sábado, octubre 22, 2011

analisis del rabo de nube


Si me dijeran pide un deseo
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.
JuanGui El cantautor aclaró que si alguna canción se aviene a la personalidad y el quehacer del mandatario es Rabo de nube, "porque Fidel -dijo- es como un rabo de nube (especie de tornado) que barre con todo lo feo".

Recuerdan estas declaraciones de Silvio hace poco en la presentacion de su nuevo disco?
Bueno, anoche veia un DVD de Silvio en el estadio latinoamericano alla en Cuba poco tiempo despues del famoso concierto de Silvio en Chile alla en el 91, en cierto momento llega Fidel al concierto y adivinen que cancion toca Silvio. RABO DE NUBE!

Hoy Lima esta mas gris que de costumbre...
creo saber porque.
"Alzarán al hombre de la tumba al sol
y el nombre se repartirán: fusil contra fusil."

Maine
Había leído por ahi eso de que Fidel se le hacía a Silvio como un rabo de nube. Creo que fue en ocasión del cumpleaños de Fidel que Silvio comentaba eso. Por ahí, en el análisis de Reino de Todavía hablábamos de cómo suele identificarse el cambio revolucionario con el cataclismo de la naturaleza y sobre todo si trae acarreado la noción de giro y circularidad, como el tornado. Es una de las mejores cosas que podrían decirse de alguien.
juancarlosbalderas
La canción entera es maravillosa, pero hay frases que me gustan en patricular....

Una gran ira que sube

Un aguacero en venganza
.
Denotan una gran fuerza. Yo la imagino como una oleada común de gente, la fuerza de la revolución, no precisamente el pueblo en armas, sino el pueblo trabajando para que cada día se vaya "lo feo" y venga "el querube"
espinasdepescado
a mi parecer.
lo verdaderamente sublime de esta canción es la música. Parece que se acabara un mundo y comenzara otro. La tonalidad.
y el imaginar que "Rabo de Nube" significa algo distinto cada cinco minutos.

lastima que acaban de cortarme la imaginación con la explicación.. pero luego se me pasa.

L.M
pamela
TU INTERPRETACIÓN ESTÁ FABULOSA, DEJA VOLAR TU IMAGINACIÓN Y SIN PUDORES DESARROLLA TU IDEA Y EXPRESATE. LO QUE IMPORTA ES ESO, NO OLVIDES QUE TODOS TENEMOS EL DERECHO A CREER, A VOLAR, A IMAGINAR, LUEGO ENCONTRARAS SIGNIFICADOS MARAVILLOSOS.

ESTA CANCIÒN FUE ESCRITA EN TIEMPOS DE CRISIS, LUEGO DE LA REVOLUCIÒN. POR LO TANTO, NO ESTAS NADA DE MAL.

EL ÙNICO QUE CONOCE EL REAL SIGNIFICADO ES SILVIO, NOSOTROS PODEMOS INTERPRETAR LO QUE CREEMOS OK.
.UN ABRAZO PAME
espinasdepescado
pues sí, el analfabetismo y la ignorancia son bastante útiles en estos casos...
Fidel jamás se me habría pasado por la cabeza, y hace poco fue que me enteré que el término "rabo de nube" aplica para definir una tormenta o algo así...
pues yo prefiero pensar en un pedazo de cielo, un algodón de azúcar, una oveja motilada, en cualqueir cosa.. en fidel no... no encaja.
con el debido respeto claro.



Escaramujo



Una de las mejores canciones de silvio siempre lo digo. y esta cancion para mi significa mucho
poque desde niño la oi hace poco supe que rabo de nube es el nombre que le dan en cuba al los huracanes porque parecen rabos de el cielo o de las nubes, peero esa poesia es sublime.
silvio dice que es una cancion que quizo hacer desde niño tal como la conoci . ah y otra cosa la melodia es la mejor que he oido en manos de silvio.

regidorNo se, a mi me parece que "Rabo de Nubes" es una canción que habla sobre el consumo de la cocaína.

Quizás Silvio fue adicto a alguna sustancia quimica en algún determinado

JuanGui
Silvio? Yo creo que tu andas por ahi.

Regidor Porque no?.

Si el vivió en una época en donde el consumo de drogas entre los músicos geniales -Lennon, Hendrix, Morrison, etc.,- era algo común.

