viernes, febrero 22, 2008

Concierto en Nicaragua

NOTA DE PRENSA DE LA OFICINA DE SILVIO RODRÍGUEZ
Queremos denunciar la campaña mediática de mentiras que se ha desatado en torno al concierto que dará Silvio Rodríguez el 2 de marzo en Nicaragua. Se están publicando tergiversaciones claramente malintencionadas, como que 50 dólares es el precio más barato que se cobrará por un asiento en toda la gira centroamericana.


También se ha dicho que el concierto de Managua no será gratuito, a pesar de que se anunció que lo sería. Estas dos últimas falsedades las han divulgado en las últimas horas un despacho de Prensa Latina desde Managua, y Milenio México. Al periodista de Prensa Latina le faltó agregar que 50 dólares es la entrada VIP más económica de la gira, porque la más barata en realidad es a 7.50 dólares, en Nicaragua.
Milenio México falta totalmente a la verdad al decir que alguna vez se anunció que el concierto en Managua sería gratuito. Eso es imposible porque esta gira, desde que empezó a concebirse, hace ya dos años, fue organizada a través de profesionales del espectáculo. Esta oficina espera que estos medios se retracten de tan bochornosa actitud. Oficina de Silvio Rodríguez La Habana, 14 de febrero de 2008.

Silvio Rodríguez compone la música para el primer dibujo en 3D cubano

LA HABANA (AFP) —

El cantautor cubano Silvio Rodríguez participa como compositor musical en 'Meñique', primera película de dibujos animados en tercera dimensión que se realiza en Cuba, informó el viernes el Instituto de Cine (ICAIC). "Será una maravilla, estoy seguro", dijo Rodríguez, quien en su juventud fue dibujante, en declaraciones reproducidas en el sitio del ICAIC en internet, en las cuales agregó que "es un proyecto complejo desde el punto de vista técnico porque por primera vez se van a hacer en Cuba cosas en tercera dimensión utilizando de base al dibujo".


'Meñique', una historia de 'La Edad de Oro', revista que publicaba el héroe nacional José Martí (1853-1895) para los niños, está siendo llevada a la pantalla por Ernesto Padrón, hermano de Juan Padrón, conocido realizador de animados con personajes como Elpidio Valdés y los vampiros en La Habana. Rodríguez, quien compuso y cantó el tema Elpidio Valdés para una cinta homónima, esta vez no interpretará sino que compuso las melodías.

"No es como otros trabajos en los que me dan la secuencia y me dicen la duración; es más difícil de lo que me imaginé y en este proyecto están trabajando decenas de extraordinarios dibujantes", dijo. Silvio Rodríguez, de 61 años y fundador de la Nueva Trova junto con Pablo Milanés, opinó que "Ernesto ha incorporado muchos elementos con gran inteligencia y sensibilidad". "Será una maravilla, estoy seguro", manifestó.

Homenaje a los valores humanistas

Documental rinde homenaje a Silvio Rodríguez y a la amistad

Elizabeth López Corzo El elogio a la amistad y autenticidad artística confluyen en el documental "Hombres sobre cubierta", dedicado al cantautor cubano Silvio Rodríguez, durante su viaje en el barco Playa Girón.

Imágenes y aspectos reveladores de la trayectoria del fundador del Movimiento de la Nueva Trova, el carácter humilde de su personalidad y la trascendencia de su pensamiento, acompañado de antológicas canciones, emergen del filme dirigido por el joven cineasta Ernesto Pérez, y el realizdor Alejandro Ramírez. El intelectual Víctor Casaus, director del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau (institución que auspició el audiovisual), afirmó que uno de los valores principales de la película radica en que la figura de Silvio no se ve acosada por las preguntas de un periodista, sino que logra crear un espacio para la memoria.



La mano del entrevistador se pierde durante el diálogo fluido y sincero del afamado trovador con los amigos que lo acompañaron hace casi 40 años en ese viaje marítimo, señaló. Abel Prieto, ministro de Cultura, dijo a la prensa que esta obra es el testimonio de un verdadero artista comprometido con su época y su país, y reafirma a Silvio como el verdadero revolucionario sin dogmas que es. El origen de esta película está en la riqueza y desarrollo del arte, específicamente de la savia de la que se nutre un poeta como el autor de numerosas piezas emblemáticas de la música cubana, comentó Ernesto Pérez, quien destacó que son precisamente la amistad y el amor de los hombres, los mensajeros de la paz. "Hombres sobre cubierta" está en el concurso de la séptima Muestra Nacional de Nuevos Realizadores, que se efectuará del 26 de febrero al dos de marzo próximos. (AIN)

Centenario de Miguel Hernandez

La Fundación Miguel Hernández le pide a Silvio Rodríguez sumarse al Centenario
El cantautor «se plantea» incluir en los actos alguno de sus proyectos musicales La constitución del Círculo Hernandiano en La Habana cierra las jornadas celebradas en Cuba


El concierto del trovador Ariel Díaz en la Casa de las Américas ha clausurado las Jornadas Hernandianas que, a lo largo de la presente semana, se han celebrado en el Centro Cultural Pablo de la Torriente, en La Habana, con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y de la Embajada de España en Cuba, cuyo consejero de Cultura, Javier Hergueta, estuvo presente en la última sesión. Las Jornadas han contado con numerosa presencia de estudiantes e investigadores, así como con la participación de Ruth de la Torriente, hermana del escritor cubano al que Miguel Hernández dedicó una elegía tras su muerte en plena guerra civil.


La figura del poeta oriolano, según informaron ayer desde su Fundación, ha sido analizada desde nuevas perspectivas que abren vías de investigación de cara al Centenario de Miguel Hernández, como son las relaciones literarias y humanas del universal oriolano «con escritores cubanos como Alejo Carpentier, Lino Novás Calvo, José María Chacón y Calvo o el propio Pablo de la Torriente».
Documentales
Además de las sesiones de trabajo, se han desarrollado diversas actividades paralelas, como la inauguración de la exposición de carteles Miguel Hernández/Viento del pueblo y la exhibición de los documentales Con Miguel Hernández en Orihuela y Bajo la noche lunar.


También se ha puesto en espacio la obra teatral Reino dividido, de Amado del Pino, y se han presentado el cuaderno Con gesto enamorado, editado por la AECI, y la edición facsímil de Homenaje a Miguel Hernández, de 1943, publicada por la Fundación Cultural Miguel Hernández.
Asimismo, se le planteó a Silvio Rodríguez la posibilidad de dedicar de sumarse al Centenario con uno de sus proyectos musicales, manifestando el cantautor su disponibilidad a tener en cuenta esta propuesta.


