jueves, julio 05, 2018

Todo el mundo tiene su moncada


Concierto de homenaje a Aute.

WIZINK CENTER
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Actualizado 27/06/2018 11:21:01 CET
MADRID, 27 Jun. (EUROPA PRESS) -
El próximo 10 de diciembre de 2018 tendrá lugar en el WiZink Center de Madrid el concierto Ánimo Animal para celebrar los 50 años de carrera musical de Luis Eduardo Aute.
Entre los participantes destacan Silvio Rodríguez, Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Victor Manuel, Dani Martín, Rosa León, Jorge Drexler, Ismael Serrano, Vicente Feliú, José Mercé, Miguel Poveda y Rozalén.
Todos ellos se reunirán junto con su banda de siempre para hacer suyas las canciones de Aute, actualmente retirado de la música por problemas de salud a los 74 añosEntradas e información en www.wizinkcenter.es.

Silvio Rodríguez celebra triunfo de AMLO

Silvio Rodríguez celebra triunfo de AMLO
BUENA VIDA 1 Jul 2018
ELENA VEGA

Foto: Blog Segunda cita, de Silvio Rodríguez


El trovador cubano se congratula de la virtual llegada de López Obrador a la Presidencia de México con dos mensajes en su blog oficial "Segunda Cita"
El trovador cubano Silvio Rodríguez celebra la llegada de AMLO a la Presidencia de México con dos mensajes en su blog oficial "Segunda Cita".

Cerca de las 21:00 horas y sin tener resultados oficiales, personajes de todo el mundo se han aprontado a felicitar al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, quien por tercera vez se postula a la Presidencia de la República, ahora como abanderado de la coalición "Juntos Haremos Historia", y uno de esos personajes que celebra la virtual victoria de López Obrador es Silvio Rodríguez, el reconocido cantautor cubano, quien escribió en su blog:

"Parece que las primeras encuestas dan por vencedor a Andrés Manuel. Felicidades a los hermanos mexicanos. Buena inspiración para el concierto. Gracias, México!

Antes de este mensaje, a las 13:33 horas, Silvio había enviado otro mensaje, igualmente desde su blog, al pueblo mexicano:

"Viva México que hoy hace historia"


Recordemos que en febrero de este año, Silvio Rodríguez publicó una foto en su blog al lado de Andrés Manuel, misma que acompaña de un texto del sociólogo brasileño Emir Sader, "El liberalismo oligárquico latinoamericano", en el cual asegura que AMLO es el único que “puede rescatar” al país “de las desgracias que los gobierno neoliberales y el Tratado de Libre Comercio con EU han traído”.

"Ahora los liberales se concentran en México, en atacar a la candidatura que puede rescatar a México de las desgracias que los gobiernos neoliberales y el Tratado de Libre Comercio con EEUU han traído para el país. Su pánico es que un gobierno que defienda los intereses de la gran mayoría de la población mexicana, que defienda los intereses nacionales de México, que acerque México a América Latina, triunfe. Pero esa es la esperanza de la mayoría del pueblo mexicano y también de América Latina. Derrotar al neoliberalismo y a la subordinación a EEUU, para afirmar un México justo y soberano".


Y esta no es la única vez que vemos la cercanía de AMLO con Silvio Rodríguez, ya que en el 2015 compartió en su Facebook un video en donde se ve a su hijo Jesús Ernesto, cantando “Ojos color sol”, junto a Silvio Rodríguez, y recordemos la melodía "El Necio", uno de los hits del trovador cubano y que Beatriz Gutiérrez esposa de López Obrador, intrepretó en el documental de Epigmenio Ibarra sobre AMLO.

Mi truene del ICR

Una mañana de 1968, creo que en marzo, cuando íbamos a empezar a grabar en el estudio 2 de 23 y M las canciones del siguiente “Mientras Tanto” –programa que yo conducía en la televisión–, me anunciaron que el nuevo administrador del Instituto Cubano de Radiodifusión (actualmente ICRT), quería reunirse conmigo. Con el administrador anterior, Juan Vilar, me reunía a menudo, incluso fuera de las oficinas, porque éramos muy amigos. Quizá por eso cuando empecé a subir las escaleras no imaginaba que esta iba a ser la primera y la última reunión con el nuevo funcionario. Así que dejé a todo el mundo en el estudio –entre ellos a Norberto Fuentes, que iba a estar de invitado–, y subí hasta la oficina del compañero primer teniente. Me abrió la puerta un renombrado director de orquesta que, sin ser militar, solía vestir como si lo fuera.


1968
Recuerdo que ni me invitaron a sentarme. Como si estuviera en una corte, el administrador me exigió explicaciones sobre dos hechos ocurridos en nuestro programa: uno era un supuesto elogio de mi parte al grupo británico Los Beatles, y el otro era un fragmento de película en el que una pareja se besaba.

Sobre Los Beatles expliqué que me había limitado a responder una pregunta directa que se me había formulado. Y puntualicé que aquel cuestionario se había pasado íntegramente en el ensayo de por la tarde, sin la más mínima objeción por parte del presente productor de mesa (los llamados “productores de mesa” velaban por lo correcto de los contenidos que trasmitía la televisión). Es decir, tanto en la tarde como en la emisión nocturna, a la pregunta de qué pensaba de Los Beatles había respondido exactamente lo mismo: que me parecía que el grupo inglés estaba desdibujando las fronteras entre música popular y música culta, y que eso estaba muy bien.

No tenía explicación respecto al beso: por entonces todos sabíamos que estaba prohibido que salieran besos por la televisión. Sacarlo al aire había sido una decisión de un director suplente que por entonces tenía Mientras Tanto (a Eduardo Moya lo habían mandado a cortar cañas). Así que me limité a confesar que no encontraba mal que en la pantalla apareciera algo tan común como un beso, asumí aquel beso como si yo hubiera participado en la decisión de que saliera en el programa.

A esta distancia conservo la impresión de que, hasta aquel momento, había sido citado para que me mostrara arrepentido y prometiera que no volvería a incurrir en aquellos “errores”. Pero los cuestionamientos que siguieron no me dejaron más remedio que responder firmemente. Quedé atónito con la aspereza con me reprocharon una amistad reciente, y también por reunirme en la heladería de Coppelia con supuestos “seudo intelectuales”. De pronto se trataba de que eligiera entre aquellas personas y el programa.

“Si me ponen a escoger entre mis amigos y cantar en la televisión, me quedo con mis amigos”, fue lo que respondí. Y cuando me dijeron que estaba suspendido, agregué, “Yo tengo un oficio al que puedo regresar”. Me refería al trabajo como historietista y diseñador de prensa plana que había ejercido desde los 15 años. Pero aquello sacó de sus casillas a mi interlocutor, que me gritó: “¡Pues desde ahora Ud. no puede trabajar en nada de la Revolución! ¡Largo de aquí!”.

Tiempo después, una amiga del funcionario me contó, extrañada, que aquel hombre tenía todos los discos de Los Beatles.

