"la cultura es el mejoramiento del ser humano"
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miércoles, enero 11, 2012
Resumen de año
Acontecimientos importantes que han sucedido en la vida de Silvio y en el mundo me sugieren canciones del aprendiz de brujo.
La intervención de la OTAN en Libia se puede responder con extractos de Sinhue www.megaupload.com/?d=YSO55OW0 , sí renovara la letra de cita con los angeles www.megaupload.com/?d=7ORP5LH5 ,podrian ser parte de sus personajes malogrados Muammar y sus hijos Kamis y Mutasin, para todos los martires anominos caidos en defensa de la yamahiriya se podria dedicar canción del elegido www.megaupload.com/?d=PKXR2S7R .
La polemica iniciada entre Silvio y Pablo me sugiere dedicarle llover sobre mojado www.megaupload.com/?d=ZVHH5N6E, por las declaraciones de Pablito sobre las damas de blanco.
Con La crisis economica me viene a la mente debo cantarte un beso www.megaupload.com/?d=RR4L48ID .
Para las reformas economicas emprendidas en Cuba me encaja juego que me regalo un 6 de enero. www.megaupload.com/?d=R2TMA98C
Tal vez para lo que me esteis leyendo estos acontecimientos os sugieren otras canciones, o tal vez considerais otros acontecimientos a los cuales adjudicarle esta u otras canciones, seguramente en acontecimentos sucedidas nuestras vidas particulares tambien sugieren ponerle melodia, te invito a realizarlo
Hace poco, comentando sobre otras cosas, mencioné como al pasar la posibilidad de que El Matador podría ser entendida a la luz del antiguo mito griego del Minotauro (una bestia semihumana que fuera confinada -por su madre- a un laberinto, en una isla frente a Atenas. EL creador del laberinto fue Dédalo, la hija de éste, Ariadna, ayuda a Teseo, el matador del Minotauro, a entrar y salir de la isla-laberinto sin perderse. Al Minotauro se lo alimentaba periódicamente con víctimas jóvenes, vírgenes). Ahora que tengo un poco de tiempo para charlar acá en el foro, dejo esta inquietud. Pensé en buscar por ahí, en la red, una explicación de tal mito, pero mi novia me mencionó el breve cuento que añadiré abajo. Un poco para comparar lo que dice Silvio con una fuente ajena, a la manera de lo hecho por Reijavo y Escaramujo con un cuento de Bradbury y la canción Cayo Una Estrella. Acá va dicho cuento, el autor no sé quién es. Espero ideas, sugerencias, refutaciones, polémicas y etc etc etc.
*** Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias. Es verdad que no salgo de mi casa, pero también es verdad que sus puertas (cuyo número es infinito (1) están abiertas día y noche a los hombres y también a los animales. Que entre el que quiera. No hallará pompas mujeriles aquí ni el bizarro aparato de los palacios, pero sí la quietud y la soledad. Asimismo hallará una casa como no hay otra en la faz de la Tierra. (Mienten los que declaran que en Egipto hay una parecida.) Hasta mis detractores admiten que no hay un solo mueble en la casa. Otra especie ridícula es que yo, Asterión, soy un prisionero. ¿Repetiré que no hay una puerta cerrada, añadiré que no hay una cerradura? Por lo demás, algún atardecer he pisado la calle; si antes de la noche volví, lo hice por el temor que me infundieron las caras de la plebe, caras descoloridas y aplanadas, como la mano abierta. Ya se había puesto el Sol, pero el desvalido llanto de un niño y las toscas plegarias de la grey dijeron que me habían reconocido. La gente oraba, huía, se prosternaba; unos se encaramaban al estilóbato del templo de las Hachas, otros juntaban piedras. Alguno, creo, se ocultó bajo el mar. No en vano fue una reina mi madre; no puedo confundirme con el vulgo, aunque mi modestia lo quiera.
El hecho es que soy único. no me interesa lo que un hombre pueda transmitir a otros hombres; como el filósofo, pienso que nada es comunicable por el arte de la escritura. Las enojosas y triviales minucias no tienen cabida en mi espíritu, que está capacitado para lo grande; jamás he retenido la diferencia entre una letra y otra. Cierta impaciencia generosa no ha consentido que yo aprendiera a leer. A veces lo deploro, porque las noches y los días son largos.
Claro que no me faltan distracciones. Semejante al carnero que va a embestir, corro por las galerías de piedra hasta rodar al suelo, mareado. Me agazapo a la sombra de un aljibe o a la vuelta de un corredor y juego a que me buscan. Hay azoteas desde las que me dejo caer, hasta ensangrentarme. A cualquier hora puedo jugar a estar dormido, con los ojos cerrados y la respiración poderosa. ( A veces me duermo realmente, a veces ha cambiado el color del día cuando he abierto los ojos.) Pero de tantos juegos el que prefiero es el del otro Asterión. Finjo que viene a visitarme y que yo le muestro la casa. Con grandes reverencias le digo: Ahora volvemos a la encrucijada anterior o Ahora desembocamos en otro patio o Bien decía yo que te gustaría la canaleta o Ahora verás una cisterna que se llenó de arena o Ya verás cómo el sótano se bifurca. A veces me equivoco y nos reímos buenamente los dos.
No sólo he imaginado esos juegos; también he meditado sobre la casa. Todas las partes de la casa están muchas veces, cualquier lugar es otro lugar. No hay un aljibe, un patio, un abrevadero, un pesebre; son catorce [son infinitos] los pesebres, abrevaderos, patios, aljibes. La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo. Sin embargo, a fuerza de fatigar patios con un aljibe y polvorientas galerías de piedra gris he alcanzado la calle y he visto el templo de las Hachas y el mar. Esto no lo entendí hasta que una visión de la noche me reveló que también son catorce [son infinitos] los mares y los templos. Todo está muchas veces, catorce veces, pero dos cosas hay en el mundo que parecen estar una sola vez: arriba, el intrincado Sol; abajo, Asterión. Quizá yo he creado las estrellas y el Sol y la enorme casa, pero ya no me acuerdo.
Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor. Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara todos los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá que me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?
El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba un vestigio de sangre.
- ¿Lo creerás, Ariadna? - dijo Teseo -. El minotauro apenas se defendió.
****
SIlvio, por su parte, dice:
Siento un hilo profundo que atraviesa el espacio -de tiempo en tiempo llega despacio-. Siento olor de llanuras llenas de peregrinos -la llanura se llama camino-.
Siento de pronto el gusto de un raro mineral, me siento a veces hombre y muchas animal. Se confunde el deseo de calentar la piel con rugidos lejanos que recuerdan mujer.
Y en una playa angosta caen del cielo estas reminiscencias de veneno. Yo no sé, pero hay días sin reposo que lo que tenga cerca lo destrozo muy primitivamente, casi salvajemente, con odio, con desprecio, con rencor, con palabras hirientes, con garras y con dientes, con rabia, con violencia, con horror.
Le he cantado a la muerte como nadie con vida, mas yo dijera siempre: querida. Junto a cada palabra hay cuerpos de millones y los maté yo mismo: perdonen.
A veces se me olvida que mato por vivir y olvido los entierros y no quiero dormir. El día que me acusen no me defenderé: esta culpa es muy vieja, de todos la heredé.
Y en una playa angosta caen del cielo estas reminiscencias de veneno. Yo no sé, pero hay días sin reposo que lo que tenga cerca lo destrozo muy primitivamente, casi salvajemente, con odio, con desprecio, con rencor, con palabras hirientes, con garras y con dientes, con rabia, con violencia, con horror.
MaineGracias por transcribir el cuento. Es "La casa de Asterión" de Borges, un cuento muy bueno. Supongo que la clave de esa comparación que hacés está en ese "hilo" que se menciona; como el hilo de Ariadna que permite a Teseo salir del laberinto, además de la brutalidad que se expresa, y eso de sentirse hombre y animal, como el minotauro. Nunca me había detenido a pensar en esa canción, quisiera ver qué opinan los demás. _________________ escaramujoLo mismo digo, Maine y Beto. Me cuesta mucho comprender lo que en ella se dice, aunque el tema de la violencia es claro y ha sido explicado. Se noa habla desde una primera persona, la del matador, que confiesa sus culpas. ¿Pero qué persigue en concreto? ¿Por qué en un momento determiando nos dice que le exoneremos de sus culpas porque de todos la heredó? ¿Está diciendo Silvio que la violencia es inherente a nuestra condición de animal? _________________ danielYo creo que sì,Escaramujo. En los recitales cuenta que la canciòn que habla de agresividad humana. Y tambièn le leì que es un exorcismo a la violencia.Canciòn-exorcismo. No pensè en el minotauro y su hilo conductor pero tiene muchas similitudes,incluso por lo de la playa angosta
beto juarezA mí también me da mucho que pensar esa línea de la culpa colectiva. Hasta podría pensarse en la concepción cristiana del pecado, etc. Una idea que en Silvio aparece en lugares muy importantes, como en Cuántas Veces Al Día. "Esta culpa es muy vieja, de todos la heredé"... Le va como anillo al Minotauro, que fue resultado de cuando su madre se puso a refocilar (estoy cervantesco hoy) con el toro sagrado de Minos. De ahí que él haya sido el semitoro expiatorio de los pecadillos de conocimiento público de la reina.
Es cierto, Maine, eso del hilo es muy fuerte, y también las pilas de cadáveres de los que El Matador de Silvio dice "los maté yo mismo". Como también esa línea final del cuento, que nos dice que la bestia no se defiende del ataque de su matador, el héroe Teseo. A todo esto, Silvio dice "el día que me acuse no me defenderé". Y poco antes, tmb dice que mata por vivir (que se le "olvida" aquello), que no quiere dormir, etc.
Vamos, amigos silviófilos, ¿qué opinan ustedes?
No sé, Escaramujo, si la condición violenta es la animal. Tal vez esa sea justamente la parte humana. Viendo cómo va el mundo, cómo va la cuestion del calentamiento planetario y etc, certeras dudas me asaltan. escaramujo¿Y lo de a veces se me olvida que mato por vivir?
danielComo dice Beto,en la canciòn inèdita dice "se me olvida que mato por vivir".Pero en la versiòn de erase es " se me borra que mato por vivir". Siguiendo por la teorìa del minotauro la pila de victimas que el mata son las que le ofrecen en forma de sacrificio. Con la racionalidad que habla el matador,bien parece que mata ya por inercia y no por necesidad. Es una bestia con dudas existenciales.Donde se ha visto
Pd:Hecho de menos el icono de la marìa
beto juarezOye, Daniel, ¿podrías copiar eso que Silvio dice en concierto sobre esta canción? Me gustaría poder echarle ojo, ya que no oído. ayer leía lo que dice el librito de ERASE y me descolocó que Silvio pone a Palabras junto con El Matador, no sólo que fueron compuestas el mismo día, sino que, según él, que hablan de lo mismo. Quedé mirando pa´l techo por horas. No veo el vínculo entre esas canciones.
Y tienes razón, es una bestia con dudas existenciales: lo de estar inercialmente arrastrado por una violencia que no puede gobernar es lo que da pie a la canción, ¿no crees?
Escaramujo, ¿a qué venía la pregunta tuya?
reijavoYo la conocí en su época como "reminiscencias", título que me gusta mucho más que matador (será porque me acuerdo de lso fabulosos cadillacs?). Bueno esta canción pareciera tener algunas claves que Silvio no ha querido contarnos. Silvio en una entrevista dijo:
En cualquier caso es una canción contra la violencia, en la que me incluía, porque yo era antes más violento que ahora. Era más agresivo en general, seguramente por ser parte de un complejo mundo de agresiones. Así que también es una canción autocrítica, porque a mi inteligencia no le gustaban algunas respuestas de mi furor. Para mi lo cuestionable es la ferocidad ciega, incompatible con la piedad humana. Lo rechazable es lo cruel, lo bestial, no lo animal, porque animales somos y seguramente seguiremos siéndolo, al menos por un tiempo.