En la clausura de ayer fue constituido formalmente el Círculo Hernandiano Cubano, coordinado por el Centro Cultural Pablo de la Torriente. Entre los objetivos propuestos destacan «la publicación de las actas de las Jornadas, la recopilación de materiales hernandianos conservados en Cuba, facilitar la publicación en la isla de artículos sobre el poeta oriolano, y servir de puente de unión entre entidades y organismos cubanos y españoles para coordinar diversas actividades hernandianas», comentaron.


Entre los numerosos apoyos recibidos durante el transcurso de las Jornadas sobresalen los del ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, el cual invitó a la Fundación a estar con sus publicaciones en una próxima edición de la Feria Internacional del Libro de La Habana.

viernes, febrero 15, 2008

Concierto en Barcelona-V





Xaime y el aprendiz de brujo

Supongo que muchos de los asiduos a este foro pensaron en algún momento "me gustaría estar con Silvio, preguntarle algunas cosas, guardar para el recuerdo una instantánea a su lado, darle un abrazo de agradecimiento por ser tan bello, imprimir en el cedro de mi guitarra su saludo y su firma". ¿No?, pues yo si lo pensé. Mi primer acercamiento físico al poeta fue en el año 99, cuando, después de 6 años de escuchar y forzar mis dedos sobre los trastes de una guitarra prestada, por fin visitó Vigo dentro de una gira que lo llevaba por varias ciudades españolas. En mi ciudad lo hacia el 14 de agosto, y el 13 por la noche, después de cenar con unos amigos y mientras paseábamos , entramos en un lujoso hotel a ver si, por casualidad resultaba estar alojado. Fuimos directamente a la recepción y al pedirle al recepcionista que nos pusiera con la habitación de Silvio, nos descargó una batería de preguntas que nos hizo entender que habíamos acertado a la primera. Esa noche no hablamos con él pero si con su hermana que nos explicó que acababan de llegar de Murcia y estaban muy cansados. Nos citó para la mañana siguiente y, por su puesto, no faltamos a la cita. Al día siguiente nos plantamos en el hotel a las 9 de la mañana y después de que Maria de los Ángeles Rodríguez nos diera unas pocas de largas, a ver si nos evitaba, Silvio apareció por recepción y nos atendió muy amablemente. Charlamos un ratito con él, unas fotos y su rubrica en mi guitarra dejaron para siempre el recuerdo de un encuentro buscado. Tengo que dejaros, mi niño está despertando de su siesta, pero no se vayan todavía, aún hay mas. Después del primer encuentro en Vigo, Silvio continuaba de gira por España, y yo, que estaba de vacaciones veraniegas, me dispuse a seguirlo a todos los conciertos que me fuese posible. Viajé primero a Coruña donde me lo encontré después de las pruebas de sonido en el Coliseum.Alli le regalé mi sombrero de trovador a lo cual me respondió "lo añadiré a mi colección de sombreros". La siguiente parada fué Gijón. En esa ciudad fui a saludarlo al hotel y en esa ocasión fué él quien me hizo un regalo. Las entradas para el concierto y un libro llamado "canciones del mar".(Quizas alguno de vosotros puede pensar que me excedí en mi insistencia por acercarme al poeta, pero es que 6 años esperando un concierto son muchos años y además, a saber cuándo volvería) Estos dos encuentros fueron mucho mas fugaces que el primero, pero el que se lleva la palma es el que ahora os voy a relatar. Corrían los días de a fines de guerra. Septiembre de 2004. Silvio incluye a Vigo en su gira de presentación de su nuevo disco "cita con angeles"y también presenta los dos primeros volúmenes de la colección "Antología". Exactamente el 15 de ese mes, y en una conocida libreria de la ciudad está programada la presentación de los libros a las 20 horas. Alrededor de las 18 horas aquello ya era un hervidero de seguidores que hacíamos cola para comprar y esperarlo. Fuimos tomando posiciones y en un momento dado alguien elevó la voz para sugerir que recibiéramos a Silvio cantando. Pero para eso hacia falta una guitarra y allí no había ninguna, así que, poniendo en riesgo la privilegiada posición de la que me había hecho acreedor, me acerqué a una tienda de música cercana en la cuál gozo de cierta confianza,y tras explicar el "problemilla" no pusieron ningún reparo en prestarme la mejor de las guitarras que en ese momento había en la tienda. Presto, volví a mi puesto de privilegio y al guiño de un vigilante improvisado entonamos a coro "Ojalá"acompañando de esta guisa la entrada del poeta. Al final de la "rueda de prensa", Silvio volvió a interpretar con mi guitarra prestada el mismo canto de entrada, a petición de un niño que le reprocho la hora tan tardía del concierto del día siguiente. Durante el día yo había preparado un pequeño estuche en el cuál había introducido un libro de poesía gallega de Rosalía de Castro, otro de dibujos de Castelao, otro de fotografías de Galicia desde el aire y un par de discos de música gallega. Mi intención era dárselos a Silvio para que conociese un poco mas profundamente mi tierra, pero esa tarde fue imposible, así que concreté con su hermana y representante, Maria de los Ángeles, para entregárselos a la mañana siguiente en el hotel. Cuando mi chica y yo llegamos al susodicho, en la mañana del día 16, Maria de los Ángeles no se acordaba de haberme citado y me dijo que dejara lo que traía en la recepción, a lo cual me negué. Montamos guardia en el recibidor y cuando Silvio bajó a almorzar lo abordamos sin ningún temor. Olvidé deciros en el anterior capitulo que, además de los libros y los discos, llevaba conmigo mi zanfona, simplemente para mostrársela. Bueno, pues cuando Silvio apareció por el recibidor del hotel, mi chica y yo nos acercamos pidiéndole unos minutos de su tiempo. Su primera respuesta fue "no puedo, ahora tengo que ir a desayunar". Tras explicarle que teníamos unas cosas para él, accedió. Muy rápidamente abrí el estuche de los libros y discos e hice una pequeña explicación de los distintos presentes. Por ultimo y ya cuando Silvio había retomado el andar hacia el restaurante del hotel, abrimos el estuche de la zanfona que frenó repentinamente su marcha. Como no podía ser de otra manera, y tal como corresponde a un músico de la categoría de Silvio, la curiosidad pudo mas que el desayuno. "¡Que instrumento mas bonito!", fue lo primero que salió de su boca. Empezó a preguntarme cosas acerca de su origen, su afinación, cómo se toca ,cuánto cuesta, cómo suena...Ahí no me quedo mas remedio que, pese al temblor de mis manos, ofrecerle el dulce sonido de mi zanfona. Lo siguiente que me preguntó fue: "y yo ¿cómo puedo conseguir una de estas?". Le explique que yo era el constructor, que era mi trabajo y me soltó una frase que me dejó de piedra: "Pues quiero que me construyas una".Cuando conseguí cerrar la boca y asimilar lo que estaba pasando, nos intercambiamos los correos electrónicos para tener un contacto mas o menos directo para concretar la entrega una vez rematada la construcción de su zanfona. "Expedición". Esa fue la primera canción que Silvio interpretó aquella noche del día 16 para nosotros. Comprenderéis que me quedó grabada a fuego en mi mente. Aquel señor, aquel gigante que sobre el escenario se presentaba solo con su guitarra y nos hacia enmudecer, se había convertido en mi cliente numero 104. Aunque fuera una relación profesional, podía decir con la boca bien llena que existía algo que me relacionaba y me relaciona con él. "Este joven pero experto zanfonista construyó para Silvio Rodríguez un ejemplar único, elaborado con mimo de artesano y con el sentimiento de devoto incondicional del poeta cubano". Este texto entrecomillado corresponde a un reportaje que un periódico de tirada regional publicó el 1 de Mayo de 2005. Para mi todas las zanfonas que salen de mi obradoiro son únicas, pero cuando sé en que manos van a recalar, me gusta ponerle algún detalle que la identifique como única y especifica para esa persona en concreto. En la tapa del teclado de la de Silvio se me ocurrió ponerle un paisaje de la ría de Vigo con las islas Cies al fondo y un pequeño texto en la esquina inferior derecha que dice "O mar de Vigo" ¿Y por qué esto y no otra cosa? Pues porque a Cuba y a Galicia los baña el mismo mar. En el mes de diciembre terminé la construcción e inicié los contactos con Silvio para concretar la entrega. Durante muchos días no conseguí respuesta por su parte así que empecé a pensar que quizás se había arrepentido. Le envié un correo haciéndole saber que no pasaba nada en el caso de que así fuera, al cual por fin respondió. Seguía interesado, y después de barajar varias posibilidades optamos por la mas correcta. La Zanfona es un instrumento hecho en su 