jueves, septiembre 22, 2011

Analisis de la Gota de Rocio



silviofilos
escaramujo
¿Qué es la gota de rocío?¿A qué se refiere con el sol?¿Qué historia cuenta? A mi se me ocurren tantas explicaciones que ando perdido. Guíenme por favor amables Silviófilos por las puras sendas de esta canción.

La gota de rocío
del cielo se cayó
y en ella el amor mío
la carita se lavó

Pero era tan temprano
que no salía el sol
y se helaron las manos
y mejillas de mi amor

Creí que las estrellas
la iban a buscar
y que en su cara bella
se ponían a jugar

Me dijo: tengo frío
acércame calor
y fui con tanto brío
que encendí su corazón

Y mientras la besaba
me dijo en un temblor
esto es lo que faltaba
para que saliera el sol

Oh! gota de rocío
no dejes de caer
para que el amor mío
siempre me quiera tener.
beto juarez¿Cuáles son algunas de esas tantas explicaciones que se le ocurren al Escaramujo?


Si hay una historia contándose en esta canción, lo cual no me resulta tan evidente por ahora, habrían tres actores: la gota epónima, el sol, el amor del narrador. Y yo sumaría tmb al narrador (como los tres mosqueteros que en realidad eran cuatro).
Ojo con la simbología. El rocío es la lluvia tenue que anuncia el fin de la noche, la alborada.
El sol, en esta canción, es el nuevo día.
El amor se lava la carita con esa gota de rocío.
Pero el sol no ha salido, ni va a salir (veo navegando nubes, que me revelan algo de eternidad).
Hace frío, otra vez, alguien pide calor.
¿Quién? ¿La gota de rocío? ¿El amor que se lava la carita?

El narrador se acerca con brío (y aquí Silvio dice que el frío se vence con brío), enciende su corazón, la besa y entonces la gotita habla y dice que de ese beso a lo blancanieves ha nacido el sol.

Si se mira bien, es el mismo tema, los mismos símbolos, actuando de la misma manera, que conocimos en Leyenda.

¿El sol es la revolución? (como en Leyenda)
¿La gota de rocío que "cae" (notar ese verbo) del cielo es el compromiso, la esperanza revolucionaria?
¿Es por eso que Silvio, el narrador, el amante, el poeta, le pide a la gotita que no deje de caer, porque de ella es que se ilumina el sol de la revolución?
¿El amor tiene "carita" porque es la infancia que será redimida por el sol colosal de la revolución?

Al comienzo del cante la gota de rocío ya cayó.
Al final de la canción, sin embargo, Silvio implora a ésta que no deje de caer (antes la canción no tenía destinatario, al final se dirige al oído de la gota).
Ese pedido no está dicho, creo yo, en el sentido de que la gotita continúe en proceso de caída libre (entre otras razones porque ya cayó), sino en un sentido mayor.
Obviamente, no es la misma gota. Y, al mismo tiempo, es esa única, ubicua, incesante gota: La belleza que en un estrépito de siglos paren los cielos, para que los poetas puedan cantar.

¿Será por todo esto, me pregunto, que La gota de rocío siempre me enciende el corazón?

escaramujo
Güije
Aquí van dos poemillas más que hablan de gotas de rocío, tópico romántico, con algunas similitudes y algunas diferencias con la canción de Silvio:
LA GOTA DE ROCÍO

La gota de rocío que en el cáliz
duerme de la blanquísima azucena,
es el palacio de cristal en donde
vive el genio feliz de la pureza.
Él la da su misterio y poesía,
él su aroma balsámico le presta;
¡ay de la flor si de la luz al beso
se evapora esa perla!

Gustavo Adolfo Bécquer

On a Drop of Dew

See how the orient dew,
Shed from the bosom of the morn
Into the blowing roses,
Yet careless of its mansion new,
For the clear region where 'twas born
Round in itself incloses;
And in its little globe's extent
Frames as it can its native element.
How it the purple flower does slight,
Scarce touching where it lies,
But gazing back upon the skies,
Shines with a mournful light
Like its own tear,
Because so long divided from the sphere.

Andrew Marvell

Para los que como yo no son duchos en la lengua Shakesperiana aquí hay una breve explicación.
http://garciala.blogia.com/2006/031503-reflections.php

Fíjate, ya has dado dilecto compañero las tres posibles explicaciones que yo veía, amor, revolución y poesía en medio de tus preguntas.
_________________
beto juarezprecioso poema ése en inglés, gracias por ponerlo en castellano.
pero no nos ayuda mucho: en Silvio la gota de rocío es una alegoría: figura para prefigurar otra idea; en el otro caso es una gota de rocío nomás.

Oskr

Hola, desde la primera vez que escuche esta cancion, la he asimilado con el primer amor, puro y libre de contaminacion, en el amor real entre dos seres que se encuentran, independiente del momento en que lo hicieron, y el tono infantil de la letra me habla de eso, al enamorarnos nos volvemos a sentir como niños.

Una humilde opinion y muy personal.

trovadorhp79
en ella el amor mío la carita se lavó ...

sencillamente genial!!
Toño
Hola. Soy nuevo en los foros, así que tengan paciencia porque estoy bastante perdido con esta canción.

Hasta el último párrafo se puede entender algo, o se puede relacionar con otras canciones de temática parecida. El Sol no sale, su amor tiene frío,.....

Pero la última estrofa me despista. Silvio dice a la gota de rocío que no deje de caer. ¿Por qué? Porque si no hay rocío, su amor no tendrá frío. O sea, si hay rocío (oscuridad, frío,....) su amor le querrá a su lado para darle calor. Silvio desea que la gota de rocío no deje de caer, o sea, no quiere que salga el Sol porque sino su amor no le necesitará a su lado.

¿Qué opináis? Por favor, dádme luz maestros silviófilos. Dejadme ver el Sol después del rocío.
TONI
Andrés
Mmmh, ando medio perdido yo también.

Por empezar por algún principio: la gota de rocío es algo inasible, ¿no? Uno puede percibir el rocío de la madrugada, pero una gota de rocío es algo hasta "más liviano" o efímero que una gota de agua. ¿Por qué? Ah, no sé nada de composiciones químicas, pero en el inconsciente colectivo -o en el mío más solitario- esto es así. El rocío es más efímero que el agua. Quizás tenga que ver con lo corto de su existencia. El rocío dura lo que dura un instante del día, el amanecer, el preludio de la llegada del sol. Creo que en ese sentido Silvio está marcando una relación entre lo efímero del amor y la necesidad de su continuidad eterna. Un poeta dijo por allí, no recuerdo quién ni dónde: "las cucarachas se bañarán en el rocío", y esto apoya la imagen del rocío como un ciclo eterno, similar al de la vida, similar al del amor (no diré similar al del capitalismo porque es un ciclo de otra índole que nada tiene que hacer aquí, jej-. En todo caso y tonterías aparte, creo que en definitiva hay un goce en la agonía de todo amor.
Sé que dejo mil cabos sin atar, sobre todo en función de los personajes nombrados por Beto: el Sol, el amor, la gota de Rocío y el narrador -como cuarto mosquetero, je-.
Pero al margen de esto hay una linealidad de la "historia" que sí me resulta bastante básica. La situación sería esta: Silvio y su amada están evidentemente al aire libre antes del amanecer. Una gota de rocío cae sobre el rostro de su amada. El sol demora en salir y ella empieza a tener frío, en las mejillas mojadas por el rocío y en las manos con las que se las limpió. "Creí que las estrellas la iban a buscar, y que en su cara bella se ponían a jugar", el rocío se convierte en escarcha, el frío es realmente intenso, hipérbole disfrazada de frase poética muy bella, por cierto; Silvio ha de ver las gotas de rocío o de semi escarcha en el rostro de la amada. Ella le dice "tengo frío, acércame calor", y él envalentonado se le acerca. Si yo fuera mi buen amigo Héctor Jara podría estarle encontrando más de un doble sentido a esta parte de la canción -vamos, ¿qué hacía Silvio en la intemperie con una mujer? ¿Ella le dice "tengo frío, acércame calor"? Malpensados, abstenerse de opinar-. Por supuesto, ellos no estaban saliendo del baile de promoción por lo que Silvio no le prestó su chaqueta para que ella la pasara sobre sus hombros. Evitando todo doble sentido, la primera opción que me queda es que él se le acerca, la besa, le hace saber que es amada. Ella le dice "esto es lo que faltaba para que saliera el sol", haciendo un tierno paralelismo entre el beso de Silvio y el maldito sol que no llega más. Y ahí es cuando Silvio, narrador, invoca a la siempre puntual gota de rocío de días venideros, para que al seguir cayendo, siga permitiéndole tener excusas y motivos para besar y acercarse a su amada.
En definitiva es una de esas canciones en donde de un instante anecdótico Silvio hace magia y construye una maravillosa canción con la que todos nos hemos emocionado, en mi caso hasta el paroxismo.

Abrazos silviófilos,

Andrés.-
_________________
nadineExcelentes comentarios, Andrés. Y los que no somos malpensados (sí, claro) hemos sucumbido a la magia absolutamente ingenua y tierna de esta canción... Con instantes como esos, cómo no querer eternizar el rocío, y "alargar el espacio entre el beso inicial y el adiós"...