Creo que en la primera estrofa Silvio no nos habla de ningún texto en particular, sino que ocupa metáforas. Un hilo profundo que atraviesa el espacio, me hace recordar el famoso rayo de luz solar de la canción "En cual de esos planetas":
Voy por el mundo de un rayo de luz que dispara una endija que mira hacia el sol. El polvo viaja y parece cristal o pequeños planetas que saben bailar.
En mi galaxia sencilla hay un sol que es mi uña tocando el hilillo de luz.
Pero en el contexto de la rabia y la ira de la canción, me puse a pensar que este hilillo de luz no proviene del sol precisamente. Nuestro hilo profundo, que de tiempo en tiempo llega, es un rayo!
Y ahí cobra sentido lo de sentir un rayo, cuando nos invade la ferocidad.
El caso de la llanura llena de peregrinos me hace pensar que silvio se refiere a los musulmanes, peregrinación a la Meca, ese camino que deben recorrer de tantos dias y todo eso. ¿qué por qué le dará rabia eso?, no lo sé, tal vez pudiera ser esa ferocidad ciega de la que hablábamos, tantos accidentes que ocurren todos los años ahi, las avalanchas humanas que matan tanta gente. A ver si alguien asocia algo más. _________________ daniel
cuadro picaso Tanta plàstica no me extrañaria a mì que al igual que con Mirò,Chagal,Masiques,pues eso...Picasso
escaramujoMagnífico Reijavo, lo del rayo es luminoso, y aclara la primera estrofa. El rayo con que ataca la ira humana. Para mi la llanura llena de peregrinos representa a la historia del hombre y al mundo. Es un nexo de unión con palabras, que trata fundamentalmente de la historia humana y de como todos los acontecimientos tras pasar un tiempo se convierten en palabras (pero eso da para otro tema en el foro).
También las palabras de la entrevista resaltan el tono de autocensura que encontraba en la canción, pero al mismo tiempo autoexculpatorio.Y eso tiene que ver con una posición, si se quiere, ambigua de Silvio con respecto de la violencia y que también se nota en otras canciones, en la que más, la canción del elegido. Es como si Silvio sintiera escrúpulo moral (¿burgués?) frente a la violencia pero la considerara un mal necesario que como él mismo explica no es necesariamente animal. Aún así creo que el resto de la canción permanece nebulosa y debemos seguir tirando del hilillo:
¿Y por qué se le olvida o borra que mata por vivir?, ¿y por qué en una playa angota?¿y por qué se confude el deseo de calentar la piel con rugidos lejanos de mujer?¿y por qué en cada palabra hay cuerpos de millones?¿y por qué la luna se enlaza con otra con un dibujo? Ah, esa última no que me lío.
reijavote lias, porque son las estrellas las que se enlazan unas con otras. jajaja, la luna solo es blancura que ongorda y adelgaza.
¿Y por qué se le olvida o borra que mata por vivir?, R: Recordemos que el título de la canción es "El Matador" y se refiere a sí mismo. Pero no entendamos esta "muerte" como algo físico, sino como la aniquilación del adversario en forma ideológica a veces, o simplemente de la supervivencia del ego por sobre intereses ajenos, y que a veces es inevitable haberlo sentido alguna vez, para poder vivir de acuerdo a como uno piensa que se debería vivir. Y tan frecuente a veces se vuelve esta conducta que nos olvidamos de ella por parecernos de lo más natural.
¿y por qué en una playa angosta? R: la playa representa la mente de silvio, y por ser tan estrecha que solo da cabida a la violencia a veces, se torna una playa muy angosta no?, y esas ideas, esos recuerdos de furia, esas reminiscencias de veneno, caen sobre nuestra cabeza, asi como el maná cayó en el desierto, del cielo...
¿y por qué se confude el deseo de calentar la piel con rugidos lejanos de mujer? El deseo de calentar la piel, se refiere al instinto animal del sexo. Este deseo inherente a todos nosotros, por el motivo de que nos invade la violencia a veces, la rabia, en fin, el deseo de elevar nuestras hormonas, lo ocupamos para esta violencia en vez de lo otro, porque se llega a confundir coo habia dicho antes. Se confunde entonces el instinto, con rugidos lejanos. Las fieras rugen, y las mujeres a su manera, en el sexo, también, jajaj.
¿y por qué en cada palabra hay cuerpos de millones? R: porque antes dice: Le he cantado a la muerte como nadie con vida, mas yo dijera siempre: querida. Es decir que en cada canción hay un atisbo de muerte, aunque en dichas canciones quiera hacer seña al amor (te quiero mi amor, no me dejes solo...pero me fui enredando en mas asuntos...). Inevitablemente aparecen otros temas contingentes, y que silvio engloba en la muerte. Y de ahi, junto a cada palabra que él cantó, murieron muchos, hay cuerpos de millones. Esto es una hipérbole o exageración literaria, pero se entiende que en cada cosilla que ha cantado ha atacado a ciertas cabecitas, ciertas mentecitas, por eso él lo sume con responsabilidad, "los mate yo mismo, perdonen" con un dejo de humildad también y reconociendo la falta, reconociendo la debilidad humana de la ira. _________________ escaramujoGracias Reijavo, por invitarme a caminar contigo. Ya no sé si soy blancura que engorda como adelgaza o simplemente calabaza. En lo de la playa me parece que aciertas al centro de la diana. En el resto de las cuestiones opino que vas abriendo la selva a machete, pero que aún puede quedar camino por caminar y recorrido por recorrer. Veo que entiendes violencia en sentido amplio
JuliánYo creo que el matador puede ser un soldado que está en la guerra. El hilo profundo atravesando el espacio podría ser una analogía a las bombas y las balas que hacen que las llanuras se llenen de personas tratando de huir de esa guerra. Siente deseos de estar en su hogar, sentir el calor de la mujer que ama, pero despierta a su triste realidad al sentir el sabor mineral en su boca, este sabor mineral no puede ser otro que el de la pólvora, que si mal no estoy está compuesta de varios de estos elementos, carbón, azúfre, potasio,etc. Las reminiscencias de veneno que caen del cielo pueden ser los gases tóxicos tras una explosión, talvez radiación? obviamente en una guerra habrán muchos cadáveres, la forma en la que pide perdón por haberlos asesinado es humilde y sabe que quienes lo escuchan entienden sus razones, es como decir "ustedes saben que eran ellos o yó" y lo justifica diciendo que a veces mata por vivir, talvez ésto se podría entender como si matara para poder comer, pero en este caso sería ser víctima o verdugo y mata con rabia, con ira, con horror, etc. Pero en ningún momento dice hambre o necesidad de matar para subsistir, antes pensaba que se trataba del poema de Ruben Darío "Los Motivos del Lobo" pero tras analizar la letra cambié de opinión. Tampoco piensa defenderse el día que lo quieran culpar, es como si dijera "no me digan nada, ustedes me enviaron allí, es su culpa tanto como la mía" Estoy de acuerdo con lo que dicen de heredar la culpa de ser violentos por naturaleza, pero no diciendo que somos como animales, sino que la sociedad nos ha inculcado esa violencia.
beto juarezQué decir.... Me gusta mucho esta charla, la posibilidad de charlar de esta manera con silviófilos tan apasionados y tan lúcidos (y lucidos, y luminosos) como ustedes. Sólo lamento que en el foro no se pueda -aún- ordenar una ronda de vino o tequila...
Daniel menciona Picasso... En este contexto, El Matador queda muy bien como comentario al cuadro aquel con nombre de aldea vasca, ¿nocreen?
Creo que jllobet ha dado en el clavo con muchas cosas, pero sobre todo con el para mí inasible -antes de leer su post- vínculo entre Palabras y la canción en cuestión.
Siento un hilo profundo... juntando las cuentas de ese collar que es esta charla.
escaramujoPues una vez que he releído todo y atando algunos de los cabos que hemos ido dejando sueltos, yo también tengo ya mi lectura de la canción. Por cierto, creo que Reijavo es el que más me ha guiado hasta ella. Entremos más adentro en la espesura:
Siento un hilo profundo que atraviesa el espacio -de tiempo en tiempo llega despacio-. Siento olor de llanuras llenas de peregrinos -la llanura se llama camino-.
Aquí es donde creo que voy a diferir más de la interpretación general. Puede ser que esta primera estrofa no hable de la violencia, que las dos impresiones que percibe el yo poético no estén connotadas peyorativamente. Ya expliqué que la llanura llena de peregrinos es la historia del ser humano en la que Silvio constituye una gota más de la marea. Por su parte el hilo profundo que atraviesa el espacio es el amor, el AMOR que el poeta proclama en todas sus canciones, el amor que aflora en ocasiones a lo largo de la historia y que han labrado algunos extraterrestres procedentes de Casiopea :Giordano Bruno, Jesucristo, el Che y algunas revoluciones sociales. Ese amor llega despacio (dos veces lo dice para ralentizarlo más). Y claro esa lentitud es exasperante, y llama muchas veces a la violencia. Dan ganas de acelerar su llegada a puñetazos y dentelladas (¿secas y calientes Beto?)
Siento de pronto el gusto de un raro mineral, me siento a veces hombre y muchas animal. Se confunde el deseo de calentar la piel con rugidos lejanos que recuerdan mujer.
Esta estrofa tiene un tono de primitivismo, de albor de la humanidad, que es común por ejemplo con otras canciones como Detalle de mujer con sombrero ( del Silvio más temprano: en mi lomo crecieron animales y selvas y la inteligencia fue haciéndose rienda para mi nerviosa emoción. Pero qué joven soy, qué me dará la vida.. El ser humano es un embutido de ángel y bestia, de mineral, animal y hombre como explicó Reijavo. Aspira a lo mejor, pero aun no puede alcanzarlo.
Y en una playa angosta caen del cielo estas reminiscencias de veneno. Yo no sé, pero hay días sin reposo que lo que tenga cerca lo destrozo muy primitivamente, casi salvajemente, con odio, con desprecio, con rencor, con palabras hirientes, con garras y con dientes, con rabia, con violencia, con horror.
Y como el hombre es así, y el poeta es un hombre, la playa angosta de su frente a veces se ilumina con el relámpago de la ira, salvaje, primitiva, que le impulsa a destrozarlo todo, que desea romper con lo establecido, que intenta acortar los plazos revolucionarios y lleva a la rabia, la violencia y el horror (cómo domina el aprendiz la gradación ascendente).
Le he cantado a la muerte como nadie con vida, mas yo dijera siempre: querida. Junto a cada palabra hay cuerpos de millones y los maté yo mismo: perdonen.
A partir de aquí, la voz poética de Silvio se hace aun más reconocible. Este señor canta a la muerte, es que es Silvio, el que ríe porque va a producirse una mordida en lo más suyo y ya ha hecho testamento porque la muerte anda en secreto. Y, he aquí el nexo con palabras, junto a cada palabra de Silvio, junto a cada palabra de cada uno de nosotros hay cuerpos de millones. No creo que se trate de la violencia, sino de la inacción (otra vez me guío de la mano de Reijavo). Ése es el nexo con la canción compuesta el mismo día, lo que decimos: nuestras valientes frases y consignas, no van siempre seguidas de actos valientes y decididos. Es por eso que originan muertos. Nos quedamos sentados en el sillón, hablando, llenos de palabrería. Y ante eso al joven Silvio le vuelven a dar ganas de dejarse llevar por la violencia natural y prender una buena lumbre de ira.
A veces se me olvida que mato por vivir y olvido los entierros y no quiero dormir. El día que me acusen no me defenderé: esta culpa es muy vieja, de todos la heredé.