99,99% de madera. Tiene muchos puntos débiles y su puesta a punto requiere de ciertos conocimientos. Esto, sumado a la diferencia climática entre Galicia y Cuba hacían aconsejable nuestro viaje al país de la trova. A Silvio le pereció bien y quedamos a su disposición en cuestiones de fechas. Por fin, el 14 de marzo de 2005 mi chica y yo embarcamos en un vuelo con destino La Habana. En la madrugada del día 15 de marzo de 2005 llegamos a La Habana. Nos fuimos directos al hotel, después de tan largo viaje necesitábamos cama. Cuando despertamos ya era de tarde, lo único que pudimos hacer en ese día fue pasear por los alrededores y telefonear a Silvio para hacerle saber de nuestra llegada. En esa conversación él nos informó de sus quehaceres para el día siguiente. La celebración del cumpleaños de su hija Malva retrasaba nuestro encuentro al día 17. Ahora mismo no recuerdo si fue antes o después de comer, pero un hombre y una mujer pasaron a buscarnos por el hotel, previo aviso del poeta. Nos llevaron a los estudios "Ojalá" donde nos recibió Lourdes, que pensamos debía ser una especie de secretaria o administradora o contable, yo que se. En ese momento Silvio estaba ocupado, así que estuvimos un buen rato con esta señora, la cual se mostró también muy interesada por saber que rayos era eso de la zanfona. Al fin apareció Silvio y tras saludarnos y preguntarnos por el viaje, el hotel etc... se dirigió a Lourdes pronunciando la misma frase que protagonizó su primer encuentro con mi instrumento: "has visto Lourdes que instrumento tan bonito". A continuación comencé a explicarle los "intríngulis" de la zanfona: Colocación de los algodones, control de presiones, limpieza de la rueda, distribución de resina nueva, en fin, una serie de cosas que hay que saber hacer si quieres que el instrumento suene. Él probó a hacer algunas de estas cosas e inmediatamente se percató de que no era fácil. En ese momento se vio desbordado por tanta información y tras pedir una pausa nos emplazó para repetir el encuentro el día siguiente. Antes de abandonar el inmueble donde están ubicados los estudios, y ejerciendo de buen anfitrión nos guió por los mismos sin escatimar en explicaciones acerca de las distintas estancias que lo componen (mientras Marga se ocupaba del reportaje fotográfico): El estudio principal, situado en la primera planta de la casa, al que se accede por una estrecha escalera con una mesa de mezcla enorme la cual tuvieron que meter en el habitáculo derribando un pared, explicó. El sistema de grabación digital, único en la isla, continuó. Una habitación climatizada en la que duermen un sin fin de instrumentos, a salvo de las altas temperaturas y de la humedad y en la que depositaron también la zanfona recién llegada. Después de la visita con tan ilustre guía, concretamos la nueva cita. Las personas que trabajan para él, y que se ocuparon de nuestro traslado ese día, no estarían al día siguiente, así que él mismo pasaría a recogernos. Nos pidió que estuviéramos preparados en el recibidor del hotel para cuando llegase. Concretamos hora y nos despedimos hasta entonces. Saudos dende o mar de Vigo. En la mañana del 18, Silvio pasó a recogernos por el hotel Colina, situado frente al campus universitario de La Habana. Tal y como nos pidió, Marga y yo esperabamos en el recibidor. No me quedó claro el motivo de por qué tanto misterio en no demorar mucho la parada frente al edificio. Supusimos que se debia a su condición de artista admirado, pero tambien podian ser otros los motivos, como que en su ultimo concierto en la ciudad tubo sus mas y sus menos con el público. En cualquier caso, nuestro acceso al vehiculo fue mas rapido que un cambio de neumáticos y repostaje en un gran premio de formula uno. Yo me senté delante, de copiloto, y Marga... bueno, digamos que el asiento trasero sentia su peso pero su larga melena ocupaba el hueco entre el hombro de Silvio y el mio. Iniciamos la marcha en dirección norte, bajando primero hacia el malecon y enfilando seguidamente la 5º avenida. En mi cabeza resonaban los acordes y la letra de "flores nocturnas". Tuve que hacer un gran esfuerzo para no ponerme a cantar. El panorama arquitectónico iba cambiando poco a poco. De los edificios apuntalados, viejos, descascarados, de los cuales te preguntas como es posible que estén habitados, fuimos pasando a viviendas unifamiliares, no lujosas, pero que se nota que los que alli viven no pasan penúrias. La conversación versó sobre varios temas. Silvio me preguntaba cosas acerca de otros instrumentos tradicionales gallegos, y entre medias nosotros tratabamos de averiguar donde estábamos, como se llamaba ese arbol tan frecuente que no dejábamos de ver...etc. Dentro del coche se estaba bien. El aire acondicionado se encargaba de ello. Marga le preguntó si su garganta no se veia afectada por la maquina aclimatadora a lo que respondió: " a mi no, pero Serrat no lo soporta". Hablábamos del terrible calor que hacia cuando nos contó lo suiguiente:"recuerdo una noche en Cordoba(España) después de un concierto. Decidí volver al hotel dando un paseo y era tanto el calor que hacia a las 12 de la noche que me fuí despojando de las ropas hasta quedarme casi desnudo". Recordó esto para nosotros como el dia que mas calor habia pasado. Después de 20 minutos de marcha, llegamos nuevamente a los estudios "Ojalá", subimos al estudio principal y continuamos con el "curso acelerado" de mantenimiento y puesta a punto de la zanfona. Una vez repasado todo lo aprendido el dia anterior comprobé las condiciones de la zanfona por ver de qué manera se estaba "adaptando" a su nuevo hogar. De este momento hay una foto que pondré proximamente. Dando por concluida la mañana abandonamos los estudios dando por echo que nuestra visita había tocado a su fin. Subimos en el coche convencidos de que nuestro destino era el hotel, cuando Silvio nos preguntó: "¿cuáles son sus planes para la comida?", como no los teníamos, nos dijo que nos llevaba a "pinchar" algo. Por el camino íbamos pensando que nos llevaría a algún bar o restaurante de su gusto... cuál no será nuestra sorpresa cuando tras detener el vehículo frente a un portalón, acciona el mando a distancia que lo abre, encontrándonos de repente en "la vieja casa de la bombilla verde". Tras aparcar, accedimos a la vivienda por la cocina, donde estaban 2 personas preparando la comida; de la mujer no recuerdo su nombre y del hombre me llamó la atención que lo presentase como "su papa", sabiendo como sé, que su padre biológico está fallecido. En la casa estaban también su compañera Niurka, su hijita Malva y su madre Argelia. Previo a la comida nos sirvieron un "piscolabis" mientras disfrutabamos de la sombra del patio y la compañía de Malva quitándole los zapatos a papá... Nos sentamos a la mesa y compartimos ese momento como si fuesemos 2 más de la familia. Su madre era una persona encantadora que nos hacía muchas preguntas, también Niurka -mientras daba de comer a Malva-, nos preguntaba acerca de instrumentos típcos gallegos y de la zanfona en particular. Despues de la deliciosa comida, Silvio fue a buscar su guitarra, entre tanto, su madre me mostraba un cuadro que un artista cubano le había echo a Silvio con pedazos de guitarra, mientras decía: "esa fue la primera guitarra que tuvo Silvito". Regresó Silvio al salón portando una guitarra recién adquirida construida por un artesano español llamado Contreras. Pude comprobar que los materiales conque estaba construida eran los mismo que yo había empleado en su zanfona. Después de esta agradable mañana Silvio nos devolvió al hotel y así terminó nuestro periplo "Silviatico" en Cuba. El verano del año pasado Silvio volvió a Galicia para dar unos conciertos que tuvieron que ser suspendidos por culpa de la ola de incendios forestales que asoló nuestra comunidad. No obstante no se quiso marchar sin ofrecer al menos uno, gratuito, en Pontevedra. Naturalmente fui a saludarlo y a preguntarle por la zanfona a lo cual me respondió que no había tenido tiempo para sacarla del estuche. Tengo que decir que ese día no vimos al Silvio que conocimos en Cuba, sino a uno esquivo y "huyendo" de las personas que le rodeábamos. El último concierto al que asistí fue el pasado 18 de Noviembre en Madrid. Y esto es todo lo que tengo que contaros acerca de "mi relación" con Silvio. Sé que si algún día decide emplear la zanfona, tendrá que requerir los conocimientos de algún experto. Espero ser yo... "Al final de este viaje en la vida, quedarán nuestro cuerpos hinchados de ir a la muerte, al odio, al fondo del mar..." PD Si vais a Cuba a buscar la "vieja casa de la bombilla verde" no lo hagais, buscad una buena casa con piscina

