto siempre recuerdo cuando un 4 de abril Fidel le hablaba a los jóvenes y les decía que el ocio era espontáneo y la virtud había que cultivarla. Es mucho lo que nos falta por cultivar a todos”.
Dialogar y dialogar, sí, lo propone en piezas memorables de todos los tiempos. Agucemos los sentidos ante su darse al pueblo, a la comunidad, al espacio pequeño y grande del hogar y de las familias. Alumbra la fiesta de la creación, tiende puentes, vivifica el barrio donde soñamos ser mejores con los pies en la tierra reconociéndonos cuando decimos futuro.
domingo, junio 09, 2024
Un Aprendiz con nuevas semillas
El álbum, que lleva por nombre Quería saber, es una producción grabada entre el año 2019 y 2024 en los Estudios Ojalá.
Quería Saber, un nuevo disco de Silvio Rodríguez.
Tomado de la edición digital de Granma
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05 Junio 2024
Después de 60 años de vida artística, y una treintena de discos, pareciera que El Aprendiz ya había escrito sobre todo lo que se podía escribir, que ya no le quedaban novedades que captar para devolverlas al público en forma de lira. Sin embargo, una nueva obra discográfica, próxima a estrenarse este 7 de junio, genera en los seguidores de Silvio Rodríguez toda la expectativa que se esperaría, tratándose del virtuosismo del poeta.
El álbum, que lleva por nombre Quería saber, es una producción grabada entre el año 2019 y 2024 en los Estudios Ojalá, institución fomentada por el propio artista. El lanzamiento oficial será en las plataformas digitales en la fecha mencionada, pero dos de sus sencillos ya se encuentran en manos del público: Quería saber y América.
En el caso de Quería saber, se trata de un tema escrito en agosto de 2015, que conecta con la sabiduría, el conocimiento y nuestras inquietudes como seres humanos, sentimientos ya reconocidos en las letras del músico, y que lo llevaron a adoptar su seudónimo de Aprendiz. América, por su parte, es una canción escrita bajo el recuerdo de una muchacha que, según comentó el artista en su cuenta de la red social Instagram, vivía próxima a la avenida 23 del Vedado, y era muy bella y codiciada.
Para este disco, el intérprete cuenta con el acompañamiento de algunas de las grandes figuras de la música contemporánea en el país; Jorge Aragón; Frank Fernández, con el piano en el tema Ángel ciego; Niurka González en flautas, clarinetes y coros; Oliver Valdés (batería y percusión); Emilio Vega (vibráfono y congas) y muchos más, quienes darán el toque de excelencia a los versos del cantautor. (Laura Ortega Gámez
sábado, junio 04, 2022
Tumbando caña
Tiempo de lectura: 4 min.
Auto-Lectura
Periódico La Jornada
domingo 22 de mayo de 2022 , p. 9a
Tras ocho años de ausencia de los escenarios mexicanos, Silvio Rodríguez regresa a nuestro país, para presentarse este 6 y 7 de junio en el Auditorio Nacional y Zócalo de la Ciudad de México (fecha por confirmar), como parte de la gira La espera terminó. El cantautor, quien retoma actividades escénicas después de haber parado a consecuencia de la pandemia del covid-19, afirma que pese a todo lo sucedido piensa que éste es un gran momento para realizar este tipo de actividades porque considera que es una manera de prestar un servicio7 a la sociedad como músico y ser humano .
Ante la pregunta sobre lo que hizo en este tiempo que pasó “forzosamente en cautiverio” dice que se dio la oportunidad de leer, pintar, escuchar “mucha” música, disfrutar a la familia y poner en orden los pendientes y “descartes” de trabajos acumulados. Así, logró editar y lanzar al mercado digital (en plena pandemia) el álbum Para la espera (Ojalá 2021); rescatar, ordenar y reproducir las viejas grabaciones realizadas en 1991 con el grupo Diákara (mismo que ahora llega a nuestros oídos vía Spotify) y empezar a darle forma a un tercer álbum al que ha titulado Pendientes.