Como será de común entre los músicos, que hasta existe una cueca, en honor al consumo de cocaína.

Saludos.



Juangui en que basas tu suposicion de que rabo de nube nacio de una alusinacion de drogas?
ya se dijo que en cuba un rabe de nube es un hucaran, un tornado..
entonces no tiene nada de loco, de alusinojeno, el tema y su contenido...
para tal caso Unicornio si podria entrar al caso.





Hector Jara
Nunca lo habia pensado asi, pero estoy abierto a nuevas interpretaciones.
Yo tambien sabia que un rabo de nube era un tornado.

Y Silvio la canto aqui en Mexico y la dedico a Andres Manuel Lopez Obrador.









regidor
La cocaína tirada en una mesa o vidrio parece un rabo de nube, que cuando la jalas te sigue un estado de euforia, una gran ira que sube, el aguacero son las lagrimas que provoca a los novatos al jalar.

Es un gran barredor de tristezas que hace olvidarlas.

Chau!

Cosmonautas



Juangui nunca vi un huracan blanco.

Docjavisan
yo no opino ni creo, estoy seguro por palabras del mismo silvio que esta cancion la dedica a gente revolucionaria, gente que realiza labores como la de fidel y si encaja en este marco, detenernos a explicar esto a quien no lo quiera entender siempre sera esteril y una gran perdida de tiempo.Para mi en palabras del propio silvio esta canciòn esta dedicada a personas como fidel. ademas no es el unico mandatario a quien a dedicado esta cancion.
por otro lado si silvio fue adicto a algo o no a lo largo de su vida esta lejos de el conocimiento y la certeza de nosotros , a veces gente muy apegada a nosotros tiene adicciones y no lo notamos, mucho menos de alguien tan discreto en su vida personal como silvio a quien ni sus mas allegados le conocen los secretos que no devela.creo que estamos hablando de una canciòn y del significado que tiene para el autor este tema.



Monica El rabo de nube es un tornado, eso ya lo ha explicado Silvio en algún lado, y a un tornado se refiere, ni más ni menos, a un huracán que se lleve lo feo, nada más. Concuerdo con espinas en que no se refiere a nada que tenga que ver con Fidel, no llama para nada a ello. Lo que sí ocurre es que Silvio muchas veces reutiliza sus propias canciones y las adapta o reinventa, como las reinventamos cada uno de nosostros, pero la canción es el claro deseo infantil de que aparezca por algún lado un "barredor de tristezas" que se lleve lo feo. Me cuadra bastante eso de que es la canción que siempre quiso hacer de niño.

docjavisan
bueno. silvio veia asi a fidel, como un barredor de tristezas que se llevara o feo, sin duda esa descripcion puede coincidir con la imagen de fidel.
bueno eso desde mi punto de vista.

regidor
Entonces podemos inferir que el huracán debería matar a miles de cubanos feos o gringos imperialistas para que Silvio sea feliz?

Porque los huracanes dejan la cagada y media cada vez que pasan.

Silvio entonces desearía que un huracán azote la isla para que mate lo feo de Cuba.

¿?

Sigo sin entender

Docjavisan:logicamente, y asi seguiras....

regidorDoc, entonces tu idea de el stalinismo cubano, sería una de las interpretaciones mas certeras. Felicitaciones

Docjavisan:y asi seguiras....

miércoles, octubre 19, 2011

la trova regreso a atarés nueva


Pilar de Atarés, Cerro. Foto: Alejandro Ramírez Anderson


Omoa 114. Foto: Alejandro Ramírez Anderson


Nuevos habitantes de la sala de las descargas. Foto: Alejandro Ramírez Anderson


El patio donde se oyó la tradicional. Foto: Alejandro Ramírez Anderson


Francisca, retrospección. Foto: Alejandro Ramírez Anderson



Saludo Infantil. Foto: Alejandro Ramirez Anderson




Saludo a Silvio. Foto: Alejandro Ramírez Anderson


Un dúo que se reencuentra después de muchos años. Foto: Alejandro Ramírez Anderson



Atarés: aplausos, exclamaciones, “Otra, otra…” Foto: Alejandro Ramírez Anderson


Despedida solo con guitarra. Foto: Alejandro Ramírez Anderson


Presentación de Silvio Rodríguez en Pilar Atarés, Cerro; con Frank Fernández, Niurka González, el trío Trovarroco, Oliver Valdés y el poeta Víctor Casaus como invitados.