Carnaza.A mi parecer aquí hay dos cosas muy significativas primero que Silvio hace un paralelo de los estados de animos de su amada o en terminos más academicos del objeto del deseo con el paso del día primero tenemos en la primera estrofa que tiene que ver con el amanecer pues tenemos la precencia de la gota de Rocio pero al mismo tiempo podemos decir que la gota de rocio es una metáfora que representa a una lagrima dice que se lava la cara en la gota y luego que se hielan las manos por que no sale el sol, esto si lo llevamos al plano dle sentimiento el hecho de que se lave la cara es por que se la cubre al llorar entonces ovbiamenmte como aun no sale el sol( tristeza) se le hielan las manos y las mejillas por el llanto.
Luego en la 4ta estrofa dice que tiene frío y èl se acerca a ella para llevarle el sol o su calor y luego en la siguente dice que su beso era lo que faltaba para que saliera el sol o en otras palabras se acabara su pena, luego por eso Silvio hace una imbocación al final y pide que la gota nunca deje de caer por que es a causa de aquella gota o aquella lagrima que en definitiba se acerca a su amada o al objeto del deseo

MI humilde pensamiento

drug_free
Quizás por mucho tiempo miré este mensaje sin comentarlo, y hoy hago presentes mis palabras para felicitar a cada uno de ustedes por darle tantas explicaciones a palabras que de una u otra manera cada uno le da un significado, y como dice Silvio en algun concierto en el año 84 (creo) esta es una canción infantil
por esas cosas busqué en que año escribió esta canción, (tambien hay que ver esa etapa de silvio)
por las fechas, dicen que es entre el 79-80, o sea, ya no estaba en el ejército (quizas es muchisimo más antigua esta canción y es durante esos años que la estrenó)
Pero a mi modo de ver este tema me planteo lo siguiente, Quien no dice que silvio estaba solo? (sin la presencia de una mujer a su lado) Quizás hasta hable como de un sueño o un anhelo que el deseaba en ese momento, me explico:

hipotéticamente hablando, Silvio se encontraba en el ejercito, o en el momento que viajaba en la flota Cubana de pesca, y sintió hasta como la nostalgia de no estar acompañando (puede ser en este caso una mujer o hasta su misma patria)y, tuvo la mejor excusa para comparar dicha nostalgia con algún objeto que le fue visible en ese momento (en este caso la fria madrugada con una gota que cayo de alguna parte) y plasmó ese sentimiento en la cancón, Imaginandose lo que hubiese hecho Si su amada estuviese con él en esa fría madrugada, o como estaría Cuba a esa misma hora (hay una divisón geográfica y hasta climatica que divide el dia con la noche, y en este caso lo asimiló con esa madrugada entre el lugar donde él se encontraba y Cuba)

Esa es mi opinion, acepto reclamos cinsultas ofensas o invitaciones a cenar jjejejejejje

itolupinsiii... es una canción de amor nada más... que cuenta cómo transcurre el momento en que se conocen y besan.. No creo que vaya más allá! así la veo yo!

Descarga: Katia Cardenal canta a Silvio Rodriguez.



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Respuesta de Pablo Milanes

A solicitud del trovador Silvio Rodríguez La Jiribilla reproducio dos mensajes de Pablo Milanés ( en negrilla)publicados en el blog Segunda Cita.


Me escribió este amigo diciéndome que Pablo le había enviado estas respuestas. Yo las reproduzco como entrada oficial de mi blog. Me gustaría que Cubadebate y otros medios también las publicaran, como hicieron con los intercambios de comentarios anteriores.
Silvio Rodríguez

Juan Pin, esto es lo que pienso de todo lo que he venido leyendo. Si te parece lo publicas.

Un abrazo. Pablo

Juan Pin, hermano, esta es una más de las diatribas incontroladas de Silvio frente a mí, llena de mentiras y tergiversaciones, como cuando me venía pidiendo perdón por todas ellas, desde hace más de veinte años, y yo no lo perdono. Es posible que una vez más llore, se arrepienta y pida el perdón que jamás le voy a conceder; más aún cuando ha tenido el impudor de hacer público su viejo rencor (no sé de qué categoría, que lo analicen los psicólogos) y que ha llegado a comprometer mi dignidad y mi militancia revolucionaria. No deseo involucrarme en un debate reducido sólo a los usuarios de estas nuevas tecnologías, que al final son la mínima expresión de la información en Cuba.

Un abrazo, tu hermano,
Pablo

Juan Pin, si te he escrito estos dos correos es porque sé que tienes el conocimiento y la disposición suficiente para entender lo que quiero manifestar, así como dar a conocer, si es que lo deseas, estos dos documentos que resumen lo que siento y pienso, sin entrar en más polémicas.

Juan Pin, si ayer perdoné a los verdugos que indiscriminadamente me lanzaron con 23 años a los campos de concentración y a 48 000 compañeros más de desgracia, perdoné, te repito, porque no quiero que esta revolución sea como las otras que han devorado a sus hijos. Así mismo, no perdonaré la doble traición que acaba de efectuar públicamente Silvio Rodríguez a quien una vez fue su hermano.

Hace años que lucho porque nuestra revolución brote con nuevos frutos y nuevos conceptos que no nos anquilosen en el mismo fracaso que otras revoluciones anteriores. Por eso, no me he callado, he hablado con valentía, ante la cobardía de los demás, solamente para tener el país que he soñado, que me hicieron soñar y que se está perdiendo gracias a la falsedad y al extremismo de los que se llaman "verdaderos revolucionarios". Estoy absolutamente seguro de que el tiempo me dará la razón y en mi país, en mi casa, en mi barrio, esperaré como mismo he sido, a que este sueño se cumpla.

Tu hermano,
Pablo

Opina Sobre Pablo Milanes

.“En su blog Segunda Cita, Silvio Rodríguez responde a Manuel R y Mauricio preguntas sobre las más recientes declaraciones de Pablo Milanés. Compartimos el intercambio:

Manuel R. dice: Silvio, te voy a ser bien sincero. No entiendo bien tu postura, ni la de muchos revolucionarios que considero honestos y maduros ante la carta de Pablo. He escuchado tantas opiniones, tantas críticas, tanto cinismo, unos le dan la pinta buena y otros la pinta mala. A mí me parece honesta y eso lo admiro, personalmente tengo diferencias en cuanto a la forma de la carta aunque no en cuanto al contenido. Creo que precisamente esta es la disyuntiva mas interesante de las declaraciones de Pablo: Forma vs. Contenido. Te pregunto: ¿Cuál es tu opinión sobre el contenido de la carta? ¿Cuál es tu opinión sobre su forma? ¿Crees tú que el espíritu revolucionario de Pablo viene por la misma línea del espíritu evolucionario de “Sea Señora”? ¿Sí, no, por qué?

Silvio responde…
Pablo y yo hace algo más de 20 años que no nos vemos. Tampoco nos hemos hablado ni por teléfono. O sea que el Pablo que conozco tiene casi un cuarto de siglo de retraso. Aún sin estar cerca, en este tiempo sin relacionarnos directamente, ambos hemos mantenido una actitud respetuosa respecto al otro. Nos conocimos en 1967 y dejamos de vernos y de hacer proyectos juntos a fines de los 80s. Mientras duró, nuestra amistad rebasó lo que pudiera ser una simple colaboración. Fuimos testigos de muchos eventos personales de ambos. Y también colectivos. Vimos nacer a nuestros primeros hijos, fraguarse y deshacerse amores, proyectos, sueños de diferente linaje. Hay zonas del Pablo actual que son nuevas para mi y hay otras que me son muy conocidas. Y para resumirte mi postura, o para que aprendas a verla como es, sin confusiones, te la voy a identificar: Mi postura es la que mantengo cada día; lo que hago y lo que digo, el testimonio cotidiano de un hombre que, más por intuición que por sabiduría, nunca se ha creído infalible. Asimismo no me siento capaz de juzgar, menos públicamente, a un viejo amigo; pero de lo que sí estoy seguro, Manuel R., es de que Pablo está convencido de estar a la altura de lo que cree de sí mismo.

Esto me da oportunidad de decir que muchos ataques a Pablo no los he puesto aquí en el blog. Siempre han existido los “Pablistas” y los “Silvistas”. Por mi parte nunca ―jamás― he permitido que en mi presencia nadie hable mal de Pablo. Cuando me botaron del ICR en 1968, también fue por defenderle. Y por principios ―míos― lo sigo haciendo, aún cuando Pablo me incluya a mí entre los “despreciables” que seguimos defendiendo la Revolución, y los que firmamos la carta que él entendió a su manera (y todos los que la firmamos entendimos de otra, o sea un momento en el que había que cerrar filas con la defensa de Cuba). Como dice un amigo mío: “Hay un viejo proverbio latino que dice Quod escripsi, escripsi. Lo que está escrito está escrito y no se puede borrar.” Que cada cual asuma lo que le toca, y allá el que se arrepienta de la gloria que ha vivido por lo que quiera aparentar.

Coincido con Pablo en muchos de sus juicios críticos sobre la realidad cubana. Me parece que algunos de esos puntos los he tocado en conferencias de prensa en Cuba. Lo que escandaliza a algunos no es el contenido de sus críticas sino la forma, que además de burda parece desamorada, sin el más mínimo compromiso afectivo. Otra cosa que duele es que haya manifestado esas críticas en Miami, a unos días de un concierto que, por más propaganda que hacían, no se llenaba. Y para colmo que las hiciera a medios que tildan de héroes a terroristas que han derribado aviones civiles, medios cuyos dueños han pagado actos de violencia contra Cuba.