Para la espera es un álbum íntimo, instrospectivo y hasta cierto punto nostálgico, dedicado a siete amigos, “excelentes creadores”, que fallecieron entre marzo y abril del año 2020, como sus compatriotas: el sicólogo, cineasta y editor Tupac Pinilla; el cineasta e historietista Juan Padrón y, el poeta y escritor César López. Además, homenajea con él la memoria del cantautor y pintor Luis Eduardo Aute, del escritor y cineasta chileno Luis Sepúlveda, del escritor argentino y miembro de Les Luthier Marcos Mundstock y del cantante y actor mexicano Óscar Chávez.
“Ha sido tremendo –escribe Silvio en su blog Segunda cita–. Y todos así: uno detrás del otro. Tupac y Padroncito, los primeros en partir, fueron inmensos para mí. Tupac además era mi editor, una mente brillante, y Padroncito, mi amigo desde principios de los 60, en los tiempos del semanario Mella. César López, un referente de nuestra poesía y patriotismo; Luis Sepúlveda, un gran escritor y una persona maravillosa; Marcos Mundstock, un imprescindible de ese monumento a la inteligencia que es Les Luthiers; Óscar Chávez, un juglar mexicano, compañero de tantas buenas causas”.
Para la espera incluye algunas de las canciones que ha compuesto en los pasados años, en todos los casos primeras versiones realizadas poco tiempo después de haberlas compuesto. Son 13 temas: La Adivinanza, Aunque no quiero, veo que me alejo, Conteo atrás, Noche sin fin y mar, Viene la cosa, J ugábamos a Dios, Si Lucifer volviera al paraíso, Una sombra, Los aviadores, Modo frigio, Danzón para la espera, Después de vivir y Página final. De los cuales, ya se conocían Jugábamos a Dios, (2010) –compuesto para la película Afinidades, de Jorge Perugorría y Vladimir Cruz–, Viene la cosa (2016) y Noche sin fin y mar (2017), dedicada a Luis Eduardo Aute a quien asistió en su cama de enfermo.
Silvio Rodríguez con Diákara, es un disco perdido por más de tres décadas en el que recupera numerosas canciones grabadas en tres sesiones mañaneras.
de 1991 en los estudios Polygram de México con Diákara, una agrupación de jazz-rok-fusión de raíces afrocubanas integrado por Chucho Valdés y Ramón Valle en pianos; Roberto Vizc aíno en la percusión afrocubana, Ahmed Barroso en la guitarra, Diego Valdés, en el bajo eléctrico y Oscarito Valdés en la batería y dirección musical.
El álbum suena a jazz latino progresivo, a medio camino entre Yes y Pat Metheny, un sonido vintage, en el que las canciones brillan por esa originalidad y ese carácter impredecible de la alianza de un grupo en su punto más alto y uno de los mejores cantautores de todos los tiempos.
Encontramos en este, hasta ahora, desconocido paquete maravillas de temas, como ese blues-folk titulado Flores nocturnas; una suerte de ópera de autor llamada Variaciones sobre un viejo tema; cadencias de latin jazz aplicadas al cantautorismo en Emilia; guiños de danzonete al mejor Silvio en El Güije; una reversión mística de El necio, aires de chachachá y visajes de guitarra eléctrica a lo Carlos Santana en Mira; o Fantasías de Chucho Valdés en clave sinfónico, casi de teatro musical, en Venga la esperanza.
Pendientes es un álbum en preparación que Silvio está trabajando con temas que ha descartado de otras producciones discográficas o se han acumulados con el paso del tiempo y que muy pronto dará a conocer.
Los asistentes a sus conciertos podrán disfrutar de las novedades que encierran estos trabajos así como las canciones clásicas que lo han consagrado. La cita es este 6 y 7 de junio en el Auditorio Nacional, avenida Paseo de la Reforma 50, Polanco.
sábado, marzo 03, 2012
El mundo real
Desde que tengo uso de razón sé que el mundo es un escenario irreal, puesto ahí para que me lo crea. Delante de mí siempre hay un corre-corre de preparativos para tener dispuestos los lugares que se me ocurra visitar. Si voy a casa de mi
abuela Isabel, que queda a unos 200 metros de la mía, siento el alboroto que se forma a lo largo de su calle, mientras me voy acercando a la esquina, de forma que cuando llego y doblo, mi vista se posa en un panorama habitual: Panchita contando papas rellenas, el Guácara saltando a su yegua esquelética, Cuca tendiendo sábanas a través de una rendija del portón y, un poco más allá, aparentemente al azar, algunas personas entrando y saliendo de las casas misteriosamente, quién sabe con qué fin. Total, lo que se ve en cualquier calle de cualquier pueblo, en cualquier lugar. Los animales y el monte son los únicos que no disimulan. Ellos son como son. El río es hondo y lleno de biajacas, y está encajado entre dos lomas
larguísimas que van culebreando durante kilómetros, llenas de pelo verde.