Jorge Hernández y su madre viven desde hace más de cuarenta años en una casa tranquila, silenciosa, definitivamente más silenciosa de lo que suelen ser los hogares en Pilar-Atarés, en el Cerro. La ventana de la sala, que da a la calle, prácticamente nunca se abre. Nada llega a la casa a través de ella, nada sale tampoco del interior hacia afuera. Pero no siempre fue así: la ventana frontal de Omoa 114, entre las calles Pila y Castillo, fue hace tiempo, allá en los cincuenta, una ventana célebre, un acceso a memorables descargas, con tres, guitarra, clave… Era la casa de María Teresa Vera.

Cuenta Jorge que más de una vez alguna anciana, algún señor entrado en años pasa con su bastón y detiene su paso lento ante la fachada de la casa. Entonces, con cierta luz misteriosa que cobran los ojos, y como en medio de un suspiro de nostalgia, le cuenta de tiempos atrás, de baile y ron, de gente aglomerada en la calle, salpicándose de la alegría de las fiestas de María Teresa; como hacía Francisca Couzo, que hoy tiene 95 años.

Hay quienes aseguran haber visto allí a Manuel Corona, a Sindo Garay, a Hierrezuelo…, en aquel feliz punto de reunión de lo mejor de la trova tradicional, en aquel lugar para la alegría y la poesía popular cuya memoria no puede morir con los pocos que aún la conservan.

Hoy Omoa estuvo llena otra vez, las notas de la trova vuelven a ella, y el barrio las recibe amable, son bienvenidas, como de regreso de un largo viaje, desde lejos, desde hace tiempo. Hoy la trova estuvo como de vuelta, acompañada de música clásica, de música en fin, y se queda; aunque algunos insisten en que nunca se fue.

Luis Eduardo Aute estreno su film en montevideo

Antes de su recital de este martes en el Auditorio del Sodre, el multifacético e inquieto músico español presentará mañana su película de animación Un perro llamado Dolor, en el Centro Cultural de España (Rincón 629). La función será a las 19 horas, aunque como siempre se recomienda ir con suficiente anticipación debido a que la sala se llena con facilidad, y a las 20:30 se organizará un foro sobre la creación de esta película.

Originalmente hecho hace diez años, el film no solamente tiene música de Aute sino también de Silvio Rodríguez, Suso Saíz y Moraíto Chico. El guión, además, fue escrito por el mismo Aute.

Pero los créditos de Aute no se remiten solo al guión y a la dirección, ya que Un perro llamado Dolor también fue dibujada y animada por él. De acuerdo a reseñas de prensa se trata de más de cuatro mil dibujos que fueron posteriormente, tratados y con la última tecnología digital para imagen en 2D y 3D. Este emprendimiento ha sido calificado de colosal ya que insumió más de cinco años desde que realizara los primeros dibujos en 1995 hasta los dos años finales de plena dedicación al rodaje. El título de la película tiene que ver con el nombre que llevó el perro de la pintora mexicana Frida Kahlo.

El argumento de la película, se compone por siete historias o retratos, es la de la relación entre el artista y su modelo, con un hilo conductor, que es el perro, co-protagonista de casi todos los episodios. Luis Eduardo Aute reinterpreta las relaciones de pintores como Goya, Duchamp, Picasso, Sorolla, Romero de Torres, Frida Kahlo, Rivera, Dalí, y Velázquez, con sus modelos, con su entorno, con su historia. Quienes la han reseñado coinciden en que el autor apela al lenguaje cinematográfico más clásico, pero al mismo tiempo realiza una reflexión sobre el arte y el artista, metiéndose en la piel de los creadores y su mundo. "Una mezcla apasionante de humor, de visión desgarrada, de violencia, de sexo, o sea, de arte. Una narración que se vale de los medios más sencillos del cine. Una obra singularísima de un autor enamorado de la cámara y la música", afirmó una crítica de la popular página web La Butaca.

Esta, sin embargo, no fue la primera oportunidad en que Aute se acercó al medio audiovisual. Muchos años antes ya había dirigido algunos cortos. Pero sobre esa experiencia se le podrá preguntar mañana.