miércoles, febrero 06, 2008

Video:Gira Expediciones

"Algo magico que paso en 2 noches"

POR MIREYA CASTAÑEDA —de Granma Internacional —



• SILVIO Rodríguez se entregó como en sus canciones. Poético, profundo, consecuente. Compartió planes, razones y la urgencia del tiempo en una conversación poco usual. Silvio, esencialmente el mismo.

Fue la tarde del 4 de enero, cuando en el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau se presentó el CD Te doy una canción que recoge los dos conciertos (25 y 26 de noviembre de 2006) realizados en el patio del Centro para celebrar el cumpleaños 60 del poeta, compositor y cantante.



Cuarenta y cuatro trovadores, de todas las generaciones y todas las tendencias de la nueva trova cubana, seleccionaron su tema preferido de Silvio, esas músicas y esas palabras "que nos han acompañado a lo largo de nuestras vidas, con las que hemos amado, maldecido o soñado", como diría en aquel momento Víctor Casaus director del Centro Pablo.



Así fueron versionadas, solo mencionar algunas, La historia de las sillas (Gerardo Alfonso); El guije (Inti Santana); Óleo de mujer con sombrero (Diego Cano); Hoy mi deber (Lázaro García); Columna Juvenil del Centenario (Santiago Feliú); Unicornio (Heidi Igualada); En mi calle (Junior Navarrete); Esta canción (Ireno García); En estos días (Carlos Varela); La vida ( José Antonio Rodríguez); Ángel para un final (Manuel Argudín), o La gota de rocío (Marta Campos). Y el regalo final, el propio Silvio en El colibrí (autor anónimo).



Te doy una canción, un volumen doble, es un hermoso disco, grabado en vivo y con el Sello del Centro Pablo, con la obra de Silvio, quien ahora calificó aquellos conciertos de "algo mágico que pasó en dos noches" y al agradecerlos en su momento había expresado: "Si una vez dije que para un autor no había nada más gratificante que escucharse en las voces del pueblo, ustedes me han hecho saber que esa felicidad se complementa al sentirnos queridos por nuestros hermanos de oficio".