En esta estrofa o bien se refiere a la violencia como algo heredado, como ya se ha señalado en otros mensajes, o , si se sigue la lógica que estoy aplicando, es una disculpa por la inacción. Hablo y no hago porque quiero sobrevivir, me quedo callado para no tener que echarme al monte a luchar. Y eso es una culpa vieja que la humanidad va heredando, que unos seres heredamos de otros. Ante este panorama a veces dan ganas de prender fuego a todo como dije, por eso volvemos al estribillo:
Y en una playa angosta caen del cielo estas reminiscencias de veneno. Yo no sé, pero hay días sin reposo que lo que tenga cerca lo destrozo muy primitivamente, casi salvajemente, con odio, con desprecio, con rencor, con palabras hirientes, con garras y con dientes, con rabia, con violencia, con horror.
Bueno, como ven me ha salido un Silvio más revolucionario y más violento de lo que esperaban, pero tengamos en cuenta que esta canción es muy antigua. No me extraña que Silvio luego la haya ido reinterpretando por otros caminos más acordes a los tiempos actuales. En fin, esto es lo que pienso hoy, después de leerlos a todos. Posiblemente esté equivocado, pero gracias a ustedes ahora tengo una lectura personal del texto que hace 48 horas no existía ni por asomo.
Son los mejores _________________ Yo vivo de preguntar
beto juarez Escaramujo, ya estamos mucho menos lejos del cerca en lo que hace a El Matador. Quedan algunos hilitos por ahí, todavía surcando el espacio.
Por ejplo, esa cosa cínica o irónica que asume la voz de Silvio al decir "perdonen, perdonen", a todos los que "ha matado". Cínico o irónico porque no se puede pedir perdón a alguien por matarlo. Es como que, digamos, no se arrepintiera. Eso entre otras cosillas que se me ocurren vagamente y que ya despuntarè, con ayuda de mi aguda novia.
Ese paso de la llanura a camino, sería el paso del animal al hombre, ¿no? Es el hombre adueñàndose de Natura y dàndole nombre. La llanura es naturaleza, estadio primitivo, el camino ya no, ya es obra humana.
Totalmente de acuerdo en lo del amor. Difiero ahí con Reijavo: la alusión a la mujer està despojada de violencia, es de ternura, de bùsqueda de amparo, como el cachorro que se acoge al seno materno para protehgerse. Algo así, "rugidos lejanos". Y otra cosa que me parece inteligente es lo que haces de poner la canción a dialogar con otras de nuestro semimono cazador de venados y tañedor de guitarras. Ese que en Un Hombre Se Levanta dice, sin pestañear, "se aprende que matar es ansia de vivir". Grossas parolas estas.
Que ruede la rueda, yo soy todo oídos
danielinteresante,Beto
Como cosa curiosa dejo una frase de Picasso. “Si se señalara en un mapa todos los itinerarios que he recorrido, y si se los uniera por una línea, quizás apareciera un minotauro”.Nada,que ayer ojeando me tope con ello. http://revista.libertaddigital.com/articulo.php/195
reijavo Qué interesante resultó haber analizado esta canción en conjunto, parece que somos un buen equipo. Qué diría Silvio si la leyera....Estoy seguro que nadie dio con lo que pensó él, pero esa es la idea no?
escaramujo Bueno, bueno. En primer lugar algunos son más atrevidos que otros,se lanzan vestidos a la piscina y tanto tú, Reijavo, como Beto, nos habéis ido llevando por los senderos y habéis atrochado los primeros. Os nombramos Exploradores Oficiales de la Tribu de Silviófilos (ya os buscaré un emoticón con plumas).
Por lo que respecta a la segunda parte, lo que pensará Silvio, no me gusta caer en un exceso de relativismo con los textos poéticos. Es cierto que la poesía toca las nebulosas regiones del alma y los silencios húmedos que habitan en lo inefable, pero eso no quiere decir que no sea un acto comunicativo y que realice la intención de un emisor. Cuando Silvio escribió la canción quería decir algo y lo dijo. Ahora bien la recepción del texto literario, (y también la emisión) está profundamente condicionada por el contexto y exige un receptor (lector) activo que, juntando los signos y su conocimiento de la tradición literaria, su propia experiencia vital y el contexto histórico, lo interprete. Y ,claro, con tantos factores en juego el texto puede ser objeto de varias lecturas legítimas, partiendo de una intención inicial única. El propio Silvio aprovecha el mecanismo para reinterpretar sus canciones y dotarlas de nuevos significados. La lectura que el Aprendiz hace de El Matador en Érase que se era y en los conciertos actuales no es la misma lectura visceral y revolucionaria que hacía el joven Silvio cuando la compuso.
Por otro lado, lo mismo tienes razón y nuestro poeta está ahora así :RISA mientras lee lo que yo escribo. En cualquier caso sería un honor. beto juarez zzssssapto, Escaramujo. Como dice mi novia, no hay que preguntarse qué quiso decir un poeta, ya que cada poeta dice exactamente lo que quiere decir (excepto casos de represión extrema, etc). Si x poeta quisiera decir otra cosa, la diría, pero dice lo que dice. Ahora bien, el lenguaje es un sistema en que cada elemento constitutivo dice más de lo que aparenta decir. De ahí, entre otras cosas, lo esencial de poner a un escritor como Silvio en su contexto histórico y a la vez en el contexto de su propio hacer con el lengaje.
Y en Silvio está, además, la música. Que algún teórico, muy acertado según yo, considera el habla del inconsciente de las canciones. Me explico, cantar "te molesta mi amor" demanda en nosotros una cierta respuesta si la frase es acompañada con ritmo de hip hop y otra si es dicha con la música que sabemos. Como saben, me interesan, y mucho, esos juegos de re-contextualización que el mismo Silvio ensaya sobre sus canciones. En lo de EL Matador, ya el mero hecho de publicarla oficialmente en 2006, variando un verbo y etc, supone cosas importantes. Refrenda, por un lado, la intuición juvenil, y a la vez la relativiza. Todo el ERASE, de alguna manera, hace eso.
Me parece que en El Matador Silvio mete varios gatos en la misma bolsa. El califica su canción como un exorcismo, es decir un sacar el demonio del propio cuerpo. Entonces, hay un fuerte elemento personal allí. Y por ello aparece, como en varios lugares claves de Silvio, la crítica al quehacer del cantautor. De ahí lo de "he cantado a la muerte como nadie con vida", frase temeraria donde las haya. Y en ese pliegue resuena el víncula con Palabras. Me gusta pensar en ese título inicial que recordó Reijavo, Reminiscencias. Por de pronto, amplifica una línea que pasa casi desapercibida: la de las reminiscencias de veneno. Y también vuelve la canción al punto de partida, el hilo que viene de algún infinito insondable, atravesando el espacio.
Daniel: cuando comente lo del Guernica, siguiendo tu alusión picassiana, pasó que mi lamentable conexión no me dejaba ver que habías pegado una imagen. Recién hoy, con mejor suerte en lo de la transerencia de kbytes,veo que había una imagen. Digo, no había por qué mentar ningún cuadro en especial, ya tú lo habías hecho de la mejor manera.
Cubadebate rescato estas páginas de Silvio publicadas en 1987" Hemos dudado al elegir con qué amanecíamos hoy, si su música, una entrevista o el homenaje que otros le han dedicado, pero este “Cambio de oficio” escrito por él para recordar sus primeros 20 años bregando con la guitarra, además de ser un texto poco conocido, prueba que 20 años después sigue siendo el mismo Silvio con más canciones en el equipaje. El hecho es que hoy cumple 65 años y nada nos parece suficiente para agradecerle su voz y su vida, que siendo tan suyas, han sido también compañeras de viaje de millones que creyeron y creen en él, y a los que jamás defraudó. Desde Cubadebate, querido amigo, un gran abrazo."
Cambio de oficio Por Silvio Rodríguez Dentro de pocos meses, habrán transcurrido 20 años de aquella fecha en que instigado, sobre todo por Mario Romeu y por algunos familiares y amigos, me atreví a sentarme ante una cámara de televisión, guitarra en mano, y a interpretar dos de mis canciones. Seis años atrás, en el semanario Mella, me había iniciado como dibujante de historietas, labor que luego fui ampliando con la ilustración, el diseño y el emplane gráficos. Pero aquella noche del programa Música y Estrellas, espacio que realizaban Manolo Rifat, Orlando Quiroga y el propio Mario, decidió mi cambio de oficio. Fue un día después de mi desmovilización de las FAR; fue el martes 13 de junio de 1967. Hoy, luego de dos décadas, reflexiono sobre aquello que sucedió tan fluidamente que, si llegó a ser una decisión, fue más pasional que inteligente. Por otra parte, la verdad es que me encantaba inventar canciones y luego hacérselas saber a quienes me rodeaban: familia, compañeros de armas y amigos. Era algo nuevo, hermoso, fascinante. Fascinación que se enriqueció en condimentos con las primeras visitas que hice a los estudios de radio y televisión, donde conocí personas famosas, algunas admiradas por mí hacía tiempo. Recuerdo, por ejemplo, una vez que Maritza Rosales se sentó a escucharme en un pasillo, donde yo le cantaba a Froilán, el de Elena, y la fuerte impresión que me produjo una frase que dijo al despedirse acerca de mi canción Y nada más. Ella no lo sabe, pero en ese momento me sentí importante por hacer lo que hacía con tanta naturalidad, cosa que incluso me ayudó a pensar que iba por el camino correcto. A pesar de ello, mi oficio, o sea, el trabajo con que pensaba podía ganarme la existencia, era la gráfica, y en los primeros meses de cantor me sentí un dibujante aventurado en parajes misteriosos. Y es que la canción era, para mí, una actividad tan vital y espontánea que no conseguía considerarla un trabajo -aunque ya me esmeraba en no hacer dos canciones iguales o parecidas y trabajaba en los textos y la música con todo el rigor de que era capaz. La canción era el infinito donde se liberaba mi espíritu, donde se revelaban mis anhelos y sueños de juventud -cosa que no excluía, por supuesto, que en ella aparecieran mis angustias y preocupaciones. Algún tiempo después le escuché a Carlos Puebla una frase definitoria de su caso: decía el viejo Puebla, que antes, en el capitalismo cantaba él para vivir y ahora vivía para cantar. Por mi parte la plástica siempre me había gustado tanto como para no considerarla una obligación, pero hacer canciones me resultaba diez veces menos una carga. Y así, casi sin darme cuenta, me fui dando a mi nuevo oficio de cantor. Así me vi a la espera, cada vez más ansiosa, de proposiciones de programas de radio y televisión; y hacía pequeños recitales donde me lo pedían y llegué a cantar casi hasta donde no. Por las noches me iba al Coctel, donde trabajaba Teresita Fernández, no solo porque me gustaban sus canciones, sino porque, generosa maestra, me invitaba a cantar. Y cuando al cabo de algunas semanas alguno de los presentes hizo lo mismo, me puse contento luchando siempre contra mi obstinada timidez escénica. Luego vino la historia más o menos sabida. Y digo “más o menos” porque en cierto grado es una historia enriquecida por la fantasía del tiempo y por la a veces extraviada memoria de alguno de sus protagonistas, incluyéndome. Visto a vuelo de pájaro, lo cierto es que hicimos aquel programa llamado Mientras tanto, que tuvo repercusiones, sobre todo en la joven televidencia de entonces. A pesar de esto por aquel tiempo me costaba trabajo convencerme de que el cambio de vida era acertado, primero porque ambientalmente era todo muy distinto, y segundo porque no me imaginaba, precisamente a mí, tan aguajirado y silencioso, trepado a un escenario y cantando ante un público. También cuando aquello fue que comencé a enfrentar ciertas dificultades, las que también han sido tamizadas por el ensueño, el desconocimiento y hasta por la mala intención. Pero en todo caso fueron embates que me hicieron querer mi nuevo oficio de trovador, porque uno ama y se compromete más con las cosas que ha tenido que defender, que con las que le caen del cielo. Así, la fragua, los azares y seguro también la vocación me aferraron a la guitarra que generosamente me daba canciones, como a lo único en el mundo a lo que me pudiera dedicar. Recuerdo que hasta dormía con el instrumento al lado, como si fuera un arma y que de madrugada me lo subía al pecho y rompía a cantar como un loco. Por eso una mujer casi me bota de su lado, poco después que conocí a Pablo, porque a cualquier hora la despertaba con Yo vi la sangre de un niño brotar. O sea que, cada vez más íntimamente, me fue invadiendo la canción la vida y fui disfrutándola más, gozándola más, hasta los límites del vicio, de la entrega total, del abandono. Viviendo yo semejante desmesura conocí a Haydée, que nos abrió la CASA de su corazón. Y luego a Alfredo, que, como un mago, nos convirtió en Grupo de Experimentación Sonora. Y fue esta una etapa de profundización de mis responsabilidades, porque comencé a aprender nuevos rigores de la alquimia a la que me entregaba, cuando aparecieron partes ignoradas de mi ciencia y con ellas comencé a precisar, con más nitidez, algunas zonas de la estrategia del oficio. Responsabilidad fue un concepto que siempre más se fue agrandando, incluso a veces algo incómodamente, al situarse junto a escaños tan sacrosantos como vocación o inspiración. Después, cuando terminó la etapa del Grupo, cuando uno era ya algo así como un personajillo del mundo cultural Responsabilidad continuó apareciendo más y más frecuentemente, en la medida misma en que Historia y Arte iban desarrollando su área. Así empezó a conformarse esa ambigua materia denominada éxito. Esta palabrita siguió complicando las cosas y haciéndome sentir, a veces, que mi cambio de oficio me había metido en camisa de once varas. Y es que el éxito va unido, inevitablemente, a otra palabra -hija por cierto de Responsabilidad-que es Compromiso. Y aquí no sé si por iluminación o por licencia, poso los ojos sobre el diccionario de sinónimos, lo abro y ved lo que encuentro: COMPROMISO: conflicto, riesgo, apuro, dificultad, brete, trance, aprieto, embarazo y además: obligación deber, pacto, empeño, convenio, ajuste. Creo que todos los oficios exigen responsabilidad. Lo que se hace debe hacerse bien para que valga la pena. Desde este punto de vista no hay oficio mejor que otro, porque la dignidad de una faena está en la profundidad, en la convicción, en el amor que pone el hombre en su empeño. Pero respecto a mis ocupaciones creo que me sucede algo curioso: he invertido veinte años de mi vida trabajando en una esfera del saber humano que considero útil y noble, aunque ahora, y aun cuando le doblo la edad a mi quehacer, no solo desconozco si hice bien o no en cambiar de oficio, sino que ignoro si aún me aguardan mutaciones. ¿Crisis de los cuarenta? ¿Condición sagitariana de ir siempre más allá? ¿Musarañas?… Sea lo que sea y cámbiese o no de oficio, donde quiera que se vaya nos estará esperando Don Compromiso, como una sombra anticipada de la brega. No lo digo intentando aconsejarme y mucho menos por dar consejos a otros. Alguien con siniestra certeza dijo que son los viejos quienes aconsejan, cuando no pueden dar malos ejemplos. Y aunque a mí me gustaría ser siempre capaz de dar buenos ejemplos, confieso que prefiero que nadie necesite de consejos. En marzo de 1987, Siboney (Publicado en Bohemia el 22/5/1987 y en Granma Internacional el 21/06/1987.)