Es importante que los que vivimos en esta sociedad imperfecta ―y eso quiere decir con cosas malas pero también con cosas buenas― sigamos criticando, sigamos mejorándonos. Y que este ejemplo triste no les sirva de pretexto a los extremistas para cerrarse a cal y canto. Ese es un daño interno que nos hacen actitudes como esta. Pero en las Revoluciones, si son verdaderas (como creo que es la cubana), nadie es imprescindible, al menos para siempre. Cada baja nos enseña a llenar la ausencia con lo que tengamos, y a aspirar a ser tan buenos como lo que nos falta.

No en balde escribí, hace unos 30 años:

Salgo y pregunto por un viejo amigo
de aquellos tiempos duramente humanos,
pero nos lo ha podrido el enemigo,
degollaron su alma en nuestras manos.

Absurdo suponer que el paraíso
es solo la igualdad, las buenas leyes.
El sueño se hace a mano y sin permiso,
arando el porvenir con viejos bueyes.

Vaya forma de saber
que aún quiere llover
sobre mojado.
Mauricio escribe:

Silvio, he seguido o intentado seguir tu obra y la de Pablo de cerca. He crecido con ella y admiro muchas de las posturas de ambos, pero si algo me molesta es ver como se tergiversa la información (y eso no solo sucede en la prensa internacional Silvio, en Cuba donde el estado tiene control de los medios también se dan esas prácticas, uds no están exentos de ello).

Los invitaría a que viesen y sobretodo escucharan las entrevistas que Pablo ha dado en EU. En varias de ellas ha reafirmado que aunque la gente espera que se refugie en una embajada, él se muere en Cuba. Y respecto a su postura política él se sigue considerando un revolucionario (uno que no sigue tus mandamientos de lo que debe ser un revolucionario). Las revoluciones Silvio implican que exista una revolución de ideas. No es un dogma, ni sus antiguos dirigentes son dioses. Nunca alcanzaré a comprender porque la autocrítica es tan incómoda en Cuba, porque el practicarla lleva consigo la etiqueta de traidor. Me parece mucho más grave no darse cuenta de las cosas y no alzar la voz cuando las cosas se hacen bien o se hacen mal (en los últimos 8 años he leído ambas posturas de la boca de Pablo, pero para eso hay que tener memoria y no solo actuar con las vísceras).

Aquí no es ser "pablistas" o "silvistas", seamos serios. Ni tampoco Silvio que saque un argumento tan bajo como que la venta de boletos era baja y por eso Pablo dijo lo que dijo. Lo que él ha dicho (estemos o no de acuerdo) él lo ha dicho desde años atrás. Para mí así no es el arte. Mi admiración por tu música sería la misma hayas o no hayas llenado cada sitio donde te presentas, o si la última vez que te vi en vivo, el Carnegie Hall estuviese lleno o no. Así como tampoco me importa si Pablo llena el United Palace de NY este viernes. En la historia (y seguro estoy de que lo sabes) muchos eventos culturales que fueron parteaguas ocurrieron frente a unos cuantos.

En fin, solo quería externarte mi punto de vista no sin antes mandarte un cordial saludo.

Con respeto y aprecio

Mauricio


Silvio responde...

Mauricio:

Bajo es decirle cobarde a Cintio Vitier, a Alicia Alonso, a Leo Bouwer, a Chucho Valdés y a los muchos artistas e intelectuales cubanos que viendo que en Miami se decía “Ahora Irak, después Cuba”, cerraron filas con su país amenazado.

Bajo es pintarse inmaculado ante los que te desprecian y convertirse en chota de tus compañeros de toda la vida.

Bajo es llegar a Miami y para solucionar un problema empresarial armar un show mediático contra tu país y venderle el alma al diablo.

Bajo y cobarde es no mencionar en el cubil de los que pagan atentados contra Cuba la inmoralidad del juicio amañado a nuestros Cinco Héroes.

Bajo es santificar a unas señoras que hasta ayer decían que no eran políticas, que sólo eran familiares de sus seres queridos presos y que ahora, después de verlos libres, siguen recibiendo dinero de connotados terroristas y yendo a la embajada yanqui a buscar recursos e instrucciones.
Bajo y sucio es apoyar lo mismo que apoya el asesino Posada Carriles.

Bajo es insultar, restregándole una militancia, a uno de los pocos que se juega la vida y la historia en Miami, rodeado de criminales locos por acabar con cualquiera que les huela a comunista.

Bajo y falto de respeto con el pueblo cubano de Miami es automutilar la obra que te hizo trascender, con el pretexto de no herir sensibilidades. ¿Sensibilidad de quién? Porque esos medios que han pedido bombardeos a Cuba no merecen respeto.

Porque conozco al pueblo cubano, niego rotundamente que esos medios mafiosos miamenses representen la sensibilidad de los cubanos que viven allí. Concederles semejante honor es una genuflexión difícilmente conciliable con la dignidad del que realmente respeta a su pueblo.

miércoles, septiembre 21, 2011

jesús maría, habana vieja




Segunda Cita.Fotos Silvio Rodriguez
Lo primero que debo decir del barrio de Jesús María es que estaba equivocado cuando afirmé que José Martí había nacido allí. Martí, según parece, nació en la fortaleza de La Cabaña, donde su padre estuvo destacado como militar. Sin embargo vivió en Jesús María cuando niño, en el número 56 de la calle Ángeles, entre Monte y Corrales. Otra cosa que debo aclarar es que el nombre del barrio es “Jesús María y José”, igual que la iglesita que se terminó en 1756. No se sabe por qué la gente ha preferido decirle Jesús María, a secas, obviando el nombre de José.

El concierto de ayer fue con mucho y muy entusiasta público. Empezamos de nuevo con Tammy y Pura Cepa, como se ve en las fotos. Después Víctor Casaus (también fotografiado) dijo unas bellas palabras sobre los que hacen posible los conciertos: los albañiles de la antimuralla de música que estamos construyendo (quizá diría Brecht). Mañana tendremos el listado completo de esas mujeres y hombres que llegan a los barrios antes que los artistas y se van mucho después, para hacernos posible, con su trabajo constructor, nuestro trabajo musical.

El de Jesús María fue el décimo concierto de nuestro recorrido por los barrios. Continuaremos en abril.

Historia: Giras por Argentina

Silvio Memoria trovada de una revolución.
Joseba Sanz.
La ventana
La trova y la cumbre

En 1983 se habia hablado de una posible visita a Argentina de Silvio y Pablo, posibilitado por el fin de la dictadura militar en este páis, lo cual levantó expectativas. Por fin, en abril de 1984, Silvio y Pablo visitarián Argentina en una gira que comenzaron por Ecuador.
El 3 de Abril llegaron a Buenos Aires, tras 16 horas de vuelo desde Quito, En el aeropuerto Ezelza más de 1.000 personas les esperaban con carteles y pancartas de bienvenida. También les recibio un coro de músicos locales cantando Canción con todos los cantautores, y máximos representantes de la nueva canción argentina. Armando Tejada Gómez y César Isella, y les entregaron una nota del Movimiento de la Nueva Tropa Argentina, que esta formado por más de 150 trovadores.
Canta conmigo, canta
hermano americano,
libera tu esperanza
con un grito en la voz.
La aceptación en Argentina fue tremenda. La gente coreaba sus canciones, les paraba por la calle, demostraba gran cariño por ellos a pesar de que era su primera vez en el país. A Silvio le gritaban "No te mueras nunca, sos Gardel". Era los primeros
artistas cubanos que se presentaban en Argentina desde 1959 y la gente, a pesar de la censura, se sabía sus canciones. Sus cintas habían corrido clandestinas durante la dictadura militar. Silvio quedaría gratamente sorprendido: "Nunca nos había pasado nada así. Es verdad que siempre hemos tenodo éxito en el extranjero, pero no cayó del cielo. Fue el resultado de años de trabajo, de visitar frecuentemente un país hasta darse a conocer, aceptar y querer. Pero en Argentina no sucedio así. Nos estaban esperando. Nos conocían como a viejos amigos. Y eso es inolvidable, ese cariño de la gente..". Actuarían en el Estadio Obras Sanitarias(que seguramente se le quedó el nombre de los muchos años que pasó en obras). En la historia del Estadio los artistas habían ofrecido un máximo de cinco conciertos, sin embargo los cubanos ofrecieron 14 con lleno total. La calle Florida, junto al Estadio, estaba completamente llena de puestos donde se vendían cassettes con su musica. El Unicornio ocupaba el segundo puesto en lista de exitos en Argentina, sólo superado por Mercedes Sosa. La prensa reflejó su rotundo éxito con todo lujo de detalles. A la conferencia de prensa asistieron 153 periodistas, cinco radioemisoras, todos los canales de televisión del país y periodistas de Uruguay, Brasil, Chile y Paraguay. Uno de sus últimos conciertos se retransmitio para todo el país por televisión. Estela Bravo realizó un documental para la Televisión cubana sobre esta gira por Argentina.

Tuvo gran significación para Silvio y Pablo cantar en Rosario, ciudad de natal del Che. Tras interpretar su primera canción, Silvio dijo: "Nos sentimos especialmente felices estar en la ciudad de nuestro querido y siempre recordando comandante Che Guevara". Un largo silencio acompaño sus palabras, para luego estallar en una tremenda ovación y el coreo de "Se siente, se siente, el Che está presente". A partir de entonces se estableció una cálidad comunicación con el público.

Ofrecerían un total de 19 conciertos, 14 en el Estadio Obras Sanitarias y el resto en Rosario, Santa Fe, Mendoza, La Plata y Córdoba. Les vieron unas 150.000 personas en toda Argentina y se estima que por televisión llegaron unos ochos millones de personas.