La cabellera de la loma es el monte, y yo soy un piojo curioso que no va por los trillos, sino por donde está la maraña en que se arrastra el jubo,donde las lagartijas son gordísimas. Yo voy a donde hay pájaros que no se ven, pero se oyen. Hay uno que dice tirecaratití y otro que dice cocorióco.
En ese lugar hay jicoteas montadas en los gajos que rozan la corriente. Se pasa un bote, ellas se zambullen; pero si vengo yo, se quedan y me miran. A
veces hasta sacan un buen tramo la cabeza y me hacen señitas, saludándome.A mí no me gusta molestarlas y ellas a mí tampoco.
Luego me voy al ojo de agua, donde hay una laja blanca y ancha, sumergida una cuarta bajo la superficie, en la que me siento y me deslizo hasta el chorro que viene del fondo. El manantial es potentísimo; desde la orilla se ve, y parece que hubiera un tropelaje de peces, pero uno se para en la laja, casi arriba del borbotón, lo mira y no hay más que un tembleque de aguas transparentes. La primera vez daba miedo meterse, porque estaba aprendiendo a nadar y allí tapa a dos hombres, pero me agarré del bordecito de la piedra y me fui escurriendo hasta que sentí que la fuerza del chorro me aguantaba. Qué cómico, no había que saber nadar, uno se acostaba y era como si en aquel punto el río hubiera perdido su maña de tragagente. Yo no sabía que el río tuviera un ojo, y mucho menos que fuera de esa forma.
A veces, allí, como una cruz mirando al cielo, soy la pupila del ojo de agua, y allá arriba, en la última lejanía de las alturas, veo pasar auras tiñosas perforando las nubes. Esos pájaros lucen muy bien a esa distancia, pero cerca tienen una cocorotina de marañón que da repugnancia. Dicen que son útiles, porque se comen la carroña, pero a nadie le gustan porque son feas y de mal agüero. Sin embargo, nada vuela mejor que una tiñosa, como si el aire fuera de ellas. Suben y bajan todo el tiempo y pasan horas sin mover un ala, como bailando en el vacío. Por eso a veces dan ganas de ser aura, aunque la gente luego te repudie.
Las nubes son otra historia, aunque tampoco ponen al personal de acuerdo. Periquín ve un barco donde el Chentu ve un conejo, y allí mismo es donde Mingo ve una mujer escarranchada. Yo, tratando de ver lo que ellos dicen, veo una jaiba en una bandera de piratas. Las nubes son de lo más curiosas.
El problema de las nubes es de dónde vienen y hacia dónde van, qué han visto y cuántas cosas se la pasan saboreando. Porque esas aguas que han Subido y bajado tantas veces, deben ser las mismas de toda la vida. La nube que se descarga sobre el río de mi pueblo seguro se llenó en el Amazonas, y las goticas que el sol me chupa del ombligo van a llover sobre una pirámide de Egipto. Yo creo que las nubes enseñan tantas formas porque les gusta contar las extrañezas que conocen, pero por más que uno las mire nunca llega a saber tanto como ellas, tan sólo se lo puede imaginar.
Cuando tengo que ir a la escuela-una de las cosas más horribles del mundo obligatorio-, o cuando ya es por la tarde y no me dejan salir solo, yo tengo mi manera de regresar al mundo real. No tengo ni que cerrar los ojos, sólo me quedo quieto y me voy, lo visito pensando. A veces hasta resulta más entretenido que ir a pie, porque me atrevo a hacer cosas que cuando estoy allí me dan escalofríos. Por ejemplo, cruzar nadando la curva de El Paso del Soldado. Eso sólo lo hacen los más grandes; es una distancia tremenda y allí dicen que el río tapa una palma real. Yo sé que algún día lo voy a hacer en carne y hueso, pero mientras tanto practico con la cabeza. El único problema que tiene la cabeza es que cuando voy braceando, a mitad de camino, puedo ver el lecho del río, donde siempre hay algunos ahogados envueltos en el limo del fondo, riéndose y llamándome. Otras veces veo el lomo escamoso de una serpiente marina que me pasa rozando.