Hace ya varios años, durante varios meses me mantuve colaborando con la revista online cubana LA JIRIBILLA, en la que publicaba cada semana una carta en décimas, en una sesión intitulada Epístolas espinelas, cartas en décimas dirigidas a varios amigos, parientes o "fantasmas interiores". Junto a las cartas a mis hijos, por ejemplo, hubo cartas a Borges, a Cortázar, a Mozart, y a Rosa Regás, a Álvaro Salvador, a Silvio Rodríguez... El eje unitario de este divertimento literario era que todas las cartas estaban escritas en décimas, pero no en décimas líricas, o bucólicas, lineales o encalgadas, sino en lo que di en llamar "décimas prosadas", porque intentaban mantener un tono narrativo y conversacional más propio de la prosa que de la poesía, mucho menos de la poesía escrita en décima. Además, la escritura en prosa, sin particiones ni cesuras versales, fue el formato original de este libro, con el que obtuve una mención (accésit) en el Premio Iberoamericano de Décima Escrita Cucalambé, en el 2003. Ahora, quiero compartir con los visitantes de mi cuarto ésta, mi carta a Silvio, Rodríguez gran amigo, gran poeta, un maestro para muchos de nosotros...
Querido Silvio: No sabes —me ha dado pena decírtelo y he optado por escribírtelo— cuántas veces en tus naves poéticas, con tus graves canciones y tus poemas dilucidé mis problemas. Cuántas veces imité tu canto y enamoré utilizando tus temas. No sabes en cuántas fiestas fuiste mi héroe (aún lo eres). No sabes cuántas mujeres conquisté con tus protestas sociales, con tus molestas metáforas cotidianas. Desde todas las ventanas de la ciudad te imité. Dos ídolos: tú y el Che. Dos soles y dos mañanas. Recuerdo que me ponía la mano sobre la oreja y la camisa más vieja y un jean que se me caía. Recuerdo que todavía no me sabía afeitar. Y sin guitarra. Juglar mitad gaucho y mitad hippi. Tiempos de Flipper y Skippi. Tiempos de Onán y solar. Imberbe y delgado andaba cantando por los rincones pedazos de tus canciones. Dicen que desafinaba. Eran tiempos de Plan Jaba. Tiempos de acné juvenil. Calculaba: en el 2000 yo tendría 33. Qué lejana la adultez. Qué largo era el mes de abril.
Y ahora aquí me ves, gastando papeles en recordarte. Recuperando una parte de mi vida. Confesando que todos —duros y blandos, desafectos y afectivos— somos hijos putativos de aquella voz falseteada, de una cabeza ladeada... que todos fuimos cautivos de tus cantos, trovador. Con velas y fosforeras. En avenidas y aceras, entre un fusil y una flor. Hasta tus cambios de humor nos parecían poéticos. Y tus silencios proféticos. Y tu ojalá el Ojalá. Mi generación está —los felices, los patéticos, los negros y los rubitos, los hombres y las mujeres, los finos y los aseres— marcada por varios hitos. Y uno eres tú. Monolitos te hemos levantado dentro de cada uno, en el centro de nuestra propia existencia. Monolitos de inocencia. Efigies para el reencuentro Contigo, en algún lugar de la isla o la memoria. Toda vida es transitoria, pero tú —viejo juglar, rapsoda espectacular— te has repartido en canciones, y éstas en palpitaciones, y éstas en ratos felices, y éstos en hondas raíces dentro de otros corazones. Por eso ahora he querido, en este confesionario con forma de epistolario, escribírtelo al oído. Gracias por haberme sido útil en la adolescencia. Gracias por la persistencia (léase, testarudez). Gracias por la sencillez. Gracias por la coherencia. Por último, te confieso que cuando te di la mano por vez primera —un lejano domingo— me sentí preso de tal emoción, fue un peso tan grande lo que sentí, que charlamos como si fuera lo más natural, pero la pasé muy mal. Silvio estaba junto a mí, vaso de ron en la diestra, con su perfil vallejiano, su silencio boddyliano, su cara de Obra Maestra. Desde entonces tu-mi-nuestra amistad ganó el derecho a crecer, y satisfecho he vuelto a hablarte y a verte. Sólo me faltaba hacerte una carta. Ya la he hecho.
Orquesta infantil pinareña intervendrá en documental cubano
Elena Milián Salaberri
Pinar del Río, 25 nov (AIN) La Orquesta Sinfónica Infantil de Pinar del Río participará en el nuevo documental cubano "La música es mi respiración", dirigido por Edesio Alejandro. En el material intervendrán también otros músicos, como Silvio Rodríguez, Frank Fernández, Vicente Feliú, el grupo de Compay Segundo y Clave y Guaguancó, además de los musicólogos María Teresa Linares y Alfredo Diez Nieto, según sitios de prensa digital. De acuerdo con Eduardo Herrera, especialista pinareño en comunicación cultural, el filme -en fase de producción- rinde tributo a la obra del cantante Adriano Rodríguez (Guanabacoa, 27 de noviembre de 1924), con una trayectoria artística de casi 70 años e incursiones en la música folclórica afrocubana, la trova y el arte lírico. Esa fuente agregó que los niños de la más occidental provincia cubana interpretarán la melodía del tema "Nada en el camino", de la autoría de Edesio, mientras el trabajo vocal corresponderá al puertorriqueño Danny Rivera, y la filmación será en el Teatro José Jacinto Milanés, el principal de Pinar del Río. Para el nuevo documental, el director eligió a estos pequeñines, debido al talento demostrado por ellos y los lazos sentimentales y profesionales que lo unen al territorio, desde los inicios de su carrera en 1979, concluyó el especialista. Dirigida desde hace dos años por el profesor y saxofonista Jaciel Salgas Díaz, la sinfónica infantil agrupa a estudiantes del nivel elemental de música en la Escuela Vocacional de Arte Raúl Sánchez, de la capital pinareña.
Amaury Pérez habla de la gira de Silvio por Argentina
“No se podía creer” Carteles en las calles sobre la presentación de Silvio en Buenos Aires. Foto: Kaloian
Pocas veces a un artista lo emociona tanto lo que logra otro. O pocas veces muestra tanta disposición a contarlo. Pero Amaury Pérez no hace otra cosa desde que se bajó del avión que lo devolvió a La Habana, después de acompañar la gira de 14 días de Silvio Rodríguez por Argentina y Uruguay, en la que participó como artista invitado.
“Ni la prensa ni la TV pueden recoger las emociones que se desbordaban en los conciertos. Yo vi aquello, no se podía creer…”
“En medio de la absoluta sobriedad que caracteriza todas sus presentaciones - solo músicos e instrumentos en el escenario-, por los llenos totales y los delirios que provocaba en el público, aquello parecía un concierto de rock.”
Los comentarios los hace Amaury a Cubadebate como marcando una suerte de revelación de este viaje. En más de 30 años de carrera artística cercana, cuando no junto a Silvio, dice que nunca vio algo igual, ni dentro ni fuera de Cuba.
“No puedo compararlo con la primera gira de los 80 por América Latina, porque no estuve allí, pero lo que viví en los cuatro conciertos de esta vez-Córdoba, Rosario, Montevideo y Buenos Aires- fue único.
“Tanto Silvio, como Trovarroco, Oliver o Niurka, estuvieron inmensos. Imagínense que un diario de derechas como Clarín, dijo que la voz de Silvio era elástica…”
¿Y tú?, indago, pero Amaury se escabulle con uno de esos gestos, a lo Vidal, de quien desestima la pregunta y apunta a donde quiere que miremos:
“Bien, creo, pero él no tenía por qué invitarme a sus conciertos. Creo que fue un acto de generosidad tremendo, conmigo y con La Surca (grupo argentino de mucha calidad que estuvo en los cuatro escenarios), pero también con Santiaguito Feliú y Yusa, que actuaron nada más en Rosario o con Víctor Heredia que lo hizo en Buenos Aires. Lo que quiero decir es que realmente él no necesita invitados en esos dos países…
Y enseguida insiste:
“Por otra parte, la calidad de los técnicos -cubanos, argentinos y uruguayos- era también tremenda, pero no te imagines una concepción grandilocuente ni siquiera ante los 20 mil espectadores que lo vieron en Buenos Aires. Sus espectáculos fueron lo más alejado del show que se pueda concebir. Apenas hablaba, solo para decir lo indispensable, como la referencia a los Cinco (héroes cubanos presos en Estados Unidos), que no faltó en ningún escenario -decía siempre: “Mientras ellos estén allá, mientras no los regresen a nuestra patria, en mis altares siempre habrá un rinconcito para ellos”.