A propósito de un muy doloroso asunto

Vicente Feliú
Creeme
Últimamente he leido algunos artículos que hacen alusión a cierta polémica en la que se pretende involucrar a Silvio Rodríguez con Pablo Milanés, y estoy convencido que no existe tal, entre otras cosas por imposible. Polémica ha sido la actitud de Pablo consigo mismo y con sus canciones, las mismas que a centenares de miles de personas en el mundo conmovieron y ofrecieron asideros para la reflexión durante más de cuarenta y cinco años.

Que Silvio, trovador mayor, decida salir en defensa de los intelectuales cubanos a los que Pablo acusa de cobardes por firmar una adhesión a defender Cuba, atacada constantemente desde el Miami punta de lanza de la derecha fascista de los Estados Unidos, es la cosa más natural del mundo. (Por cierto, creo que el único intelectual miembro de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba que no firmó fue Pablo).

Que hombres y mujeres de Cuba y de otros lares, para quienes Pablo ha sido una compañía sonora de dignidad, solidaridad y amor se sientan defraudados y quieran decirle su enfado, me parece la cosa más natural del mundo.

Lo que no me parece natural es que con todas las opiniones que ha tenido Pablo Milanés, no hubiera expresado siquiera alguna de ellas en la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, órgano máximo de gobierno del país de la que fue miembro aunque jamás asistió, ni tampoco en las asambleas del barrio donde se han discutido infinidad de planteamientos muy sólidos en los últimos años.

Lo que no me parece natural es que tantas opiniones no hayan dado lugar a canciones, de las que Pablo sabía componer muy bien.

Lo que no me parece natural es que no haya ofrecido opiniones a la prensa cubana, también considerada muy mal por Pablo, porque hace muchos no acepta entrevistas.

Lo que no me parece natural es que en la gira que Pablo realizó por Cuba hace pocos meses no dijera una sola de las opiniones que ofrece a la prensa española y ahora a la más reclacitrante prensa enemiga de nuestro país.

Lo que no me parece natural es que teniendo en las venas sangre del Bayamo irrredento no haya pensado que a la Trova Cubana no se le debe traicionar porque es la Patria misma.

En muchas partes del mundo no se comprende bien el concepto que los cubanos tenemos sobre la Patria. Quizás pudieran leerlo en José Martí, en cualquier texto desde que era un adolescente, y ya con más definición y potencia en los textos escritos en los Estados Unidos. Quizás pudieran dar una ojeada el concepto que tienen George W. Bush o Barack Obama y hacer justamente lo contrario.

El origen de esta situación -repito que no entre Silvio y Pablo sino entre Pablo y medio mundo-, es la bronca cubana con los gobiernos estadounidenses que viene desde el Siglo XIX cuando intervinieron en nuestra guerra de independencia, ya prácticamente ganada contra el colonialismo español, arrebatándonos la victoria. Durante todo el Siglo XX intervinieron cada vez que levantábamos vuelo, cortando alas, hasta que irrumpió Fidel en la historia de Cuba. Luego en enero de 1959, los mismos yanquis que apoyaron al tirano Batista hasta el 31 de diciembre de 1958, recibieron a TODOS los asesinos batistianos que lograron huir y que habían colaborado en la muerte y de sapariciones de 20,000 personas, revolucionarias o no, entre 1953 y 1958, y que se robaron el erario público de la nación cubana. Parte de esos dineros sirvieron de base después a diversas organizaciones contrarrevolucionarias en los Estados Unidos, entre ellas la Fundación Nacional Cubano Americana, la de Jorge Más Canosa, Ileana Ross Lethinen, Lincoln y Mario Díaz Balart, Luis Posada Carriles, José Basulto, Carlos Alberto Montaner y muchísimos teroristas y asesinos más durante estos 50 y tantos años.

Las Damas de Blanco, señoras por lo general esposas y parientes de hombres que, pagados por los Estados Unidos hacían trabajos disímiles contra el gobierno cubano (en muchísimos países a eso le llaman traición, mercenarismo y cosas por el estilo) y por ello guardaban prisión con diversas condenas, marchaban en silencio por la 5ta Avenida de Miramar, vía por donde se transita a zonas importantes de embajadas, centros comerciales y de negocios, y también por donde se mueven los dirigentes más altos del país. Bueno, ya hace un tiempo TODOS sus parientes salieron de la cárcel y la mayoría también del país, y ellas siguen marchando en silencio porque de lo contrario no cobrarían los dividendos que les siguen pagando los funcionarios de la oficina de intereses de los Estados Unidos en La Habana. (Esto puede verificarse con cables de Wikileaks, si no se quiere investigar por Cubadebate u otros blogs más o menos oficiales.)