En Abril de 1985 Silvio regresó a Argentina. Esta vez con Santiago Feliu y Afrocuba, tras muchos años día de ensayos.
Santiago Feliú y Afrocuba, tras muchos días de ensayos.
Santiago Feliú es hermano de Vicente Feliu y una de las actuales promesas musicales de Cuba. Se le considera uno de los maximos exponentes de la última generación de la Nueva Trova, con un muy buen dominio guitarra y una letras de elevado contenido poético. Silvio, llevando a Santiago en su gira como haría años más tarde con otro trovador, Carlos Varela, trataba de colaborar en la promoción de los nuevos artistas cubanos que tienen grandes dificultades para darse el conocer en el extranjero.

El entusiasmo con que el pueblo les recibió fue similar al del año anterior con Pablo. La Prensa dijo: "Un Silvio Rodriguez en la cima de su genialidad, versátil y maduro, un Santiago Feliú de extraordinario riqueza creativa y un grupo musival, Afrocuba, con un desbordante talento imaginativo en su ritmo".

El último día en Buenos Aires se habían programado dos funciones, para poder actuar el domingo en Mar del Plata. La incesante lluvia había hecho pensar que ambas funciones fracasarían. Desde las 13:30 se comenzaron a formar filas frente al Luna Park. Cerca de las nueve de la noche comenzó la primera función. Silvio cantó una canción a dúo con Santiago Feliú. Despues Santiago cantó solo unos números antes de ceder el micro a Silvio. El interés y el entusiasmo iban aumentando. Silvio dejó para el final Canción urgente para Nicaragua y entonces fue la apoteosis. Desde que se escucharon los primeros acordes el público bailó y gritó enfebrecido. Parecía que querían terminar de cantar en Managua.Al final los bises se prolongaron y la gente gritaban: "Una más y no jodemos más". El coro gigantesco de más de 11.000 personas se prolongó durante unos 15 minutos. En los camerinos Omar Lauría, promotor argentino, sugirío que algún cubano saliera a rogar al público que se conformara. Al final salió Silvio: "Ya los complacimos cuando pidieron una canción más y nada más, pero saben que hay una segunda función enseguida. Ustedes cantaron conmigo esa parte de Vamos a andar que dice "matando el egoísmo para que por lo mismo reviva la amistad", miles de personas están afuera, bajo el agua, esperando entrar, desde las 8:30 de la noche. Es necesario que salgan". La gente al fin salió, pensando ya en la próxima visita del cubano. A las 12:20 de la noche comenzó la segunda función, que se prolongaría hasta las tres de la madrugada.

El 26 de abril en Buenos Aires la gerencia de la empresa Polygram hizo entrega de dos discos de plátino(máxima distinción) a Silvio Rodriguez por haber superado los 80.000 placas vendidas de Unicornio y En vivo. En vivo habia sido grabado en Argentina durante sus actuaciones con Pablo el año anterior. Sus grabaciones en un principio se habían vendido en edición pirata durante la dictadura militar, después Polygran tomó la representación exclusiva con EGREM, pero la difusión aún era limitada por el gobierno militar. Con la apertura democrática se editaron en Argentina siete de sus ocho discos.

A finales de 1986 Silvio ofreció cuatros conciertos en el Luna Park bonaerense.
En diciembre del 87 volvió Argentina, dando seis conciertos en el Teatro Gran Rex. A continuación actuó en el Estadio Parque Central de Montevideo. Los carteles, repartidos por toda la ciudad, rezaban: "Silvio con nosotros". Tan pronto llegó al país se le entregaron dos discos de oro como símbolo de la venta masiva de los acetatos Unicornio y Triptico II. Tuvo una gran repercusión en prensa y televisión. La Hora y La Mañana le dedicaron la portada de su suplemento cultural y apareció en el programa Hablemos de la televisión.

La gira de Silvio y Afrocuba por el cono sur latinoamericano terminó después de otras dos actuaciones en Argentina, en Buenos Aires para unas 18.000 personas que llenaron el Estadio Fierro. Se convirtió en una fista de amistad argentino-cubana bajo las estrellas. La gente le pidió Ojala y por fin dijo:"Acepto si ustedes la cantan conmigo ". Resultó impresionante el dominio de la letras por parte del público y su entusiasmo, pues a ratos Silvio callaba y dejaba que el público continuase sólo con una perfecta entonación. Ojala es una canción que siempre le ha dado problemas a Silvio ya que no se sabe la letra al completo y a menudo se queda atascado hasta que el publico le ayuda.
Muchas veces Silvio deja cantar al público le ayuda.
Muchas veces Silvio deja cantar al público estrofas enteras.
¿Como podría saberse de memoria sus más de 1.000 canciones?.
Silvio cantar a Daniel López, Rafael Amor, León Gieco, Fito Páez y otros argentinos. Al final, todo acabado, el público hizo salir a Silvio del coche a gritos de "Cuba, Cuba, el pueblo te saluda..." y "Silvio no se va".

En 1997, canto en la cancha de Ferro, cuando un festival homenajeó al Che Guevara, a treinta años de su asesinato.
El 25 de mayo del 2004 junto al español Luis Eduardo Aute,comos únicos músicos extranjeros invitados al festival organizado por el gobierno para conmemorar el aniversario de la revolución de Mayo de 1810, que inició la guerra de la independencia, y que coincidiocon el primer año de Kirchner como presidente.

la III Cumbre de los Pueblos de América Silvio canta junto a los cubanos Vicente Feliú, Amaury Pérez, Eduardo Sosa y Rochy Ameneiros el uruguayo Daniel Viglietti, quien Francisco (Pancho) Villa, de Chile, Raly Barrionuevo de Argentina, Caricaturistas:Tomy, Ares, Adrián,el argentino Víctor Heredia, tambien participaron el poeta y cineasta Víctor Casaus, director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, atletas históricos como Ana Fidelia, Stevenson, Sotomayor o el Jabao Herrera y otras en plena actividad acualmente como Driulys y Osleydy, artistas, científicos, estudiantes, mujeres con sus respectivas organizaciones y los familiares de los cinco hermanos injustamente confinados en cárceles de Estados Unidos.

martes, septiembre 20, 2011

Habla de su hermano Vicente

Entrevista realizada a Silvio Rodríguez por Ernesto y Guillermo Alemán. Centro Pablo/ Letras Cubanas… 
 -Vicente es mi hermano del alma, uno de los amigos mas antiguos que tengo. Nos conocimos desde niños, casi adolescentes, y hemos estado en actividades bachilleriles, de estudio, de trabajo, de cortes de caña, de manifestaciones, en reuniones, descargas, tertulias, en todo tipo de convivencia, porque hemos estado juntos hasta en la guerra. 

 Yo diría que hay muy pocas cosas realmente excepcionales que yo haya hecho, en las que Vicente no haya estado. Durante mi adolescencia estuvo casi siempre, y luego, durante la etapa de la Trova, todo el tiempo. No perteneció al Grupo de Experimentación Sonora, pero sí cantaba con nosotros siempre en la Casa de las Américas.

 Es, de los Trovadores con el que yo tengo más afinidad: además de la parte musical, en una forma de ver la vida, de comprenderla. Nos identificamos mucho y hemos tenido actitudes muy parecidas en numerosas oportunidades. Vicente fue a Angola dos veces conmigo, y no estuvo en el Playa Girón, pero sí en la Sierra Maestra, en el Turquino. 

Para cualquier actividad contingente, para cualquier actividad revolucionaria, para cualquier combate, para cualquier barricada que haya que levantar, no quiero un compañero mejor que Vicente Feliú. 

Para mí es el Ideal. Recuerdo una anécdota que retrata su carácter, una vez nosotros andábamos por Bacusao -un lugar que queda en Cabinda, en la selva de Mayombe, muy complicada, por que en aquella carretera emboscaban todos los días, y mataban a mucha gente-, cuando fuimos a pasar por uno de los lugares más difíciles, donde unos días antes habían caído un Capitán llamado Aramís y otro compañero, el que va con nosotros -actualmente es Coronel, Pérez Caso- saca un poema que había escrito Aramís y quiso leerlo allí. Pero no se podía parar porque había que pasar a una velocidad tremenda, pues los enormes farallones a los lados de la carretera eran muy propicios para las emboscadas. 

 Vicente iba en la parte de atrás del jeep, entre el mago Ayra y yo, y era el único que, por la posición que ocupaba en el carro, no podía tener una respuesta combativa en caso de que nos tiraran- todos íbamos con los AK hacia fuera, menos él, que iba en el centro. Yo recuerdo que Vicente dijo: “Yo voy a leer el Poema”. 

 Estaba cayendo un aguacero que no se veía a tres pasos, fortísimo, y nos impedía ir a demasiada velocidad. Éramos un blanco casi perfecto: si nos llegan a estar esperando, nos hacen picadillo.

 En el lugar de la carretera donde cayó Aramís estaba la mancha de aceite, porque habían destruido un blindado, y en el preciso momento en que pasábamos por allí, los compañeros que iban detrás, como tributo al capitán, lanzan una ráfaga. 

Pero ellos no nos advierten que iban a tirar, y entonces se arma tremendo tiroteo dentro del jeep, porque todos pensamos que nos estaban tirando. 

 Me acuerdo que el único que no disparó fui yo, que saqué la cabeza para ver si veía al enemigo, porque yo no veía a nadie -además, no vi ningún impacto en el carro tampoco. “No nos están dando”, pensé, pero miré para afuera, aunque como había una lluvia tremenda, no podía ver nada. Todo eso sucedió en pocos segundos.