Lo cierto es que aquel desencuentro me costó bastante más que la suspensión del programa y la mala fama de proscrito. Mi relación con la Revolución, hasta aquel día, había sido la de un joven completamente identificado y activo, la de un soldado reciente –acababa de desmovilizarme de las Fuerzas Armadas–, la de un fiel compañero. Verme echado a la calle y expulsado del proceso que seguía desde niño sembró a mi alrededor animalitos paranoicos.

Por mi parte acabé visitando a un amigo siquiatra, con quien trataba de encontrar respuestas a lo que me había sucedido. Un día, supongo que siguiendo la norma de salvar la integridad del paciente, mi médico, que tenía fama de excelencia, me dijo que me olvidara de la política y me salvara yo. No sé si se dio cuenta, pero en aquel instante decidí no regresar a su maravillosa consulta y curarme solo, o acabarme de enfermar, asumiendo mi país con las contradicciones que tuviera. Entonces, como terapia ocupacional, me dediqué a hacer trabajo voluntario en el cordón de La Habana, a donde acudía en masa el personal de muchos organismos administrativos habaneros, entre ellos la radio y la televisión.

Cuando llevaba un par de meses de cesantía, el comandante Jorge (Papito) Serguera, director del ICR, nos citó al músico Armandito Zequeira y a mí para proponernos componer jingles para las emisoras de radio. Armandito aceptó inmediatamente, pero yo no tenía formación musical y tampoco idea de cómo se realizaba aquel trabajo, además de que mi estado de ánimo no era el mejor. Lo cierto es que mientras trabajé en aquel organismo estuve varias veces en la oficina de Serguera y siempre nos llevamos bien. El tenía un historial revolucionario que inspiraba respeto: como abogado había defendido a Frank País y después se había tenido que alzar en la Sierra Maestra. Recuerdo que la primera vez que estuve en su oficina me pidió que le mostrara la portada de lo que estaba leyendo y me aseguró que “Demián”, de Herman Hesse, había sido el libro que lo convirtió en revolucionario.

De cualquier forma, desde el mismo día en que ocurrió, aquella bronca se fue nutriendo de resonancias y versiones, algunas muy disparatadas, y llegó a convertirse en una mitología acompañante entre fatal y pintoresca. Sin embargo en aquel mismo ICR conté con muy buenos colegas. Pongo de ejemplos a Leo Brouwer y a Federico Smith, así como a Víctor Casaus, a Humberto García Espinosa y por supuesto a Marta Hernandez y a Juan Vilar, a quien defenestraron por negarse a pedirme que me cortara el pelo. También estaba Eduardo Moya, el director de Mientras Tanto. A varios de estos compañeros la defensa de aquel programa les costó largos meses de zafra en 1968. Sitio especial ocupa el por entonces joven comunista Jorge Navarro, que por aquellos hechos renunció a su trabajo en la televisión y a su militancia. Navarro, quien murió ya hace años, nunca más volvió a trabajar para el Estado.

Aunque me lo dijeron con bastante dureza, nunca me creí aquello de que ya no podría trabajar en mi país. Sabía que la Revolución era de quien la sintiera y la abrazara. Tampoco asumí de momento la posibilidad de regresar a mi antiguo oficio, como había respondido por impotencia y rabia. Recordaba que el director de Juventud Rebelde, a quien llamaban “el loco” Sautié, me había dado la carta que me liberaba del ejército y me había dicho que podía incorporarme al periódico cuando quisiera. Pero la verdad es que ya mi suerte y la canción se parecían a aquello que había escrito José Julián:
“…Verso, o nos condenan juntos,
o nos salvamos los dos”.

"En algunos sentidos,Fidel Castro sigue vivo"

Claudio Vergara 
20 ABR 2018
 El artista cubano comparte con Culto su visión acerca de los históricos cambios en su país. Por ejemplo, alaba a Raúl Castro y se muestra moderado con Díaz-Canel: “En la medida que se ha ido haciendo presidenciable, se ha ido poniendo rígido, más ortodoxo”. También habla del encarcelamiento de Lula y de la petición de salida al mar de Bolivia.
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El último tramo de la vida de Silvio Rodríguez se levanta como un pequeño oasis en una biografía siempre activa y diversa. Hace ya tres años, en 2015, editó su última travesía discográfica (Amoríos), y esa misma temporada reporta su última vez en Chile, con tres presentaciones repletas en el Movistar Arena de Santiago.
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Pero si lo profesional asoma como un remanso sin mayores alteraciones, lo personal y lo político se acercan a una sensibilidad casi antagónica, como si el mundo que siempre conoció se hubiera borrado de un plumazo. O de una luz cegadora, un disparo de nieve.

En 2016 enfrentó ese momento histórico que significó la muerte de Fidel Castro, el líder con el que vinculó de modo perpetuo su cancionero y sus ideas; y ayer observó cómo su hermano Raúl designaba como su sucesor a Miguel Díaz-Canel, el político que ni siquiera había nacido cuando en 1959 se impulsó la Revolución que cambiaría para siempre el destino del cantautor y de miles de latinoamericanos.

Pese a ello, hay algo que parece invulnerable a la marcha del tiempo: la reverencia incondicional que aún genera en Chile, país como pocos rendido a su imagen y su obra. Sus tres shows del 8, 9 y 11 de octubre en el Movistar Arena se agotaron en alrededor de 30 días, a lo que se sumó una nueva presentación para el 14 de ese mes en la Quinta Vergara.

“Claro que me sorprenden cosas así, y me llenan de gratitud. Y, cuando trato de explicármelas, en el caso de Chile, recuerdo la fuerza de la Nueva Canción en el gobierno de la Unidad Popular; y precisamente en 1972 fue mi primera visita, una visita de solidaridad y compromiso, junto con otros compañeros de generación. Puede que también influya la memoria de aquel concierto de 1990, en tiempos que sin duda significaron un antes y un después para los chilenos. Todo eso, o parte, pudiera subyacer en la respuesta a los conciertos nuestros”, explica el autor vía mail a Culto desde Cuba.

–¿Y cómo vivió la muerte de Fidel Castro?

-Fue cuatro días antes de mi 70 cumpleaños, el más triste de mi existencia.

–¿Qué cree que perdió el mundo, y Cuba en particular, con su partida?

-Fidel vivió 90 años y tuvo una vida plena, podría decirse que hasta privilegiada, porque pocos hombres han sido capaces de influir en la historia como él. En algunos sentidos, sigue vivo.

–¿Cuál cree que fue la huella de Raúl Castro durante su mandato?

-Creo que Raúl nos deja su ejemplo de compromiso con Cuba, su deseo de hacer sostenible el socialismo y también su capacidad autocrítica. Es un hombre con principios y es un hombre que aprende, combinación fundamental.

–¿Cuáles son sus expectativas ante este nuevo período que iniciará Cuba con la partida del poder de los Castro?

-Deseos, como cualquier cubano, tengo muchos. No voy aquí a profundizar, pero pudiera resumir diciendo que deseo lo que sea mejor para mi pueblo, contando con su opinión.

–¿Qué expectativas tiene con respecto a Miguel Díaz-Canel?

-Conozco muy poco a Díaz-Canel. Tengo la sensación de que, en la medida en que se ha ido haciendo presidenciable, se ha ido poniendo rígido, como más ortodoxo conceptualmente. Es una opinión subjetiva, porque hace años que no lo veo.