Los Cinco cubanos presos en Estados Unidos desde hace trece años, lo están porque buscaban información que nos permitiera evitar los desmanes de los que, desde ese país e impunemente, contrataban mercenarios para poner bombas y llevar a cabo todo tipo de actos terroristas contra Cuba y a veces también dentro de los mismos Estados Unidos. La información que Cuba le ofreció al gobierno norteamericano para que detuviera a los terroristas que tenía en su territorio fue utilizada para encarcelar, exclusivamente y de manera innombrable por vergonzosa, a estos Cinco Héroes de la República de Cuba. Los terroristas verdaderos están siendo homenajeados y paseándose por Miami.

Nuestra relación con los Estados Unidos es, lamentablemente, política, y también por el lado de allá. Por lo que no podemos ni ser ingenuos ni pecar de tontos. Porque “En el imperialismo no se puede confiar ni tantico así”.

A la fauna mafiosa mencionada más arriba le rindió pleitesía nuestro Pablo, y además por Radio y Televisión Martí, engendros de la falsificación mediática. Para muchísimos de nosotros, trovadores vivos y muertos, es algo que resulta imperdonable.

Los ídolos, mientras más altura alcanzan, más bajo caen. Creo que Silvio salió en defensa de todos a quienes Pablo explícitamente tachó de cobardes y vendidos al gobierno. Nadie más podía haberlo hecho con más derecho, en nombre de la Trova Cubana desde Castillo, Céspedes y Fornaris y de la Cultura en general.

Estoy convencido que Pablo está mal de su cabeza. Nadie en sano juicio es capaz de decir que va a cantar para los cubanos en Miami, de los cuales un por ciento altísimo creció con sus canciones -entre otras- y luego hablar especialmente para los batistianos sirviendo su propia cabeza en bandeja de plata. A nadie se le habría ocurrido. Solo a un ego perdido en sí mismo le resultaría posible.

Coincidimos muchos en que quien más pierde es la Cultura Cubana, es decir, la Patria. Pero la traición es común a los hombres, y de peores Cuba, aunque lacerada, ha salido y seguirá saliendo ilesa.

Ali Primera en el recuerdo

Por: Lil Rodríguez

02 de Octubre,- “Esta canción es una canción de rebeldía, de reafirmación, se la quiero dedicar a un amigo, a un gran cantor venezolano que físicamente nos dejó pero sus canciones maravillosas todavía están con nosotros, bregando y luchando: Alí Primera… un gran necio”

El trovador tal vez se fijó en el claro de la luna que esa noche de mayo cobijaba a los pobladores de Lutgaridta, el barrio habanero desde el que dedicó su recuerdo a Alí, Padre Cantor de Venezuela, salvado, entre únicos e impares, por la gratitud de un pueblo nada manso que reivindica amorosamente su memoria y su legado.

Después de esa dedicatoria Silvio Rodríguez entró de lleno, con una emoción particular, en su tema, El Necio: Yo no sé lo que es el destino/ caminando fui lo que fui…

De trovador a trovador, Silvio había escogido exactamente el tema preciso: … a la zurda, más que diestro…

Sería luego de aquél baño de ternura sobre una zona sin agua que Silvio ofrecería a esta periodista sus palabras. Y en una casa del barrio, de Lutgardita, en un ambiente de humildad cónsono con lo que vendría comenzó el vaivén de los recuerdos.

Silvio habla de Alí

“Yo conocí a Alí en Berlín en 1972. Él estaba allá por el partido (Partido Comunista de Venezuela) y estaba estudiando. En medio de un tremendo frío, y hasta nieve se dio en febrero el Festival de la Canción Política que hacía la Juventud Libre Alemana. Era la primera vez que yo salía, que iba a Europa. Ahí estaba Alí. Allí lo conocí. Era un festival lleno de participantes de Asia, de África, de iraquíes, de la Europa profunda también, húngaros,… y de pronto encontrar un venezolano allí
fue refrescante”.

No le cuesta mucho a la memoria de Silvio seguir evocando y recuerda, haciendo un movimiento con sus manos, la característica cabellera del falconiano en Alemania.