 Y en lo que duró el fuego, mientras todos pensábamos que estábamos en el centro de la emboscada, la voz de Vicente no se quebró; siguió leyendo el poema, todavía más alto y con más energía, debajo del tiroteo, y cuando terminó, le puso un punto final con un “¡Cojones!”. Haber hecho eso en aquellas circunstancias… Me parece que no hay mejor forma de retratarlo que contando esto. 

 Ernesto Aleman dijo: Muchas gracias por incluir este fragmento del libro en Cubadebate. Fue una grata sorpresa esta mañana. Un abrazo a Vicente, y nuestra gratitud a él, a Silvio y a todos los que colaboraron en aquel momento para que pudiésemos terminar el libro. 

 Amauris Domínguez Meriño dijo: Tremenda crónica a la hermandad, sublime, letras, canciones y acción por una idea justa bien sentida.Caballeros andantes que siguen fieles a sus letras, no vendidos por los oros del mundo. Eso son ellos.

Y lo siguen demostrando. Maria M. dijo: Es uan historia de hermanos unidos no por la sangre biológica, sino por la comunidad en la vida. Mia felicitaciones a esos dos grandes, 

Silvio y Vicente MM Magali dijo: Que linda anécdota, Silvio, en los momentos de crisis es cuando se conoce el verdadero carácter de las personas, así que has retratado al real y verdadero Vicente, y de paso, saliste en la foto, gracias por trasmitirnos estas vivencias. Te sigo admirando y espero que nos sorprendas siempre con tu maravillosa visión de la vida

"Trato de estar a la altura del joven Silvio"