UNA NUEVA EXPEDICIÓN
Después de conversar acerca de ese CD maravilloso, "continuidad de un momento de amistad, solidaridad y amor" (Casaus), Silvio se abrió a comentarios y preguntas de los propios trovadores presentes en el encuentro.

¿La gira por las prisiones?
"En realidad esta gira comenzó en 1990 —apuntó Silvio— cuando escribí al Ministerio del Interior expresando mi deseo de hacerla. Fuimos Augusto (Blanca), Vicente (Feliú) y yo".
Relató que entonces pudieron ir a varias prisiones de las provincias occidentales (Pinar del Río, Isla de la Juventud, La Habana y Matanzas), pero comenzó el llamado período especial "y de pronto no había combustible para seguir hacia el oriente. Se nos dijo posponerla…hasta ahora, que lo volví a proponer más públicamente" (en una sesión del Parlamento).



Añadió que propuso la continuidad porque "la gente de prisiones nos comunicó que la agresividad había bajado drásticamente en los lugares donde habíamos estado, por lo menos en los primeros meses. Me dije, si un grupito lo logró, si se hace sistemático que no se pudiera lograr".
La nueva gira, titulada Expedición, como el disco de Silvio de 2002, se inicia el 13 de enero por las provincias orientales. Junto a Vicente Feliú, el cuarteto Sexto Sentido, el repentista Alexis Díaz Pimienta, y Amaury Pérez actuará en diez prisiones, en un concierto de hora y media "que comienza con el movimiento cultural de los custodios y lo terminan los reclusos".



Silvio quería además dar continuidad a ese contacto con los reclusos "porque uno aprende y a ellos les beneficia. En las prisiones hay un movimiento cultural fuerte",prácticamente desconocido, sin divulgación. "En él hay sobre todo gente optimista, que quiere reencontrarse, mejorarse, que la cárcel no sea una experiencia muerta. Hay gente escribiendo, componiendo, que canta, recita, baila. De pronto aparecen vocaciones escondidas".



El trovador afirmó estar convencido de la necesidad de la cultura en todas partes. "La vida mejora con la cultura, aún en la cárcel, que es lo peor que le puede ocurrir a una persona. La cultura me ha hecho mejor persona, entender a los demás, querer y que me quieran".
¿Es un público diferente?
"Lo más impresionante de las prisiones, al menos para mí, es que los que están allí cumpliendo, hombres, mujeres, jóvenes, niños, porque hay también correccionales, en ese momento son como tu y yo, no están delinquiendo"

¿La Asamblea Nacional?
"Yo soy un señor mayor. El 28 de febrero se cumple un año de mi jubilación. Tampoco soy, a partir del 24 de febrero, diputado. Lo fui por tres períodos, durante 15 años. Me ha pasado como cuando me desmovilicé del ejército, no fue alegre como pensé, como no lo es ahora" concluir en la Asamblea. "Yo no soy político, soy trovador, pero lo acepté por respeto a mi país, a la Revolución, no podía decir no, aún a regañadientes, di el paso al frente y ahora no me fue grato terminar, siempre es ambivalente".

¿Algún libro de poesía?
"Quise ser poeta y me quedé trovador, y mis poemas menores o mayores o insignificantes tuvieron el beneficio de la música. Me acostumbré a esa parte de la poesía que pudiera arañar con la guitarra".

¿En que fase se encuentra la música del dibujo animado Meñique de Ernesto Padrón?
"Este es un proyecto complejo, incluso técnicamente. Los personajes se mueven en un mundo de tercera dimensión. Es una especie de superproducción y todos tienen que moverse parejos. De pronto he tenido que esperar que sucedan cosas en otras zonas de la creación para hacer lo mío (la música y las canciones). De las canciones están como la tercera parte, ahora tengo que empezar a orquestar, y de la música empezar con los tiempos verdaderos".
¿Algunos planes?

"Se que necesito tiempo. Siempre he sido quisquilloso con el tiempo de hacer canciones. Tendría que irme para una isla, es decir, otra isla. Me quiero dedicar a las canciones que tengo dispersas, a organizarlas, ver que hago con ellas, reconstruirlas, hacer mejores versiones, aunque en algunas es imposibles reproducir el aliento que tienen aunque estén mal grabadas. Incluso por ahí hay canciones sin terminar, eran sólo proyectos y andan el mundo entero, afortunadamente hago pocos cambios. Algún día tendré que sentarme a escribir y explicar. Tengo deseos, sobre todo para dejar más claras algunas ideas musicales, no quiero que vengan otros y hagan lo que yo debía haber hecho.

La mayor parte de mi vida, y quizás es algo que tengamos en común, a mi me importó más que se conocieran mis canciones que vivir de mis canciones.
Espero componer y editar al menos dos o tres discos más, de temas inéditos, de este tiempo en adelante. Es necesario decir algunas cosas y las voy a decir siempre a mi manera".
¿Icono de la cultura cubana?

"No me siento foco de la cultura cubana. Dios me libre de creérmelo o de pensármelo. No he hecho canciones para trascender, ni para esto o lo otro. Las he hecho por el goce, por el vicio, por el deleite personalísimo de hacer canciones y hacerlas bien. Me lo he tomado en serio. Tengo dentro una persona que le gusta hacer canciones".

Víctor Casaus director del Centro Pablo ("impecable en lo más urgente, dejar la música grabada") recordaba para concluir el diálogo como la generación poética a la que Silvio pertenece incluyó al final de sus textos una frase invitadora y coloquial: ¡Ahora, con permiso, vamos a hacer circular estos papeles", y la adaptó con respecto al CD Te doy una canción : "para Silvio, con permiso, vamos a hacer circular estas canciones".
De este encuentro tan especial con Silvio Rodríguez nace una segunda versión: con permiso, vamos a hacer circular estas noticias…•

"Escribi para tomar partido por el pueblo salvadoreño en la distancia"

“Escribí para tomar partido por el pueblo salvadoreño en la distancia”

El cubano Silvio Rodríguez, que actuará por primera vez en El salvador el 29 de febrero, habla de los años de la guerra civil y de los amigos que perdió

JUAN JOSÉ DALTON - San Salvador-El País



El trovador cubano Silvio Rodríguez, quien durante la guerra civil salvadoreña (1980-1992) homenajeó y estuvo al lado de la guerrilla, actuará por primera vez en un estadio de San Salvador. El recital será la noche del 29 de febrero y promete ser un relevante acontecimiento cultural, en un país que es de los pocos que no tienen vínculos diplomáticos con Cuba.