–¿Qué le parece que por primera vez el mandato de su país esté en manos de una figura que no lleva el apellido Castro y que nació después de la Revolución? ¿Le sugiere algo?

-Más que sugerir, es el testimonio de que el tiempo pasa. Aunque a los que se frotan las manos con eso les recuerdo que el pueblo cubano, con toda su experiencia, sigue ahí.

–En una reciente entrevista con La Tercera, Pablo Milanés contó que, entre 1965 y 1967, debió interrumpir su carrera artística para ingresar a las UMAP, un campo de concentración en Cuba donde fue sometido a trabajos forzados. Logró escaparse y huir, pero fue encarcelado. Él recalcó que hablar en Cuba de esto es como “hablar del diablo” y que es el lado más oscuro de la Revolución. ¿Qué opina de aquello?

-Yo conocí a Pablo a fines de 1967, cuando las UMAP estaban siendo desarticuladas y él prestaba servicio, ya como soldado normal, en una estación de gasolina. Fue la solución que dieron a su caso, que había sido objeto de protestas de un grupo de artistas como Elena Burque, Omara Portuondo y otros. En uno de los pases que le daban, nos presentó Omara, en la puerta de los estudios de la televisión. Él siempre fue muy discreto al respecto, nunca habló mucho de ese asunto. Las Unidades Militares de Ayuda a la Producción se crearon, inicialmente, como campos de trabajo para los soldados que cometían indisciplinas (cada vez que yo me fugaba de mi unidad y me pillaban, me amenazaban con enviarme). Hasta los jefes de esas unidades eran sancionados, así era el estado de ánimo imperante. Tiempo después también mandaron a religiosos que no juraban la bandera, o a personas que se consideraba que llevaban una vida desordenada. A mediados de los 60 hubo un momento de mucho extremismo respecto a la nocturnidad de los artistas de cabarets, a la gente de “vida fácil” y cosas así. Por entonces llegaron a cerrar todos los centros nocturnos y las bebidas alcohólicas eran casi ilícitas. La gente le llamaba “la ley seca”. Fueron aspectos pésimos que todavía la Revolución está pagando. No creo que esto deba ser tabú, es justo que la historia se cuente como fue. Mucho más si han sido cosas que pasaron hace ya más de medio siglo

–Usted siendo un hombre tan vinculado a Chile, ¿tiene alguna opinión sobre el reciente cambio de gobierno?

-Tengo por norma no meterme en los asuntos internos de otros países. Mucho menos tan explícitamente. Me parece que no me corresponde, y además que no ayuda.

–¿Le merece también alguna opinión el encarcelamiento de Lula en Brasil, precipitado por problemas de corrupción?

-Lula es culpable de haber sacado de la pobreza a millones de brasileños, pero es inocente de los cargos que se le imputan. El interrogatorio del juez es de un absurdo más que elocuente. Es muy grave lo que está sucediendo en Brasil: que una pantomima de justicia interfiera tan descaradamente en el sistema democrático.

–Otro tema candente en Latinoamérica es la petición de salida al mar que impulsó Bolivia en La Haya, llevando a Chile a un juicio. ¿Cree que un país como Bolivia debe recibir por parte de Chile acceso al mar? Como sabrá, el principal impulsor de esta instancia es Evo Morales.

-Cuando la Sra. Bachelet hizo su primer mandato, tuvo la gentileza de recibirme en La Moneda. Recuerdo que hablamos de este y de otros temas latinoamericanos, incluso de los mapuches. Salí de allí con una impresión favorable, respecto al derecho de Bolivia de reclamar una salida al mar que le fue arrebatada en una guerra con implicaciones coloniales. Por otra parte, también pienso que este asunto es muy difícil de resolver sin un consenso chileno. Por lo tanto, considero que es responsabilidad de los gobernantes preparar la conciencia nacional para el gesto de ofrecerle a Bolivia su salida al mar. En ese sentido, es preocupante no sólo no ver avances, sino todo lo contrario.

De Dylan al reggaetón
Aunque Silvio Rodríguez tiene por norma no entrometerse en los asuntos de otros países, la prudencia hacia lo ajeno se diluye cuando debe profundizar en sus colegas o en los coetáneos con los que creció desde los 60. Ahí, se explaya para hablar de, por ejemplo, Milanés, o también para contextualizar desde su mirada las razones que llevaron a la Academia Sueca a otorgarle el premio Nobel de Literatura a Bob Dylan en 2016.

“Yo empecé a hacer canciones por aburrimiento, estaba pasando mi servicio militar. Al principio pensaba que, si tenía suerte, alguno de mis inventos podría ser interpretado por algún cantante. Más tarde, cuando vi que los trovadores eran los músicos más mal pagados de mi país, me identifiqué con ellos y empecé a decir que yo era un trovador. Los trovadores eran como elegidos de esa expresión tradicional, y tenían un pequeño público devoto que los seguía. Se reunían en peñas, casi siempre en patios de casas particulares. Esa mística me introdujo el deseo de ser digno de ese oficio y de dignificarlo. Mi trabajo no es concebible dentro una concepción de la canción como arte menor. Quizá por eso no me sorprendió que le otorgaran el Nobel a Dylan”, cuenta.

-La BBC por esos mismos días publicó un listado de los artistas hispanohablantes que merecerían el Nobel de Literatura. En ese listado, usted era el número uno. ¿Ha sentido alguna vez que también merece este galardón?

-Darle el Nobel de Literatura a un autor de canciones significa que su poética es digna de eso. Es un salto a una nueva forma de ver que saca, de paso, lo que era la costumbre. Lo único que yo lamento es que no exista un Nobel para la canción, que es un arte que no se compone sólo de poesía, sino también de música. Habría que dar algunos Nobeles retroactivos como Violeta Parra, Atahualpa Yupanqui, Sindo Garay, Miguel Matamoros, Tom Jobim, y por supuesto Víctor Jara y Daniel Viglietti. También a varios vivos como Chico Buarque, Joan Manuel Serrat, Luis Eduardo Aute, Rubén Blades, Caetano Veloso y posiblemente algunos más.

-Desde Centroamérica, la música que hoy más llega es el reggaetón, también de gran popularidad en Cuba.

-Es probable que estemos regresando a lo tribal. El tan criticado reggaetón es el resultado de una “democratización” que ha facilitado el acceso masivo a las tecnologías. Estamos en un mundo en que prácticamente cualquiera, con un teléfono y un poquito más, puede hacer no sólo canciones, sino fotos, periodismo, cine: lo que sea. Después, los comerciantes publican lo que vende. ¿De qué nos quejamos?

-Considerando que es la música latina que hoy domina parte del continente, ¿cree que asistimos a una era en que el aporte literario de la música en español ha bajado ostensiblemente en comparación a otros períodos, como los 60, 70 y 80?

-¿Y si estas dádivas tecnológicas para que todo se vulgarice resultara ser una venganza de ciertos poderosos de gusto exquisito, rabiosos de ver a la plebe en sus teatros, escuchando a Händel?… Tremendo argumento para una novela.