“Discutíamos mucho. Discutíamos muchísimo, pero nos llevábamos muy bien.
Nos queríamos mucho. Nos hicimos amigos a partir de ese momento. Yo no lo conocía. Empecé a escuchar sus canciones allí y ya después me empezaron a llegar por distintas vías, y me di cuenta de que era un cantor importante”.

Silvio acentúa: “Era muy discutidor Alí. Era sangre siempre hirviendo. Muy radical, y además, él siempre asumió que su canción era agitativa”

-Sí, siempre se reconoció como un Cantor de Barricada

“Totalmente: De barricada. Él es el cantor de barricada por excelencia que yo haya conocido en mi vida. He conocido a otros, sin lugar a dudas, pero así, que lo llevara así en el corazón...él asumía la canción de esa manera y lo planteaba, planteaba que la canción era para movilizar. Él lo decía: mi canción es una canción de barricada”.

-Ahora, cuando fuiste a Venezuela ¿lograste constatar o verificar el por qué de esa pasión de Alí?

La pregunta surgía porque ya Silvio me había hecho saber que hace muchos años cantó decenas de veces en Maracaibo, la zona del petróleo; también en la frontera norte con Colombia y hasta en San Fernando de Apure donde incluso conoció al Indio Figueredo. “Apure no era una zona por la que pasaba mucha gente en aquellos tiempos”, había dicho.

“Bueno, vi, estuve algunas veces en los cerros y sí, me di cuenta de que Alí cantaba así por los desposeídos venezolanos, porque la gente pasaba mucho trabajo; él era como una voz, no te voy a decir de la marginalidad, pero sí de la parte más sufrida y más dolida por lo menos del pueblo urbano. No sé cómo funcionaría lo que él hacía en zonas más agrestes, en los llanos, en otros lugares, pero al menos urbanamente él me parecía que era una voz muy urbana, que tenía que ver con lo que
pasaba en los cerros, en las calles”.

Managua y Caracas
La defensa de lo propio, de las realidades de cada pueblo asociando la militancia a la tarea de reivindicar ese bien intangible, no rentable y de conciencia que es la cultura cuando se desprende del sometimiento llevó a los dos trovadores por diferentes países. Volverían a encontrarse en Nicaragua en el II Festival de la Nueva Canción Latinoamericana (18 al 24 de abril de 1983). Habían transcurrido 11 años.

-Ustedes se consiguen nuevamente en Managua...

“Coincidimos en Managua en el festival de 1983. Estaba muy, muy afectuoso. Yo no sé si le pasaba algo, pero lo recuerdo porque me llamó mucho la atención”.

Fue ese el Festival donde Alí entonó “El sombrero azul”

El recuerdo cambia entonces de ciudad.

“Después de eso nos vimos en el Teatro Nacional, en Caracas. No recuerdo si yo estaba con Noel (Nicola) o con Pablo (Milanés). Yo estaba con otro compañero y me acuerdo que estuvo allá atrás en el camerino y me dijo: te traigo este regalo. Y me trajo el cuatro”.

Le digo entonces a Silvio que para nosotros Alí es el Padre Cantor, la referencia, que cuando no se hablaba de Bolívar él hablaba, que cuando no se hablaba de revolución él hablaba, que cuando no se defendía a Cuba él la defendía. Silvio responde con música:

“Qué linda la canción aquella que él hace del niño y Bolívar, un niño que habla con Bolívar”

-Él decía mucho que estaba entre la rabia y la ternura

“Seguro. Es que todas esas rabias salen de un profundo sentimiento de amor. La rabia es una reacción a los grandes sentimientos de solidaridad. Y en este caso salía de un ser eminentemente solidario, y yo creo que esa ternura subyacía detrás de esa manera rabiosa”.

De repente: “Siempre he oído decir de que hay sospechas de que le arreglaron el carro ¿no?

Silvio se refería al fatídico 16 de febrero de 1985…

-Venía del estudio de grabación… El disco lo terminó su hermano José Montecano

“Creo que yo lo conocí. Cantamos juntos con Lilia alguna vez, una de las últimas veces que fui a Venezuela. Él estuvo. Yo conocí a los hijos, pero cuando eran chiquitos. Había una hembrita también, una niña. Conocí también a Sol en algún momento, me parece que en casa de Lilia”...

El tiempo apremia y el camino de retorno de Lutgardita al centro habanero es largo. Le entrego a Silvio como obsequio un par de libros donde se recogen la obra musical y la expresión ideológica de Alí.

