Es una obra que refleja el compromiso y el sacrificio de los jóvenes revolucionarios en Cuba. La letra de la canción está impregnada de un profundo sentido de lucha y resistencia, destacando la dualidad entre la vida cotidiana y la batalla constante por un ideal. Desde el inicio, la canción nos sitúa en una ciudad que nunca duerme, donde siempre hay un lugar para distraerse, pero también nos recuerda que, mientras algunos disfrutan de la vida nocturna, otros están luchando por un futuro mejor.
Utilizan metáforas poderosas para ilustrar el sacrificio de estos jóvenes. La sangre que la tierra absorbe y el sudor del tiempo que se va son imágenes que evocan el costo humano de la revolución. La canción cuestiona qué puede compensar este sacrificio, sugiriendo que no hay oro ni sueños que puedan igualar el valor de la vida y el tiempo entregados a la causa. Esta reflexión sobre el valor del sacrificio humano es un tema recurrente en sus obras, quien a menudo aborda cuestiones de justicia social y compromiso político en sus canciones.
El estribillo de la canción, 'la palabra es de ustedes me callo por pudor', es una muestra de respeto y reconocimiento hacia aquellos que están en la primera línea de la lucha. se posicionan como un observador y un cronista de la revolución, cediendo la voz a los verdaderos protagonistas. Este gesto de humildad y admiración resalta la importancia de la acción sobre las palabras, y la necesidad de reconocer y honrar el esfuerzo de quienes luchan por un cambio. La canción, en su totalidad, es un homenaje a la juventud revolucionaria y un llamado a la reflexión sobre el precio del progreso y la justicia social.
2 comentarios:
La canción Juvenil del Centenario es de Silvio Rodríguez y de Pablo Milanés
Corregido.
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