Los presos se liberan con Silvio La noticia en otros webswebs en español en otros idiomas Silvio Rodríguez esta eufórico. Cuenta que El tiempo está a favor de los pequeños fue una forma de tomar partido por el pueblo salvadoreño en la distancia. “Decir que mi unicornio había sido visto por allá fue un ardid, la intención de hacer mirar hacia El Salvador a cualquiera que me escuchara. Ahora, aunque parezca increíble, estaré cantando en San Salvador el próximo 29 de febrero, una fecha que sólo existe cada cuatro años. Debe ser una cábala extraña que me toca por haber deseado durante mucho tiempo ir a ese país y haberme demorado tanto”.


Silvio recuerda con nostalgia a su amigo el poeta salvadoreño, Roque Dalton (1935-1975), fusilado por un grupo extremista de izquierda. Rememora cuando el cantante cubano le enseñó a Dalton la canción Qué duro ha de ser para el poeta. “Se la di a leer una mañana en la Casa de las Américas y él, que era adivino y generoso, leyó mi mente e hizo lo que yo deseaba que hiciera, porque levantó los ojos del papel dijo: ‘Carajo, Silvito, esto es poesía'.


El cantante cubano cree que el asesinato de Roque Daltón fue un golpe muy duro “no sólo para mí, que lo conocía y lo quería, también para todos los que interpretábamos la insurrección salvadoreña como una guerra de liberación”. El drama continuó con la muerte del hijo de Dalton, Roquito en 1981. “Fue otra gran amargura, que todavía me hace pensar en las miles de amarguras e incógnitas que continúan”.


Ahora ya no hay una guerra abierta en El salvador. Existen otro tipo de guerras: violencia, pobreza, corrupción. Pero estas son otras batallas. ¿Por dónde cabalga tu unicornio ahora? “Estos días creo que el unicornio perdido se nos ha acercado al grupo de artistas que estamos visitando algunas prisiones con nuestras canciones, pinturas y libros”, explica Silvio.


De todas las giras que haya podido realizar el cantante cubano en su extensa carrera, sin duda alguna, las de las cárceles cubanas están siendo de las más emocionantes. “Todavía no puedo hacer una valoración global, porque aún nos quedan algunos conciertos, pero según lo visto y lo que intuyo, pareciera ser una de las giras más útiles de toda mi existencia”. Habla de ellas como de una catarsis personal, incluso colectiva, para llegar hasta lo más profundo del ser humano.
“Han sido experiencias muy intensas. Creo que todos nos hemos salido de los reveses personales y colectivos y nos hemos lanzado en busca de lo mejor de nosotros mismos. Los reclusos y reclusas pintan y cantan con nosotros, y nuestro deseo es que esta experiencia se multiplique y sistematice”.


El cubano señala que es una acción no sólo dirigida al espíritu, porque ayuda a profundizar en la sensibilidad de todos, lo que sin dudas también se traduce en mejoras objetivas: “Ya sabemos que una canción no puede cambiar el mundo, pero también sabemos que puede ayudarnos a ser mejores”.


Cuando hablamos de Cuba, Silvio se dispara y saca la bola de cristal: “¿Qué cambios se avecinan? ¿El futuro? Hay muchas cosas obsoletas en Cuba: medidas, leyes, instituciones. O sea que son muchos los cambios que hay que hacer. Pero creo que habrá que hacerlos con orden, con serenidad, para que las transformaciones no signifiquen una debacle”. También enfatiza en que Cuba es un país sitiado y que esa adversa singularidad le hace consustancial de cuanto ocurre. “La sociedad está empujando al Estado a liberar las fuerzas productivas. Y eso estoy convencido de que habrá que hacerlo porque, como diría mi amigo Eduardo Aute, ‘nos va la vida en ello’. Silvio arrancará su gira den-tro de 20 días por Guatemala, El Salvador y Nicaragua (después de 20 años de no estar en ese país).

Saluda al pueblo camagüeyano

Yanetsy León González.
Adelante

“A todos los hijos y las hijas de esta tierra de hombres de inmensa estatura y de gran importancia dentro de nuestras tradiciones libertarias, como el Mayor General Ignacio Agramonte, un abrazo cariñoso”, expresó Silvio Rodríguez después del concierto ofrecido en la prisión provincial Kilo-7, en Camagüey.


Con el saludo y el deseo de “podernos ver muchas otras veces”, agradeció la acogida en el territorio donde lo reconocen como ídolo desde 1973, cuando en una de sus plazas interpretó por primera vez El Mayor, tema dedicado al héroe epónimo del lugar, y que sus habitantes asumen hoy como símbolo identitario.

Acerca de las impresiones de la visita al sexto centro penitenciario declaró no haberse sorprendido porque “el movimiento de aficionados en Cuba es numeroso y esperanzador” y “en los reclusorios también esto sucede”, algo “que nos inspira y demuestra lo necesaria que es la cultura y cómo acompaña a las mujeres y a los hombres en cualquier circunstancia, los mejora, los hace crecer.”

La “Expedición” dejó 302 libros de la literatura universal, el sabor a “guateque” de la música campesina con las improvisaciones del repentista Alexis Díaz Pimienta, mezcladas con el filin de las vocalistas de Sexto Sentido, la trova antológica de Silvio, Vicente Feliú y Amaury Pérez, y las imágenes plásticas de Ernesto Rancaño, artistas locales y algunos internos, apreciadas en el mural colectivo realizado y en la exposición “Alas", inaugurada en una de las áreas del lugar.

“Todo ha sido escogido para que ellos tengan una impresión suave de la vida, por lo menos en el rato que están con nosotros”, indicó Reinaldo González, Premio Nacional de Literatura, quien destacó como principal motivo de su presencia en la gira cultural, la convicción de que “el hombre debe ser perfectible, si no hemos fracasado todos”.


La pluralidad y la diversidad caracterizaron el espectáculo por la incorporación al elenco artístico de trabajadores de la prisión y reclusos que cantaron a José Martí y tuvieron presente al Comandante en Jefe Fidel Castro, máximo artífice de las actuales transformaciones que convierten cárceles en centros para elevar la cultura y enriquecer el alma de los internos, quienes estarán mejor preparados cuando se reinserten a la sociedad.

"El arte es un ejercicio de mejoramiento humano"





(RHC/AFP) - El cantautor Silvio Rodríguez afirmó en la central provincia cubana de Ciego de Avila que el arte "es un ejercicio de mejoramiento humano", en el marco de la gira artística que realiza por las prisiones de la isla para contribuir a la rehabilitación de los presos".



