jueves, agosto 02, 2007

Analizando en el Jardin de la Noche

silviofilos
Reijavo
Meditando sobre COSMONAUTAS, me dí cuenta que el tema incluído en el "Oh Melancolía", llamado "En el jardín de la noche" es lo mismo, pero más elaborado, en un lenguaje más poético, más complejo me refiero. Las claves son las mismas: EL universo, el cosmos, las estrellas y el deseo incontrolable de querer ir ahí, tomarlo todo.



Veamos:



En el jardín de la noche
hay una rosa, luminosa,
que me mira fijamente a los ojos,
parpadea y me quiere decir cosas,
tantas cosas que no sé, que no sé.



Y es cuando alargo los brazos
para llevarle mis manos tan abiertas
que casi me siento llegar con el pie.

El jardín de la noche son las estrellas desparramadas en el firmamento nocturnal,
porque encima de otro coche no pueden lucir tan bellas, Silvio compara a cada estrella con una flor,formando un hermoso jardín nocturno.

En cosmonautas silvio dice "y en el jardín de la noche, flores brillan de recolectar".

Los misterios del universo, los de las estrellas son infinitos. Día a día científicos de todo el mundo se desvelan tratando de descubrir los secretos que dieron origen a la vida, al cosmos. Tantas cosas que no sé, que no sé.


Particularmente silvio nos habla de una estrella, una en particular, una que es la ROSA que lo mira a los ojos y parpadea. Silvio se siente tan cerquita de ella, que es como si la tocara, como si dando un paso llegara a ella.

Pero yo, quiero ser de noche
el dueño de los ojos,
de la altura, y he de fundir
la montura para galopar mi sueño.

En busca de un sueño. Un sueño que silvio quiere realizar, sobre el que quiere galopar, es el de llegar allá tan lejos, a esa rosa, a esa estrella.
Me imagino a Silvio forjando su montura y luego montado arriba del sueño (a caballo se alumbra la noche), es decir, haciendo todo lo imposible por conseguirlo, ser el dueño de la altura.

Volaré, tengo que domar el fuego
para cabalgar
seguro en la bestia de futuro
que me lleve a donde quiero.

Esta estrofa para mí no es nada de etérea. Y la siguiente tampoco.

Silvio nos habla claramente de un cohete, una cosmonave (la bestia de futuro que me lleve donde quiero), él mismo nos dice "volaré, tengo que domar el fuego", es decir, esos fuegos son las explosiones que producen esas bestias de futuro de cabo cañaveral y que tanta incertidumbre producen a todos cuando se lanzan al espacio venciendo la gravedad a una velocidad cercana a los 11 Km por segundo.

El pájaro violento, el caballo de fuego, el corredor de viento, la bestia de futuro son el COHETE que monta nuestro Silvio. Volaré, volaré al jardín del cielo, en un pájaro violento, en un corredor del viento, en un caballo de fuego.



Volaré,
volaré al jardín del cielo,
en un pájaro violento,
en un corredor del viento,
en un caballo de fuego.

Silvio nos regala una hermosísima canción, otra versión de "Cosmonautas".


Jadiazz:vale la pena recordar lo que se reflejo en libro Silvio memoria trovada de una revolución, de Joséba Sanz editorial txalaparta:
otro tema incluido en el disco es En el jardín de la noche, dedicada al vuelo espacial conjunto CUBA-URSS y al héroe espacial cubano: Arnaldo Tamayo, que participo en dicha expedición a bordo del Soyuz 38, siendo el primer latinoamericano en volar al espacio exteriorlo cual esta claro que la interpretación de reijavo es la redifinitiva

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Excepcional la explicación.MIL GRACIAS !

Anónimo dijo...

Yo me imagino que habla del miedo no físico tan caractarístico de la raza humana, de la incertidumbre y de la necesidad de seguridad. En cualquier caso, he escuchado a Silvio decir en repetidas ocasiones, que cada uno interprete... es arte compañer@s... un saludo.gracias

Anónimo dijo...

Pensé firmemente que se refiere a una mujer, el jardín de la noche, el lecho de amor y que la rosa es su mujer y que le parpadea... como esperándolo...bueno, las canciones de Silvio las hizo para que cada quien las entienda como quiere y dentro de las alegorías y metáforas caben mil interpretaciones.

Unknown dijo...

Coincido con lo que pensaste , yo pensé lo mismo

Unknown dijo...

Yo lo interpreto con una visión muy personal y es una alegoría a la resiliencia intrínseca del ser humano, el orgullo y el amor a sí mismo después de cada descalabro, como el Ave Fénix resurge de las cenizas, nuestro ego personal nos levanta cada que nos caemos. He estado en varias ocasiones cerca de perder la vida y he recurrido múltiples veces a los impulsos de esta obra para recuperarme. Podré haber tenido un accidente o tener una carencia pero nuestro yo interior te lleva a salir adelante, a ponerte de pie, después caminar, luego correr y hasta volar, volar tan alto, elevándote en las alturas con la fuerza de bestias o caballos del alma que te catapultan a los sueños y a seguir viviendo, trabajando, disfrutando de lo hermoso de nuestro universo y de la vida.

Anónimo dijo...

Yo lo interpeté de la misma forma, por eso me atrapó desde el primer momento en que la escuché. Saludos!