"Yo soy más de crónicas, hago narraciones de hechos;es lo que mejor me sale

Entrevista con Frank Delgado
 «uno es la suma de varias cosas: todo lo que hiciste, que abarca un período de lo que te pasó a ti, al país. Yo soy más de crónicas, hago narraciones de hechos; es lo que mejor me sale» por Bladimir Zamora y Fidel Díaz UN TROVADOR «Yo siempre he sido un trovador. La esencia del trovador es la guitarra y las composiciones, la interpretación

 y la comunicación. Son como factores que forman al trovador: es un poeta, es un músico, es un intérprete. Yo digo que es mediocre en los tres… Es como los tipos que en el atletismo practican el pentatlón; son malos en todas las especialidades: malos en 100 metros planos, en salto largo, son mediocres en la jabalina…, qué se yo; pero son los más completos». SILVIO, PABLO, VICENTE, NOEL, SARA… «Yo recuerdo haber visto varias veces a Silvio, en vivo, en actos políticos, cosas así.

El primer recital que yo vi de Silvio fue en los Camilitos, en el año 76; fue con Noel Nicola. Yo recuerdo que no era una música que agradaba a la mayoría de la gente. Estaba en décimo grado y había un grupo de gente que le gustaba esa música; recuerdo que Silvio cantó “Mariposas” y los socios tratando de fusilarle el guitarreo. »

Aquella vez fue la primera que vi a Noel, lo había oído mentar pero no lo había disfrutado en vivo. Recuerdo que cantó “Es más, te perdono”, “Se fue a bolina” y a mí me encantan unos acordes menores ahí, que era una disminución rarísima. Cantó “Hay un almanaque lleno de días 26”; cantó todo eso y la gente hablaba de Silvio, pero yo me fijé también en aquel otro, me decía: “Coño, ese flaco cantó unas cosas buenísimas y tiene una voz como una escopeta del carajo”. »Fueron gente que los vi desde muy chiquito.

Después los disfruté muchísimas veces en el Almendares, en conciertos, en los que tenían ellos… no sé, veintiocho, treinta años… Yo era un “silviano”. »A mí siempre me gustó la música cantarla yo: soy más cantante, intérprete, que otra cosa. No tengo buena voz, pero sí una buena maña, entonces yo agarro una guitarra, empiezo a cantar y tengo un repertorio muy amplio con canciones de Pablo, Silvio, Noel, Vicente, Sara González.

 Tú me pones ahí y yo sé muchísimas cosas de ellos y de otras gentes que me han gustado. Yo no sólo hago música, sino que soy un gran consumidor de música y esa música que consumo me gusta interpretarla y me gusta interpretársela a otra gente: “coño, ¿pero no oyeron esta canción que es de Augusto Blanca, que escribió en el año tal?”… qué se yo, esas canciones-rarezas que tú te dices que son buenas, no son tan exitosas pero son muy buenas.
Me da placer que la gente descubra a través de mí algunas canciones de otros creadores. Soy “post nueva trova”, pero yo todo lo que viví fue la génesis de la Nueva Trova y me gustó muchísimo».

SERRAT, JARA, VIOLETA PARRA, CHICO BUARQUE…

«Igual, también llegaba a mi ambiente de aquellos años esa canción política, eran tipos muy luctuosos, recuerdo a Inti Illimani, Quilapayún, que se vestían con unos ponchos negros y mi mamá me decía que parecían auras tiñosas. Imagínate, todos vestidos de negro y venían del Chile de Salvador Allende, de toda la tragedia. Yo recuerdo que ellos estuvieron en los Camilitos, y cantaron aquello de “Aunque el amo me mata en la mina yo voy, yo no quiero morirme en un socavoy”…

Oye eso es triste, eso es triste, pero estaba bien hecho, se oía bien, a mí me gustaba. »Serrat también, pero era distinto. Los Latinoamericanos que llegaron aquí eran muy densos. El mismo Daniel Viglietti era un tipo muy sobrio, tocaba una guitarra “espesa”, pero muy rara, y cantaba con una voz como de ultratumba aquello de “Yo pregunto a los presentes, si no se han puesto a pensar, que la tierra es de nosotros y no del que tenga más…”.

Todas esas gentes iban a mi escuela, yo estaba en los Camilitos, que era la mejor escuela: iban Mercedes Sosa, Daniel Viglietti, otra gente que vi como el venezolano Alí Primera. Por allí pasaron Víctor Manuel y Ana Belén, pasó Serrat que ya venían de una canción española más francesada, con otra esencia y era un poco más entretenida.

Tenía un grupo que lo acompañaba, sonaba muy bien, imagina Juan Manuel Serrat tocando con Ricard Miralles…, unos músicos que eran excelentes. »A mí me gustaba mucho la música latinoamericana y de hecho, en la escuela, me la obligaban a cantar para los actos políticos; me decían: “Oye esa canción maravillosa que habla del latifundio en Latinoamérica, `A desalambrar´, y me la aprendía.

Son canciones muy bonitas. Después conocí a Viglietti, no lo podía creer. Yo cantaba las canciones suyas cuando era casi un niño y ahora lo tenía a mi lado. »Por los Camilitos pasaron aquellos grandes cantores. Allí vimos a Víctor Jara que después lo asesinan en el 73. Ni sé en cuántos actos públicos canté aquella que dice: “Levántate y mira a la montaña…”, y “Plegaria a un labrador”, “Las casitas del barrio alto”, “Ni chicha, ni limoná” y otras. Era como a cañona pero realmente me gustaba, de manera que no lo hacía a disgusto».
LA GENERACIÓN DE LOS TOPOS

 «Yo no conocía a mucha gente de mi edad que trovara. Una vez fui a un programa de TV, Variedades Infantiles, que lo dirigía Marcos Miranda, y salieron Xiomara Laugart, Alberto Tosca, Cabrales y Donato Poveda. Ellos cantaron ahí “Saltarina” de Donato [Poveda] y Santiaguito [Feliú], y yo me quedé encantado con esa gente. Después una amiga me presenta a un trovador llamado Renato González, y él me dice: “Yo conozco a esa gente, tú tienes que ver con ellos, vamos allá para que los conozcas” y me lleva a casa de Donato. »A Santiago no lo conocía en esos días, fue un tiempito después en casa de Donato.

Ellos ya tenían hasta una teoría, querían transformar el idioma de la Trova. A mí eso no me convencía. ¿Por qué renegar de la Nueva Trova? Para mí eso era una traición, y es que querían romper con todo lo anterior. De cierta manera ellos tenían razón, para no parecerte a lo que te antecede tienes que conocer bien, asimilar, pero también romper; ellos lo hicieron de esa manera y les salió bien después. »

Por los años 79 u 80, un amigo, Antonio Castro, poeta venezolano-colombiano, me arrastró a sus actividades. Me decía: “Vamos para la Fábrica de Bisutería y Lámparas”, allá íbamos; él leía los poemas para los trabajadores y yo cantaba. Llevaba también a Gema Corredera, que cantaba canciones de Alfredo Caroll y era cómica. Un día de esos me dice: “Hoy vamos con un trovador que se llama Carlos Varela”, y fue la primera vez que escuché a Varela, que cantaba canciones de Silvio y las primeras suyas. »Por entonces yo había conocido en el Café Cantante a un tipo un poco rebencúo, que tocaba en la peña y también en las esquinas, que era Gerardo Alfonso.