"Como lo puede hacer una buena lectura o una poesía", la música también puede ayudar a la rehabilitación de los reos, y "por eso estamos aquí", respondió Rodríguez, consultado sobre el tema en la cárcel de Canaleta, en las afueras de Ciego de Avila, 400 km al este de La Habana.



Citado este sábado por el diario Juventud Rebelde, Rodríguez, de 61 años, subrayó que "las zonas incómodas" de Cuba "también son nuestras" y "no creo que hagamos nada extraordinario" con la gira que inició el 13 de enero por Guantánamo (extremo este) y concluirá el próximo lunes en la Villa Clara (centro), tras visitar 10 prisiones en ocho provincias de la isla.


Con su periplo, Silvio, fundador de la Nueva Trova Cubana junto con Pablo Milanés, Vicente Feliú y el fallecido Noel Nicola, pone en práctica la propuesta que formuló en junio pasado al Parlamento de llevarle a los reclusos canciones, poesías, danza, teatro y cine para ayudar a su rehabilitación. En la delegación artística participan, además de Rodríguez y Feliú, el cantautor Amaury Pérez y el poeta Alexis Díaz Pimienta, entre otros músicos e intelectuales cubanos

"Estamos aquí por creemos en ustedes"



Rosa Miriam Elizalde





"Expedición”, la gira cultural por los centros penitenciarios de Cuba que propuso y organizó Silvio Rodríguez


Qué difícil es cantar en un lugar como este y hacer que el alma se preste otra vez a disfrutar. Hemos venido a dejar el arte a otros ciudadanos. A ustedes, seres humanos en difíciles procesos porque aunque se encuentran presos no dejan de ser cubanos. (*1)



En contraste con la frialdad de los exteriores de la Prisión provincial de Granma, puertas adentro el ambiente es agitado y como de campo de feria, que refuerza un sol amarillo y abrasador. Faltan diez minutos para que inicie el concierto, fijado a las tres de la tarde. Artistas, técnicos, oficiales, soldados, reclusos, periodistas se arremolinan camino a una sala del edificio principal del penal, donde se ha montado una exposición de Ernesto Rancaño, el pintor que acompaña la gira. Casi no se puede dar un paso en la salita rebosada de gente.

Para llegar hasta ella hay que pasar primero por un recibidor donde algunos reclusos, tímidamente, han esperado para obsequiar piezas que ellos mismos tallaron para los artistas. Entre las manos cuarteadas de un muchacho de basto uniforme azul hay un barquito de madera. “¿Puedes imaginar qué se siente cuando ellos te entregan su regalo? No te lo dicen con palabras, pero tú las percibes en el gesto. Algo de ellos saldrá de la prisión”.




Alexis Díaz Pimienta, repentista y escritor, es el primero del pequeño grupo de trovadores de esta “Expedición” con quien tropiezo. Es el tercer centro penitenciario donde ofrecen su concierto, organizado por Silvio Rodríguez y en el que participan también Amaury Pérez, Vicente Feliú y el cuarteto Sexto Sentido, acompañados del escritor Reinaldo González, el cineasta Léster Hamlet y la fotógrafa María Teresa González (Petí). “Como el primer día, tengo sentimientos contradictorios –confirma Alexis. Uno sabe que son presos, que están aquí porque hicieron daño a otros, pero a la vez no puedes dejar de compadecerlos ni puedes impedir que te duela su tragedia”. Pasa Silvio, camisa roja y gorra azul, y uno de los técnicos del espectáculo se anima a contarme al menos una anécdota: “En una de las cárceles que visitamos, alguien le dijo: ‘Silvio, ojalá que se acaben los presos’.




Él ni lo pensó para responder: ‘Sí, pero que primero se acabe el delito’.” Son ya las tres. Salimos al exterior, casi en fuga. Va a empezar el concierto en el patio del penal, una explanada enorme donde hay 3 000 sillas ocupadas, frente a una tarima azul de la que cuelga una guirnalda de rosas amarillas. A un costado, la Banda de conciertos del centro penitenciario, 30 presos ahora sentados, con sus instrumentos sobre las rodillas. “Fíjate, están los reclusos y sus familiares”, va comentándome Reinaldo González mientras busco mi asiento. ¿Están obligados a venir al concierto? “No, claro que no”, responde. Desde el público se aprecia mejor el escenario. La tela del fondo es una mujer con cara de luna y un solecito en el pecho, pintura de Rancaño que aparece en la portada del disco “Expedición”.



Por fin, vibra el micrófono y se escucha: “Buenas tardes, soy Silvio Rodríguez.” Una pausa y el murmullo cariñoso que parece replicarle “¿pero quién no te conoce, Silvio?”. Él explica a qué han venido. “Estamos aquí porque creemos en ustedes. Tenemos fe en el hombre y en la mujer, tenemos fe en los jóvenes, y nos sentimos igual que ustedes. Esta gira la iniciamos en 1990, pero tuvimos que interrumpirla después de visitar algunas prisiones del Occidente –la impidió el Período Especial-, y ahora llegó la oportunidad de continuarla. Somos un grupo de artistas, de los muchos que se brindaron, pues esta fue una idea bien acogida, no solo por la Asamblea Nacional, sino por artistas de varias manifestaciones.” Al escenario llega Reinaldo, Premio Nacional de Literatura. Sus palabras son tan breves y emocionadas como las del cantautor: “El hombre es perfectible: no hay detrás de esta palabra nada místico, sino una convicción realista.



Nos hemos reunido un grupo de amigos para venir trayendo música y alegría de vivir que es imprescindible para superar cualquier angustia.” Y continúa: “Soy escritor y no quise venir con las manos vacías. Con la ayuda del Instituto Cubano del Libro, he seleccionado 302 obras entre los grandes títulos literarios de la humanidad. Autores muy diversos, imprescindibles para la formación cultural. No hemos pensado solamente en el que comienza a leer, sino también en el que suele leer y su cultura le exige superación”.



Reinaldo presenta a una cantante bayamesa, Lidia Alcobea, técnica de laboratorio del hospital del penal, y ella a Vicente Feliú, que viene con un poema de Antonio Guerrero, uno de los Cinco cubanos prisioneros en Estados Unidos, que el trovador musicalizó. Vicente sigue con su “De donde habita el corazón” y ese himno generacional que es “Créeme”. Ha comenzado “el guateque”, como anunciara Reinaldo poco antes, y Silvio sube nuevamente al escenario para cantar a dúo con Vicente “El colibrí” y luego, solo, “Cita con ángeles”, “Pequeña serenata diurna” y “Expedición”, de la cual apunto estos versos enigmáticos: “Hoy somos ángeles caídos/ junto al que fuimos a curar”. Busca el tono de la guitarra por unos segundos que se alargan: “Es que el sol desafina las guitarras”, se disculpa y empieza a sonar “La gota de rocío”.



