silvio dijo...
Acabo de saber que se nos ha ido Harry Belafonte, actor y cantor inmenso, además de luchador constante de la causa de los oprimidos en su país y un viejo amigo de Cuba. Le conocí en la sala de reuniones del 7mo piso del ICAIC, a principios de los 70s, cuando Alfredo Guevara nos lo presentó a los que integrábamos el Grupo de Experimentación Sonora. Ya Harry era una leyenda viva y con una sencillez muy auténtica nos hizo escuchar un disco que estaba haciendo con percusionistas africanos. No estaba seguro aún de haberlo terminado, aunque a mí me pareció maravilloso. Así descubrí que teníamos un punto de afinidad muy especial: la inconformidad con los proyectos entre manos, la necesidad de revisar una y otra vez lo hecho, antes de compartirlo.
Aquel detalle se me quedó y saqué cuenta de la urgencia con que las circunstancias me habían obligado a trabajar. Siempre con una cantidad precisa de turnos de grabación y de horarios. Creo que aquel primer encuentro me sirvió para consolidar una consciencia de la necesidad de trabajar más reflexivamente, con más tiempo.
Después Harry estuvo muchas veces en Cuba y sobre todo en sus últimas visitas me localizaba, nos veíamos y conversábamos de música, de cultura, de problemas.
Tremendo ser humano que acaban de perder los Estados Unidos de Norteamérica. Y los que tuvimos el privilegio de conocerle. Condolencias hacia afuera y hacia dentro.
25 de abril de 2023, 18:35

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