Él iba al Café Cantante los domingos, siempre estaba fajado con Roberto Poveda; Roberto decía: “Dame acá la guitarra” y se ponían a discutir. Recuerdo una vez muy especial, tras un concierto de Ana Belén y Víctor Manuel, que a la salida del [teatro] Carlos Marx nos encontramos con Carlos y Gerardo, y nos fuimos a descargar; a partir de ahí empezamos a reunirnos para oír aquellas canciones que estábamos haciendo. Nos encontrábamos en casa de Noemí. Una vez se sumó Santiago, recuerdo que a él le gustó mucho “La Palanca”, una canción de Carlitos, y le hizo un acompañamiento. »

Santiago ya entonces era una figura. El Santi había viajado al extranjero, había ido con Noel Nicola a Nicaragua y después a Suecia y hasta se trajo a una sueca, Gunila, ya eso era el non plus ultra del tipo bárbaro, el exitoso; estaba fugado, como a cien leguas de nosotros. Entonces empezamos a ir a casa de Carlos, aquí en el Vedado, nos reuníamos, cantábamos. »Un día, Eduardo del Llano nos dice que tienen un grupo literario que se reúnen los domingos a escribir en las noches, que era Nos y otros, donde estaban Luis Felipe Calvo, un uruguayo, y otros que ahora no recuerdo.

Nos pusimos de acuerdo, partiendo de sus historias y decidimos hacer un recital en el Guiñol, debe haber sido en el año 81 u 82. En ese concierto estábamos Carlos Varela, Gerardo y yo, Santiago era el invitado y Eduardo del Llano, que leía algunos textos. Fueron dos días en el Guiñol».

LA CASA DEL JOVEN CREADOR

«La Casa del Joven Creador fue el refugio. No había nada que hacer los sábados, a los trovadores les encantaba descargar donde había ron, las gentes se reunían y hacían más o menos caso a las canciones. Tenía “swing” reunirse en una sillita que eran unos tronquitos forrados de verde y con unas mesitas, a oír todo lo que pasaba. Toda la farándula joven pasaba por ese lugar.

Allí se creó un ambiente, se componía una canción cada semana y empezó a convertirse en “la onda” cuando este sube, yo te hago una segunda voz… eso pasaba también en el Café Cantante del Teatro Nacional y todo el mundo se acostumbró a eso. Iba Donato y todos nos subíamos a cantar “Saltarina”, “Quédate para germinar”… terminábamos todos haciendo voces allá arriba. »Allí fue la primera vez que conocí personalmente a Silvio, que ya vivía en el reparto Flores.

Videos concierto de Ismael Serrano en Mendoza

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Cronica
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Liuba María Hevia, un tesoro musical


GUSTAVO TATIS GUERRA

Estas canciones intimistas, poéticas, nos llevan a sentir el espíritu habanero, el mar que salpica en el malecón, y el alma de una mujer que descifra sus más profundas emociones y sentimientos.

La consagrada cantautora cubana Liuba María Hevia (La Habana, 1964), acaba de presentar en Colombia su más reciente y monumental álbum de cuatro discos “Vidas paralelas” (2017), que integran más de medio centenar de sus canciones y algunas interpretaciones de grandes músicos de todo el continente.


La cantautora Liuba María Hevia frente al Castillo de San Felipe.
 // ZENIA VALDELAMAR-EL UNIVERSAL
En una franja de tiempo por Cartagena, la ciudad que desde hace treinta años celebra a este cantautora cuando vino por primera vez a presentar sus primeras grabaciones. Se sorprendió encontrar al mismo cronista de aquella vez, quien a su vez, hizo las primeras notas sobre la presencia de Albita Rodríguez.

“Esta es una síntesis musical de mi vida”, me dice entregándome el tesoro de sus canciones.

“Esta profesión es una fiesta, fruto del rigor y del esfuerzo, y un alto respeto por el público y por ti mismo. No me gusta provocar a las musas. El sentimiento te lleva de la mano en un 60%. No me gusta racionalizar las canciones.

Salen o no salen. Una canción básicamente tiene que tener alma, cabeza, y tronco. El silencio es clave, vale mucho, pero a veces ese estallido de silencio no tiene traducción. Hay que escucharlo. Es el misterio de crear. Las palabras se abrazan con las melodías, y la canción es como un recién nacido al que hay que educar y vestir. Luego, vienen los arreglos para que esa canción se decante en sus alturas”.

Liuba María Hevia con su nuevo álbum "Vidas paralelas". //
ZENIA VALDELAMAR-EL UNIVERSAL
Liuba dice que en Cartagena y en todo el país dejó amigos que siguen siendo los mismos y las mismas. Vino al diario con Deisy Castro y Rafael Cuesta, y nos compartió su inmensa gratitud y alegría por el resultado de su álbum.

Unos ángeles elegidos
“Vidas paralelas” esd un álbum privilegiado. Liuva María canta sus propias canciones a dúo con celebridades como sus amigos Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Omara Portuondo, Carlos Varela, Issac Delgado, Frank Delgado, Beatriz Márquez, Amaury Pérez, Víctor Víctor, Maridalia Hernández, Pável Núñez, Luna Manzanares, Raúl Torres, Marta Marta, Kelvis Ochoa, Luis Represas, Israel Rojas, Gema Corredera, Carlos Luis, Georgina Hassan, Danny Rivera, Polito Ibáñez, Ana Belén, Anabell López, Marta Gómez, Ireno García, José A. Rodríguez, Miriam Ramos, David Thorrens, María Tejeda, Amaranta, Javier Ruibal, Ivette Cepeda, Niuska Miniet, entre otros.

Liuba María Hevia con sus amigos cartageneros Deisy Castro
 y Rafael Cuesta. // ZENIA VALDELAMAR-EL UNIVERSAL
Concierto en Colombia.


Heredera de lo mejor de la Nueva Trova Cubana y del cancionero popular de Cuba y América Latina, Liuva nos lleva a la luna de su infancia habanera del 64, a sus ancestros y a sus alianzas en todo el continente. Voz y poesía que se abre al universo infinito de las emociones. ¡Un tesoro!

'Me gusta componer en los días de lluvia'

Alejandro Filio: El artista mexicano está en Ecuador para dar dos conciertos, uno en Cuenca y otro en Quito tenía 16 años cuando empezó a componer música y, según recuerda, no encontraba un lugar donde encajar sus creaciones.

Pero llegó a sus oídos la trova cubana, de músicos como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, y así fue como Alejandro Filio se convirtió en uno de los referentes de ese género.. El artista mexicano está en Ecuador para dar dos conciertos: este viernes 19 de mayo de 2017 en Cuenca (Teatro Carlos Cueva Tamariz) y el viernes 20 de mayo en Quito (Teatro Bolívar).