Hoy vamos a Labana, a donde dicen que nos vamos a mudar, porque mi padre encontró trabajo allá. Le pregunté a mi tío Angelito, el que más habla conmigo, cómo es Labana. Creo que no me va a gustar demasiado. Dice que es como el pueblo, pero diez veces más grande. Ya me parece estar viendo a diez Panchitas contando papas rellenas, a diez Guácaras con una yegua flaca cada uno, a diez Cucas tendiendo ropa limpia, y a diez de todo lo demás,incluyendo el teatro. La vida obligatoria será diez veces más truquera y habrá diez veces más gente corriendo de un lado a otro y cuchicheando: "apúrense que ya viene", mientras yo me acerco a una esquina y la doblo para ver lo que estaré diez veces más aburrido de mirar.
Lo único que me llama la atención es ese mar del que hablan. Dicen que es diez veces más grande que el río y que la orilla de enfrente no se ve. No me explico cómo, pero si fuera cierto, el mundo real de Labana debe tener que ver con ese mar. ¿Cuántas jicoteas y biajacas andarán por allí?...Pero igual me pregunto quién sabrá el nombre de los pájaros, dónde habrá un patio con granadas y si estará Mirita en el de al lado. No sé, nada comprendo. Como tampoco me imagino la cantidad de noticias que cargarán las nubes, qué tamaño podrá tener el ojo de agua de un río tan grande, ni con cuántos ahogados y serpientes querrá meterme miedo cuando no tenga más remedio que visitar el mar con la cabeza.
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martes, abril 06, 2010
Preguntas de un trovador que sueña
a Bertold Brecht, por sus Preguntas de un obrero que lee
Si el flautista de Hamelín partiera con todos nuestros hijos ¿comprenderíamos que se nos va el futuro?
Si ese futuro que se nos va supiera adónde lo lleva el flautista de Hamelin ¿partiría con él?
Si un huelguista de hambre exigiera que Obama levantara el bloqueo ¿lo apoyaría el Grupo Prisa?
Si los miles de cubanos que perdimos familia en atentados de la CIA hiciéramos una carta de denuncia ¿la firmaría Carlos Alberto Montaner?
Si algunas firmas meditaran antes de condenar las cárceles ajenas ¿resultarían incólumes las propias? Si un líder del norte es un líder ¿por qué es caudillo el que nació en el sur?
Si la política imperial es responsable de algunas de nuestras desgracias ¿no deberíamos liberarnos también de esa parte de la política imperial? Si condenamos la guerra fría ¿nos referimos a toda o sólo a la porción =jena?
Si este gobierno ha sido tan malo ¿de dónde ha salido este pueblo tan bueno?
Aborto (marque con una cruz): asesinato, hedonismo, piedad Homosexuales (marque con una cruz): Elton John advierte que Cristo era gay ¿Quién le importa al PP? (marque con una cruz): ¿Zapata o Zapatero?
Si la Casa Blanca devolviera Guantánamo y acabara el embargo ¿qué posición (común) adoptaría el Kama-Sutra europeo?
Si el que hoy maldice ayer bendijo ¿con quién pasó la noche?
Si de veras nos haría tanto daño una amnistía ¿por qué no me lo explican?
Si la suma de ambas intransigencias nos extingue y la nada baldía nos arrastra al pasado ¿nuestros hijos tendrán lo que merecen?
¿Qué pasa con los negros? ¿Qué pasa con los amarillos? ¿Qué pasa con los
blancos? ¿Qué pasa con los rojos, con los azules e incluso con los
hombrecillos verdes?
Si alguien roba comida y después resulta que no da la vida ¿qué hacer?
Si otro Martí naciera entre nosotros ¿podría ser emigrante, rapero,
cuenta propista, ciudadano provincial en una chabola periférica?
Patria, Universo, Vida, respeto al semejante y todos Venceremos un poquito