Silvio dedica un afiche:

“Al pueblo de Falcón, cuna de Alí Primera, cantor inmortal de los pueblos latinoamericanos”

Y luego, corazón y guitarra en mano, Silvio Rodríguez, antes de salir del barrio soltó aquél “Gracias por acordarse de mí” que sonó inmenso, como el tamaño de la noche.

P.D. Al otro día pudimos ver el cuatro de Alí, la letra de Alí Primera sobre la madera de aquél instrumento que Silvio Rodríguez guarda y preserva celosamente, como nosotros, pueblo, preservamos la memoria de quien nos enseñó con ese cuatro que la Patria es el Hombre.

Publicado en Últimas Noticias en “La Cota Lil” del domingo 2 de octubre
2011


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El Silvio de mi infancia

por Wendy Guerra

A los nueve años, durante unas vacaciones con mi padre en el Grupo Teatro Escambray, anclado en las montañas del centro de Cuba, conocí a Silvio Rodríguez. Entonces era flaquito, con jeans gastados y camisa de rayas azules y blancas, ojos grandes y pelo fino, desflecado, mirada intensa…
Desperté mientras me acomodaba en el asiento trasero de su coche. Era temprano y viajé tres horas mirando sus espaldas. Un poco intranquila en la parte de atrás de un FIAT pequeño, me dormí mientras el silencio de Silvio se hacía profundo. Finalmente, apareció La Habana y él me pidió que cantara alguna cosa, lo que se me ocurriera en el momento. Canté La flor de la canela, Silvio se rió, divertido. No supimos, ninguno de los dos, que era el inicio de una relación con un adulto que jamás crecería. Yo sigo siendo la misma niña de entonces; él sigue siendo aquel flaquito silencioso que guía el coche desde las montanas hasta donde yo pueda encontrar un hogar seguro.

Tiempo después, haciendo cola para verle, conocí a su hija Violeta, quien desde entonces me recuerda un ángel musical, una niña muy blanca de pelo largo que reía y correteaba entre las fuentes del parque. Violeta dibujó con piedra caliza el plano de la calle 23, en El Vedado, sobre el asfalto.
Me indicó dónde quedaba su casa y me invitó para cuando regresara a La Habana en verano.

Esa noche escuché a Silvio cantar por primera vez Unicornio. Es algo que una niña de once años no puede olvidar jamás. Me aprendí la canción de golpe. Estaba enamorada del mítico caballo con un cuerno en la cabeza.
Desde entonces, cuando entro sola a un teatro vacío, alfombrado, de esos que huelen a antiguo, pienso en Silvio con un pie sobre el zapato, apoyado en su propia fuerza y diciendo: «Las flores que dejó no me han querido hablar.»

Crecí, el tiempo se me fue volando. Pronto me lo encontré en vallas, en carteles, en teatros, en cines, en la televisión. En la calle o en casa de algún amigo común. Silvio siempre ha sido un ser de otra galaxia, porque no es alguien que se quede mucho tiempo donde no deba estar. Anda entre sus pensamientos, hablando consigo mismo; tiene suficiente con lo que lleva dentro.

Silvio es, a mi entender, uno de los poetas más grandes del llamado coloquialismo de su generación. Wichi Nogueras, Víctor Casaus, GuillermoRodríguez Rivera, Raúl Rivero y él contaron como nadie el tránsito nocturno de los sesenta hasta el día en que vivimos. No sé cómo, pero la tarde en que regresaba de dormir con mi primer novio, paró en seco el mismo coche, del mismo color, o quizá ya era otro. Paró de un frenazo en plena calle y me saludó. Ese día me llevó hasta la escuela y me preguntó si me había ocurrido algo. Ya había crecido.

No quise responderle. Luego pasaron los años, cada vez con más fuerza. Me casé con uno de sus músicos más queridos, Ernán López- Nussa, y viajamos por España junto a Luis Eduardo Aute. Salvamos la distancia de la edad y lo vi cantar para cientos de miles de personas con la vergüenza y la entereza de quien lo hace para un solo espectador. El Silvio de mi infancia a veces me regaña. No sé si todas las niñas que fui a él le resultan la misma Wendy. Este invierno, el Silvio de mi infancia cumple sesenta años y yo cumplo treinta y seis.



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