Filio presentará en el país la gira 40 años 40 canciones, con la que celebra sus cuatro décadas de trayectoria musical. “Se está haciendo la celebración con un material discográfico que se llama ’40 peldaños’ y es un disco que incluye 36 canciones, las que más han gustado a la gente”, dijo el artista a EL COMERCIO. Se define a sí mismo como un trovador porque su música “tiene letra poética y contenido que llega a la gente”. Según Filio, su proceso creativo, para componer sus canciones, se inicia con los días lluviosos, ya que este es el clima que lo inspira, cuenta. Después, reúne varios momentos cotidianos y los convierte en poesía. “Tengo una canción sobre un perro que le reclama a su dueña que no le pone atención.

 Esa historia la saqué de una amiga que tiene un perro y lo atiende muy poco, mientras él la espera todo el día”. Encontrar la belleza en las cosas simples es el secreto de Filio para motivar su inspiración. En los conciertos que brindará en el país, el mexicano adelantó que tendrá breves espacios de interacción con el público, aunque “canto mucho y hablo lo menos posible, para tener más tiempo para cantar”. Algunas de las canciones que en Ecuador no han sonado, pero que forman parte de los tres discos que Filio estrenó desde su última visita en el país, son Si me haces caso y Desdibjados. Sin embargo, hay una canción importante para el artista, Olvidaba decirte, “que es para esos seres queridos que se fueron antes que nosotros y hubo algo que no pudimos decirles”.

Filio adelantó que los temas que también formarán parte del repertorio serán Brazos de sol, Mujer que camina, Vienes con el sol, Habrá que creer y Despierta, entre otras. “Son las canciones que la gente ha hecho suyas. En Ecuador hay un público muy respetuoso y seguidor de la trova”.

Una voz y una guitarra para la nostalgia

Aquellos maravillosos discos

 Durante los años 70 floreció una interesante generación de cantautores que han marcado la conciencia musical
Joan Manuel Serrat ha sido y es uno de los máximos exponentes de los cantautores españoles / 
¿Cuántos de ustedes han soñado con ser bandolero? Durante tres años a mediados de los 70 vivimos trepidantes aventuras con Curro Jiménez. Una serie que hablaba de valores. Y a eso vamos.


Hoy queremos hablar de cantautores de aquellos años 70 que despertaron las conciencias y los sentimientos de los españoles. Y en eso el maestro fue, sin duda, Joan Manuel Serrat, que alcanzó su gran éxito a principios de la década con ‘Mediterráneo’, un disco que incluía ‘Aquellas pequeñas cosas’. Es difícil encontrar a un escritor de canciones como el barcelonés, pero sin duda uno de ellos es el gran José Luis Perales.
Un sentimiento en boca de Perales se convierte en un éxito automático. El conquense es autor de infinidad de éxitos para otros artistas, pero este ‘Celos de mi guitarra’ fue su primera canción publicada por él mismo en el 73. Y si tenemos que completar una triada de cantantes y autores de la época, no nos puede faltar el asturiano Víctor Manuel con ‘Quiero abrazarte tanto’.
Crecer, enamorarse, formarse un criterio o solo sentir las palabras. Todo eso conseguían las canciones de estos artistas que en muchos casos no les salieron gratis. Serrat y Víctor Manuel estuvieron en el exilio y censuraron sus temas, pero no fueron los únicos. Los aires de libertad llegaban con el dictador todavía en el Pardo de la mano de canciones como ‘A cántaros’, de Pablo Guerrero.
También nos llegaron de allende los mares con otros pensamientos, con ideologías muy claras y temas sin ambigüedades que estuvieron prohibidos ‘prohibidísimos’ en esta España nuestra pero que aun así tuvieron su difusión, primero velada y luego abiertamente como ocurrió con el cubano Pablo Milanés, que nos cantaba aquello de ‘Pobre del cantor’.
Reuniones de sindicatos o partidos entonces prohibidos, salones parroquiales con curas combativos o cafés musicales reivindicativos. Siempre con los grises acechando, pero cualquier sitio escondido era bueno para escuchar cantos de libertad, contrarios al pensamiento único. Justo en la frontera que marca la muerte de Franco, Luis Pastor publica otra obra imprescindible‘Fidelidad’.
Pastor ha seguido publicando desde entonces con una regularidad considerable, pero las décadas posteriores han relegado a la última fila a aquellos que en su día sirvieron para que el pueblo español tomara las riendas de su destino. Y prácticamente todos fueron censurados. Le pasó a Cecilia, cuya ‘Mi querida España’ se intentó convertir en un canto patriótico con la España “mía… nuestra” en lugar del original de la España “viva… muerta”.
Pero hubo quien quiso ver también una respuesta conservadora a los cantautores ‘rojos’, por algunos llamados. Y ahí situaron a María Ostiz y su, por otra parte, gran canción del 77 ‘Un pueblo es’.
También se significó escorado al conservadurismo otro de los grandes cantautores de aquella generación, que sin embargo nunca usó términos políticos o ideológicos en su discografía y que prefirió cantarle al amor, a la vida sencilla o a sí mismo, como hacía en ‘Autorretrato’. Hablamos del versátil y nunca bien ponderado Juan Pardo.
Pardo había sido pionero del pop con Los Brincos y se convirtió luego también en productor de éxito y mantuvo una línea musical propia más ligera. También cultivó en su carrera el rock y el folk un marroquí madrileño de adopción que aún sigue en activo pero cuya repercusión posterior no ha hecho justicia: Noel Soto, que en 1974 alcanzó la fama con ‘Noche de samba en Puerto España’.
Otro que nació fuera de nuestras fronteras fue Roberto Carlos, ese aterciopelado brasileño que ha sido y es una leyenda musical en su país y que en el nuestro tuvo el gran exitazo en los 70 de‘El gato que está triste y azul’.
Ahora hablaremos de otro cantautor que ha marcado una época, sí, pero cuyo estilo es diametralmente opuesto a los anteriores. Porque si les digo maestro y difusor de la rumba catalana solo pueden pensar en un par de nombres, y uno de ellos es el de Peret, cuyo ‘Borriquito’ revolucionó el panorama musical y social de la España desde 1971.
Y ya saben que es tradición cerrar con un grupo que no escribía sus éxitos pero que marcó la época. Así que como mandan los cánones de esta sección, nos despedimos con Fórmula V y su canción ‘Cenicienta’.

Ojala pase algo

Ojalá pase algo

Román Delgado


“Ojalá pase algo que te borre de pronto…”, dice la canción del trovador Silvio Rodríguez. A este sencillo y elemental verso me agarro, casi por casualidad, para escribir (acompañado de un virus gigante que pica dentro de la nariz y que a su vez genera un curso de agua que inunda mis fosas nasales) que ojalá, y lo hago no sin mala leche, esta política de partida de frontón se acabe de una vez y abra paso al sentido común, al arreglo de las cosas vitales que afectan al ser humano, desde las atenciones más elementales y dignas, las que nos diferencian del reino animal (como así estos no paran de repetir), a las más exigentes y merecidas. Ojalá.