Amaury. Muy buenas noches, estamos en Con 2 que se quieran, ahora aquí, en 5ª Avenida y calle 32, en los maravillosos Estudios Abdala. Hoy, cerrando el primer ciclo del programa, un invitado especial, y especial para mí por varios motivos. Muchas veces se ha dicho que yo invito a mis amigos, bueno, ahora soy mucho más osado, ahora invité a un hermano, que en mi caso es mucho más que un amigo. Al trovador, Silvio Rodríguez.
Mi hermano, buenas noches.
Silvio. Buenas noches.
Amaury. Yo sé que en tu apretadísima agenda has hecho un esfuerzo grande por estar conmigo, lo sé, y, no nos hagamos sufrir. Tú me dijiste una vez algo que yo he utilizado mucho: “Estate atento a cómo te quieren y a cómo te tratan los hijos de tus amigos y así sabrás cuánto te quieren tus amigos”.
Silvio. Realmente es algo que aprendí sin darme cuenta, o sea, con el tiempo, con los años, de pronto me percaté de que los hijos de mis mejores amigos me trataban muy bien y me había pasado también, que los hijos de algunas personas que yo creí amigos, y después con el tiempo resulta que no lo han sido tanto, guardaban cierta distancia de mí y entonces fue una cosa que aprendí de la vida. Lo aprendí observando lo que me pasaba.
Amaury. ¿Tú eres una persona de muchos amigos o de buenos amigos, pocos?
Silvio. Yo he querido a mucha gente, realmente. No te sabría decir si todos han sido mis amigos o no. Pero he querido a mucha gente y lógicamente a través de los años, también hay muchas personas que se han mantenido, traspasando las eras. Entonces esos son los grandes amigos, aquellos amigos de toda la vida, que se suele decir. Pero de pronto hay amigos de etapas de mi vida que pasaron, amigos que hice en el Ejército; amigos que hice cuando estaba con los pescadores en el Playa Girón y que
son personas que conocí circunstancialmente, en quienes deposité realmente grandes sentimientos y de quienes tengo una memoria extraordinaria y los recuerdo con un afecto tremendo, aunque no se hayan mantenido como amigos de toda la vida.
Amaury. En el caso hipotético en que tú tuvieras que exigirle cosas a un amigo, ¿qué le exigirías? Lealtad, agradecimiento…
Silvio. Que me soportaran.
Amaury. ¿Que te soportaran, nada más que eso? (risas)
Silvio. Me parece que no hace falta más. (risas)
Amaury. Tampoco es tan complicado soportarte, Silvio. (risas)
Silvio. ¡Bueno, imagínate tú!
Amaury. Hay gente que piensa lo contrario
Silvio. Sí, posiblemente. “Yo sé que hay gente que me quiere; yo sé que hay gente que no me quiere”.
Amaury. Cuando yo escucho tus canciones y no es un secreto que escucho mucho tus canciones, de toda la vida, siento que tus canciones están recorridas por un halo de tristeza. Incluso, las más optimistas, las más movidas, las que tienen los arreglos más vitales y la pregunta entonces sería (no me hables de la tristeza en tus canciones), sino ¿tú eres una persona triste?
Silvio. Hace poco una persona me dijo que yo era triste desde los tres meses de engendrado, que algo sucedió que me hizo triste. Yo creo que he sido triste y que he sido alegre. Es probable que sea maniaco-depresivo, para hablar un poco científicamente. Por suerte, mis fases maniacas suelen ser muy visibles, ¿no?, y las depresivas no tanto, porque me escondo. No me gusta que me vean triste ni nada de eso. Pero yo creo que todos pasamos un poco por las verdes y las maduras también, ¿no?.
Amaury. Pero te considerarías, por ejemplo…
Silvio. …¿Especialmente triste?
Amaury. Sí.
Silvio. No me parece. ¿A ti te parece?
Amaury. Hummm. A mí me parece. Me ha tocado muchas veces verte triste, solo, dentro de ti mismo.
Silvio. Puede ser. A veces también uno no sale de uno mismo porque no se anima mucho por lo que ve afuera. Es una ventaja también poder tener un mundo interno, Amaury; o sea, es una ventaja como podría decir otra ventaja: tener el hábito de la lectura. Eso es una forma también de introspección. Poderse sumergir, tener un mundo abstracto, poder acudir a pensamientos, a conjeturas.
Amaury. Claro, lo que puede ser muy peligroso y esto me ha pasado a mí, es que no encuentres la llave después para salir de esa introspección.
Silvio. Eso son los esquizofrénicos, Amaury.
Amaury. Exactamente. ¿Tú me estás diciendo esquizofrénico? (risas)
Silvio. No, no, no, (risas) espero que tú no me lo estés diciendo a mí. (risas)
Amaury. Ya empezamos, ya empezamos… (risas)
Silvio. …Pero esquizoide, a lo mejor, sí soy. (risas)
Amaury. Para muchos, y para mí, tú eres un fundador, sin embargo, tú te consideras un aprendiz.
Silvio. Es que la vida es una aprendizaje, todos los días uno aprende cosas. Muchas veces me di cuenta de que creyéndome que sabía, hacía “papelazos”. Entonces llegué a la conclusión de que mejor era no creerse que uno sabía tanto, porque en definitiva, la vida, las experiencias te demostraban que siempre había algo nuevo que aprender y entonces ya, me lo quité. Me lo quité y ya más nunca me creí que era el bárbaro en nada.
Amaury. Sí, pero yo sé, me pasa a mí y le pasa a muchos de tus amigos, nos ocurre que nosotros vamos a hablar contigo, a pedirte consejos sobre determinados temas: artísticos, políticos, familiares, y tú tienes siempre una respuesta importante para cada una de esas preguntas que muchas veces son arriesgadas, porque uno está hablando de su propia vida. Eso ¿qué te lo da?: ¿los años, el instinto?
Silvio. A lo mejor ustedes no notan que la mayoría de las veces, yo lo que estoy es dialogando con ustedes, o contigo, si es el caso, y que realmente no te estoy dando respuestas, sino que estoy tratando en la interlocución de encontrar algún tipo de respuesta, incluso para mí mismo.
Amaury. Cuando hablábamos del aprendiz, eso, por supuesto, siempre lo remite a uno al dibujo animado Fantasía, ¿no?, y eso me va a llevar, entonces, a lo que tú has contado en tu blog, esa anécdota de tu tío que te llevaba al cine.
Silvio. ¿Angelito?
Amaury. Sí, Angelito. Háblame de Angelito y de esa fascinación que tú sientes todavía por los dibujos animados infantiles y por las películas de capa y espada, afición que compartimos.
Silvio. Bueno, Angelito era el hermano de mi padre. El único hermano de mi padre, que fue también mi padrino. Yo no le decía Angelito, ni Mary, mi hermana ,tampoco le decía Angelito; ambos le decíamos “Padrino”. Fue Padrino hasta que nos dejó. Yo viví con él como desde los 6 hasta los 11 años, aproximadamente. Yen esa etapa en que uno se está empezando a abrir al mundo y comienza a ir al cine y a entender cosas, fue muy importante la relación con él. Todas las semanas me llevaba al cine y le gustaban las películas de aventuras, las películas de guerra, las películas del oeste, las películas de capa y espada, como tú dices. Pero, realmente, son todavía las películas que más me gustan, Amaury, las películas de aventuras son las que me gustan y las películas estrambóticas, fantásticas. Esas son las cosas que a mí me gustan, realmente.
Amaury. Bueno, ya estoy en Angelito y entonces voy a irme todavía más atrás, voy a ir a San Antonio (de los Baños). Pero voy a llegar a San Antonio a través de los ojos de Malva, de tu hija más pequeña. Un día, y tú lo recordarás, o espero que lo recuerdes. Salíamos de casa de Sergio Vitier, de un cumpleaños de Sergio, y nos fuimos a San Antonio. Tú quisiste que pasáramos por San Antonio, y en un momento determinado, yo quise…
Silvio. …¿Veníamos de Huachinango?
Amaury. Sí, y yo te dije que me enseñaras la casa donde tú habías nacido y nos paramos en la puerta y, Malva, que era muy chiquitica me dijo: ¿Y aquí nació mi papá? Como sorprendida porque es una casa de madera, una casa muy, muy humilde, y yo quiero que tú me hables de cómo fue tu vida, tu niñez, en San Antonio.
Silvio. Yo salí de San Antonio con cinco años. No tengo mucha memoria, tengo un poquito, pero todo dentro de la casa. No pude conocer el pueblo.
Recuerdo haber ido al cine cuando muy chiquito, porque mi mamá me llevaba.
Pero la gran memoria que yo tengo de mi pueblo es de cuando muchachito, que estaba en una escuelita, vivía en casa de una tía con un primo hermano y dos primas hermanas. Había un perro en la casa, y vivíamos al borde del pueblo, o sea, ya cuando empieza el bosque, el río.
Amaury. ¿Entonces no fue la casa que vimos aquel día?
Silvio. No, yo no recuerdo, Amaury, cuál casa fue la que yo te enseñé. Debe haber sido, a lo mejor, la casa en la que yo viví en esa época, es muy probable. ¿Era una casa que hacía esquina?
Amaury. ¡Sí, hacía esquina!
Silvio. Sí, esa es la casa donde yo viví esos años, como de los 10 a los 11, o a los 12 años. Y fue cuando aprendí a nadar, cuando me fugaba para el río, cuando andaba con un perro. Cuando empecé a conocer el monte, a buscar nidos de pájaros o a meterme en cuevas. En fin, cuando empecé a mataperrear, como quién dice, ¿no? Porque mientras viví en La Habana no podía mataperrear mucho, porque no se podía salir a la calle, estaban los carros y ese tipo de cosas. Cuando estaba en San Antonio, era como la libertad.
Amaury. Tú consideras a San Antonio el lugar esencial para ti, no solo en tu vida, sino en tus canciones.
Silvio. Sí, porque tengo memoria, la primera vez que vi a un hombre muerto, por ejemplo, lo vi en San Antonio y ya de paso puedes introducir la pregunta sobre la muerte.
Amaury. ¿Por qué tú sabes que venía?
Silvio. Porque te conozco, Amaury. Empezaste preguntándome si era triste y todas esas cosas.
Amaury. (risas) No, pero esa no te le imaginaste.
Silvio. Ya, ya, ya. Entonces, la primera persona que yo vi muerta fue Narciso, “el mocho”.
Amaury. El del Papalote.
Silvio. El de “El Papalote”, el personaje de “El Papalote”. O sea, todas esas memorias… La cosa de andar con un perro, de tener un perro amigo, eso es una cosa importantísima para un niño, Amaury. Uno en gran medida conoce la amistad, la fidelidad, la intimidad, el cariño hacia otro ser, a través de los animales. Por lo menos a mí me llegó mucho a través de mi relación con los animales, con los perros, con los gatos, con una vaca, con un caballo, con cualquier animal. Me fascinaban, siempre me gustaron mucho los animales. Los pájaros, los pájaros me fascinaban, siempre me han gustado mucho los pájaros. Es probable que yo hubiera dado, quizás, un
buen biólogo, ¿no?
Amaury. Un naturalista.
Silvio. Algo así. Tengo un amigo, Giraldo Alayón, que es biólogo, eminente, además, pero ese vivió toda su vida en San Antonio. A lo mejor si yo me llego a quedar en San Antonio, hubiera dado algo así como un científico.
Amaury. Sí, pero a lo mejor si te hubieras quedado en San Antonio no hubieras dado las canciones que has escrito.
Silvio. A lo mejor las hubiera dado mejores.
Amaury. Es que el hubiera sabemos que no existe. Pasó lo que pasó y no voy a ir a la pregunta de la muerte. Voy a preguntarte: ¿cuando recuerdas al niño, a aquel niño, Silvio, en San Antonio, tú te recuerdas mala cabeza? Porque después fuiste un joven mala cabeza. Cuando yo te conocí eras joven y eras mala cabeza.