Pero parquedad no quiere decir sequedad o mutismo. Tanto Amaury como la prensa argentina, hablan de un Silvio más comunicativo y cercano que otras veces. “Yo diría que hasta simpático estuvo. Él, a quien hasta los chistes siempre se los toman demasiado en serio, tuvo suerte con los pocos pero buenos que hizo en esta gira”, apunta.
El autor de “Amigos como tú y yo”, tema con el que lo introducía el trovador en cada presentación, confiesa que el ambiente que provocaban las interpretaciones de Silvio lo convirtió a él en un espectador más.
“Lo escuché cantar todo el tiempo y descubrí que en los misteriosos caminos de nuestras cercanías, me perdí algunas canciones importantes que ahora creí escuchar por primera vez.
“En medio de todo eso, me mataban los momentos, muchos, en todas partes, cuando la gente coreaba: “Cuba, Cuba, Cuba, Fidel, Fidel…” porque el público de los conciertos era mayoritariamente joven y el 80 por ciento de los más entusiastas entre los que vitoreaban a Cuba y a Fidel, no pasaba de 20 años.
“Uno sabe que a Silvio lo quieren mucho en el cono sur, pero piensa en sus seguidores de los 70 ó los 80 y cree que ya no es igual con las nuevas generaciones, hasta que vas a Argentina y Uruguay y ves lo mismo en todas partes. Los que llenan los estadios, los que corean sus canciones, los que gritan vivas a Cuba y a Fidel, son jóvenes, muy jóvenes que no solo están asistiendo a un concierto para oír buena música y divertirse. Están expresando una solidaridad con la Revolución cubana.
“A veces, intoxicados de tanta cosa que se dice por internet, tanta mixtificación y tanto silencio sobre muchas cosas que cambian sin que nos enteremos, nos parece que Cuba está sola o que la solidaridad con nuestro país es asunto de generaciones mayores o pasadas. Entonces descubres que esta islita que Fidel puso en el centro de los acontecimientos mundiales, sigue siendo un referente importante. Que no solo no estamos solos, sino que estamos bastante acompañados.
“Y eso no se lo expresan a cualquiera, por supuesto. Eso está reservado para un artista de la talla de Silvio. Creo que, aparte de su talento innegable, eso lo genera su coherencia. Él sigue siendo ese que no hace concesiones ni al mercado ni al aplauso.
“En fin, que me sentí feliz de que me haya pedido acompañarlo y orgulloso de que mi país tenga un artista como él. No hay otro con el poder de convocatoria de Silvio.”
Papalote constante más allá de la cuchilla Texto: Mónica Rivero. Fotos: Alejandro Ramírez Anderson
Presentación de Silvio Rodríguez con Trovarroco, Oliver Valdés y Niurka González; en La cueva del Sumidero, San Antonio de los Baños, con el grupo Yaguar y Amaury Pérez como invitados.
“(…) mi memoria se empina a ratos como tus papalotes, los invencibles, los más baratos, y te levanta en peso, Narciso el Mocho, para ponerte junto a los elegidos, los que no caben en la muerte”.
En una esquina de San Antonio de los Baños, común a la vista, corriente, hay un puesto de venta de vegetales y viandas, pequeño, tan poco especial como aparentemente el lugar que lo acoge. Júpiter la Bala le dicen al vendedor, sin que la razón del apodo sea evidente. Su nombre es Nardo Castellanos, es un hombre de 63 años, de trato fácil, elocuente, mucho.
Contando tanto en un momento, como quien no lo puede evitar, evoca su niñez, y ya se está viendo con 8 o 9 años en el río Ariguanabo, haciendo travesuras, “cosas de muchachos”, y de pronto un guiño, una coincidencia que asalta: habla de un viejo personaje hacedor de papalotes y de pelotas también, el borracho del pueblo que vivía junto a la bodega que ahora sirve de establecimiento al modesto negocio de venta. “El Sol de Cuba”, reza el dibujo en la pared, y una inscripción en letras grandes en la parte superior de la fachada. (Ya suena una estrofa de canción).
Nardo conoció de niño a Silvio Rodríguez, también niño entonces: “4to y 5to grados los pasamos juntos”; y esta bodega es El sol de Cuba de El Papalote, compuesta tiempo después por el trovador, en 1972. El lugar se revela así espacio mítico salido de la letra para sorprender, para causar cierta sensación, algo rara, y dar la impresión de que ha sido la canción la que precedió al lugar y los hechos, y cierta magia de la leyenda musicalizada ahora se proyecta sobre aquellas viejas paredes que de otro modo acaso dirían nada o muy poco.
Estamos muy cerca de donde vivía Narciso el Mocho, el personaje de la canción, que nunca la sospechó. De aquella época solo se conserva en el lugar el mamoncillo grandísimo del patio, añejo testigo silencioso. Y algo más, mucho más: una canción, la concreción en poesía y melodía de una fascinación despertada por el viejo Narciso, bebedor, posiblemente ermitaño, obstinado, misterioso. Así, el papalote no cae, voló siempre, vuela, muy alto. No hay cuchilla que pique esa imaginación.
Al final del concierto de hoy, cuando sonó la canción tan de barrio, tan de historia memorable de pueblo pequeño, un amigo, después de haberla escuchado muchas veces, dice haberla entendido por primera vez (¿entendido, sentido, sentipensado?).
Allí estaba el viejo personaje vivo en una memoria. En la oscuridad del público, desde lejos se adivinaban esta noche las sonrisas de los amantes de volar papalotes, o simplemente de echar a volar cosas, algo que todos amamos por lo menos una vez.
En la memoria de los vecinos, la cuadra de la niñez de Silvio, aunque su apariencia ha cambiado mucho desde entonces Foto: Alejandro Ramírez Anderson
Júpiter la Bala. Foto: Alejandro Ramírez Anderson
"...dinero de aguardiente/ de El Sol de Cuba, de la cerveza" Foto: Alejandro Ramírez Anderson
Vista de la Terminal. Foto: Alejandro Ramírez Anderson Yaguar,
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Yaguar un grupo de San Antonio. Foto: Alejandro Ramírez Anderson.
Silvio. Foto: Alejandro Ramírez Anderson
Amaury, amigo invitado. Foto: Alejandro Ramírez Anderson
En mis conversaciones con Reijavo, bastante anteriores a integrarme a este foro, me propuse darle interpretación a esta canción que es mi favorita (me fue muy difícil determinar cuál era mi canción preferida). Tanto lo es, que mi último deseo en esta vida debe cumplirlo mi amigo Reijavo; como es bastante menor que yo, supongo (y espero) que partiré antes de este mundo; él será el encargado de que sólo Silvio se escuche en mi funeral y De la ausencia y de ti, especialmente, cuando comience a descender hacia el centro de la tierra. Suena un poco trágico, pero así de importante es para mí. Ahora que publico mi último deseo, mayor compromiso tienes mi amigo. Finalmente, habiéndome enterado algo de la historia de Velia, que motivó la canción, para mí tiene existencia independiente, y así es como la pensé:
De la ausencia y de ti
Ahora sólo me queda buscarme de amante la respiración. No mirar a los mapas, seguir en mí mismo, no andar ciertas calles, olvidar que fue mío una vez cierto libro. O hacer la canción. Y decirte que todo está igual: la ciudad, los amigos y el mar, esperando por ti, esperando por ti.
Silvio dice que lo único que le queda por hacer es amar su propia respiración, su vida; no seguir reglas hechas, seguir consigo mismo, no recorrer lugares conocidos, olvidar las influencias que ha adquirido de libros o hacer LA canción (¿o tal vez la frase es “hacerla canción”, en cuyo caso se referiría a “hacer canción” su propia respiración?. Además le dice a la mujer ( a Velia) que todo está igual esperando su regreso.
Sigo yendo a Teté semana por semana ¿te acuerdas de allá? Hoy habló de fusiles despidiendo muertos. Yo sé que ella me ama, es por eso tal vez que te siento en su sala, aunque ahora no estás. Y se siente en la conversación, o será que tengo la impresión, de la ausencia y de ti, de la ausencia y de ti.
Teté Vergara era una amiga de Silvio, bastante mayor, en cuya casa se juntaban varias personas a conversar, cantar, etc. Debatían sobre la actualidad cubana y mundial (plena guerra de Vietnam) y Silvio decía que ella era su “mamá negra”, así de cercana. Silvio dice que en la reunión se habló de guerra y de muertos en guerra, pero que ella lo ama; él por su parte la siente (a Velia) en esa reunión aunque no esté, pero con la conversación viene la confusión entre sentirla presente o en realidad percibir la idea de ausencia y de ella misma. Me llama la atención el recurso poético de separar el concepto o idea “ausencia” de la mujer; en lugar de decir que siente “su” ausencia, dice que siente a la ausencia separada; me da la impresión de mayor fuerza en la idea de carencia.
No quisiera un fracaso en el sabio delito que es recordar. Ni en el inevitable defecto que es la nostalgia de cosas pequeñas y tontas como en el tumulto pisarte los pies. Y reír y reír y reír, madrugadas sin ir a dormir, sí, es distinto sin ti. Muy distinto sin ti.
En esta estrofa mezcla sus recursos favoritos, paradoja e hipérbaton. Por si no recuerdas, la paradoja consiste en utilizar contradicciones seguidas para dar más fuerza a lo que se quiere decir; el hipérbaton es la alteración del orden lógico de una oración para que resulte un poco confuso lo que se quiere decir. Cuando dice que no quiere un fracaso en el sabio delito que es recordar, está diciendo que no quiere fracasar, o sea, quiere conseguirlo, quiere recordar, y el recuerdo lo cataloga como algo delictual o malo, pero sabio (paradoja); es decir, él quiere poder recordar. Además quiere lograr también sentir nostalgia o melancolía de pequeñas cosas o situaciones que vivió con ella, como el haberle pisado los pies estando ambos en una multitud o el haber pasado muchas madrugadas sin dormir, sólo riendo con ella. Todo es distinto en su ausencia.
Las ideas son balas hoy día y no puedo usar flores por ti
Dice que en ese momento todo lo que se le viene a la mente son balas (la guerra de Vietnam creo yo) y por eso es incapaz de decirle cosas bellas (“usar flores” por ella)
Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte decir lo que aquí no he podido decirte, hablar como un árbol con mi sombra hacia ti. Como un libro salvado del mar, como un muerto que aprende a besar, para ti, para ti, para ti, para ti. (1969)
Pero sí le gustaría ser tan viejo y tan sabio, y tener todas las palabras e ideas que no ha podido decirle con esta canción; es más, le gustaría ser como un árbol que la llene y la sobrepase con su sombra, que no quede nada de ella sin ser cubierto por esa sombra (la sombra es todo lo que él quiere comunicarle). Pero además le gustaría ser para ella como un libro que alguien rescata del mar; ¿para qué rescataría alguien del mar un libro?, pues para leerlo ávidamente y saber todo lo que el libro quiere comunicar; él esperaría ser ese libro rescatado para que ella lo lea desesperadamente y se entere de todo lo que quiere decir. Finalmente, le gustaría ser como un muerto, un ser sin existencia que ama tanto que es capaz de salir de esa “no existencia”, de la nada absoluta, sólo para aprender a besar para ella. Me sobrecoge la genialidad de esta metáfora utilizando, como recurrentemente lo hace, a la muerte para lograrla. Esta es quizás la parte con más fuerza de la canción y existe algún símil con otros versos e ideas de Silvio, como en la canción “Te amaré”, cuando dice: “Te amaré, te amaré si estoy muerto”, aún más, “te amaré el día siguiente además” (la seguirá amando incluso el día después de morir), y también en “Te amaré hasta el fin de los tiempos, te amaré y después, te amaré”. La muerte propia o el fin del mundo o el universo no serán el punto final de su amor, éste trascenderá todo.
cavernicola Muy acertado, esta canción me gusta mucho, ahora ya entiendo lo de Teté, aunque imaginaba algo parecido. Lo del muerto que aprende a besar siempre me ha impresionado.