“Ojalá pase algo…” que nos devuelva la esperanza en este modelo llamado democracia, que parece que no lo es tanto; ojalá transitemos, en especial algunos, del recordatorio sobre la herencia dejada por Zapatero (o sobre lo que hubo antes en este nefasto país) hacia la razón; ojalá podamos superar lo insignificante para centrarnos en construir la bondad y la dignidad, en alimentar el futuro de tanta gente a la que solo le queda mendigar o hacer kilómetros en busca de un regalo que se llama comida, en cualquier esquina ruidosa y roñosa o en contenedores que se juntan a coches mal aparcados en la ciudad a punto de morir.


“Ojalá pase algo…” de verdad: “Un disparo de nieve…”, “una luz cegadora…”, “una sonrisa perfecta…”. “Ojalá pase algo que [nos] borre de pronto…” y nos coloque en otro tiempo, en otro lugar, ante otra idea, ante la fortuna de tener lo esencial, de estar a salvo de tanto juego inhumano. “Ojalá pase algo que…” los fulmine de pronto. Ojalá aterrice la magia que transporta la certeza de que esto ya cambiará para siempre. Ojalá sustituyamos a estos malditos fontaneros para así poder arreglar la cañería, totalmente agujereada. “Ojalá pase algo…”. Que pase algo y que sea ¡ya!

Texto publicado en el libro compendio de cuentos y artículos Policromía.


jueves, abril 12, 2018

A la venta entradas para el concierto de Rosario.


El show se realizará el 21 de octubre en el Hipódromo del Parque Independencia, el mismo escenario en el que Rodríguez dió su último show colmando la capacidad del espacio en noviembre de 2011.

La noticia de que el trovador cubano Silvio Rodríguez tocaba en Rosario generó mucha expectativa entre sus fans locales la semana pasada, es que el músico volverá a la ciudad en octubre después de siete años de su última visita a la ciudad. Las entradas se pondrán a la venta este lunes en el local de Rosario Rock en el Palace Garden de Corrientes al 700 y a través de la web tuentrada.com o por teléfono al 529-9100.

El show se realizará el 21 de octubre en el Hipódromo del Parque Independencia, el mismo escenario en el que Rodríguez dió su último show colmando la capacidad del espacio en noviembre de 2011.



Encuesta sobre la obra de Silvio

Escribio al Correo del blog  Leticia Carrera Pérez  investigadora en la Universidad de Santiago de Compostela que esta haciendo una tesis sobre la obra de Silvio Rodríguez, considerando sus canciones como textos poéticos,esta realizando una encuesta se quiere llevar a cabo con seguidores/as de la obra de Silvio Rodríguez, los resultados se van a contrastar con una encuesta realizada a un público desconocedor de la obra del trovador. Con ello se pretende ver si la visión sobre el significado y la clasificación de sus canciones cambia entre los dos públicos.

El texto que esta colocando a modo de promoción de la encuesta es el siguiente:¿Conoces la obra de Silvio Rodríguez? ¿Qué opinas sobre sus canciones?,hay 14 encuestas distintas, sobre tres canciones diferentes cada una. Cada vez que entréis en el link os saldrá un grupo distinto. Podéis cubrir una, dos o las que queráis.¡todas las respuestas serán bienvenidas y muy agradecidas!

Aunque no os llevará mucho tiempo, la encuesta también permite guardar los cambios por si preferís realizarla en varias fases, estara activa hasta finales de Junio o principio de Julio. Este es el link: https://silvio.redegalabra.org/,cualquier aportacion que querais hacer escribir a encuestasilviorodriguez@gmail.com


Comentando Casiopea por Silvio.


Concierto de El Palenque

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http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/10/02/oleo-de-canciones-y-poesias-en-un-barrio-llamado-el-palenque/
http://www.cmhw.cu/cultura/4428-colosal-concierto-de-silvio-rodriguez-en-santa-clara
http://www.vanguardia.cu/cultura/8072-silvio-canto-a-longina
http://www.prensa-latina.cu/index.php/component/content/?o=rn&id=55199&SEO=noche-de-historia-y-trova-cubana-con-silvio-rodriguez

http://www.telesurtv.net/news/-Silvio-Rodriguez-en-concierto-homenaje-a-Fidel-y-trovadores--20170107-0009.html

XXII Encuentro Internacional de la Tropa Cosmica

.¡Atención pueblo tropero!
Hemos creado este sitio para llevarles información acerca del próximo Encuentro Internacional de la Tropa Cósmica, que se celebrará en La Habana, del 21 al 28 de septiembre de 2018.

Queremos confirmarles la fecha e invitarlos a que compartan con nosotros esa semana de amistad, trova y… mucho más. La Tropa cubana está encantada de tenerlos nuevamente en casa y espera que se sumen muchos a esta nueva expedición.

En este sitio irán apareciendo las informaciones oficiales del Comité organizador sobre el programa, hospedajes, costos, participantes, etc. y podrán preguntar lo que deseen saber sobre el Encuentro.

Ya estamos en camino… y ustedes?
?? CUBA 2018 los espera??
 http://dev-tropaencuentro2018.pantheonsite.io/

Foto oficial de  Encuentro Cuba 2015.

Presentaciones en Feria Internacional del Libro de La Habana y donacion a Costa Rica

Ojalá en el ámbito editorial

El sello Ojalá dio a conocer sus primeras entregas en el ámbito editorial con los títulos : Decirlo todo y La canción en Cuba a cinco voces...

Autor: Pedro de la Hoz | pedro@granma.cu

3 de febrero de 2018 00:02:57

Con dos títulos que harán época: Decirlo todo, del poeta, narrador y ensayista Guillermo Rodríguez Rivera, y La canción en Cuba a cinco voces, de Dulcila Cañizares, Marta Valdés, Margarita Mateo, Joaquín Borges Triana y el propio Rodríguez Rivera, el sello Ojalá dio a conocer sus primeras entregas en el ámbito editorial.

En la Casa de las Américas el trovador Silvio Rodríguez, fundador del sello, precisó cómo si bien con anterioridad habían pactado alianzas para llevar adelante proyectos literarios, con la presentación de estas obras en el contexto de la Feria Internacional del Libro 2018 inauguraban una línea de trabajo, a la vez que cumplían, en el caso del primero de los títulos, con la aspiración de Rodríguez Rivera de ver impreso un  ensayo que tuvo como punto de partida la publicación de las versiones primarias del texto en el blog Segunda Cita.

Comentado sagazmente ante el auditorio que colmó la sala Che Guevara por la escritora Laidi Fernández de Juan, el libro aborda las políticas culturales en la Revolución Cubana, con énfasis en los avatares, luces, sombras, rectificaciones y reivindicaciones de las dos primeras décadas, en un ejercicio que conjuga argumentación documental y  memoria testimonial.

Al guitarrista, editor y musicólogo Radamés Giro correspondió introducir  La canción en Cuba…, a su juicio la más monumental y hermosa historia del género en nuestro país.

Por más de diez años se fue escribiendo y madurando esta obra colectiva, en la que cada autor toma el relevo del otro en la evocación, la puntualización y el análisis: Cañizares, la trova primigenia; Valdés, el plazo entre 1930 y 1960; Rodríguez  Rivera, el decenio de los 60; Mateo, los 70 y la nueva trova; y Borges Triana, desde finales de los 80 hasta los primeros compases del siglo XXI.

