
El cantautor cubano Silvio Rodríguez, durante un concierto en España en 2019. / Elvira Urquijo A. / EFE
El cantautor, guitarrista y poeta cubano. Su voz y sus canciones, compañeras de vida de millones de personas en Cuba y en todo el mundo, han vuelto a sonar. Su primera gira española tras años sin venir está llevando al cantautor cubano a algunos de los principales recintos del país, con un repertorio que reúne nuevas composiciones y canciones fundamentales de abrían espacio a una idea remota de justicia social y libertad.
Silvio Rodríguez es el máximo exponente histórico de la Nueva Trova Cubana, que surgió a finales de los 60 inspirada por la Revolución Cubana, la trova tradicional, el filin y la canción protesta latinoamericana. Mezcla poesía profunda, compromiso social y melodías de guitarra muy cuidadas. Junto a Silvio Rodríguez, destacaron nombres fundamentales como Pablo Milanés, Noel Nicola, Vicente Feliú o Leo Brauer.
"Yo soy un joven cubano como hay 100.000, que en el año 61 cambiamos la comodidad de nuestra casa por irnos al monte a alfabetizar campesinos, y que luego, como otros cien o 200.000 jóvenes más, viví los embates de la lucha de clases en la década de los sesenta. No soy todo lo revolucionario que podría ser, y trato de acercarme a la imagen que querría de mí. Pero si se me pregunta si soy antes revolucionario o compositor, me inclinaría por lo primero, porque si no, no podría componer canciones revolucionarias", dijo Silvio Rodríguez, que definió la Nueva Trova Cubana como un movimiento no solo musical y artístico, sino también ideológico, que plantea una actitud concreta ante la vida, y que antes de que surgiera el grupo, sus componentes tenían ya unos criterios sobre el papel del arte en una revolución, y sabían que "si no tienes una actitud revolucionaria ante la vida, es demagógico hacer canción revolucionaria".
Nueva Trova Cubana
El movimiento Nueva Trova Cubana fue uno de los más importantes dentro de la Nueva Canción Latinoamericana, en términos de difusión, calidad musical e influencia continental. Teniendo como referente principal a la figura de Carlos Puebla, cronista musical del proceso de la Revolución cubana, cantautores jóvenes fueron desarrollando una carrera donde el contenido social y la sofisticación interpretativa tuvieron un papel fundamental.
Un hito importante fue en 1969, cuando se fundó el Grupo de Experimentación Sonora del Instituto Cubano de Artes, Investigación y Ciencia, ICAIC, que contaba con el auspicio del gobierno revolucionario encabezado por el comandante Fidel Castro. Fue, por ende, la Nueva Trova un paradigma de la canción latinoamericana comprometida con el proceso revolucionario que pretendía vivir gran parte del continente.
En 1972 se organizó un encuentro de jóvenes trovadores -en ese momento se hacían llamar Trova Joven- donde definitivamente se consagró la Nueva Trova Cubana. Silvio Rodríguez fue a partir de entonces una de las figuras más reconocidas en los escenarios nacionales y uno de los representantes más queridos de la música de la isla en el exterior. Se convirtió en parte de la voz generacional que crecería con la revolución. En 1997 fue elegido como artista Unesco por la paz, y ha sido reconocido como mejor cantautor hispanoamericano junto a Joan Manuel Serrat.
Canciones como Ojalá, Te doy una canción, Unicornio, Cuando digo futuro, El Mayor, Playa Girón, Fusil contra fusil, La canción del elegido y La era está pariendo un corazón son himnos culturales en toda Hispanoamérica. Su obra ha trascendido generaciones y fronteras, manteniendo su vigencia en la memoria musical del continente. Con un bagaje así, no es de extrañar que Luis Eduardo Aute sentenciara que de las tres mejores canciones de amor de la historia una era Te doy una canción de Silvio Rodríguez; las otras dos serían Ne me quitte pas de Jacques Brel y Yesterday de Paul McCartney.
Los más de 20 discos de Silvio Rodríguez, con amplia aceptación del público, demuestran su enorme talento musical. Entre los más destacados están Días y Flores (1975), Mujeres (1978), Al final de este viaje (1978), Rabo de nube (1980) y Unicornio (1982). Como compositor, canta a la esperanza, la honestidad y la utopía razonable, pero, antes que nada, las suyas son canciones de amor; de amor a personas, seguro, pero también a ideas, a la justicia, a la belleza.
A un mundo más luminoso y amable. Es poeta, músico, líder de opinión, uno de los artistas más trascendentes que ha dado Cuba en toda su historia, un hombre valiente, consecuente y, sobre todo, auténtico. Su obra ha marcado a varias generaciones a través de crónicas líricas sobre la realidad social y humana. Se ha ganado la admiración de sus oyentes con su suave voz, sus melodías únicas y sus letras llenas de emoción que siguen devolviéndonos la juventud y la esperanza en vísperas de cumplir 80 años de vida y casi seis décadas de magisterio musical. "Y cómo pasa el tiempo, que de pronto son años..."
Horario
- Fecha: Jueves 1, a las 20.30h
- Lugar: Plaza de toros de Murcia. 20:30 horas
- Precio: Desde 37 euros
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