Se escucha, como voz segunda, un coro espontáneo de las mujeres del público,mayoritariamente combatientes que trabajan en prisiones de Granma. Miro detrás de mí. A un par de filas de distancia están intercalados un grupo de presos y sus familiares. Una mujer de ojos cansados no deja de apretar la mano del que parece ser su hijo, quien canturrea bajito: “La gota de rocío/ del cielo se cayó/ y en ella el amor mío/ la carita se lavó”. Canta y sonríe con los ojos clavados en el trovador y yo me desarmo. Ni siquiera puedo apuntar lo que pienso en este instante. Cualquiera se da cuenta que la dignidad no es propiedad que tenga el ser humano, como tiene páncreas o sistema nervioso, sino que es una idea de sí mismo, quizás un momento como este, una esperanza, un proyecto alumbrado por él, que se mantiene mientras lo mantenemos.



Es temprano todavía pero ya hay luna en el cielo se enteró de que en el suelo hay música y poesía. Es raro, siendo de día, ver la luna en primer plano; se enteró del gesto humano al que Silvio convocó y no sé si no durmió o se levantó temprano. La misma música Es verdad, son poco más de las cuatro de una tarde iluminada de modo tan implacable que el público tiene que ponerse la mano como visera para ver a los artistas, y sin embargo, la luna está a un costado del cielo y en el mural de algo más de tres metros que a mi izquierda pinta Rancaño, junto a cinco artistas plásticos de la provincia y a dos reclusos.




Uno de los presos dibuja con parsimonia el detalle astral casi a mitad de la tela, el punto de partida para un cuadro sin motivo preconcebido, que va armándose a medida que se escuchan las canciones. En cinco bandejas de aluminio, traídas del comedor de la prisión, mezclan las pinturas. Cuando sube a la tarima el cuarteto Sexto Sentido, el mural está terminado y en él se reconoce un barco fantasmagórico, partido en dos por un árbol sin hojas que alza una estrella entre sus ramas secas. Detrás de esa primera luna tímidamente azul aletea una paloma blanca. Para entonces ya cantaron Alexis Díaz Pimienta y Amaury Pérez. Y para entonces hemos llorado y nos hemos reído muchísimo.



El humor de Amaury, que celebra en esta gira sus 25 años de casado con Petí, ha relajado la tensión emotiva del concierto: “Recuerdo muy bien la primera vez que vine a Bayamo hace unos 30 años. Salí del hotel donde me hospedaba y me fui al Parque Céspedes. Me encontré dos personas mayores, tomando un alcohol ‘raro’: ‘la sonrisa del tigre” dijeron que se llamaba la bebida. ‘Tómate un trago para que tú veas por qué se llama así’. El sorbo bajó perfecto, pero cuando subió hizo: ‘ahhhhhhhhhh’”. Amaury cantó “Te perdono” de Noel Nicola –“que si viviera estaría aquí, con nosotros”-, “Acuérdate de abril” y cuando iba a entonar “Si yo pudiera…”, advirtió que “esta canción la escribí en una gira por Europa con Pablo Milanés y Sara González, donde, por cierto, nadie entendía las letras.




No me hizo mucha gracia cuando en Hungría anunciaron que iba a cantar ‘Amauroska Perezoska’.” El concierto termina con los reclusos y los artistas, juntos, en el escenario. Toca el Sexteto Granma, constituido en prisión. La primera voz y guitarra no lleva el uniforme de presidiario, porque es un hombre libre. No hace mucho terminó de cumplir su condena –casi 20 años-. Cuando lo invitaron para que cantara junto a los compañeros del grupo que él había fundado, aceptó sin titubear.



A Yayito, así lo conocen en la prisión y en Bayamo, le pregunto qué ha pasado con su vida: será evaluado como músico profesional y va a empezar a recibir clases de guitarra, de solfeo y las asignaturas teóricas, con profesores de Bayamo. “La música me salvó”, dice y se inclina para saludar a uno de los integrantes de la Banda de Conciertos del penal, la primera de cuatro que ya se han constituido en el país, integradas por presos que sufren largas condenas. ¿Por qué ellos? La razón es sencilla, me explican: para que la vida no sea para esos seres humanos un agujero negro hasta el final. Son poco más de las cinco de la tarde.



Los instrumentos han desaparecido del escenario y los presos, en fila, regresan a sus celdas. “Se acabó el sueño y ha vuelto la realidad”, pienso en voz alta. Sí, pero ya no será igual que antes –interviene Amaury. Ni para ellos ni para nosotros. ¿Viste que cantamos no más de tres canciones cada uno? Pues nos sentimos como si hubiéramos cantado durante tres horas seguidas. Regresamos siempre cansadísimos, nos derrumbamos literalmente, porque las emociones son tremendas, incomparables.”



Le pido un ejemplo: “Me encontré con un muchacho que me dijo: ‘Amaury, yo siempre soñé con darte un abrazo y mira dónde te lo vine a dar’. Le pregunté cuánto tiempo le faltaba para salir: ‘un año’. ‘Pues prométeme que cuando salgas me vas a ir a ver para darnos otro abrazo’.” (*1) Las décimas que acompañan este texto fueron improvisadas por Alexis Díaz Pimienta durante el concierto

Concluid primera etapa de gira nacional Expedición

Santa Clara, 27 ene -2008(AIN)

La gira nacional, denominada Expedición, a cargo del cantautor Silvio Rodríguez y un grupo de artistas de diferentes manifestaciones concluirá su primera etapa el próximo lunes, luego de varias presentaciones en centros penitenciarios cubanos.




El autor de Ojalá, El papalote, Canción del elegido, La Era y otras, retomó esta idea iniciada en 1990 e interrumpida por 18 años, para llevarla a cabo como ejemplo de humanismo y justicia social que caracterizan a la sociedad de Cuba. En esta ocasión, el compositor nacido en San Antonio de los Baños, quien ha puesto música a obras teatrales, documentales, entre otros, lo acompañan Amaury Pérez, Vicente Feliut, Alexis Díaz Pimienta y el cuarteto Sexto Sentido.

Al coincidir la presentación en el centro de la isla del proyecto artístico con el aniversario 155 del natalicio de José Martí, devendrá homenaje al Héroe Nacional, quien escribió en el prólogo de El Ismaelillo...\”tengo fe en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud\”.