Por cierto, ¿se sabe quien es Velia? Maine Gracias por compartir con nosotros tu interpretación y también las emociones que despierta en vos esta canción. Sin duda es sobrecogedora. Ojalá se cantara en los entierros, casualmente pensaba eso hoy, día en que nos dejó Darnauchans, un trovador de acá que todos queríamos mucho, y en su entierro esta tarde seguramente entonemos alguna de sus canciones. Es curioso, cuando uno piensa en el momento de su muerte, en seguida se aparecen las cosas que uno quisiera llevarse consigo, y la música suele ser de las cosas más privilegiadas en ese sentido. Yo no sé cómo quiero que me despidan a mí; pero qué bueno eso de despedir a los amigos cantando. Pero bueno, dejando esta cuestión funeraria, vuelvo a agradecerte por tu análisis tan atinado de una canción tan poética.
escaramujo Güije
Kono, bienvenido a estos pagos. A mi esta canción también me ha resultado especial siempre, de hecho se la he dedicado una vez a alguien que realmente la merecía. Esos versos del libro salvado del mar y el muerto que aprende a besar me conmueven.
Entiendo como tú casi toda la canción pero creo que habría que añadir matices en la primera estrofa. Ésta nos describe las consecuencias devastadoras que tiene la ausencia de Velia para Silvio: ya no le queda de amar más que la respiración ansiosa y no puede ni mirar los mapas, ni pasear por las calles (porque los unos y las otras le traen el doloroso recuerdo de su ausencia). Por si fuera poco , le prestó una vez un libro y, como ella no está, ya se puede ir olvidando de él(¿se puede ser más irónico y a la vez más tierno?. Una anécdota como esta nos hace el amor y el dolor de Silvio más reales. ¿Y qué puede hacer nuestro bardo ante la ausencia de la mujer? Pues puede quedarse en casa lamentando o exorcizarse como tiene por costumbre a través de la música. Ésa es la disyuntiva que marca con el o hacer.....Así que Silvio compondrá la canción que necesita en la que , como una carta de amor contará a la ausente cómo permanece igual y distinto el mundo que ha dejado atrás.
En fin , así lo veo. Espero que vosotros también. Me voy a bañar niños.
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KonoGracias por la bienvenida Escaramujo; sin haberme olvidado nunca que fue una mujer específica la que motivó la canción, me he dado la dulce licencia de pensarla en asbtracto, sin esa referencia indudable a Velia. Y así lo he hecho porque, como muchas otras, la siento como propia y he acomodado recuerdos y vivencias personales actuales (y más aún, eternamente presentes en mí) a la letra. De todos modos, no te imaginas lo placentero de leer lo que a otros silvistas les provoca esta canción. Ojalá se puedan ir descubriendo otras cosas ocultas para mí en ella. (Lo de irte a bañar, me parece una sana costumbre...
beto juarezLamentablemente (para mí), carezco de tiempo suficiente para poder extenderme como yo quisiera respecto a esta canción (puedes respirar aliviado, Reijavo). Pero pasa que aún me estremece recordar el primer show en Santiago. Y como ese recuerdo me hala el vestido y quiere que vaya con él, y abrieron el tema... De la Ausencia y de Ti fue, de modo casi unánime, el momento más emotivo de aquella noche. Silvio que vuelve a salir a escena luego de un breve intermezzo a cargo de Trovarroco. Silvio que pasea por el escenario, que toma su lugar frente al atril y que tras empuñar la guitarra, sin decir nada, juega con nuestras expectativas como un “gato maula con el mísero ratón”. Silvio que repite las dos notas iniciales una y otra vez. Como si no se acordara de la música o de la letra. Como si vacilara de la capacidad de su garganta. Como si desconfiara de la acústica del recinto, molesto por las luces que le dan de lleno en los bigotes. Silvio que repite las dos notas iniciales. Va y viene entre esas notas solas. El silencio erizado que se instala en el Arena Santiago acrecienta la impresión de que esa modesta multitud que rodea el escenario se apresta a recibir el secreto del universo. Silvio que repite las dos notas iniciales. Caras que se miran entre sí, preguntando sin palabras: ¿qué canción es ésa? Caras que se miran entre sí, respondiendo sin palabras: no tengo la más puta idea. Silvio, agachado, mira sus dedos golpeando las cuerdas.
Silvio que repite las dos notas iniciales. Hasta que al fin se oye: “Ahora sólo me queda…”.
No hay mucho que “explicar” en esta canción. Y, además, quién soy yo para explicarle nada a nadie, tanto más cuando, como en este caso, se trata de palabras ajenas. Pero, claro, todas las palabras son ajenas. Y ninguna lo es. De ahí que el lenguaje trame mundos paralelos a la sombra del sentido, de la prosa del mundo y su cohorte de objetos. Tengo siempre presente la enseñanza de un gurú cannabinoso que solía insistir en señalar que al pensar una canción había que partir del principio que ésta decía cosas en función de una idea musical, que era un texto creado con el expreso propósito de ser cantado. De ahí que muchas letras de canciones luzcan muy menores en el papel (perdón, soy anticuado, ¿debí decir en la pantalla?). En Santiago, por ejemplo, como en todas las versiones de los últimos años, De la Ausencia y De Ti nos es dada en condiciones de extremo despojo: con total prescindencia de soportes superfluos. Y es a tal punto despojada esta última versión que incluso la guitarra, arpegiada, tiende a anularse durante buenos segmentos de la interpretación. Hay las palabras, el sabio delito de recordar. Le basta y sobra con eso a Silvio para suscitar una respuesta impresionante. (¿Qué culpa puedo tener yo si segundos antes de la conclusión de la canción salté como si me pincharan el trasero con un alfiler y fui el único idiota parado y aplaudiendo?).
Como mi tiempo es escaso en estos días, dejaré pasar algunas ideas que se me vienen ahora en torno a las variaciones que ha sufrido la canción al cabo de los años (la primera versión conocida, la exquisita version que hace en el show de Verónica Castro, por nombrar sólo dos hitos). Estoy seguro que algún silviofilo con mejor oído tomará esa posta “al tiro”. Lo que me gustaba señalar era el recurso retórico al que apela Silvio en De la Ausencia…. Como indican los perspicaces amigos en los posteos precedentes (y precursores), esta canción es una suerte de elegía u oda, un lamento, una despedida. Desde que el mundo es mundo los hombres han cantado adioses (además de a dioses, claro está). Quién puede olvidar la oración fúnebre ante el cadáver de Aquiles (Homero), o el discurso de Marco Antonio ante el cadáver de César (Shakespeare). Hay una tradición enorme. Y en eso viene el Budita y ensaya un adiós, a su modo y a su aire. Y en esa selva de referencias clásicas inescapables, va y halla un sendero escasamente transitado.
El va a dar cuenta del dolor que causa una ausencia, él va a cantar la alegría pasada que esa presencia que ya no está más le supo dar. Esa presencia irremplazable. Esa ausencia, esa casi materialización de la nada que paradójicamente lo llena todo (“Tanto que yo te busqué y tanto que no te hallaba”). Pero en vez de cantarle a esa mujer en toda su humanidad (como lo hizo, lo hace y lo hará casi todo el mundo), aquí Silvio va y la rescata en la huella que ella dejó en todos esos objetos que en el tiempo ahora añorado fueron comunes. Esos objetos que otrora fueron testigos, marco, escenario, de la historia de ellos, ahora son acusados, ahora son emplazados por Silvio a traerla de vuelta (¿le recuerda todo esto a alguien La invención de Morel, de Bioy Casares?).
Escuchar De la Ausencia y de ti como un proceso a la conspiración (sorda) de los objetos.
Digamos que esa mujer, desde su ausencia, es metonimizada en las impresiones que ella grabó en la geografía sentimental del trovador. Noten que Silvio apela al mismo recurso, pero bajo otras premisas, en Donde Pongo Lo Hallado (y también lo usa en una de mis cinco-canciones-más-queridas-de-toda-la-vida, pero ésta no es de temática amorosa, y me la guardo para comentarla en otra ocasión). Lamentablemente (para mí), carezco de tiempo suficiente para poder extenderme como yo quisiera respecto a esta canción (puedes respirar aliviado, Reijavo). Pero pasa que aún me estremece recordar el primer show en Santiago. Y como ese recuerdo me hala el vestido y quiere que vaya con él, y abrieron el tema... De la Ausencia y de Ti fue, de modo casi unánime, el momento más emotivo de aquella noche. Silvio que vuelve a salir a escena luego de un breve intermezzo a cargo de Trovarroco. Silvio que pasea por el escenario, que toma su lugar frente al atril y que tras empuñar la guitarra, sin decir nada, juega con nuestras expectativas como un “gato maula con el mísero ratón”. Silvio que repite las dos notas iniciales una y otra vez. Como si no se acordara de la música o de la letra. Como si vacilara de la capacidad de su garganta. Como si desconfiara de la acústica del recinto, molesto por las luces que le dan de lleno en los bigotes. Silvio que repite las dos notas iniciales. Va y viene entre esas notas solas. El silencio erizado que se instala en el Arena Santiago acrecienta la impresión de que esa modesta multitud que rodea el escenario se apresta a recibir el secreto del universo. Silvio que repite las dos notas iniciales. Caras que se miran entre sí, preguntando sin palabras: ¿qué canción es ésa? Caras que se miran entre sí, respondiendo sin palabras: no tengo la más puta idea. Silvio, agachado, mira sus dedos golpeando las cuerdas. Silvio que repite las dos notas iniciales. Hasta que al fin se oye: “Ahora sólo me queda…”.
No hay mucho que “explicar” en esta canción. Y, además, quién soy yo para explicarle nada a nadie, tanto más cuando, como en este caso, se trata de palabras ajenas. Pero, claro, todas las palabras son ajenas. Y ninguna lo es. De ahí que el lenguaje trame mundos paralelos a la sombra del sentido, de la prosa del mundo y su cohorte de objetos. Tengo siempre presente la enseñanza de un gurú cannabinoso que solía insistir en señalar que al pensar una canción había que partir del principio que ésta decía cosas en función de una idea musical, que era un texto creado con el expreso propósito de ser cantado. De ahí que muchas letras de canciones luzcan muy menores en el papel (perdón, soy anticuado, ¿debí decir en la pantalla?). En Santiago, por ejemplo, como en todas las versiones de los últimos años, De la Ausencia y De Ti nos es dada en condiciones de extremo despojo: con total prescindencia de soportes superfluos. Y es a tal punto despojada esta última versión que incluso la guitarra, arpegiada, tiende a anularse durante buenos segmentos de la interpretación. Hay las palabras, el sabio delito de recordar. Le basta y sobra con eso a Silvio para suscitar una respuesta impresionante. (¿Qué culpa puedo tener yo si segundos antes de la conclusión de la canción salté como si me pincharan el trasero con un alfiler y fui el único idiota parado y aplaudiendo?).