El volumen, al que contribuyeron con su labor editorial las musicólogas María Elena Vinueza y Carmen Souto, es una joya bibliográfica por su esmerado y deslumbrante  diseño (Esteban Niebla) y la prolija galería de imágenes.

http://www.granma.cu/feria-del-libro/2018-02-03/ojala-en-el-ambito-editorial-03-02-2018-00-02-57
http://www.cubadebate.cu/noticias/2018/02/02/estreno-oficial-de-ediciones-ojala/
http://www.juventudrebelde.cu/cultura/2018-02-02/el-librero
http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2018-02-03/el-mayor-otra-vez-cabalgando

.Silvio Rodríguez dona discografía y Universidad tica lo homenajea
Por Alejandro Gómez
Heredia, Costa Rica, 24 oct (PL) La Universidad Nacional (UNA) de Costa Rica homenajeó al afamado cantautor cubano Silvio Rodríguez, en agradecimiento a su gesto de donarle a la Escuela de Música del centro de altos estudios toda su colección discográfica, cancioneros y antologías.
Los profesores y alumnos de la Escuela de Música de la UNA, en esta provincia de Heredia, presentaron anoche un bello espectáculo con la interpretación de varias canciones de Silvio Rodríguez por aventajados estudiantes de esa Universidad, así como por el Coro Estudio Coral Florence

Al homenaje se incorporó también el coro cubano Entrevoces, de la maestra Digna Guerra, que imparte talleres allí y es la invitada de honor al Festival Coral Internacional Alajuela Canta 2017, que comenzó el pasado día 21 y concluirá el sábado venidero, con un concierto en la Catedral de esa provincia costarricense
Además del reconocimiento musical y en muestra del sentido agradecimiento por la deferencia de Silvio Rodríguez, el rector de la UNA, Alberto Salom, entregó al embajador de Cuba en Costa Rica, Danilo Sánchez, un grabado del artista tico y profesor de la Escuela de Arte de esa universidad, Adrián Arguedas, titulado El matrimonio, para que se lo hagan llegar al cantautor cubano.
Durante la ceremonia calificaron a Silvio como uno de los artistas de mayor trascendencia internacional de habla hispana y consideran su donación como un acto simbólico de amistad y fraternidad hacia esa casa de estudios superiores.

La directora de la Escuela de Música de la UNA, Nubia Zuñiga, recordó que la profesora de guitarra de la entidad, la cubana Rosa Matos, le planteó la idea de pedirle a Silvio el referido donativo. Eso me pareció maravilloso, pues la música del cantautor cubano está ligada a su juventud y aún hoy le enaltece escuchar sus canciones
Brenda Murillo, representante de la Biblioteca de Artes, aseveró que constituye un enorme orgullo recibir ese donativo, el cual estará disponible para todos los estudiantes y público en general.

El rector de la UNA calificó el acto de 'muy lindo' y agregó que lo remonta a algunos años atrás, cuando como estudiante universitario despertó a la vida política -no politiquera- con las canciones de Silvio, a quien consideró una figura emblemática que canta la Revolución cubana y capturó la imaginación de muchos de nosotros.
'Para nosotros Silvio representó una nueva generación de cantantes, de poetas, de compositores, de cantautores con una nueva expresión musical... Cuba es un país de una larga tradicional musical, muy propia de ese pueblo valiente, alegre, luchador. Y ese movimiento musical se llamó de la Nueva Trova', destacó Salom..

Tras defender el derecho de la isla caribeña a su autodeterminació, Salom apuntó que cada país tiene su peculiaridad y exaltó que 'conozcamos a otros pueblos con apertura de ideas. Yo personalmente me siento amigo, y lo digo sin ambages, del pueblo cubano'.
Por su parte, el embajador cubano agradeció el homenaje institucional de la UNA ante el donativo de Silvio, acto que -indicó- se inscribe dentro de la Jornada de la Cultura Cubana en Costa Rica, que comenzó el pasado día 3 y concluirá el venidero 28 con una variada muestra del arte de la mayor de las Antillas.
Precisó que son 23 dvd con toda la música de Silvio, una antología de lo que ha escrito, es un cancionero voluminoso, son las partituras de todas sus canciones y expresó su confianza en que el donativo será muy bien utilizado por la UNA.
'No se puede hablar de la historia musical del continente americano en el último siglo y medio sin mencionar a Silvio Rodríguez, por la belleza y originalidad de sus composiciones', resaltó Sánchez.

Eusebio Leal: “he vivido para verlo”

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Publicado el 1 febrero, 2018 • 23:04 por Elaine Caballero Sabugueiro

Foto: Joaquín Hernández Mena
Él merece todo lo que pudiéramos darle, expresó el distinguido cantautor Silvio Rodríguez en la presentación del documental Eusebio, leal y espléndido, como parte de las actividades que iniciaron la 27 Feria Internacional del Libro (FIL) en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña.

El material recoge también las opiniones del doctor Eduardo Torres Cuevas; el presidente del Instituto de Historia de Cuba, René González Barrios; el destacado músico y compositor José María Vitier, entre otras prestigiosas personalidades de la cultura cubana.

“Eusebio es hijo de La Habana Vieja”, advirtió el Torres Cuevas. Allí recibió sus primeros estudios para luego con el paso de los años y la experiencia convertirse en el hombre imprescindible de estos tiempos. Una gran lealtad ha procurado a esta ciudad, testigo de su encomiable labor ininterrumpida durante medio siglo.

La música tradicional China se hizo sentir en este sitio, con los números Toro y tigre y Cosecha de uva, a cargo de jóvenes artistas del gigante asiático.

A la velada asistieron el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo Hernández; el primer vicepresidente de los Consejos de Estados y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez; el Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal Spengler, a quien se le dedica la Feria; además de Miguel Barnet Lanza y Juan Rodríguez Cabrera, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba y del Instituto Cubano del Libro, respectivamente, y Wilma Alanoca, Ministra de Turismo de Bolivia, entre otros dirigentes del Partido Comunista de Cuba, del Gobierno y representantes diplomáticos del País Invitado de Honor.

Posteriormente Rodríguez Cabrera rememoró la impronta del máximo líder de la Revolución cubana en la FIL, Fidel Castro Ruz, y su pasión por la literatura y las artes. “Fidel fue un lector visionario, exigente”, puntualizó.

Asimismo destacó la relevancia del proyecto Cuba digital, ubicado en los pabellones A5 y A6, conjuntamente con las salas A3 y A4, con un área de 400 metros cuadrados, para fomentar y enriquecer el hábito de la lectura. Como parte de esta iniciativa miles de libros podrán descargarse de forma gratuita.

El prestigioso saxofonista César López y su agrupación Habana Ensemble, que cumple este año tres décadas de fundada, dieron cierre al acto de inauguración del evento con las interpretaciones de los temas Quizás, quizás, quizás, de Osvaldo Farrés y Pequeña serenata diurna, de Silvio Rodríguez.

De esta manera queda abierta para los cubanos por 10 días la mayor cita literaria del país.

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Cincuenta años junto a la música: repasamos la trayectoria de Víctor Heredia


Amistad,Amor=Trova

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