Silvio. No, yo no fui un niño mala cabeza. Yo hice cosas normales que hacen los niños. Me fugaba de la escuela y me iba al río a bañarme, aprendí a nadar ahí en el río y bastantes palos que cogí por meterme en el río. (risas)
Amaury. ¿Y pasaste sustos?
Silvio. Tú puedes creer que no, chico.
Amaury. ¿No te pasó nunca nada?
Silvio. Jamás me pasó nada desagradable.
Amaury. ¿Y quién te daba los palos, Argelia, tu mamá?
Silvio. Sí. (risas)
Amaury. No me la imagino, no me imagino a Argelia dándote palos.
Silvio. Ya, ya. No, yo tampoco. (risas)
Amaury. (risas) Oye, voy a una pregunta que me sugirió Petí. Qué difícil debe ser -te pregunto-, ¿es difícil que tomen en serio todo lo que tú digas?
Silvio. Sobre todo siendo de San Antonio, que es un pueblo que le llaman además, San Antonio del Humor, ¿no?, que ha dado tantos humoristas y que se caracteriza por dar personas de buen humor y gente desenfadada. Yo no sé realmente… eso es alguna gente, porque yo, a mí mismo no me tomo tan en serio, Amaury.
Amaury. Sí, pero yo he estado presente, bueno, durante los últimos cuarenta y tantos años que nos conocemos, y desde siempre te tomaban en serio. Tomaban literalmente todo lo que tú decías y eso provocó más de un equívoco.
Silvio. Bastantes, bastantes.
Amaury. Conmigo recuerdo uno, por ejemplo.
Silvio. Es terrible, porque que te tomen así al pie de la letra, es terrible… y con lo que me gusta a mí la metáfora.
Amaury. Bueno, eso ya lo sabemos. Ahora, ¿tú te consideras bueno haciendo chistes?
Silvio. No, ¡malísimo!. Yo soy un incomprendido haciendo chistes, profundamente incomprendido. A veces he tratado de hacer un chiste, incluso, al público, a la gente, y se ha transformado en un hito de mi leyenda negra. Sí, sí, sí, terrible, terrible.
Amaury. ¿Por qué tú crees que mucha gente, y puedo decir que los que no te conocen bien -esa es una acotación mía-, te considera un tipo difícil? ¿Por qué?
Silvio. A lo mejor es por eso mismo, porque me toman demasiado en serio.
Amaury. Háblame de tus hermanas.
Silvio. Mis hermanas. Mary, María de los Ángeles. Me acuerdo el día que nació perfectamente. El otro día estaba hablándolo con Niurka, rememorando el día en que nació Mary. Me acuerdo que mi abuela me estaba durmiendo, mi abuela paterna, en su casa que era como a una cuadra de la nuestra, y llegó mi tío Angelito y me dijo: vamos para que conozcas a tu hermanita, y fui para allí, y vi la cosita aquella chiquitica, así era Mary, a quien ya caballerosamente le había cedido mi cuna, que quedaba al lado de la cama de mis padres, y entonces a mí me pusieron en una camita en la sala. Pero bueno, ya eso era una cosa que estaba decidida desde antes que ella naciera.
Mi hermana Anabell, la gran voz de la familia, la única voz, se pudiera decir, de la familia.
Amaury. No hay que exagerar, pero bueno.
Silvio. Me acuerdo también cuando nació. Recuerdo que era asmática cuando niña. Cuando yo llegaba del Ejército, venía a veces, cada quince días o algo así, me pasaba una sola noche en La Habana, y a veces esa noche me la pasaba con ella cargada. Y tuvo asma hasta los 7 años. A los 7 años se hizo un tratamiento con unas vacunas y se le quitó.
Amaury. No se le nota.
Silvio. Se le quitó, se le quitó. Bueno, esas son mis hermanas.
Amaury. Tú eres una persona hasta dónde sé agnóstica. ¿Tú estás adscripto a alguna religión?
Silvio. ¿Religión?, no.
Amaury. Sin embargo, hablas mucho de ángeles en tus canciones.
Silvio. Sí, pero bueno, tú sabes que eso es parte de la cultura del hombre.
Amaury. Recuerdo unas cuantas, Ángel para un final, no solo Cita con ángeles, que es tan conocida.
Silvio. Ohhh, muchas, muchas canciones mías hablan de ángeles.
Amaury. Y ahí sí viene la pregunta de la muerte. Porque además de los ángeles, la muerte aparece mucho en tus canciones.
Silvio. Sí, en fin, es algo que nos pasa. Es como empezar a crecer. Uno empieza a crecer el día que se da cuenta de que todos nos morimos.
Amaury. Sí, pero ahí vendría la contra pregunta entonces, y esos ángeles, ¿qué son, los ángeles guardianes?
Silvio. Los ángeles son un símbolo, no hay que detenerse en el angelito con las alitas…
Amaury. …No, no. Son como esos espejos de uno.
Silvio. …sino en las casualidades y causalidades de la vida, que hacen que las cosas pasen o que no pasen ¿te das cuenta?
Amaury. Hablaba de eso.
Silvio. Hablando de causalidades y “Causas y Azares”, está esa canción también, que no habla de ángeles pero es como si hablara de ángeles también.
Amaury. Cuando yo te llamé, debo decir que a la primera persona que llamé para este programa, cuando era un proyecto, fue a ti, no estoy mintiendo con eso, y tú lo sabes. Fuiste la primera persona a quien llamé.
Silvio. Y yo te recomendé que invitaras como a cuatro o cinco gentes.
Amaury. Sí.
Silvio. He visto a algunos en el programa.
Amaury. Casi todos los que me recomendaste han estado.
Silvio. Casi todos.
Amaury. En realidad, me faltaron, creo, que dos jóvenes que me recomendaste, pero los demás, todos, han estado.
Silvio. Te van a preguntar seguro quiénes eran, en el blog que ustedes tienen.
Amaury. No, que lo pregunten, yo no lo voy a responder porque no lo recuerdo. Sin embargo, ha resultado que has venido al último programa de la serie. Te llamé para el primero y al final resultó que terminaste viniendo al último. Y es curioso, porque antes que yo hiciera este programa de televisión, este y el anterior, tú habías tenido un programa en televisión, “Mientras tanto”, donde tú, no solo cantabas, sino también hacías entrevistas, preguntabas, leías poemas, yo lo recuerdo bien. ¿Por
qué ha sido tu reticencia en los últimos años, tanto en Cuba como fuera de Cuba, a hacer televisión?
Silvio. Supongo porque la hice bastante. Empecé por la televisión, como todo el mundo sabe. O sea, no me fue tan mal; porque la televisión te salva o te embarca, una de dos.
Amaury. ¡Dímelo a mí!
Silvio. Te salva o te embarca. A mí me hizo mucho bien la televisión. Enseguida que salí por televisión hubo gente que me preguntó ¿y cuándo vas a hacer otra cosa? Y alguna muchacha se enamoró de mí enseguida también y eso era agradabilísimo.
Amaury. La televisión trae eso.
Silvio. Es muy agradable, muy agradable. Sobre todo para esas cosas es para lo que más sirve, porque realmente en la televisión una de las cosas…
Amaury. …¡Servía!. (risas)
Silvio. Servía, servía. (risas) Una de las cosas que más insoportable yo encuentro de la televisión, Amaury, es la cantidad de horas que hay que estar aquí para salir tan poquito después, es horrible, es espantoso.
Amaury. Sí, bueno, aquí no. En este programa no, pero es así.
Silvio. Hay cosas a las que yo le puedo dedicar mucho tiempo, pero me son un goce. Por ejemplo, una canción que dura tres minutos, yo puedo estar tres meses haciéndola, pero cada instante que le dedico a esa labor, a ese quehacer, lo disfruto.
Debe ser que los que hacen televisión disfrutan cada instante, como yo disfruto hacer una canción. Entonces de eso es de lo que se trata. Yo no disfruto esto. Yo lo que disfruto es hacer canciones. Tan sencillo.
Amaury. Oye, tú has escrito una cosa que leí el otro día en tu blog, respondiéndole a la cantidad de gente que te escribe, y me llamó mucho la atención. Es una frase importante, la apunté, la voy a citar: “Si para algo no hay nadie imprescindible, es para los reclamos”.
Silvio. Eso lo dije en un contexto en que yo me tuve que ausentar durante algunos días del blog que tengo, pero en esos días en que no estuve, muchos de los que participan en el blog dieron opiniones, reclamaron, exigieron, se expresaron. Entonces, por eso escribí eso.
Amaury. Tú abriste este blog, que es un espacio de Internet donde tú pones fotografías, cuentas cosas, pones lo que se llaman post. ¿Tú lo abriste por una necesidad de polemizar o de establecer un puente con la gente?
Silvio. Yo lo abrí porque Cecilia Todd…
Amaury. …La venezolana, la gran cantautora.
Silvio. …la gran cantante venezolana…
Amaury. …Cantante, cantante venezolana, sí.
Silvio. …me escribió y me dijo: Mira este blog de este muchacho, que es un cantautor venezolano, y que había puesto una cosa muy cariñosa con respecto a mí. Y bueno, lo miré, lo vi, qué bonito. Me leí varias de las cosas que escribió y cuando iba a cerrar la página, miré arriba y decía: ¿Quiere hacer un blog? Pinche aquí y entonces yo dije: Bueno, no puede ser tan fácil.
Pinché y me abrió una página. Ponga su nombre, puse el nombre. Pinche aquí. ¡Ya usted tiene un blog! No, espérate, no puede ser así. Y fue así.
Entonces hice un primer escrito, que le llaman post en el mundo de los blogs, y ya, y de pronto empezó a meterse gente, a decir cosas, a dar opiniones, a participar y bueno, de pronto ya hay más de…
Amaury. …Sí, hasta hoy había seiscientos y pico mil de visitantes.
Silvio. De entradas: seiscientas y pico mil entradas.
Amaury. Que son muchas.
Silvio. Son muchas, sí, para nueve meses que lleva el blog.
Amaury. Yo pienso que tú eres tú, tus canciones y tu misterio, ¿revelar el misterio en público no será perjudicial para el resultado final de tus canciones?
Silvio. ¿Tú crees que hacer un blog es revelar algún misterio?
Amaury. En el caso tuyo, sí.
Silvio. Yo tengo entonces una enorme vocación reveladora. Realmente no tengo ningún misterio que esconder. Yo siempre he sido anti vedettístico, tú lo sabes. (risas)
Amaury. Yo lo sé. (risas)
Silvio. Para mí los misterios que pueda haber en un artista, son precisamente esos, el hacerse interesante, el artistaje. Además, ¿no empezamos diciendo que yo me consideraba un aprendiz?
Amaury. Claro.
Silvio. ¿Qué misterio va a revelar un aprendiz? El aprendiz es precisamente el que está detrás de los misterios. Yo estoy detrás de los misterios, Amaury.
Amaury. Era solamente una apreciación mía y quise compartirla con los televidentes. Muchas veces fuera de Cuba, sobre todo, fuera de Cuba, tildan a algunos artistas que están con la Revolución, que están con el país, de ser artistas oficialistas y con especial interés te nombran a ti como a la cabeza de los artistas oficialistas. La primera parte de la pregunta sería: ¿si tú te consideras un artista oficialista y qué es para ti un artista oficial?
Silvio. Bueno, mira: si es de la Revolución Cubana, la Revolución que comandó Fidel y que han continuado tanta gente valiosa, Raúl, el Che, Camilo, toda esa gente, a mucha honra, mi hermano, a muchísima honra ser oficialista de esto. Yo, de lo que no puedo ser oficialista, es de los que les caen a bombazos a Iraq, a Afganistán. Ahora se están tratando de aprovechar de todos estos movimientos revolucionarios en el Magreb. Los que quieren invadir a Libia a toda costa. Los que han querido invadir a Cuba. Aquellos que gritaban: Ahora Iraq, mañana Cuba. Eso sí para mí es una deshonra y una vergüenza sería oficiar en favor de semejantes ideas.
Amaury. Y hay artistas que son oficialistas de eso.
Silvio. Absolutamente. Acuérdate que a cada rato iban a cantarle a Bush, algunos latinoamericanos también.
Amaury. Sí.
Silvio. ¡Lagarto!