Como mi tiempo es escaso en estos días, dejaré pasar algunas ideas que se me vienen ahora en torno a las variaciones que ha sufrido la canción al cabo de los años (la primera versión conocida, la exquisita version que hace en el show de Verónica Castro, por nombrar sólo dos hitos). Estoy seguro que algún silviofilo con mejor oído tomará esa posta “al tiro”. Lo que me gustaba señalar era el recurso retórico al que apela Silvio en De la Ausencia…. Como indican los perspicaces amigos en los posteos precedentes (y precursores), esta canción es una suerte de elegía u oda, un lamento, una despedida. Desde que el mundo es mundo los hombres han cantado adioses (además de a dioses, claro está). Quién puede olvidar la oración fúnebre ante el cadáver de Aquiles (Homero), o el discurso de Marco Antonio ante el cadáver de César (Shakespeare). Hay una tradición enorme. Y en eso viene el Budita y ensaya un adiós, a su modo y a su aire. Y en esa selva de referencias clásicas inescapables, va y halla un sendero escasamente transitado.
El va a dar cuenta del dolor que causa una ausencia, él va a cantar la alegría pasada que esa presencia que ya no está más le supo dar. Esa presencia irremplazable. Esa ausencia, esa casi materialización de la nada que paradójicamente lo llena todo (“Tanto que yo te busqué y tanto que no te hallaba”). Pero en vez de cantarle a esa mujer en toda su humanidad (como lo hizo, lo hace y lo hará casi todo el mundo), aquí Silvio va y la rescata en la huella que ella dejó en todos esos objetos que en el tiempo ahora añorado fueron comunes. Esos objetos que otrora fueron testigos, marco, escenario, de la historia de ellos, ahora son acusados, ahora son emplazados por Silvio a traerla de vuelta (¿le recuerda todo esto a alguien La invención de Morel, de Bioy Casares?).
Escuchar De la Ausencia y de ti como un proceso a la conspiración (sorda) de los objetos.
Digamos que esa mujer, desde su ausencia, es metonimizada en las impresiones que ella grabó en la geografía sentimental del trovador. Noten que Silvio apela al mismo recurso, pero bajo otras premisas, en Donde Pongo Lo Hallado (y también lo usa en una de mis cinco-canciones-más-queridas-de-toda-la-vida, pero ésta no es de temática amorosa, y me la guardo para comentarla en otra ocasión).
Entonces, una vez más, para variar, una mujer se ha perdido: pero esta vez, para recuperarla, Silvio interroga las ruinas físicas de esa relación. Y ya sabemos que “el mundo entra por la puerta…”. Así, la buscará en amigos comunes (“Sigo yendo a Teté”. “Y se siente en la conversación”), en inútiles guías para la zozobra (“no mirar a los mapas”), en los gustos que ya no se comparten y que sin ella han sido despojados de todo placer (“olvidar que fue mío una vez cierto libro”), etcétera, etcetera.
Se diría que es un inventario de náufrago: ya que la nave se fue a pique, veamos qué quedó, si queda algo, y qué se puede hacer con todo ello. La repuesta es de cajón: “… hacer la canción, y decirte que todo está igual”. Y sin embargo: (Todo) “es distinto sin ti”.
Pero resulta que el título de la canción no es De Tu Ausencia, sino De la Ausencia y de Ti. Es una preciosa pirueta verbal esta que se manda Silvio. La frase contiene música en sí misma. ¿Y qué importa si, en tanto lenguaje, la frase sea una rareza jamás usada? Y toda la canción se encarga de definir la diferencia, en afirmar esa “elección” (si es que hubo tal cosa, que no creo). Es que hay, como es evidente, dos sujetos de la canción: Ella y las ruinas que dejó su paso; ella y el vacío fúnebre de un mundo sin su presencia. Por tanto, la tensión que intenta resolver la canción es justamente la postulación de un puente que hiciera posible que ambos entes se confundan, que se reconstituyan en la unidad perdida que se añora: que ella vuelva a presidir la armonía del mundo. Pero no ocurre, y de ahí saldrá la canción, pálido sucedáneo, una ruina más. Y, entre nos, me sospecho que, con cada interpretación, Silvio añade una nueva ruina a su destartalado museo.
En otro orden de cosas, el estrago que Silvio conmemora en esta obra es de tono muy distinto al de Tu Fantasma, canción a la que podríamos llamar con justeza De tu Ausencia.
La distancia de Tu Fantasma a De la Ausencia y de Ti es, aproximadamente, la que va de “una acuarela falsa de Dalí” a plantarte en El Prado madrileño frente a La metamorfosis de Narciso. (En la junta, charlando con Lady Piscola y Farael, decíamos que Tu Fantasma se para o tambalea a mínimos milímetros de ser un bodrio cursilón al mejor/peor estilo Ricardo Montaner, pero que, inexplicablemente, se salva de caer allí. No nos explicamos cómo es que lo logra, claro, y será por eso que al final, por las dudas, no la cantamos, o que me dormí, no sé bien).
Una personal: hace un tiempo “dedicaba” yo esta canción a una mujer más o menos hipotética (como todas). Pero a diferencia del amigo silviófilo que también la dedicó a alguien, con ella yo no he tenido, ni tuve, nada. La “dedicaba” en sentido inverso a lo que la canción propone: no despidiendo una presencia, sino invitándola a materializarse: no después de una historia sentimentalosa, sino antes.
Me explico: es como que en este caso la ausencia de ella, de esta hipótesis de conflicto amoroso, era una ausencia pre-existente a la historieta amorosa, una ausencia que tomaba morada en la total apertura a lo infinito: una ruina, una herida siempre ya abierta, desde antes de todo antes, en el implacable e insensato porvenir. Silvio es infalible (dicen).
Maine Es una amiga mexicana de Silvio, que pasó un tiempo en la Habana con él. Tal vez por ese lado se explique la mención a "no mirar a los mapas", dentro de las cosas que se obliga a dejar de hacer para no acrecentar la nostalgia. pamela PRIMERO QUE TODO GRACIAS POR QUERER CONOCER LO QUE PIENSO, PUEDO COMENTARTE QUE AÚN SABIENDO LA HISTORIA Y LOS POSIBLES SIGNIFICADOS DE ELLA, PARA MI TIENE UN TOQUE MÁS PERSONAL, ES DECIR, UNA INTERPRETACIÓN FUERA DE LA REALIDAD QUE TODOS CONOCEMOS.
DESDE LOS 18 HASTA LOS 23 TUVE UNA PAREJA IDEALIZADA, PESE A QUE LO AME CON TODO MI SER, ME PORTE MUY MAL CON ÉL (AUNQUE NUNCA SE ENTERÓ DE NADA, CREO", ERA UNA FORMA DE ESCAPAR DE UNA REALIDAD QUE ME TUVO ATRAPADA TANTO TIEMPO.
POR LO TANTO, A PESAR DE LOS BELLOS MOMENTOS QUE PASAMOS, NUNCA CONCRETAMOS NADA. SE PERDÍA POR LARGO TIEMPO PERO SIEMPRE LLEGABA A MI.
BUENO ES UNA HISTORIA BONITA PERO LARGA PARA COMPRENDER.
CUANDO LO PUDE SACAR DE MI, SEGUÍ RECORDÁNDOLO PERO CON EL TEMA "TU FANTASMA".
ESO ES.
UN ABRAZO PAME
NUESTROS MUNDOS CHOCABAN
KonoGenial Pame; para mí también esta canción (que es mi preferida, aunque por muy poco margen de otras decenas de ellas) tiene significados personales, de sueños, de ideas futuras sobre lo que será mi vida; por eso que el verso "Ahora sólo me queda buscarme de amante la respiración" se ha transformado en el lema de mi vida y será mi epitafio musical. Te entiendo bien. PD: También "Mi fantasma" tiene significados parecidos para mí Un abrazo _________________ mariposasilvioKono:
Te agradezco por la interpretación.... siempre aciertas en tus comentarios justo en los momentos en que escucho una y otra vez esta canción....y como te imaginarás está dedicada a él.... pero yo la interpreto en el sentido de que a pesar está a mi lado, su espíritu y corazón no es capaz de abrazarme........y me gustaría cambiar tantas cosas, y no sentir este dolor.....
Hace tiempo que no posteaba,,,,, asi que confirmo una vez mas mi precencia.....
Una vez más te agradezco......
Tocando a silvio que increible este conocimiento en conjunto que han hecho......desifrando el verdadero significado de las frases que nos hacen soñar y que para cada uno tienen un sentido distinto, dependiendo la instancia de nuestras vidas en que se manificieste y como estamos preparados para recibirla.. la palabra de silvio, simpre ha sido cual maná..
yo hace años tengo el libro "que levante la mano la guitarra", me ha ayudado ha recibir mejor el mansaje, y es que antes no los tenia a todos ustedes :)
los abraso a todos desde constitucion, chile
quería decirle a Kono que también "De la ausencia y de ti" es mi canción preferido. y al leer tu comentario que me ha parecido genial, yo podría decir, que me permití usar una estrofa de esta canción cuando murió mi papá, ya hace 10 años, "hoy quisiera ser vieja y muy sabia y poderte decir lo que aquí no he podido decirte" por que era lo que sentía en ese preciso instante... quién mejor que silvio para interpretar lo que uno siente? tengo muchas favoritas por cierto, pero ésta es como un pedacito de mi...
Publicado: Jue Mar 20, 2008 4:21 pm Asunto: ________________________________________ giralunaquería decirle a Kono que también "De la ausencia y de ti" es mi canción preferido. y al leer tu comentario que me ha parecido genial, yo podría decir, que me permití usar una estrofa de esta canción cuando murió mi papá, ya hace 10 años, "hoy quisiera ser vieja y muy sabia y poderte decir lo que aquí no he podido decirte" por que era lo que sentía en ese preciso instante... quién mejor que silvio para interpretar lo que uno siente? tengo muchas favoritas por cierto, pero ésta es como un pedacito de mi... Publicado: Jue Mar 20, 2008 4:21 pm Asunto: ________________________________________ Naitsabes De acuerdo con la explicación de Kono, ¿Tete es la misma persona a quien Silvio dedica "Derecho Humano o Esto no tiene título"?
¿"Sigo yendo a Tete" significa: - Sigo yendo a ver, a visitar o a casa de Tete?
Saludos desde Bogotá, hoy domingo cuando se corre la media maratón.
buscaba algún motivo para llorar, pero no me sale, al menos disfruté de las interpretaciones de las letras de cada uno. No puedo dar mi interpretación propia porque sus versos se bordaron en mi corazón. ..."Ahora sólo me queda...olvidar que fue mío" _________________ "...El corazón se ahogaba de ternura, De ganas de vivir multiplicado Y hoy es un corazón tan mutilado
Jechu
muy bueno... un tema que toca fondo en mi... viví dos años solos en san antonio y en mis últimos meses encontre en unos cds viejos donde salia ese tema, ya me gustaba silvio, pero de la ausencia y de ti no lo habia escuchado. Lo oí y rapidamente tomé la guitarra y lo busque en el cancionero. A partir de ese momento se transformó en una canción infaltable en las tantas noches que pase bebiendo vino y fuamando cigarros, coreada por aldo, por seba, por chino, por natalia cada vez que nos reuniamos a hacer de las noches porteñas en mi casa de llolleo un circulo de humos, risas, carcajadas y cenizas donde la gran pregunta era que queria decir de la ausencia y de ti. Me di el tiempo de leerlo todo y por supuesto de determe un rato y recordar aquellos tiempos que no se porque terminaron, tal vez para ser buenos recuerdos. saludos a todos.
Flor Sin Jardin Vigía
Es un tema hermosisisisisimo!, que las manos se inquietan por hacer esas notas para salir la melodía!! ..
cóm admiro a los músicos que tienen el arte y la magia tan dentro que quieren ser parte de sus notas. Y niño Jechu, terminaron porque todo en la vida es una etapa de crecimiento. Es genial vivir solo, pero también fuimos creados con más gente alredeor. Y lo que nos cuentas de tu casa de Llolleo, me recuerdan las juntas aun quedan cosas por descubrir fuera de nuestras experiencias vividas. Aun me da pena esta canción, pero la interpretación de esta canción sólo se puede vivir.
Que ha conseguido morir de cordura..."
lorena1305
UNO DE LOS MOTIVOS POR LOS QUE ME UNI AL FORO FUE QUERER APRENDER MAS DE SILVIO, CANCIONES, VIVENCIAS DE CADA UNO DE SUS SEGUIDORES Y CONOCIMIENTOS... REALMENTE CON ESTE ESPACIO QUEDAN MAS QUE LLENAS MIS ESPECTATIVAS DEL FORO
FELICITACIONES A TODOS LOS QUE ESCRIBIERON ACA, SE NOTA SU DEDICACION Y SENTIMIENTO POR EL TEMA. YA QUE PARA MI ESTA CANCION TIENE UN SIGNIFICADO PERSONAL COMO PARA VARIOS DE LOS Q LEI....
katiusca Pionero
Esta canción representa mucho para mi. Desde que la escuche por primera vez me encanto y la escuche muchas veces hasta que se rayo el disco, sin saber porque me llego a lo mas profundo. Lo interesante es que despues tomo mas sentido, conoci al hombre que me lleno, me complemento y que le encantaba Silvio.. la nombramos nuestra canción, esas cosas que comparten los amantes.Siempre la poniamos: solos. con amigos en viajes, en fin. La relacion termino y aun tiene sentido todo, y mas, el recuerdo de cosas pequeñas y tontas... el andar en las calles, el libro perdido. Es muy profunda
http://www.elcomercio.com/entretenimiento/Silvio-Rodriguez-conmueve-Buenos-Aires_0_593940618.html Conmueve Buenos Aires http://www.clarin.com/espectaculos/musica/Ferro-vibro-Silvio-Rodriguez_0_593940868.html Ferro vibró durante más de tres horas
Segunda Cita, este martes 29 de noviembre de 2011 …Y miren lo que me manda Tony Guerrero: un óleo con algunas fotos de los conciertos por los barrios que ustedes escogieron. Así que este regalo es, al mismo tiempo, para Tony, Los Cinco, ustedes, yo. No olvidemos argentinos y uruguayos. No olvidemos chilenos, paraguayos, bolivianos, peruanos y brasileiros. No olvidemos venezolanos, colombianos, ecuatorianos, surinameses y guyaneses (arahuacos como los cubanos). No olvidemos el vasto archipiélago antillano, sobre todo las menores, porque de las mayores todos se acuerdan… Y… ¿qué hay con los del norte, que también viven y padecen?… Mejor, no olvidemos el mundo. Felicidades, mundo. Te queremos.
Desde hace mucho tiempo, Argentina ha sido muy importante para mí, afirmó hoy en esta capital el cantautor cubano Silvio Rodríguez al recibir los atributos que lo distinguen como Huésped de Honor de esta ciudad.
Rodríguez formuló la valoración instantes después que el asesor del diputado Julio Raffo, Jorge Sethson, le entregara la medalla y el diploma que validan la distinción, concedida de forma unánime por la legislatura porteña. El fundador del Movimiento de la Nueva Trova cubana dijo que la música folclórica y la impronta de los cantores argentinos "están también en mi quehacer", y enfatizó el rol inspirador que en su extensa carrera ha tenido la figura de Ernesto Che Guevara.
Recordó además que "la mejor edición del Infierno de Dante que yo leí fue una de las muchas que hizo Bartolomé Mitre".
Silvio Rodríguez concluirá esta noche con un concierto en el porteño estadio de Ferrocarril Oeste una gira que comenzó el pasado día 10 en la ciudad de Córdoba, donde además recibió el grado de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional (UNC).
Al agradecer el reconocimiento, consideró que "hace falta mucha suerte" para llegar a un momento como éste y ser distinguido con semejante título.
Si algo me ha enseñado la vida es que para llegar a un instante así "hace falta una preparación enorme de ignorancia, de sufrimientos, de millones y millones de personas que nunca llegan a nada para que solo unos pocos en la vida podamos llegar a algo", argumentó.
El periplo continuó en la ciudad de Rosario, donde fue declarado Visitante Distinguido por el Concejo Municipal, y el miércoles último se presentó en el Estadio Charrúa, de la capital uruguaya.
Según anticipó aquí el propio Rodríguez en conferencia de prensa previo al inicio de la gira, en el concierto de hoy tendrá la visita de Víctor Heredia y "excepcionalmente" interpretará algunas canciones de un disco en preparación, las cuales tocó recientemente en un concierto en Santiago de Cuba.
"Aunque no son de las cosas más recientes que he compuesto, sí son inéditas", manifestó el autor de Canción del elegido y anticipó que se trata de canciones "muy diferentes en cuanto a ritmos y lenguajes musicales".
El socialismo no requiere intelectuales asalariados al pensamiento oficial
MIÉRCOLES 9 DE NOVIEMBRE DE 2011
Palabras en la Universidad Nacional de Córdoba Estimada Rectora de la Universidad Nacional de Córdoba. Profesores, alumnos, amigos:
En las diferentes luchas de emancipación de Cuba, siempre participaron hombres de diversos países: latinoamericanos, españoles, polacos, chinos, norteamericanos; por sus méritos, llegó a ser General en Jefe el dominicano Máximo Gómez Báez. Posteriormente, como en gratitud, generaciones de cubanos han participado en gestas de distinto tipo en países del mundo. Sólo en los años 30 del pasado siglo, en la guerra civil española, lucharon más de un millar de cubanos voluntarios en las brigadas internacionales.
Pero después del triunfo de la Revolución, en la década del 60, la idea de ser internacionalista empezó a ser en Cuba algo así como lo máximo, y por estar dispuesto a serlo llegó a medirse la calidad de hombres y mujeres. Incluso se hizo habitual que pusiéramos por escrito nuestra disposición de ir a cualquier punto del planeta en que la solidaridad nos reclamara.
Aún así, inicialmente yo no entendía muy bien el internacionalismo. Hasta los 20 años pensaba que era un gesto generoso, pero no estaba totalmente convencido de aquello de marcharse a ayudar a otro país, cuando en nuestra propia tierra faltaba tanto por hacer.
Sólo unos pocos años antes, en nuestra más reciente etapa de liberación, luego de una dura travesía desde México hasta Cuba, un argentino había formado parte del núcleo que fundara el Ejercito Rebelde. Ya en la Sierra Maestra había comandado la segunda columna guerrillera y había realizado la invasión desde el oriente hasta el occidente de Cuba, a la par del legendario Camilo Cienfuegos. Después había estado al frente de la toma de la importante ciudad de Santa Clara, acción que infringió una derrota significativa al ejército de la tiranía. Este argentino formó parte del Gobierno Revolucionario, fue presidente del Banco Nacional y Ministro de Industrias. Además fundó una familia y tuvo varios hijos en Cuba. Pero todos sus cargos, incluso su amada familia, los dejó por ser capaz de sentir en su mejilla la bofetada dada a otra persona en otro lugar del mundo, según sus propias palabras.
Comprender la dimensión del sacrificio de este hombre, su idea del internacionalismo como acto supremo de solidaridad, como expresión máxima de la condición humana, movió mis convicciones.
En junio de 1967, cuando fui desmovilizado de mi servicio militar, aquel hombre al que sus compañeros cubanos habían apodado cariñosamente Che, ya se encontraba en Bolivia en otra experiencia internacionalista. Apenas le quedaban 4 meses de vida.
Su muerte, en octubre, fue una conmoción en mi país, muy especialmente para los jóvenes de mi generación. Este hecho, que también tuvo repercusiones universales, terminó de fraguar un arquetipo humano que nos serviría como brújula durante años. Tanto fue así que desde entonces empezaron a salirme composiciones donde trataba de explicar los significados de su altruismo.
La primera de las canciones que compuse motivado por el Che fue La era está pariendo un corazón. Este tema, que al inicio suscitó controversias por el uso de la palabra parir, acabó convirtiéndose en un suceso nacional, interpretado por la extraordinaria Omara Portuondo. Curiosamente también fue la primer canción de la llamada nueva trova que trascendió las fronteras de Cuba, cuando Pino Solanas la incluyó en su importante documental “La Hora de los Hornos”.
Fusil contra Fusil, la segunda canción que escribí por Ernesto Guevara, la compuse sólo unos minutos después que la primera. Y es que en La Era me faltaba el nombre y el apellido de quien me había mostrado aquella forma de entender la solidaridad. Pero siempre fui enemigo de lo demasiado explícito. Por preferencias personales pensaba que las palabras de las canciones tenían que parecerse a los tropos poéticos. Por eso en Fusil contra fusil, más que a la persona, mencioné la conclusión extrema a la que había llegado un hombre: que a los fusiles de los opresores podían responder los fusiles de los oprimidos.
América, te hablo de Ernesto se me apareció en 1972, muy cerca de aquí, en el primer país Latinoamericano que visité. Era el Chile de otro hombre admirable: Salvador Allende, quien había llegado a la presidencia por la vía de las urnas. Su gobierno era una coalición de izquierdas donde sólo el MIR y otros pocos creían en la teoría del foco guerrillero. Un día hubo un gran mitin en el Estadio Nacional, donde figuraban los rostros de muchos próceres de América. Viendo que faltaba el Che, construí mentalmente la canción y cuando llegué al hotel sólo tuve que transcribirla.
Un hombre se levanta, también llamada Antesala de un Tupamaro, la hice para una serie de televisión que contaba las peripecias de la guerrilla urbana del Uruguay. Tuve la suerte de que fuera interpretada por Sara González, que empezaba por entonces y la convirtió en un éxito.
La oveja negra la compuse también en los 70, en un período en que, por identidad continental, traté de usar ritmos de la música andina y del cono sur.
Hombre fue para conmemorar el XX aniversario de la caída del guerrillero. Era 1987 y cuando digo “Hombre y amigo, aún queda para estar contigo, Hombre sin templo, desciende a mi ciudad tu ejemplo”, estoy cantando frustraciones de una sociedad que un Hombre con mayúscula ayudó a fundar con un alto nivel de exigencia.
Desde entonces hasta hoy han cambiado algunas cosas. Con la caída del campo socialista el mundo, que desde el punto de vista de las superpotencias era bipolar, aparentemente empezó a ser dominado por un solo punto de vista. Hablo de apariencias porque nosotros seguimos siendo un Tercer Mundo testimoniante e indignado. Y es que mientras existan las espantosas diferencias que nos separan y las intolerables injusticias que cometen los más poderosos, la idea de redención de hombres como este argentino-cubano-rosarino-cordobés-congolés-boliviano Guevara inspirará principios, obras y canciones.
No hace mucho hice una Tonada del albedrio y la incluí en el último disco que he grabado. En ella retomo la todavía vigente idea del Che de que el socialismo no requiere intelectuales asalariados al pensamiento oficial. Y desmiento a los que quieren estigmatizar al revolucionario como hombre violento. Y es que la violencia a ultranza no hubiera congregado tanto mundo dispar, como hace el Che; esto sólo es posible bajo la divisa del amor.
Algunas de las ideas de este hombre fueron concebidas en un mundo que ha sufrido cambios. Pero su búsqueda de una dignidad humana plena sigue siendo un motor contemporáneo. Porque Ernesto Guevara no tuvo intereses mezquinos: fue un inconforme radical, un iconoclasta que puso su pellejo por delante para dar un sentido superior, más que a su propia vida, a la vida de todos. Por eso ha sido lucidez inspiradora de actos, poemas y canciones en muchos tiempos y lugares. Por eso aún los jóvenes del mundo lo llevan como emblema. Por eso los cubanos todavía andamos con su espíritu en actividades solidarias de la salud, la educación, la cultura, el deporte y la amistad entre los pueblos.
Y en la tarde de hoy pudiera decir que el Che, insólitamente, también está en la profunda gratitud que me motiva este acto, en esta casa Universal de Córdoba, tierra donde este Hombre sin muerte también dejó su huella.