Amaury. Tú hiciste primero la gira por las cárceles, de eso se habló en su momento, muchísimo. Pero ahora estás haciendo una por los barrios y es bien curioso lo de la gira por los barrios, y tú me lo explicarás, porque ahí sale entonces la pregunta de: esta canción que hacemos, ¿tú crees que todavía tiene una utilidad popular, o sea, que vale la pena llevar estas canciones a los barrios y que hay un público todavía que tiene interés en lo que nosotros cantamos? En este caso lo que cantas tú.
Silvio. No es que lo crea, es que la gente me lo está demostrando. Cuando vayas, el día que se te ocurra ir a una de estas actividades en los barrios, te vas a dar cuenta. La gente canta nuestras canciones, agradecen nuestra presencia. Además, hacer esto está más allá, yo creo, que de estar de moda o dejar de estar de moda, de estar en la televisión, o de ser pasado por la radio o no, Amaury.
Es una cosa que tiene que ver con nuestra realidad, con la realidad de nuestro país. Muchas entradas a los teatros para conciertos de gente como nosotros, lo que suelen costar son veinte pesos por persona y una familia más o menos normal, son cuatro, cinco personas; eso son ochenta, cien pesos. ¿Y cuánto gana una familia cubana normal al mes? Que una familia vaya una noche a un teatro representa la tercera, la cuarta parte, si es que gana cuatrocientos pesos, de su sueldo. Entonces yo creo que es algo también muy realista, muy realista.
Creo que hay que llevar la Cultura, sea cual sea. Ojala también sean las cosas que se pasan por la radio. Ojala también sean las canciones y la música con la que más se identifica la gente, que es en definitiva la que la radiodifusión promueve. Pero, bueno, yo lo hago y la gente va, y la gente canta las canciones y me aprendí las canciones, las dos o tres canciones infantiles que he hecho en mi vida y se las canto a los niños y yo no sé, de alguna manera los niños las recuerdan, porque las cantan. Yo no sé ese milagro en qué consiste, la verdad. Es algo para mí asombroso, es un misterio.
Amaury. Otro.
Silvio. Del que estoy detrás también, como aprendiz. (risas)
Amaury. A ver, en tu último disco, en tu último disco editado quiero decir, porque yo sé que hay una cantidad de discos que no han salido nunca ni se han mezclado, yo sé que hay un almacén de discos sin terminar.
Silvio. No, no son tantos.
Amaury. ¿Que no son tantos? Recuerdo los que hiciste con Diákara, con Afrocuba y si sigo más nunca terminamos.
Silvio. Uno y uno. Uno con Diákara y otro con Afrocuba.
Amaury. Bueno, en este último disco, en Segunda Cita, tú hablas ahí de cambiemos la R de Revolución.
Silvio. Sí.
Amaury. Y lo has dicho en entrevistas que se han publicado fuera de Cuba, lo has dicho en Cuba, en prensa escrita, pero nunca lo has dicho en televisión y yo creo que sería clarificador, iluminador que lo dijeras en televisión, porque es una cosa arriesgada y que muchos de nosotros, incluso muchos políticos, después la han citado.
Silvio. Yo lo dije porque la Revolución aparece de vez en cuando. Cuando hace falta una Revolución. Se produce en un momento donde se dan determinadas condiciones, pero la evolución tiene que ser constante. Ya hicimos la Revolución, ahora tenemos que seguir evolucionando.
Amaury. ¿Tú crees que lo que más daño le puede hacer a un país es el estatismo?
Silvio. Sí. El inmovilismo que hemos padecido durante años nos hizo daño, mucho daño y creo que hemos roto la inercia, afortunadamente, en muchas direcciones y tenemos que seguir avanzando. Me siento optimista, sin duda que me siento optimista, porque hemos roto la inercia, y porque estamos moviéndonos, que es un principio del Universo, ¿cómo vamos a estar estáticos cuando todo se mueve?
Amaury. Yo quería preguntarte por una amiga muy querida, que yo tengo, y que da la suerte, fortuna para ti, que es tu compañera: Niurka.
Silvio. ¿Niurka?
Amaury. Niurka. Yo sé que has tenido amores valiosos en tu vida, pero nunca te sentí más tranquilo, equilibrado y, debo decir en público, que enamorado, como te he visto de Niurka. Quiero que me hables de Niurka y de tus hijos, que además, a veces pierdo la cuenta de cuántos son, aunque los conozco a todos.
Silvio. Son siete, hace rato que son siete y me parece que se van a quedar en esa cifra.
Amaury. ¡Aunque uno nunca sabe!
Silvio. No, no, no: orinar contra el ventilador, no lo hagas nunca. Nunca digas nunca jamás… Chico, Niurka realmente es un regalo que me dio la vida, y realmente sí es cierto todo lo que tú dices. Encontrar de pronto un espíritu así, afín, una persona, no solo talentosa, sino también de una calidad humana especial. Porque si hubiera sido solo talento…
Amaury. …Doy fe.
Silvio. …Amaury, pero no era solo talento. Era talento musical, pero era, y es, talento humano también. Entonces, eso es muy seductor. Y nada, nos conocimos de casualidad, gracias a Leo (Brouwer). Leo me la mandó, me habló de ella para que grabara, porque nunca había grabado. Estamos hablando de quince años atrás, ¿te das cuenta? Y, bueno, así nos conocimos. Después, ella ya se iba para París. Yo estuve en su examen de ingreso en la Cité y estuve en su examen final, también. Ganó Diploma de Oro, o sea, ganó la máxima calificación. Y luego vino para acá e hizo el ISA, y un día la invité a que tocara con nosotros y, bueno, desde entonces
también colabora con nosotros.
Amaury. ¿Y cómo es el Silvio papá?
Silvio. El Silvio papá es bastante normal. Lamentablemente no he podido criar a todos mis hijos. Algunos hijos han crecido lejos de mí. He tratado de ocuparme de todos, Amaury, de todos, sin excepción, incluso de los que no son cubanos, porque hay dos que no son cubanos.
En el año 2007, me parece, los reuní a todos. Fue un alarde de coordinación internacional, una cosa impresionante. No sé cómo lo conseguimos, pero lo conseguimos. Y estaban todos y me los llevé. ¿A qué tú no sabes adónde me los llevé?
Amaury. No.
Silvio. Al río.
Amaury. ¡¿Al río?!
Silvio. Al Río Ariguanabo, y me senté con todos ellos allí, y nos hicimos fotos, y le di una foto de esas a cada uno de ellos para que tengan ese recuerdo. Siempre van a poder regresar al río Ariguanabo conmigo. Me parece algo maravilloso.
Amaury. En cualquier circunstancia, además. Yo vivo Silvio, admirado de la relación que tú tienes con tu mamá. Háblame de ella.
Silvio. Es que mi mamá es una persona bastante fácil en el sentido de que es muy buena para la música… Mira, ¡a esa sí nadie le pone en duda los chistes! y no es que no la tomen en serio. (risas)
Amaury. No, no, claro y se le tiene respeto.
Silvio. Y no es que no la tomen en serio, se le toma en serio y sin embargo le ríen los chistes, ¡mira tú! (risas) Mi mamá es así y ha sido un poco la mamá de muchos, de muchos amigos míos.
Amaury. De muchos de nosotros.
Silvio. A muchos les dio de comer, a muchos, muchísimos. A muchos los pelaba. Ahora mismo me vino a la mente mi mamá pelando a Luis Rogelio Nogueras, por ejemplo. Los pelaba, los inyectaba.
Amaury. Nos dio de comer muchas veces. Bueno, todavía lo está haciendo, de alguna manera.
Silvio. A todos los amigos y a algunos enemigos también. (risas)
Amaury. ¿Cómo tú llevas lo de los enemigos ya que dijiste eso? ¿Cómo tú llevas el tema de los enemigos, de los enemigos de tu obra, de los enemigos de tu persona, cómo tú manejas eso?, ¿es complicado?
Silvio. No, realmente, no.
Amaury. ¿Los pones a un lado?
Silvio. Sí, claro, a veces también se te atraviesan delante, ¿no? Yo trato de no empujar, pero no me gusta tampoco que me empujen.
Amaury. Claro. Tú fuiste un joven, y con esto voy a terminar, porque hacerte una entrevista a ti, podía durar cuatro horas y no tiene sentido porque sería una serie. (risas) “Amaury entrevista a Silvio”.
Silvio. Después yo te entrevisto a ti.
Amaury. Sí, podemos hacerlo, tienes que tener un programa como este, entonces yo sí seré el primero. Tú fuiste, nosotros nos conocemos desde el año 69, un joven irreverente, polémico, un joven inquieto, sería el calificativo que se utilizaría ahora con cierto paternalismo.
Silvio. Conflictivo, era como se decía antes.
Amaury. Se decía conflictivo, ahora se dice inquieto. Conflictivo, un joven conflictivo. ¿Serías capaz hoy de juzgar al joven que fuiste o cómo lo juzgarías si fuera capaz de juzgarlo?
Silvio. Sí, pero no socialmente. Quizás en su aprendizaje interior,porque conozco a aquel joven perfectamente, no me he olvidado de él, no solo no me he olvidado de él, sino que trato de estar a su altura.
Amaury. Dije que era la última, pero debo terminar con otra. En estos 60 programas que hemos transmitido, ha habido, no siempre, pero ha habido una pregunta, quizás recurrente, y que algunas personas me han criticado y otras me han dicho que no la deje de hacer. ¿Qué estarías dispuesto a seguir haciendo por Cuba?
Silvio. No es un problema de veneración, es un problema de responsabilidad. Es un problema de sentirse parte de algo, ¿no?. No veo a Cuba como a un altar, ni como una Catedral a la que uno va. Es la cotidianidad, es lo que uno es, lo que uno quiere que sean las personas que uno quiere. Todo el bien que uno puede desear que tenga todo el mundo, ¿no? a quien quiere, el prójimo, como se solía decir. Yo uso palabras religiosas, aunque no soy religioso, porque tengo espiritualidad, pero no
tengo religión, Amaury, porque las religiones, con mucho respeto a todo el que la tiene, siempre me parecieron un poco la burocracia de la espiritualidad.
Tengo mi espiritualidad. Es imposible vivir sin eso. Y parte de esa espiritualidad se debe a este lugar hermoso en el que me tocó nacer, que pudo haber sido otro, pero es este, con una historia hermosa, de mujeres, de hombres maravillosos, y que lo hacen a uno sentirse, no sé, orgulloso.
Amaury. Muchas gracias, muchas gracias por haber venido, mi hermano querido. Yo sé, como ya dijiste en algún momento que estas cosas no te gustan mucho, por tanto te lo agradezco el doble, y ya te lo pagaré,aunque tú no haces estas cosas para que te las paguen. (risas) Te quiero mucho, hermanazo. Nos vemos en la próxima serie, en la tuya o en la mía.
Silvio. Oye: he visto que ponen la canción aquella que grabamos, en todos los programas.
Amaury. En estos 60, sí, en todos.
Silvio. ¿Por qué no la cantamos?
Amaury. Ah, bueno, está bien, ya que es el programa final.
Silvio. ¡Final, no!
Amaury. ¡Final, no! El último programa de esta serie
Silvio. Esa es la cosa.
Amaury. ¿Hay una guitarra por ahí? Manolo, ven, échala para acá. Alan, ven ¿tú tienes un micrófono ahí?, ahí está, sentémonos. Es una manera bien bonita de terminar el programa.
(Cantan a dúo el tema de presentación y despedida del programa “Con 2 que se quieran”)CON 2 QUE SE QUIERAN ...
A.P.: Voz.
S.R.: Guitarra y voz.Con dos de la misma celda o del mismo andén
con dos que alcancen el tope de la subasta
con dos que bailen sin casa en el mismo tren
con dos que resulten ser de la misma casta.
Con dos que entre tantos ecos se digan ¿quién?
con dos que se nos parezcan en la canasta
con dos que tengan el alma como de cien
con dos que se quieran bien, con dos que se quieran bien,
con dos que se quieran, basta.
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